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En la luna de Babel

~ Blog sobre lenguas y traducción

En la luna de Babel

Publicaciones de la categoría: Traducción

Cada maestrillo… Consejos para el traductor autónomo (II)

09 lunes Feb 2015

Posted by enlalunadebabel in Lengua española, Productividad, Recursos, Traducción, Vida traductoril

≈ 18 comentarios

Etiquetas

consejos, emprender, productividad, recursos, traductor autónomo, traductor principiante

Después de hablar del traductor y del material con el que están hechos l̶o̶s̶ ̶s̶u̶e̶ñ̶o̶s̶ los textos en la entrada anterior, esta vez nos centramos en las herramientas de traducción asistida, la burocracia y la organización, entre otros.

Aprendizaje, especialización, planificación, ergonomía, tarifas y algo de fiscalidad nos esperan también en el artículo de hoy, en el que podéis descargaros un ejemplo de factura, una base de datos muy sencillita para estar al día de las empresas con las que contactáis y hasta un libro de ingresos y gastos.

APRENDIZAJE Y ESPECIALIZACIÓN

✏ El aprendizaje en nuestra profesión tiene que ser continuo. No podemos quedarnos atrás con las herramientas TAO. Tal vez no te las pidan ahora, pero aprovecha para aprender cómo van porque tal vez llegue algún cliente que las requiera. Y no solo eso, aunque el cliente o la agencia no te las pida, puedas echar mano de ellas para agilizar el trabajo y ser más eficiente.

Algunos enlaces:

  • SDL Trados Studio: http://www.translationzone.com/trados.html
  • Memo Q: https://www.memoq.com/translation-products/get-memoq
  • Omega T: http://www.omegat.org/
  • Wordfast: http://www.wordfast.net/

A cada traductor le llega su TAO y hay quien tiene sus preferencias. Yo suelo usar Trados, pero por si queréis más información os recomiendo el blog de Jordi Balcells, Méteteme, y estas entradas:

  • Software para traductores: herramientas TAO (de Rafael Sánchez)
  • Comparación de herramientas TAO o CAT (de Sara Bueno)
  • MemoQ, SDL Trados y Wordfast (de Carla Manrique)
Al principio las herramientas TAO intimidan, pero vale la pena saber usarlas

Al principio las herramientas TAO intimidan, pero vale la pena saber usarlas

✏ No subestimes tu idioma. Dominar inglés, alemán o francés es indispensable (si son tus lenguas de trabajo), pero de nada vale si no sabes comunicarte bien en tu idioma. Como dicen en 101 things: «As a translator, you are a writer. And your written skills must be better than 98 per cent of the general population (including university graduates)».

✏ Aprovecha toda la oferta formativa que tenemos ahora: carreras, posgrados y másteres universitarios, cursos, webinarios, charlas, etc. Encontrarás cursos de todo tipo para mejorar como traductor. Para escoger bien, sobre todo, fíjate en quién imparte el curso y qué se va a tratar para ver si se ajusta a lo que necesitas.

Algunas propuestas para traductores:

  • Cálamo y Cran: http://www.calamoycran.com/
  • Trágora Formación: http://www.tragoraformacion.com/
  • Aulasic: http://www.aulasic.org/
  • Con trazo firme: http://www.contrazofirme.es/
  • Zot Formación: http://www.zotformacion.com/
  • Estudio Sempere: http://www.sampere.edu.es/index.php/cursos-a-distancia
  • Traduversia: http://traduversia.com

Y no olvidemos los cursos que ofrecen las asociaciones de traducción de todo el país: Asetrad, Aptic, Xarxa, etc.

✏ Seguramente en tu vida como traductor traducirás de todo un poco, pero es buena idea especializarse para destacar y desmarcarse de la competencia. Si en nuestro currículum ponemos una larga retahíla de sectores y ramas, resultará poco creíble. Ya se sabe, quien mucho abarca…

Una buena forma de buscar la especialización es empezar con nuestras aficiones. Si nos apasiona la astronomía, conoceremos la terminología y tendremos unos conocimientos impagables con los que podremos traducir sin (muchos) problemas. Además, teniendo claro estos temas, podremos dirigirnos a unos clientes o a otros y no limitarnos exclusivamente a agencias, por ejemplo.

DESPACHO Y ERGONOMÍA

✏ Bromeamos mucho con lo de trabajar en pijama, pero a veces se trabaja mejor si separas bien tu zona de trabajo de la de vida. Muchos compañeros prefieren vestirse y «aparentar» de algún modo que salen a trabajar. Cada maestrillo tiene su librillo, pero sí creo que trabajar toda la semana pegado a la silla en pijama no es bueno a la larga.

✏ ¿Que lo bueno de los traductores es que podemos trabajar en cualquier lugar? Sí, pero necesitamos un espacio destinado a tal fin. Traducir en el sofá con el portátil está bien un rato, pero no es bueno para tu espalda. Llevarte el Mac al Starbucks es muy moderno, pero la concentración no va a ser la misma. Al final lo clásico es lo mejor: una mesa relativamente grande y despejada, con una pantalla a la altura de los ojos, una silla cómoda y ergonómica y un reposapiés. Otra tarea pendiente también para mí, que siempre termino sentada cual faquir en un lecho de clavos (y así tengo las cervicales).

✏ Es importante tener un horario definido para que el trabajo no nos coma parte de tiempo de ocio. Si conoces a tus clientes (agencias, sobre todo) sabes sus horarios y es recomendable que estéis a la par. También pasa con empresas y otros clientes directos. Al final siempre le echarás alguna hora más o tendrás que echar mano de un fin de semana, pero lo mejor sería tener el trabajo acotado a sus horas. Tarea pendiente para mí, os confieso.

ergonomia

ORGANIZACIÓN

Ser organizado en esta profesión en la que, como traductores, somos hombres y mujeres orquesta es esencial. Elena Fernández, de Trágora, nos da algunas claves en su blog.

✏ Hacer números da mucha pereza, pero lo mejor para no agobiarse a última hora es llevarlos al día. Actualmente existen varias herramientas de gestión, como 4visions manager, que pueden ayudarte a organizarte mejor. Si no, para empezar, siempre puedes tener un Excel a modo de base de datos. En cuestión de ingresos y gastos, en Infoautónomos nos regalan una plantilla bastante útil.

Por ejemplo, yo me preparo un dossier a principios de cada año para apuntar los encargos de cada día, el plazo, el precio y si se ha cobrado o no. Es todo muy manual, como una especie de libro de cuentas, pero es lo que mejor me va. Así, de un vistazo sé cuándo entrego qué y cuándo lo he cobrado.

De este modo se tienen también las armas para gestionar mejor los impagos. «El día YY de ZZ os envié la factura número XXX que debería estar abonada puesto que han pasado X días y…». Tenerlo todo controlado va en nuestro beneficio.

✏ Ten bien fichados a los clientes. Hazte una base de datos con su información (dirección, CIF, persona de contacto, etc.) y las tarifas que tienes con ellos, porque tal vez no sean las mismas para todos. Del mismo modo, apúntate bien con quién te pones en contacto, cuándo y cómo (correo, formulario) y realiza el seguimiento si no responden. Aquí tenéis una propuesta muy sencilla de base de datos para estos menesteres.

Estar pendiente de todo puede parecer complicado al principio, pero es cuestión de coger el ritmo. Somos nuestra empresa y si no estamos nosotros al tanto, nadie lo estará.

✏ En cuanto a la organización de tiempo, cada uno tiene sus truquillos también. Como además de traducir imparto clases en escuelas y empresas, suelo dividirme el trabajo según las horas de que dispongo cada día. También suelo trabajar con listas según prioridades y fechas de entrega.

Lo mismo sucede con la presencia en Internet, que ahora es más fácil que nunca con aplicaciones como Hootsuite, IFTTT o con las herramientas de programación de publicaciones de facebook, por ejemplo. Que publique mucho no quiere decir que esté ociosa (hablo por mí, ¿eh?).

Podéis sacar algunas ideas más de los numerosos blogs que tratan de la organización de tiempo (en general, no sobre traducción):

  • Técnicas de organización: http://www.tecnicasdeorganizacion.com/
  • Cómo me organizo: http://www.comomeorganizo.com/
  • El canasto: http://canasto.es/

Algunos programas y aplicaciones útiles:

  • Pomodoro: http://pomodorotechnique.com/
  • Focus booster: https://www.focusboosterapp.com/
  • Keep focused: http://keepfocused.codeplex.com/
  • Moosti: http://www.moosti.com/

Técnica-Pomodoro

FISCALIDAD

Normalmente, al salir de la carrera no sabes cómo darte de alta y ser autónomo. De hecho, ni sabemos hacer una factura (impuestos que poner, formato, datos que debe llevar, etc.). Puedes descargar modelos de Internet y adaptarlos o bien pedir ayuda a algún compañero traductor. Aquí tenéis una propuesta de factura descargable (con el cálculo del IRPF sin reducción e IVA actual).

✏ Antes de lanzarte, calcula los ingresos que tendrás, estudia todas las ayudas (% de IRPF que se aplica a los nuevos autónomos, ¿me ayudan por ser mujer menor de 30 años?, etc.), lee páginas especializadas (Infoautónomos), blogs de traductores que hablen sobre ello, pregunta a traductores que ya sean autónomos: en definitIVA, infórmate antes de acudir a la Agencia Tributaria o una gestoría. Tal vez recibas directrices erróneas o diferentes; si conoces tus derechos de antemano, gestionarás mejor esta tarea.

Para temas de fiscalidad, la traductora Herminia Páez tiene una serie de entradas muy útiles:

  • Papeleo del demonio (I): El secreto del IAE
  • Papeleo del demonio (II): Viaje a la Seguridad Social
  • Papeleo del demonio (III): Fiscalidad básica: ROI e IVA
  • Papeleo del demonio (IV): Cabalgando el IRPF (con estilo)

PRECIO Y TARIFAS

Tema delicado donde los haya. No se pueden «recomendar» tarifas y algunas asociaciones han sido multadas por ello, pero por otro lado los traductores que empiezan no saben bien por dónde tirar. ¿Qué hacemos? Muchas veces pueden consultarse encuestas con los rangos de precios o bien preguntar a traductores con los que se tiene cierta confianza. Como siempre, es mejor hacerlo con tacto.

Saber qué cobrar no es fácil, pero se puede echar mano de herramientas como CalPro, desarrollada por los socios de Asetrad. En sus palabras, es una «herramienta concebida para ayudar a los traductores a evaluar sus gastos, ingresos y rendimiento profesional y está dirigida tanto a traductores noveles como a los que llevan años en la profesión». Podéis encontrarla aquí: http://www.asetrad.org/pdfs/CalPro_v1.3.xls.

Y con los clientes, bueno, habrá que pulir las destrezas de negociación para proponer tarifas y realizar presupuestos. Todo se aprende, creedme.

Para más información:

  • 5 razones para no bajar tus tarifas, de Ricard Sierra, Kobalt Languages.
  • A las tarifas de traducción también hay que echarles huevos, de Pablo Muñoz.
  • El traductor autónomo (documento de la Universidad Pompeu Fabra).
No está muy fino, pero en esto tiene toda la razón

No está muy fino, pero en esto tiene toda la razón

PSICOLOGÍA

No voy a soltaros ningún rollo aquí, no soy una psicóloga experta ni me va la autoayuda, pero creo que en algún momento podemos sentirnos identificados con algunas de estas sensaciones.

✏ Los inicios son difíciles e incluso cuando tienes años experiencia habrá temporadas de sequía. Intenta tomártelo con filosofía y no venirte abajo. Aunque es preferible buscar clientes cuando uno tiene la barriga llena, aprovecha estos periodos para retocar el currículum, pulir destrezas y buscar nuevas oportunidades.

✏ En el paraíso también hay nubarrones. Meterás la pata, es inevitable. Cuando recibas una crítica negativa, asúmelo y no te pongas a la defensiva. Escucha al cliente, explícale tu punto de vista y arguméntaselo bien si crees que no lleva razón (no te enzarces en discusiones) y si la tiene, acéptalo, sé sincero y asume la responsabilidad. Ofrécele alguna opción o compensación si es necesario. No somos infalibles, pero tratamos con personas y siempre hay una solución.

De todos modos, sobre este último tema hablaremos más en la próxima entrada, en la que abordaremos el trato con el cliente directo y las agencias. Algunos compañeros nos ofrecerán su visión de este asunto, así que yo no me lo perdería. ¿Qué voy a decir, no?

¡Hasta la próxima!

Cada maestrillo… Algunos consejos para el traductor (I)

26 lunes Ene 2015

Posted by enlalunadebabel in Errores, Lengua española, Productividad, Recursos, Traducción, Vida traductoril

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consejos, emprender, errores, productividad, recursos, revisión, traductor autónomo, traductor principiante

Podría llamarlo «15 consejos para el traductor», pero estos títulos están ya muy manidos y, además, soy de letras. ¿Cuela? En fin, en estos días de propósitos y buenos deseos, me gustaría revisar los puntos más útiles de la profesión que se adquieren con el paso del tiempo y, cómo no, también por ensayo y error.

Este artículo será el primero en una serie de entradas en las que se expondrán algunos consejos o trucos para traducir, tratar a los clientes, ser más eficientes, etc. Como suele pasar con los consejos, no son verdades universales ni tienen por qué funcionar siempre a todo el mundo. Solo son algunas observaciones que pueden ayudar al traductor novel (y no tan novel) en su quehacer.

A continuación, los primeros apuntes sobre la tarea del traductor, los textos en sí, la revisión, etc. La mayoría son personales, pero los hay de otras fuentes, como 101 things a translator needs to know de WLF Think Tank, A practical guide for translators de Geoffrey Samuelsson-Brown y How to succeed as a freelance translator de Corinne McKay y, por supuesto, de la experiencia de otros compañeros con los que de tanto en tanto hablo de estos temas.

Consejos

Llamémosle sentido común, gustos o preferencias. No se pretende sentar cátedra.

Si tenéis alguna sugerencia más, no dudéis en dejarla en los comentarios.

SER TRADUCTOR

Empezamos por el principio, por el traductor mismo, y damos una pincelada al modo de trabajo, a las tipologías textuales que abordamos y la calidad del trabajo.

✏ Es fundamental saber cómo es la rutina de un traductor. No todo es ser traductor de algún organismo como la ONU. Al contrario, cabe la posibilidad de que trabajes desde casa. Quizás convenga concienciarse antes de afrontar esta actividad laboral. Puede resultar poco comunicativa con el exterior, puede que tengas que trabajar en horarios que no te gusten (fines de semana, días 1 de enero, etc.).

Como supongo que sucede en otros trabajos, conviene amar la traducción si te vas a dedicar a ello. Muchas veces, será tu pareja, tu confidente, tu vía de escape; otras ocasiones, tu frustración, tu «Déjame en paz, necesito salir a tomar el aire». Además, puede que en algún momento te sientas infravalorado, te enfade que regateen tus tarifas o te sientas explotado, etc. La vida real, en definitiva. Paciencia.

✏ Aunque curses un máster que te especialice y, aparte de eso, seas un gran entendido en la materia, suele ser complicado poder pagar las facturas solo con una especialización. Normalmente, tendrás que traducir varios textos que sean aburridos y que nada tengan que ver con lo que te gusta. Tranquilidad, después de un texto que da sueño, vendrá otro que te haga soñar. Cheesy, but true.

✏ Has hecho una carrera especializada en lenguas, puede que seas (casi) bilingüe, lector incondicional desde que tienes tres años o que te hayas leído El Quijote al revés… ¡vas a cometer errores! No solo debes evitar contrasentidos en tu trabajo, también hay que ser humilde. El mejor escribano echa un borrón.

Duda de todo. De la colocación correcta de una coma, de lo que puedas creer que es un anglicismo, de la colocación correcta de las palabras dentro de una frase. Y, sobre todo, no ames el idioma extranjero más que al tuyo. El castellano merece todo tu amor, tu trato con delicadeza. ¡Duda, pregunta y revisa!

TEXTOS. EL QUID DE LA CUESTIÓN 

Como la palabra es nuestra divisa, seguimos con algunos consejos sobre los textos y los encargos en sí.

✏ Acepta un encargo siempre que esté dentro de tus posibilidades. Si es muy técnico, ¿disponemos de las herramientas necesarias y de la ayuda suficiente por parte del cliente? ¿Nos proporcionarán su glosario o unas directrices claras? Si piden una herramienta determinada, ¿sabemos usarla bien? ¿Es la versión que piden? Las comprobaciones son esenciales antes de empezar.

✏ Asegúrate de que entiendes bien lo que vas a traducir, de que eres consciente del ámbito en el que se va a usar y el destinatario que va a recibir el texto, sobre todo el lector, porque quien te pide la traducción no siempre es el destinatario final. Ante la duda, lo mejor es consultar siempre al cliente. Más vale pecar de preguntón.

✏ Hay que tener en cuenta también la idiosincrasia de cada idioma y del texto en cuestión: longitud de frases, ritmo, tono… Recordemos que no trabajamos con palabras sueltas. Como dicen en 101 things: «Translation is about conveying ideas and emotions, preserving the logic and development of an argument. But it is also about reflecting pace, tone, flavour —idiosyncrasies even— in order to achieve a comparable effect on the reader of the translated text».

Traducir implica un proceso mental más complicado de lo que parece (foto de http://www.msktc.org/Knowledge-Translation)

Traducir implica un proceso mental más complicado de lo que parece
(foto de http://www.msktc.org/Knowledge-Translation)

✏ En cuanto al léxico, piensa que muchas veces hasta las palabras más simples puede que no tengan los mismos significados y connotaciones en otros idiomas. Esto sucede con mayor frecuencia en los textos técnicos, en los que una misma palabra en inglés puede tener varias en español dependiendo del ámbito específico.

Recuerdo traducir manuales técnicos para la empresa en la que trabajaba mi padre en los que los términos de diccionario no eran aplicables. Y recuerdo lo que me decía él siempre cuando me revisaba: «Sí, es un X, pero nosotros le llamamos Z y es lo que espera leer el instalador». Como la terminología puede cambiar de una empresa a otra, es muy importante tener claro el ámbito y disponer de glosarios fiables.

Suele ser buena idea avisar previamente al cliente, incluso. Decirle que como ya has traducido proyectos similares anteriormente, te gustaría saber si desea alguna nomenclatura en concreto y para quién va dirigido, etc.

✏ ¿Invisibilidad? Siempre reivindicamos la visibilidad del traductor, pero no en los textos. La traducción tiene que sonar como si se hubiera escrito originalmente en nuestra lengua materna: natural, sin costuras, sin dobleces; que no solo el contenido, sino el registro y el ritmo sean adecuados. Cuidado con los giros locales o expresiones que llaman mucho la atención (por un argot muy ligado a una zona, por ejemplo) y que van a «sacar» al lector del texto.

En este sentido, no olvidemos la importancia del registro. En textos literarios y en la traducción para subtitulación y doblaje, sobre todo, hay que pensar si la persona que traducimos hablaría así. ¿Queda creíble?

Y muy importante: evitemos la ampulosidad. No queramos demostrar que somos mejores que el autor. El texto es como es y mejorarlo no suele ser buena idea. Lo que dice es lo que es.

✏ El formato también es una parte importante del texto. Un cliente directo, sobre todo, espera que su texto traducido tenga el mismo aspecto que el original (normalmente). En este caso, llevaremos cuidado para reproducirlo todo con esmero y para eso las herramientas TAO son de gran ayuda.

En literaria, no obstante, el formato deberá ser lo más sencillo posible para facilitar el trabajo del maquetador. Cada editorial tiene sus preferencias, pero lo más habitual es esto: fuente Times New Roman 12, interlineado doble y sangría de 1 cm (salvo en la primera línea de capítulo y tras un cambio de sección/contexto). En este último caso, cambió de sección, de escena, etc., muchas editoriales prefieren que se marque con *** entre párrafo de sección anterior y párrafo de sección nueva. El TO suele marcarlo con un triple espacio.

De todos modos, pregunta siempre al cliente qué formato desea o si tiene alguna preferencia.

La revisión es esencial (foto de http://venderenlared.com/puntos-a-revisar-de-nuestro-comercio-electronico/)

La revisión es esencial (foto de http://venderenlared.com/puntos-a-revisar-de-nuestro-comercio-electronico/)

✏ Ay, la revisión. Somos humanos y por muy bien que escribamos, algún gazapo se nos escapa. ¿La solución? Releer, releer y releer antes de enviar el texto. Si no tenemos la opción del comodín del compañero, imprimir el texto (no sé en el caso de los nativos digitales, pero yo reviso mejor los textos impresos) y tener claros los posibles errores que podemos cometer (sé en qué cosillas fallo siempre).

No caigamos en la soberbia del traductor como conocedor absoluto de la lengua. Es mejor dudar de todo por sistema y revisar. Si no dudamos de nosotros mismos podemos meter la pata… hasta el corvejón.

Para esto va muy bien tener una lista de elementos esenciales (para antes de empezar) y de sospechosos habituales (para revisar a posteriori).

Algunos trucos antes de empezar o mientras se trabaja:

  • Escribe siempre con la función «Mostrar todo» habilitada, te permitirá evitar la mayoría de errores de formato. Se activa pulsando el calderón (¶).
  • Memoriza los atajos de teclado más útiles. Puedes incluso configurar tu teclado para asignar números sencillos a ciertos símbolos frecuentes.
  • Automatiza las palabras que siempre (o casi siempre) escribimos mal. Me pasa con «tambine» o «entocnes», por ejemplo. Si sabes con qué palabras fallas más, utiliza el autocorrector para memorizar estas formas erróneas y que te las cambie automáticamente por la forma correcta.
  • Controla el uso de las comillas. La secuencia es la siguiente:  «…“…‘…’…”…».
  • Asegúrate de que tienes controlado todo lo que hay que traducir: ¿La presentación en Powerpoint lleva notas? ¿Te has fijado en todas las pestañas del Excel y las columnas escondidas? ¿El Word lleva notas al pie?
Más sobre comillas: http://www.factoriadeautores.com/uso-de-comillas-y-cursivas/

Más sobre comillas: http://www.factoriadeautores.com/uso-de-comillas-y-cursivas/

Trucos para después:

  • Busca y reemplaza los dobles espacios por uno solo.
  • Asegúrate de haber escrito bien las cifras y los espacios antes de símbolos como el %.
  • Sé coherente con los nombres de los personajes y que el autocorrector no haga de las suyas. Para eso va bien guardarlos en el diccionario del Word (para literaria).
  • Comprueba que el uso de la raya en los diálogos sea correcto (para literaria).

✏ También relacionado con la revisión, va muy bien leer en voz alta lo que traducimos. Como no trabajamos con palabras sin contexto, cada texto tiene su ritmo y su música, y la mejor manera de comprobarlo es leerlo en voz alta.

Por eso he visto que me va tan bien trabajar con Dragon. Mientras dicto me hago una idea de cómo suena y como siempre hay cierto retraso al dictar, mientras no se escribe lo último le puedo echar un vistazo a lo anterior. De todos modos, se tenga o no se tenga un software de dictado, releer el texto es esencial.

Por último, sobre esto de revisar os recomiendo el artículo de Tenesor Rodríguez-Perdomo, Sobre el difícil arte de revisar traducciones, y el de Isabel G. Cutillas, La revisión: el yang de la traducción.

✏ Anglicismos, el gran escollo. Con toda la información que tenemos a nuestro alcance se diría que sabemos cómo protegernos de ellos, pero precisamente por la influencia del inglés sucede todo lo contrario. Aquí van algunos artículos útiles sobre el tema:

  • La traducción y sus trampas (Sousa): https://www.dropbox.com/s/b405rpk89745hng/%28de%20Sousa%29%20La%20Traducci%C3%B3n%20y%20sus%20Trampas.pdf?dl=0
  • Los anglicismos ortotipográficos (Sousa): https://www.dropbox.com/s/a0yiwsdekzwtdb3/%28De%20Sousa%29%20Los%20Anglicismos%20Ortotipogr%C3%A1ficos.pdf?dl=0
  • El gerundio: https://www.dropbox.com/s/k0upc1jb7ejyihl/Tradu%201%20-%20Gu%C3%ADa%206%20-%20Gerundio%20%281%29.pdf?dl=0
  • Resumen de anglicismos de estructura: https://www.dropbox.com/s/h169czv562n8qk8/Anglicismos%20Resumen.pdf?dl=0
  • Anglicismos de frecuencia: https://www.dropbox.com/s/h169czv562n8qk8/Anglicismos%20Resumen.pdf?dl=0

COMPAÑEROS. ¡BENDITO TESORO!

Sí, también son competencia, pero podemos aprender muchísimo de nuestros colegas de profesión.

✏ Tener un título de traductor es como tener el carnet de conducir. Me encanta esta metáfora de 101 things: «Like a driving licence, [your degree] means you can now move out into the world and start gaining experience. It doesn’t mean your technique is flawless […]. But it does allow you to embark on the lifelong task of perfecting your skills». Lo que encuentras luego en tu camino es puro aprendizaje y habrá tanto paseos agradables como pequeños baches. Pincharás alguna rueda que otra, así que tendrás que estar preparado.

La unión siempre hace la fuerza (foto de http://teaching.monster.com/)

La unión siempre hace la fuerza (foto de http://teaching.monster.com/)

En este proceso, trabajar con otros compañeros, llevar a un copiloto experto al lado, es de gran utilidad. Puedes ofrecerte a algún compañero para revisar su trabajo; traducir tú tus textos y que sea otro compañero quien te revise al principio (y no tan al principio). Es una experiencia enriquecedora para ambos y sobre todo para el que empieza. Si no tienes suficiente confianza con alguien, siempre puedes recurrir a las asociaciones, que a veces tienen programas de mentoring o prácticas también.

✏ Llevarse bien con los compañeros es esencial. Parece de cajón, ¿no? No ganamos nada con malos rollos, ni en el trabajo ni en la vida. Conocer a gente en conferencias, charlas y eventos varios es una buena forma de combatir la soledad del traductor, pero no solo. Establecer buenos lazos con los compañeros te permitirá tener a un «suplente» cuando estés de vacaciones, alguien que pueda coger tus encargos si no estás y conservar así al cliente, o bien saber que tienes compañeros que pueden pasarte trabajo cuando van desbordados.

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Lo dejamos aquí por hoy. En la próxima entrada veremos algo de fiscalidad, trato con los clientes, ergonomía y tarifas, entre otros. Y, ya sabéis, si queréis dejar vuestro granito de arena en los comentarios, ¡aquí os espero!

***

Algunos artículos relacionados:

  • La traducción e interpretación como negocio de David Polo.
  • La revisión: el yang de la traducción de Isabel G. Cutillas.
  • Errores y vicios más comunes del español de Mónica Matínez.
  • Manual de revisión de la Dirección General de Traducción de la Comisión Europea.

 

¡Adiós, 2014! ¡Bienvenido, 2015!

31 miércoles Dic 2014

Posted by enlalunadebabel in Productividad, Traducción, Vida traductoril

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2015, año nuevo, Cuidarme m, organización de tiempo, planificación, procrastinar, promesas, propósitos, resolutions

En Facebook e Instagram aparecen ya los vídeos recopilatorios de lo mejor (ejem) de tu año y en la blogosfera ya han empezado a salir las primeras entradas con los deseos y propósitos para 2015. Sea como sea, es un buen momento para hacer balance de cómo ha ido el año y ver en qué se puede mejorar.

Profesionalmente, 2014 ha sido muy bueno. Para empezar, ha habido proyectos muy interesantes con clientes nuevos, que nunca va mal, y han salido del horno cuatro libros, de lo que tampoco me voy a quejar. Pero quiero más, ¿vosotros no? Nuevos retos, nuevas oportunidades.

Por otro lado, he viajado bastante y he participado en las jornadas de orientación laboral de mi antigua universidad, la Pompeu Fabra, en las VI Jornadas sobre Traducción Audiovisual de la Universidad de Alicante, en el ENETI en Soria y en el IV Congreso SELM en Sevilla. ¡Nunca había salido tanto de la traducueva!

Además, he conocido en persona a muchos profesionales con los que me relaciono en redes sociales, como Ismael Pardo, Rafael López, Eugenia Arrés, Iris C. Permuy, Valeria Aliperta, Laeticia Abihssira, Esmeralda Azkarate-Gaztelu, entre otros (no me lo tengáis en cuenta, ¿eh? Sois muchos).

En un momento de mi charla en el ENETI
En un momento de mi charla en el ENETI
En el ENETI de Soria con los ponentes de la edición
En el ENETI de Soria con los ponentes de la edición
Esperando el inicio de las jornadas de orientación laboral de mi alma mater: la Universitat Pompeu Fabra
Esperando el inicio de las jornadas de orientación laboral de mi alma mater: la Universitat Pompeu Fabra
El placer de desvirtualizar a compañeros y pasar una buena velada sin hablar de traducción necesariamente
El placer de desvirtualizar a compañeros y pasar una buena velada sin hablar de traducción necesariamente
Pillada in fraganti en las VI Jornadas de Traducción Audiovisual de la Universidad de Alicante
Pillada in fraganti en las VI Jornadas de Traducción Audiovisual de la Universidad de Alicante
En un descanso del IV Congreso SELM con Esmeralda Azkarate-Gaztelu, una gran profesional de la accesibilidad
En un descanso del IV Congreso SELM con Esmeralda Azkarate-Gaztelu, una gran profesional de la accesibilidad
En el IV Congreso SELM con unos estudiantes la mar de majos
En el IV Congreso SELM con unos estudiantes la mar de majos

Pero bueno, volvamos a los propósitos estos que se llevan tanto al estrenar año. Aunque tiendo a pensar que los años empiezan como los cursos o las colecciones de kiosco, en septiembre, este 2015 se cumplen 10 años de mis andaduras como autónoma, así que es hora de echar la vista atrás y ver en qué puedo mejorar y qué puedo pedirle a este.

Como nunca va mal aprender de los expertos, repasemos primero lo que se recomienda para conseguir dichos propósitos. Hay muchos consejos por la red, pero los siguientes me han parecido muy sensatos:

  • Escribirlos. No los dejes en el aire, si solo los piensas es muy fácil que se te olviden. Si escribes una lista será más fácil recordarlos.
  • Ser realista. No sirve de mucho ponerse unas metas inalcanzables; es mejor ser realista en los objetivos que te propongas y en lo que puedes alcanzar en un año.
  • No exagerar. No hagas muchos propósitos de año nuevo. Elige los que consideras más importantes y dales prioridad.
  • Mantener un control. Periódicamente (por ejemplo, cada mes) revisa tu lista y tus resultados. Lograr avances y ser consciente de ellos es el mejor motivador para seguir adelante.
  • No hacerlo solo. Apóyate en expertos en la materia que quieres lograr. Añadiría aquí, hacer partícipe a familiares o amigos, o bien colegas de profesión.
  • Pensar también en objetivos de largo plazo. Hay cosas que puedes lograr en un año; sin embargo, hay otras que requieren de un plazo mucho más largo para concretarse.
Alberto Montt lo ilustra a la perfección

Alberto Montt lo ilustra a la perfección

Entonces, ¿qué puedo pedirle a 2015? En general, son cosas relativamente fáciles de conseguir que me ayuden en mi trabajo, como por ejemplo:

✔ Aprender a organizarme mejor y ser más eficiente. Llevo muchas cosas en danza y a veces me resulta difícil llegar a todo. No espero dar con un giratiempo, pero sí con un sistema que me permita priorizar mejor y sacarle más partido a mi tiempo. Pienso echarle un buen vistazo a alguno de estos blogs sobre productividad.

Y, como el año pasado, echaré mano de algún organizador, como el que podéis descargar aquí. No es una obra de ingeniería alemana, pero algo es algo. Como todo, cada uno debe encontrar su sistema.

✔ Seguir mejorando profesional y personalmente. Este año pienso hacer por lo menos un curso para ofrecer un servicio mejor a mis clientes, tal vez alguno de redacción o de corrección de estilo. Y, de paso, voy a quitarme la espinita que tengo clavada y estudiar (locución para) doblaje.

✔ Seguir luchando por unas tarifas dignas. No, no es algo quijotesco. Voy a poner de mi parte para mantenerme firme en este aspecto. Sí, sé que no todo el mundo tiene los mismos gastos y puede pasar con menos, pero bajar tarifas es perjudicar a todo el gremio. Así pues: no peanuts!

✔ Pasar menos tiempo en redes. Aunque he aprendido nuevas formas de compartir contenidos por la red y, por ende, no tener que estar tan pendiente de todo, aún me queda camino por andar. Eso incluye dejar de perder el tiempo por Internet; lo típico de «voy a buscar esta palabra en Wordreference» y acabar viendo vídeos de gatitos en YouTube o descubriendo tutoriales para hacerte la manicura francesa en Pinterest.

✔ Cuidarme más. No me refiero a perder peso o a ir al gimnasio, sino a tener más en cuenta la ergonomía, corregir mi postura al trabajar y descansar la vista, por ejemplo.

ERGONOMIA

✔ Decir «no» más a menudo. Un propósito que abarca varias cosas. Primero, complacer a todo el mundo es imposible y a veces no vale la pena siquiera, así que hay que empezar a priorizar por ese lado. Luego está la cuestión profesional, perder ese miedo a no coger un encargo «porno»: por no perder al cliente, por no quedarme sin dinero, por no… La gran mayoría de las veces es contraproducente.

✔ Buscar clientes de una forma más sistemática. Aunque suelo hacerlo de tanto en tanto, quiero realizar búsquedas más regularmente y ponerme plazos. Por ejemplo, una vez cada quince días o una vez al mes (hay quien aconseja cada semana, pero sé que no sería realista para mí). Y a ver si puedo conseguir nuevos proyectos que me ilusionen como traducir un cómic (¡Ay!) o volver a traducir para doblaje.

Creo que no son propósitos muy descabellados. A ver si este año s̶e̶ ̶c̶u̶m̶p̶l̶e̶n̶ los cumplo; al fin y al cabo, la mayoría de ellos dependen de mí. ¿Y vosotros? ¿Qué le pedís a 2015?

Me despido hoy con esta preciosa cita de Neil Gaiman. ¡Que empecéis el año de la mejor manera posible!

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Recursos indispensables para la traducción biomédica del inglés al español: breve apunte para principiantes

15 lunes Dic 2014

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biología, cosnautas, diccionarios, enlaces, Fernando Navarro, Libro Rojo, medicina, Merck, Okodia, recursos, traducción biomédica, traductor médico, Tremedica

Cada especialidad es un mundo. No descubrimos nada nuevo, ¿verdad? Hace unos días publicábamos una colección de recursos lexicográficos para traducir, pero evidentemente se queda corta cuando hablamos de textos muy especializados, como los médicos.

Aunque tal vez no no los trabajemos habitualmente, no es descabellado pensar que una agencia pueda pasarnos algún texto de este tipo, que va a requerir una fase de documentación previa importante, como me ha pasado últimamente con documentos sobre la enfermedad de Parkinson para la Michael J. Fox Foundation o con informes médicos para aseguradoras. Por suerte no eran textos excesivamente complejos, para los que sí es aconsejable una especialización en traducción médica. Desde luego, es una de las ramas de la traducción en las que un error puede costar muy caro.

En definitiva, en su quehacer diario, el traductor médico tiene que enfrentarse a un sinfín de términos propios de su especialidad y su tarea se ve facilitada por la posibilidad de consultar diversas fuentes de la más diversa índole. En esta entrada nos centraremos en las que, a nuestro juicio, resultan imprescindibles para ofrecer a nuestros clientes una traducción de calidad.

El primer lugar de esta lista está reservado para el que es ya un viejo amigo de los traductores médicos, el famoso «Libro rojo» de Fernando Navarro, Diccionario de dudas y dificultades de traducción del inglés médico (3ª edición). Publicado en Cosnautas, se puede acceder a él mediante diversos tipos de suscripción y el autor realiza actualizaciones periódicas. Recoge palabras o expresiones inglesas (ya más de 48 800 en su Versión 3.03, de julio de 2014), de traducción aparentemente sencilla, pero que en la práctica pueden suponer un problema para el traductor. Ofrece posibilidades de búsqueda simple por término en inglés y avanzada por término tanto en español como en inglés (entre otras opciones), así como inclusión de índices y cuadros.

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Una obra de referencia también indispensable para todo traductor médico al español es el Diccionario de la Real Academia Nacional de Medicina, en su formato impreso o en internet (http://dtme.ranm.es/index.aspx). Se trata de un diccionario monolingüe de términos biomédicos en español, de los que se recoge su definición y también su traducción al inglés. Su versión electrónica ofrece la posibilidad de realizar una búsqueda simple y también avanzada.

En cuanto a diccionarios monolingües en inglés, podemos citar los siguientes:

  • Dorland’s Medical Dictionary (http://www.dorlands.com/wsearch.jsp), gratuito.
  • Stedman’s Medical Dictionary (http://stedmansonline.com/public/LearnMore.aspx?resourceID=Medical), disponible mediante suscripción, pero se pueden consultar versiones gratuitas en:http://www.medilexicon.com/medicaldictionary.php y http://www.drugs.com/medical_dictionary.html

Como obras de consulta para adentrarse y profundizar en el vasto campo de la medicina destacan los manuales Merck:

  • The Merck Manual Professional Edition (http://www.merckmanuals.com/merckmanualpro.htm), disponible en formato impreso y electrónico y de consulta gratuita.
  • Existen traducciones a distintos idiomas del Manual Merck (http://www.merckmanuals.com/merckmanualpro-translations.htm), entre ellas en español.

El traductor médico también deberá consultar, en su labor diaria, artículos aparecidos en las principales revistas médicas (nacionales e internacionales), así como las guías que publican las sociedades médicas de todo el mundo sobre diversos temas. Las sociedades tienen sus propias publicaciones oficiales y, en numerosas ocasiones, incluyen glosarios y diccionarios entre sus recursos. En Fisterra podemos encontrar enlaces a sociedades médicas españolas, ordenados por especialidad. En Medilexicon se ofrece una recopilación de sociedades médicas de todo el mundo.

A todo ello, se deberá añadir cuando sea necesario la consulta de la documentación oficial sobre terminología o tipos concretos de documentos (protocolos, consentimientos informados, fichas técnicas) que las autoridades sanitarias españolas puedan haber publicado (www.aemps.es). Tampoco podemos olvidar la documentación de la Unión Europea, recogida en http://www.ema.europa.eu/ema/. A este respecto, debemos saber que para la traducción de algunos tipos de documentos existen directivas europeas, leyes y plantillas de consulta obligatoria.

No queremos terminar este breve apunte sin mencionar que el portal en el que está publicado el diccionario de Fernando Navarro mencionado al principio, www.cosnautas.com, incluye también otros recursos generales interesantísimos que serán de gran ayuda al traductor médico:

  • El Repertorio de siglas médicas, (http://www.cosnautas.com/index.php?pag=diccionario), también de Navarro, con posibilidades de búsqueda en español y en inglés y de acceso gratuito.
  • El Árbol de Cos, compilado por Laura Munoa y que es una gran base de datos de recursos biomédicos en internet (diccionarios, glosarios, nomenclaturas, etc.). El acceso es gratuito y ofrece recursos también en otros idiomas): http://www.cosnautas.com/index.php?pag=arboldecos.

Otros sitios y enlaces de interés

Además de los recursos anteriormente citados, vale la pena echarle un ojo al artículo Hints and Links for Medical Translators, de Palma Chatonnet-Marton, que no solo recopila recursos de terminología sino que también recoge enlaces para ayudarnos a entender el texto origen. Un buen hallazgo.

En español no podemos perdernos la colección de cuadernos de la Fundación Esteve, que se pueden descargar gratuitamente, y que contienen números tan interesantes como el que aborda la traducción de textos científicos, de M. Gonzalo Claros.

En cuanto a la dificultades que se presentan al traducir un texto médico y cómo abordarlas, Malcolm Marsh escribe para el Centro virtual Cervantes el artículo Algunas consideraciones sobre la traducción médica en el que incluye consejos muy útiles.

Por último, para estar al corriente de lo que se cuece en esta rama de la traducción, vale la pena echarle un vistazo a lo que organiza, publica y difunde TREMÉDICA (Asociación Internacional de Traductores y Redactores de Medicina y Ciencias Afines): http://www.medtrad.org. Atentos también a sus cursos y jornadas.

Imagen en Fundación Moderna (http://www.modernanavarra.com/proyectos/biomedicina/)

¿Nos dejamos algo en el tintero? Si eres traductor médico y quieres aconsejarnos algún recurso más, lo esperamos en los comentarios. ¡Hasta la próxima!

El último caballero andante de la literatura

30 martes Sep 2014

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código deontológico, Día del traductor, decálogo, periódicos, prensa, traducción, traducción literaria, traducir

«El problema de traducir es en realidad el problema mismo de escribir y el traductor se halla en su centro, quizás aún más que el autor. Se le pide […] no que domine una lengua, sino todo lo que hay detrás de esa lengua es decir, toda una cultura, todo un mundo, toda una forma de ver el mundo […] Se le pide que lleve a cabo esa operación, ímproba y pese a todo apasionada, sin hacerse notar. […] Se le pide que considere como su máximo triunfo el que el lector ni siquiera se fije en él […] un asceta, un héroe esencialmente desinteresado, dispuesto a darse por entero a cambio de un mendrugo de pan y a desaparecer en el crepúsculo, anónimo y sublime, cuando la gesta épica se ha cumplido. El traductor es el último y auténtico caballero andante de la literatura». (Fruttero&Lucentini, I ferri del mestiere, Einaudi, Turín 2003).

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Don Quijote visto por Dalí. Hoy el pobre traductor quijotesco tiene que luchar con cosas peores que molinos.

Con esta cita empezaba su carta abierta a la prensa un grupo de traductores literarios para pedir un reconocimiento justo de la profesión, sobre todo en los medios. El grupo pide de esta forma que los críticos reconozcan la figura del traductor y que los redactores de las páginas culturales de diarios y revistas reflejen su nombre junto a los demás datos.

Los compañeros prosiguen:

Nosotros también estamos aquí, somos parte del proceso que da vida a objetos importantes: los libros. Los libros del llanto y de la risa, del amor y del dolor, del conocimiento y de la evasión, los libros que de mil maneras llegan a la mente y al corazón de las personas también se deben a nosotros. Deseamos que nuestro nombre conste y lo confirme, que nuestra obra no se silencie.

El crítico que se prodiga en elogios del estilo, del léxico, de las acrobacias lingüísticas de un autor, si ha leído el libro en su versión original, debería sentirse obligado a comentar la versión traducida y, si sólo ha leído la versión traducida, debería recordar que ha leído las palabras, las frases y el ritmo escogidos por el traductor. Pedimos un reconocimiento justo, igual que estamos dispuestos a aceptar cualquier crítica competente y motivada.

Estos traductores tienen toda la razón del mundo. ¿Cuántas veces se comparten fragmentos de libros en las redes o se recuerdan citas célebres extraídas de novelas? Muchas. Por desgracia, el traductor está siempre ausente. Y lo mismo en las recomendaciones de libros que encontramos en muchas revistas. Aquí van unos ejemplos de las ediciones de agosto y septiembre de la revista Elle:

Historias de amor
Cook lit

Cualquiera diría que se han leído la versión original para recomendarlos. ¿No hay espacio para poner el nombre del traductor en esas historias de amor y de cocina? Hace un par de años, ACEC lanzó la campaña «¿Quién ha traducido el libro?» para luchar con esta práctica periodística, pero poco han cambiado las cosas. Y que conste que no es por llorar (sí, se nos critica mucho por eso). Hay prácticas y cuestiones más graves, pero hay que abordar las cosas desde una perspectiva realista y reivindicativa.

No obstante, en ocasiones, es normal que nuestro caballero andante se sienta (y perdonadme el anacronismo) el último mono de la Nasa, como cantaba Pablo Carbonell: Soy el último mono de la Nasa / El que quita toda la grasa / Todos los trozos de cohete / Las partículas de meteoritos / Pedacitos de satélites / Las basuras y el detritus. 

Visibilidad envenenada

¡Ay!, cuántas veces el traductor se vuelve visible cuando este da (o se supone que da) un mal paso. Josefina Cornejo ilustra este momento a la perfección en un trujamán:

No es tarea del traductor corregir el texto, ¿cierto? Pero, ¿lo entenderá así el lector? ¿Escucharemos eso tan manido de «la traducción es muy mala»? ¿Se culpará a quien la firma de la mediocridad del material?

Observo desde hace un tiempo que cualquiera —sea lector asiduo, lector esporádico o alguien que apenas haya pasado las páginas de un libro— se atreve a juzgar nuestra labor sin más. «Qué pena cuando el libro está mal traducido», escuché hace unas semanas de boca de una persona que se precia de leída. ¡¿Cómo?! No creo que tenga la costumbre de leer la traducción al tiempo que la contrasta con el original. Sinceramente, lo dudo. Entre otras cosas, porque el comentario en cuestión lo hizo a propósito de una novela escrita en un idioma bastante alejado del nuestro y con el que guarda bien pocas similitudes: el húngaro.

[…] Me preguntó que si traducía libros. He de admitir que aprecio, eso sí, cierta curiosidad en el otro cuando confiesas que te dedicas a la traducción. Asentí con la cabeza. «¡Qué interesante!», dijo uno de los presentes, quien también quiso saber si mi nombre aparecía impreso. «Sí, pero, bah, la única persona que lo busca es mi madre», reconocí. «Y yo, cuando el libro está mal traducido», afirmó otro de los que allí se encontraban.

Por fortuna, cada vez somos más visibles también para lo bueno, como atestiguan algunos artículos y especiales en la prensa. Veamos algunos casos.

Los traductores en la prensa

  • La importancia de la calidad en la traducción, de Lierni Otamendi.
  • Saqueos, planes y una «femme fatale», de Manuel Rodríguez Rivero.
  • La profesión ya no llora… tanto, de Juan Cruz.
  • Los traductores, de Antonio Muñoz Molina.
  • La sabiduría de los maestros antiguos, de Carlos García Gual.
  • ‘En busca del tiempo perdido’, la traducción de nuestras vidas, de Flor Gragera de León.
  • Dime qué pone, de Manuel Rodríguez Rivero.
  • Elogio de la traducción, de Judit Carrera.
  • Traductores: la legión oculta, de Javier Firpo.
  • El poder de la lengua: la traducción, de Alejandro Aguilar.
  • El último caballero andante, de Carla Imbrogno.

Articulo en el Clarín sobre la traducción literaria en Argentina.
Articulo en el Clarín sobre la traducción literaria en Argentina.
(Para leerlo bien, os recomiendo que os bajéis la imagen)
(Para leerlo bien, os recomiendo que os bajéis la imagen)

Estos son algunos ejemplos relativamente recientes de artículos elogiosos sobre la traducción, pero también hay lugar para otro tipo de noticias, que aunque no son tan halagüeñas, reflejan el estado de la cuestión y no solo en literaria. Por ejemplo, se ha hablado mucho de los traductores en la esfera jurídica y en política. En cualquier caso, es cierto que cada vez se nos reconoce algo más.

Pero ¿quiénes son estos caballeros andantes? ¿Se rigen por un código de honor? ¿Si les pinchan, sangran?

Aunque algunos diccionarios antepongan al traductor como adjetivo y usen ejemplos tan simpáticos como el de la foto, quien traduce los libros es alguien que muchas veces suda tinta para llevar la traducción a buen puerto.

Definición de traductor

Definición en el Clave.

Porque no es solo un escribiente que repita o sustituya una palabra por otra. Como dice G. Bufalino, «si el autor es el padre y esposo del texto, el traductor es su amante». El lector en todo esto deberá dejarse seducir por ambos y sentir lo mismo con sus letras. Hay que conseguir que el lector disfrute mediante la traducción como lo haría de poder acceder al texto original.

Fragmento de prólogo de David Trueba para «El amor se escribe sin hache» de Jardiel Poncela.

Fragmento de prólogo de David Trueba para «El amor se escribe sin hache» de Jardiel Poncela.

Y sí, este caballero andante de la brillante armadura (el pijama, por ejemplo) se rige, o debería, por un código deontológico. Este que comparte Ace Traductores es un buen ejemplo:

1. El hecho de ejercer la profesión de traductor equivale, para quien la ejerce, a afirmar que cuenta con un firmísimo conocimiento de la lengua que traduce (conocida como lengua de partida) y de la lengua en que se expresa (conocida como lengua de llegada). Ésta debe ser su lengua materna u otra que domine tan bien como la materna, de la misma forma que todos los escritores dominan la lengua en que escriben.

2. El traductor tiene la obligación de saber hasta dónde llega su competencia y se abstendrá de traducir un texto cuya redacción o ámbito de conocimiento no domine.

3. El traductor se abstendrá de modificar de forma tendenciosa las ideas o la forma de expresarse del autor y suprimir algo de un texto o añadirlo a menos que cuente con el permiso expreso del autor o de sus derechohabientes.

4. Cuando no sea posible realizar la traducción a partir del texto original y el traductor utilice una «traducción-puente», deberá, para hacerlo, contar con el permiso del autor y mencionar el nombre del traductor a cuyo trabajo recurra.

5. El traductor se compromete al secreto profesional cuando deba usar, para su labor, documentos confidenciales.

6. El traductor literario debe conocer a fondo la legislación acerca de los derechos de autor así como los  usos de la profesión  y debe velar por que se respeten en el contrato de traducción.

7.  El traductor se abstendrá de menoscabar la profesión al aceptar condiciones que no garanticen un trabajo de calidad o perjudiquen a un colega de forma deliberada.

Las reglas de García Yebra

Las reglas de García Yebra

Sin embargo, si dejamos a un lado las cuestiones laborales y nos centramos en las lingüísticas, nuestro caballero también respeta directrices como las del siguiente decálogo del traductor literario de Helena Cortés (tomado de La linterna del traductor):

  1. Humildad (también fidelidad al texto). No trates de ser más brillante que el propio autor.
  2. Sensatez. Si algo sorprende sobremanera o parece no tener ningún sentido, indaga. Seguro que algo se te escapa.
  3. Sentido estético. Traducir correctamente el contenido de la obra original puede ser fácil, pero no hay que olvidarse de la forma estética. Analiza los recursos estilísticos y estéticos del autor.
  4. Paciencia. Al acabar de traducir, olvida tu versión y borra de tu mente el original. Haz una última lectura sin tener presente más que tu sentido lingüístico y literario. Tómate todas las libertades que quieras con el texto hasta hacerlo completamente tuyo.
  5. Cultura. Hay que tener cientos de horas de lectura acumulados, una sólida cultura general y cierta experiencia vital, conocer los clásicos… Pasión y curiosidad a partes iguales.
  6. Naturalidad. Es más importante que la obra suene bien en tu idioma y conseguir un texto natural y fluido, carente de todo artificio, que el que se cuele alguna disculpable metedura de pata.
  7. Buena pluma. Si no tienes talento para escribir con gracia y soltura en tu propio idioma no podrás ser nunca un buen traductor literario. Solo el que escribe bien traduce bien.
  8. Dominio de tu lengua. Ser bilingüe ayuda mucho, pero no es garantía. Conocer bien la lengua de llegada, saber jugar con ella: esa es la condición para ser un buen traductor.
  9. Actualidad. No envejezcas a propósito una traducción para acercarla a la época del autor. Los lectores contemporáneos del autor pudieron disfrutar de una lectura fluida y natural en el idioma de su tiempo. No castigues a tus lectores con una barrera idiomática artificial.
  10. Amor. Traducción correcta no equivale a buena traducción. También hacen falta grandes dosis de empatía. Además de profesión, hace falta un poco de vocación.

¿Os parece poco? Pues el pobre caballero andante muchas veces se las ve y se las desea para conservar la cordura no solo mientras traduce, sino también entre encargos.

El círculo vicioso

El círculo vicioso. Fragmento de unos apuntes.

Sin embargo, estoy convencida de que, a pesar de las tarifas, las condiciones y la presión, los caballeros andantes aman su trabajo por encima de todo y están dispuestos a matar a todos los dragones que haga falta.

A todos ellos (y a los traductores de las demás ramas) va dedicada esta entrada. ¡Feliz día, compañeros!

***

En este mismo blog y para terminar de celebrar este día…

  • ¿Por qué la traducción importa? El artículo del año pasado con los motivos por los cuales traducir no es algo banal, una oda recitada y una dosis de humor con San Jerónimo de protagonista. Y, de regalo, recursos y otras sorpresas para imprimir.
  • ¿Tradu…qué? ¿Qué es traducir? Las respuestas de los traductores a la pregunta de marras.
  • Otro tipo de visibilidad. Cómo nos ven desde fuera. Artículo centrado en los libros y los cómics en los que aparecen traductores.
  • Celebrando con citas célebres. Las citas clásicas del mundillo.

Bonus track:

Y, de regalo, Translation in Practice, un libro la mar de práctico sobre edición y traducción literaria, que compartió Miguel Marqués hace unos días.

Más lecturas para el traductor (II)

11 lunes Ago 2014

Posted by enlalunadebabel in Etimología, Inglés, Lengua española, Recursos, Traducción

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català, catanyol, diccionarios, enciclopedia, escritura, etimología, glosarios, gramática, lecturas, libros de referencia, ortografía, recursos traducción, refranes

Se acerca la vuelta al cole, también para los traductores. Para los que aún compráis diccionarios y libros en formato papel os traigo la segunda parte de las lecturas para el traductor. Lo que encontrareis aquí serán obras que considero interesantes por algún motivo y que pueden ser útiles para traductores (y amantes de la lengua en general).

Si en anterior artículo recogía obras sobre el oficio del traductor y me centraba en la traducción audiovisual y la lengua inglesa, esta vez me centro en otros aspectos más especializados. Evidentemente no es una lista exclusiva y si tenéis algún libro de referencia, dejad constancia en los comentarios.

GRAMÁTICA Y ORTOGRAFÍA GENERAL 

Cervantes
Lavadora de textos

  • El libro del español correcto. Claves para escribir y hablar bien en español del Instituto Cervantes (Espasa, 2012).

Como comentan en el CVC, el libro proporciona información rigurosa y de fácil consulta para resolver las dudas más comunes sobre el uso culto del idioma; resume las pautas ortográficas más aconsejables; recoge recomendaciones prácticas para elaborar textos bien estructurados y eficaces; expone las claves para hablar correctamente; desgrana consejos sobre la prosodia y el lenguaje no verbal y describe la norma culta de la lengua española con ejemplos prácticos que ilustran los usos correctos e incorrectos. Igualmente analiza el lenguaje que se usa en las redes sociales y a través de nuevas vías de comunicación como el correo electrónico, SMS, chat, blog, etc.

En resumen, va muy bien para consultar aquellas dudas puntuales que podamos tener.

¿Dónde encontrarlo? En Amazon y Casa del Libro.

  • Las 500 dudas más frecuentes del español del Instituto Cervantes (Espasa, 2008)

Planteado en forma de pregunta/respuesta, y desde un enfoque muy práctico, expone y resuelve los principales problemas que se presentan en el uso de la lengua española. ¿Es correcta la expresión en base a? ¿Se dice superior a lo previsto o superior que lo previsto? ¿Se pronuncia adecua o adecúa? ¿Cómo se dice, sentaros o sentaos? ¿Qué diferencia hay entre porque, porqué y por qué? ¿Cómo se escribe, el Papa o el papa? ¿Se acentúan los demostrativos?

Algunas preguntas son más útiles que otras, pero en general es bueno.

¿Dónde encontrarlo? En  Amazon, Casa del Libro, Fnac.

  • Lavadora de textos: la duda, el sentido común y otras herramientas para escribir bien, Ramón Alemán (Lavadora de textos, 2011).

El libro es una recopilación de los artículos publicados hasta ahora por Ramón Alemán. Está escrito de forma rigurosa a la vez que sencilla y con un toque de humor, y aborda asuntos relativos a la lengua española, sobre todo los que tienen que ver con la escritura.

¿Dónde encontrarlo? En el blog Lavadora de textos y Agapea.

LA LENGUA ESPAÑOLA DESDE UN PRISMA MÁS PERSONAL

Muchos periodistas se han lanzado a escribir sobre lengua en estos últimos años. Muchas veces son cajones de sastre, pero hay algunos que valen la pena. Aquí os dejo tres.

Hablando
Deslenguados
101 cagadas

  • Hablando pronto y mal, Amando de Miguel (Espasa, 2013)

Amando de Miguel nos ofrece una colección de comentarios y apuntes divertidos sobre el habla actual de los españoles: palabras extravagantes, dobles sentidos, palabras malsonantes, idiotismos y vulgarismos, el lenguaje de los políticos (politiqués) y la jerga de los tertulianos (tertulianés). Amando, que tiene una columna en Libertad Digital, habla del lenguaje de los españoles de hoy, sus aciertos expresivos, sus modas y sus disparates.

Muy ameno y salpicado con apuntes etimológicos. No directamente aplicable al mundo de la traducción, pero sin duda enriquecedor como hablantes.

¿Dónde encontrarlo? En Amazon, Casa del Libro.

  • Deslenguados, Julio Somoano (Planeta, 2011)

Julio Samoano nos explica cómo es el español del siglo XXI y cuál es el que nos espera en el futuro. Nos cuenta en qué se ha concretado la influencia de la cultura anglosajona que hemos padecido en las últimas décadas, no solo en la abundancia de extranjerismos, sino en tendencias como la corrección política; la invasión de tópicos y eufemismos para maquillar la verdad (ya no hay chabolas sino «infraviviendas» y el paro nunca sube, sino que se produce «una evolución negativa de la tasa de ocupación»), también trata los malapropismos («Le tocó el euromillón y ahora nadan en la ambulancia») y el lenguaje de los SMS, entre otros.

¿Dónde encontrarlo? En Casa del libro y Fnac.

  • Las 101 cagadas del español, María Irazusta (Espasa, 2014)

Una buena recopilación de píldoras lingüísticas, patadas al diccionario (preveer o prever; detrás tuya o detrás de ti), etimologías curiosas (el «chotis», tan castizo, no viene de una palabra puramente española), localismos (anglicismos, latinismos, etc.) y curiosidades varias. También rescata palabras moribundas para que no caigan en el olvido (pazguato, rufián etc.). Todo escrito de una forma amena y muy práctica.

¿Dónde encontrarlo? En Amazon, Casa del Libro y Planeta de libros.

REFRANES

Dichos
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Que me lo expliquen

  • El porqué de los dichos, José María Iribarren (Ariel, 2013)

Un compendio exhaustivo de los dichos y refranes populares (y tal vez los que no lo son tanto), pero pienso empezar a usar. El libro responde a lo que siempre te has preguntado respecto del significado y origen de muchas expresiones coloquiales: «Culo de mal asiento», «Quien se va a Sevilla pierde su silla», «Tener guardadas las espaldas», «A palo seco» o «Vete a la porra», entre muchas otras. Lo que le distancia de otras obras del estilo es que explica el significado de cada frase, el uso correcto que debemos darle y también de dónde proviene.

En definitiva, seiscientas páginas de expresiones variopintas, anécdotas y hasta ilustraciones. Un caramelito, vamos.

¿Dónde encontrarlo? En Amazon, Casa del libro, Planeta de libros.

  • Con dos huevos, Héloïse Guérrier y David Sánchez (Astiberri, 2014)

Un librito delicioso con las expresiones más castizas, sobre todo las más soeces y sexuales, del castellano y sus orígenes, como «montar un pollo», «cagarse en la leche», «pelar la pava» y «hacerse la picha un lío». Cada expresión lleva una ilustración literal. Además de la explicación, se indaga en su origen y se aportan las traducciones al francés y al inglés de cada una.

Un glosario ilustrado dirigido tanto a los nativos que sienten curiosidad por las expresiones más surrealistas de su propio idioma, como a los extranjeros en apuros frente a tan prolífica jerga. ¿Lo malo? Que sea tan corto. Te entran ganas de más.

Con dos huevos: ejemplo

¿Dónde encontrarlo? En Astiberri, Amazon.

  • ¡Que me lo expliquen!, VV.AA. (Espasa, 2012)

El libro es un resumen la sección que lleva el mismo nombre de «Las Mañanas KISS», en la que se busca el origen de expresiones cotidianas, de dichos populares y de esas palabras que se usan todos los días. Escrito con humor, vertebra su contenido en secciones según el tipo de expresión: amores y amoríos («dar calabazas», «salir del armario»), moderneces («spam», «morir con las botas puestas»), ¡Fiesta, fiesta! («Ir de cañas», «cogerse una turca»), todo por la pasta («tirar la casa por la ventana», «manejar el cotarro») y muchas más.

¿Dónde encontrarlo? En Amazon, Casa del libro, Fnac.

ETIMOLOGÍA

No es solo por capricho o por curiosidad que un traductor debe tener nociones de etimología. Como dice Castro en la reseña del primer libro que veremos a continuación, «la etimología nos ayuda a rebuscar en el baúl de los recuerdos el sentido de las palabras y las acepciones que nos pueden ayudar a resolver problemas de traducción y expresión».

Parentescos
Etimología

  • Parentescos insólitos del lenguaje, Fernando Navarro (Ediciones del Prado, 2002)

Con capítulos dedicados a cada una de las letras del abecedario, Navarro va hilando palabra tras palabra, origen tras origen, para ofrecernos unos breves artículos en los que desgrana datos de lo más suculentos, bien documentados, amenos e interesantes sobre el origen de muchas expresiones comunes en nuestro lenguaje.

¿Dónde encontrarlo? Es difícil de encontrar (yo tuve la gran suerte de que me lo regalara el mismísimo Fernando Navarro), pero he encontrado algunas pistas en Popular libros y La Central.

  • Etimologicón, Javier del Hoyo (Ariel, 2013)

Un viaje práctico y lúdico por el origen de las palabras en poco más de doscientas páginas. Coincido con lo expuesto en la reseña de La tormenta en un vaso: «Su trabajo como profesor titular de Filología Latina de la Universidad Autónoma de Madrid hace que el libro sea eminentemente didáctico sin dejar de ser lúdico. Del Hoyo agrupa las palabras en capítulos a través de las raíces grecolatinas de donde provienen, y las enlaza unas a otras en una suerte de juego discursivo».

Igual que en el libro de Navarro, «al agruparlas por la raíz, servirá como herramienta mnemotécnica para aquellos que busquen evitar tanto faltas de ortografía como tediosos manuales. Ordenadas en un índice alfabético, las palabras son igualmente localizables dentro del texto por estar resaltadas en verde».

¿Dónde encontrarlo? En Amazon, Casa del libro y Planeta de libros.

  • Palabrología, Virgilio Ortega (Planeta, 2014)

Un manual muy completo en el que el que Virgilio Ortega analiza una extensa lista de términos y nos recuerda el origen olvidado de nuestro lenguaje, demostrando así que la historia puede también conocerse gracias a la etimología de las palabras. A diferencia de los otros dos, en este se exploran los términos por ámbitos de la cultura y el saber, y no de forma alfabética.

Algunos ejemplos curiosos que podemos encontrar, y tomo aquí parte de la reseña en el ABC: ¿Sabía, por ejemplo, que la palabra ministro hace referencia a una persona con poca categoría? «El ministro es ahora una de las personas más importantes del país, pero lo cierto es que la etimología de esta palabra, del latín minister, relacionada con la palabra minus, significa «menos». Ministro, por tanto, venía a significar sirviente, un esclavo de los criados, la persona que menos sabía de todas. Fíjate qué cambio, de ser el que menos sabía de algo a ser el primero de los mandamases».

Algo similar ocurre con el término pelleja, cuyo significado también es ciertamente opuesto al sentido peyorativo que hoy se le atribuye en nuestro lenguaje y en el que suele utilizarse a modo de insulto. Como explica Ortega, la palabra pelleja venía a significar «preciosa» pues procede de pellis, que significa piel y cuyo diminutivo era pellicula, que significa pielecita, algo bonito, agradable.

¿Dónde encontrarlo? En Amazon, Casa del libro.

INSULTOS Y LENGUAJE SOEZ

A pesar del gran uso que se les da en la calle, los insultos y, en definitiva, el lenguaje soez son ámbitos de la lengua que no se han estudiado lo suficiente. Aquí van algunos de los recursos con los que he trabajado. Dejando a un lado El gran libro de los insultos de Pancracio Celdrán (La esfera de los libros, 2008), encontramos algunos manuales más que harán las delicias de los más faltones.

Insultos
Insults català

  • El libro de los insultos, Víctor de la Piedra (Océano Ambar, 2010)

Víctor de la Piedra lo aborda todo en apenas 170 páginas. Desde la esencia misma del insulto, pasando por historia del mismo (su origen, evolución y hasta la libertad de expresión), aborda los insultos más utilizados en todo el mundo y se centra, cómo no, en los de España. ¡Hasta los separa por comunidad autónoma! Además de las palabras, también explica los gestos con los que insultamos y nos explica los insultos más famosos de la historia, ya sea entre escritores, en el cine, en política y en el deporte.

No caigas en el calco y aprende a insultar como es debido.

¿Dónde coño lo encontramos? En Amazon.

  • 100 insults imprescindibles en català, Pau Vidal (Cossetània, 2014)

Como hablante del catalán, el ámbito de los insultos se vuelve aún más peliagudo. Existe una influencia enorme del castellano que al final nos hace incurrir en barbarismos innecesarios. El filólogo Pau Vidal ha reunido más de cien insultos genuinos y nos los descubre señalando el origen, el significado actual y los ámbitos de uso y, además, nos los acompaña de un «emprenyòmetre» (cabreómetro) para medir el grado de intensidad según como lo reciben los destinatarios. Un libro divertido y gamberro para aprender a insultar bien en catalán.

On coi el trobem? Amazon, Casa del libro.

  • Diccionari de renecs i paraulotes, Pere Verdaguer (El trabucaire, 1999)

Un compendio excelente de palabrotas y palabras soeces, sobre todo sexuales en catalán. Una obra imprescindible por su riqueza de léxico y abundancia de sinónimos para cada palabra.

¿Dónde comprarlo? En Amazon.

SEXO Y EROTISMO (LINGÜÍSTICOS)

Si sois lectores habituales del blog, sabréis que he dedicado varios artículos a la traducción erótica y al lenguaje sexual, una rama de estudio que está aún en paños menores. Aquí van algunos de los recursos que más interesantes me parecen.

Diccionarios de sexo y BDSM
Diccionario erótico del cómic
Eufemismos sexuales

  • Diccionario del sexo y el erotismo, Félix Rodríguez González (Alianza, 2011)

«Solo del pene y de la vagina he recopilado más de 200 sinónimos —dice Félix Rodríguez en una entrevista—. Me llaman la atención expresiones como «pantalón para sordomudos». Y otras tan plásticas como «sartén», donde se estrellan los huevos, y «frontón», donde se estrellan las pelotas». Todo un estudioso de la lengua. Sin ironía.

Un diccionario muy completo con sus más 6 200 voces que ofrece la más extensa y actualizada recopilación en torno al sexo, el erotismo y la sexualidad en nuestra lengua, tal y como aparecen en los medios de comunicación y en el habla diaria. Aparte de su significado, se examinan el origen y la evolución de las palabras y frases más significativas, así como algunos modismos formados a partir de ellas. Dada su interdisciplinariedad, el libro resultará de interés para el público general y para profesores e investigadores de muy diferentes campos relacionados con el lenguaje, como la lexicología, la lexicografía, la etimología, la semántica y la sociolingüística, y de disciplinas como la sociología y otras ciencias humanas.

¿Dónde encontrarlo? En Amazon, Casa del libro.

  • Diccionario multilingüe de BDSM, Bartomeu Domènech y Sibil·la Martí (Bellaterra, 2004)

A pesar de la interminable fuente de recursos que encontramos en Internet para temas sexuales, la red sigue siendo un ámbito donde los tecnicismos son, básicamente, anglicismos, sobre todo los relacionados con el BDSM.

Pero es difícil separar el grano de la paja y encontrar buen material de referencia. Este diccionario lo es. No solo va más allá a la hora de buscar buenas traducciones en castellano de estos términos sino que nos da una breve explicación y aporta las versiones en catalán, inglés y francés.

¿Dónde encontrarlo? En Casa del libro, Amazon.

  • Enciclopedia erótica del cómic, Luis Gasca y Román Gubern (Cátedra, 2012)

Casi 500 páginas con miembros, posturas y filias de todo tipo explicadas al detalle, con apuntes históricos y viñetas a todo color.

Como explican en este artículo: «El libro tiene dos formas de consulta, según nos comenta Gubern: «Por un lado está ordenado alfabéticamente, desde Acrofilia (placer derivado de la altura física) hasta la palabra Zoofilia que cierra el libro y no necesita explicación. Y por otra parte, al final hay un índice temático ordenado por los sentidos (vista, tacto, oído…), anatomía, ropa, ritos… creo que sería muy útil para la Academia de la Lengua Española porque hay muchos términos, la mayoría derivados del latín o el griego, que todavía no figuran en el Diccionario y que estoy convencido de que estarán en un futuro cercano. Yo no soy sexólogo —continúa Gubern— pero me rodeé de enciclopedias de sexología. Iba consultándolas y hacia resúmenes. La sexología es una ciencia poco extendida y a veces tenía que interpretar las definiciones. Pero creo que el libro  tiene bastante rigor científico y un gran valor iconográfico, erudito y cognitivo”».

¿Dónde encontrarla? En Amazon, Casa del libro.

  • Lo que nunca se aprendió en clase. Eufemismos y disfemimos en el lenguaje erótico inglés, Pedro J. Chamizo Domínguez y Francisco Sánchez Benedito (Comares, 2000)

Este volumen es distinto a los anteriores ya que explora cuestiones puramente lingüísticas. Como el mismo Sánchez explica en su blog: «El libro se divide en dos partes. La primera parte es un estudio teórico del eufemismo y del disfemismo: concepto, funciones, tipos principales, etc. La segunda parte consta de un corpus léxico que contiene una amplia muestra (más de 3 000) de los eufemismos y disfemismos usados en inglés en este campo, desde el siglo XVII hasta nuestros días, la clasificación de los mismos en lexicalizados o semilexicalizados, según conserven o hayan perdido ya su ambigüedad y la agrupación en esferas conceptuales: guerra, monta, caza, pesca, alimentos, juegos y diversiones, viajes, comercio, religión, etc., con objeto de determinar las distintas clases de imágenes mentales usadas en inglés para este tipo de lenguaje tabú».

Para mí es un libro imprescindible para todos los interesados en explorar el lenguaje erótico inglés. Sin duda, es una buena ayuda cuando nos enfrentamos a textos de este tipo.

¿Dónde encontrarlo? En Editorial Comares y Casa del libro.

ONOMATOPEYAS

Las grandes olvidadas y, sin embargo, tan útiles en cómic, en traducción audiovisual y en literaria.

Onomatopeies

  • Diccionari d’onomatopeies i altres interjeccions [ Multilingüe], Manel Riera-Eures y Margarida Sanjaume.

Una herramienta imprescindible para asesores lingüísticos, correctores, traductores, redactores y muy útil también para todos los interesados en la oralidad y lo coloquial. Es un repertorio sistemático y exhaustivo de las onomatopeyas y otras interjecciones del catalán, con indicación de variables formales y polisémicas, con definiciones y ejemplos contextualizadores, con notas de información adicional (sobre pronunciación, grafía, gesticulación asociada a la interjección, combinación de interjecciones, sentidos figurados, etc.).

Si bien el cuerpo central está en catalán, encontrareis equivalencias en inglés, español y francés, y eso es lo que considero más importante para recomendarlo. Ya sabéis, las onomatopeyas han sido siempre las más incomprendidas.

Un ejemplo:

Onomatopeies: exemple

¿Dónde encontrarlo? En Casa del Libro, Fnac.

CURIOSIDADES LINGÜÍSTICAS

A buen entendedor, pocas palabras bastan, pero curiosidades y chorradas lingüísticas nunca son suficientes, sobre todo si eres traductor.

Tingo
Compendio

  • The meaning of Tingo, Adam Jacot de Boinod (Penguin, 2005)

Si os gustan esos artículos de «Las 10 palabras que el idioma X debería importar del idioma Y» o el tan manido «10 palabras intraducibles del idioma Z», este libro os encantará. Dividido en ámbitos como el amor, la familia,  los números, los animales, etc., está escrito con guasa e ilustrado con mucha gracia.

Un ejemplo:

Tingo: ejemplo

No es de esos libros que usareis para documentaros, pero sí para saciar la típica curiosidad del traductor.

¿Y dónde está? En Amazon.

  • Compendio general e innecesario de cosas que nunca pensó que le fueran a importar, Cristina García-Tornel (Debate, 2013)

Fantástico para jugar al Trivial o concursar en la tele, eso para empezar. En un mismo libro puedes encontrar los diez animales más peligrosos, la historia del cartel de «Hollywood» (que originalmente decía Hollywoodland), quiénes fueron las primeras mujeres astronautas, la extinción del pingüino auténtico, los diez mayores fracasos del cine, teoría y práctica del beso (el más largo de la historia duró 58 horas, 35 minutos y 58 segundos), entre muchos otros.

En cuanto a lengua, recopila y explica las figuras literarias y retóricas, nos brinda un breve diccionario de palabras curiosas, aporta la etimología de algunas expresiones e incluso lo que se esconde tras el nombre de algunos objetos cotidianos, etc.

Ideal para ir leyendo a ratitos, sin seguir el orden de las páginas y dejarte sorprender.

¿Dónde encontrarlo? En Amazon, Casa del libro.

INGLÉS COLOQUIAL

Leer en inglés y ver las películas en versión original ayuda mucho, sí, pero si necesitáis un extra, aquí van algunos libritos con el inglés de la calle.

Inglés coloquial

  • El inglés de la calle (Larousse Editorial, 2012)

Este volumen se ocupa de la lengua viva, del inglés de las conversaciones cotidianas, que aparece en las películas y en la tele, que surge con frecuencia en el habla pero del que no se ocupan habitualmente las academias e incluso muchos de los diccionarios.

Recopila miles de frases y expresiones, del inglés británico y del americano, organizadas temáticamente para facilitar las búsquedas, y marca los diferentes registros (coloquial, vulgar, familiar, formal) para delimitar claramente su uso.

¿Dónde encontrarlo? En Agapea.

  • Inglés sin censura (Langenscheidt, 2011)

Librito que recoge expresiones en inglés sobre las relaciones personales, el sexo, la tecnología, el bar, etc., todo desde el prisma de la supervivencia en el país, ya sea en el Reino Unido o en Estados Unidos, puesto que marca las variantes en los términos.

Un ejemplo:

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¿Dónde está? En Casa del libro, Fnac.

  • Word up!, Mark DC McKinnon y Almudena Sáiz García (Pons, 2009)

Un divertido diccionario (inglés-español/español-inglés) con las palabras y expresiones más útiles y curiosas de la lengua coloquial, tanto del inglés británico como del americano. Como los anteriores, incluye términos que no aparecen ni en los diccionarios convencionales ni en los libros de texto, bien porque son tabú, políticamente incorrectos o simplemente porque son de reciente creación.

Por su estructura bidireccional, es ideal también para todos los hablantes de inglés que quieran acercarse al español que se utiliza hoy en día. 100% bilingüe y con ejemplos extraídos de fuentes reales: series de tv, chats, películas, canciones y, sobre todo, de la calle.

¿Y dónde lo encuentro? En Amazon, Casa del libro.

ESPAÑOL Y CATALÁN: INTERFERENCIAS

Cuando se hablan indistintamente ambas lenguas, por muy claro que creas que lo tienes, siempre se producen mezclas. A continuación, un par de libritos con las dudas más habituales para no caer en las interferencias típicas entre estos idiomas.

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  •  Catanyol.es. El catanyol es cura. Interferències castellà-català, Pau Vidal (Barcanova, 2012)

Una pequeña joya sobre el catanyol (català + espanyol), es decir, la mezcla incorrecta de ambos idiomas o, mejor dicho, la inclusión de una palabra castellanizada en un enunciado en catalán. El libro incluye multitud de frases reales y su debida corrección, junto con una explicación del error. Además se divide en tres secciones según lo detectable y lo grave que pueda ser el error: errores flagrantes de léxico o construcción; palabras o expresiones correctas/existentes en catalán, pero mal usadas o bien calcos de otras lenguas; casos más sutiles porque la costumbre y el elevado grado de difusión han provocado que parezcan normales.

Incluye una síntesis final de todo lo expuesto y un índice alfabético para encontrar los casos más concretos.

¿Dónde encontrarlo? En Casa del libro, Fnac.

  • Diccionari de barbarismes, Josep Ruaix i Vinyet (Claret, 2011)

Este diccionario proporciona la forma exacta de los llamados barbarismos o errores por interferencia en la lengua de procedencia y distingue entre forasterismes o extranjerismos (palabras o expresiones con fonética total o parcialmente extranjera), barbarismos propios de personas o sectores con poca competencia lingüística , barbarismos ordinarios (más o menos generalizados, más o menos inconscientes) y barbarismos discutidos o dudosos (sobre los que se da la información suficiente para que el lector se pueda formar un criterio propio). En resumen, un diccionario muy útil para depurar el lenguaje.

Lo que resulta más útil es que se puede buscar la palabra directamente y saber al momento si el término en cuestión es catalán o un barbarismo, en cuyo caso se dice cuál es el término correcto. Aporta frases de ejemplo y notas de uso.

Para que os hagáis una idea, sería una versión mucho más ampliada, mejorada y con ejemplos de algo así: Vocabulari de barbarismes.

¿Dónde encontrarlo? En Claret, Amazon.

filigranaHasta aquí esta nueva tanda de libros. Los enlaces a los sitios de compra no responden a ningún criterio en particular; obviamente existen otros puntos de venta. Simplemente son una ayuda por si decidís comprarlos.

Si sabéis de algún otro libro interesante de estas categorías o de cualquier otra, no dudéis en dejar vuestra recomendación en los comentarios.

¡Gracias por leer y hasta la próxima!

Sexo oral y escrito II. (Auto)censura

28 lunes Jul 2014

Posted by enlalunadebabel in Cine, Doblaje, Lengua española, Literatura, Traducción

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autocensura, autocensura editorial, censura cultural, censura en el cine, censura franquista, censura literaria, chick lit, El amante de Lady Chatterley, El guardián entre el centeno, Fanny Hill, literatura erótica, pornografía, traducción erótica, vocabulario erótico

El sexo vende, pero a veces hay que suavizarlo. Eso vimos en el artículo anterior, en el que repasamos el argot sexual y sus eufemismos. En esta ocasión nos centramos en otras formas de atenuación que trascienden lo puramente lingüístico: la censura y la autocensura, y las veremos aplicadas en literatura (novelas originales y traducciones) y en el mundo audiovisual.

«La traducción de las palabrotas o del lenguaje relacionado muy a menudo depende de las circunstancias históricas y políticas, además de ser un espacio de lucha personal, de disidencia ética y moral, de controversias religiosas e ideológicas, y de una cierta autocensura», describían con acierto Bou y Pennock en un artículo de 1992 sobre la traducción de Wilt, de Tom Sharpe.

Al traducir el sexo no solo está en juego la corrección gramatical o el léxico. Además de los significados reales de las expresiones relacionadas con el sexo, hay componentes estéticos, culturales, pragmáticos e ideológicos, así como una cuestión de ética lingüística.

La eliminación o atenuación de términos sexuales —o incluso la intensificación de los mismos— en la traducción suele traicionar la actitud personal del traductor sobre el comportamiento sexual humano y su verbalización. El traductor básicamente transfiere a su reescritura el nivel de aceptabilidad o la respetabilidad que concede a ciertas palabras o frases relacionadas con el sexo. Así pues, el análisis de la traducción del lenguaje sexual puede ser un indicador de la moral sexual de los traductores.

La traducción del lenguaje relacionado con el sexo es un terreno fértil para la articulación de censuras oficiales y también de una multiplicidad de autocensuras. En el siglo XXI no hay un estado aparente de censura puesto que se traducen miles de libros todos los años y la literatura erótica o pornográfica se distribuye sin problemas —al menos de forma patente—, pero tal vez sí podamos encontrar casos de autocensura del propio traductor o del editor, que sigue una determinada línea editorial.

Pop art

1. La autocensura

Dice Santaemilia en un artículo que «las autocensuras pueden incluir todo tipo de omisión, atenuación, tergiversación, (des)ajuste del original, etc. Incluso hoy en día, y a pesar del martilleo publicitario sobre géneros tan liberados y desinhibidos como la llamada chick lit o literatura para mujeres, la sorpresa acecha en cualquier rincón».

Para ilustrarlo, toma varios ejemplos de una novela de este género. En Maggie ve la luz (2003), la traducción española de Angels (2002), de Marian Keyes, una de las reinas del chick lit, notamos la eliminación, aquí y allá, de algunas expresiones como It’d be like licking a mackerel; lick someone’s mackerel; you’re a lickarse; narky bitch; así como la eliminación de algunas referencias explícitas al lesbianismo; o de ciertos usos de fuck como intensificador.

Comenta Santaemilia que dichas eliminaciones pueden atribuirse a un cierto autocontrol por parte de la traductora, o a cierta reserva sobre las alusiones sexuales. Sin embargo, lo que no se entiende es que en ese mismo libro, la traductora española omitiera un fragmento de 1 006 palabras en que la autora hace una comparación satírica entre el desarrollo de una misa en Los Ángeles y en la Irlanda archicatólica. ¿Por qué? ¿Se puede hablar de un descuido en este caso?

«El ejercicio de la autocensura se presta a diversas interpretaciones: reservas morales o éticas, autocontrol, libre ejercicio de la manipulación del texto original, etc. En todo caso, y para referirnos a la traducción de las alusiones sexuales en la literatura, habremos de convenir que traducir –y traducir el sexo quizá más aún– constituye un ámbito muy sensible, sujeto a posibles censuras, autocensuras, prejuicios o posturas ideológicas muy definidas. La traducción interlingüística no es, en modo alguno, una actividad transparente.»

Algo parecido sucede con la traducción de El guardián entre el centeno (1978), que carece de la mayoría de sus rasgos coloquiales, tales como blasfemias o improperios relacionados con el sexo. Sirva como ejemplo este fragmento estudiado por Santaemilia en otro de sus artículos:

Fragmentos de la novela general y la traducida en una versión de 1983.

Fragmentos de la versión original y la traducida en 1983.

Sorprende que el fragmento traducido sea más corto (cuando suele ser al contrario) y que se hayan eliminado esas expresiones, que aunque no estén tan cargadas de significado como otras, le dan mucho color al texto y son un rasgo de los personajes de Salinger. ¿Sería algo consciente o inconsciente? ¿Sería autocensura por parte del traductor o tal vez una directriz editorial?

2. La censura

Más allá de las preferencias y los reparos personales encontramos la censura propiamente dicha. Antiguamente eran los tribunales eclesiásticos los que tenían competencia sobre las publicaciones eróticas y pornográficas, en algunos países hasta bien entrado el siglo XX, en colaboración con otras instituciones.

Por lo que respecta a la literatura, había muchas dificultades para publicar obras eróticas (el editor se arriesgaba a ganarse una buena multa) y en materia de traducción podemos imaginar que muchas obras tardaran en traducirse o no se tradujeran directamente.

2.1. La censura en España

Los peores años de a censura en España se deben a Arias Salgado —en su faceta de ministro de Educación y Turismo—, que compartía con Franco una auténtica obsesión por salvar a los españoles de las llamas del infierno; un periodo ominoso que duró hasta la supresión de la censura en 1977.

locked book

En nuestro país, sexo y religión aparte, tampoco gustaba que el cine y la literatura circularan en los «idiomas regionales». El doblaje obligatorio ayudaba mucho a cambiar diálogos considerados inoportunos, libertarios o pecaminosos, y esto muchas veces llevaba a la incomprensión de las relaciones entre los personajes: convertían a esposos en hermanos (Mogambo), palabras de amor desesperado en ferviente oración (Las nieves del Kilimanjaro) o al marido en padre (El ídolo de barro), entre otros ejemplos que veremos al final del presente artículo.

En cuanto a literatura, el sexo y la política eran los temas que más ocupados tenían a los censores, muchos de ellos grandes escritores como Cela que, paradójicamente, tuvo que publicar La colmena en Buenos Aires primero y en España diez años después porque los censores querían suprimir todas las alusiones sexuales. El franquismo censuró a célebres plumas como Larra, Espronceda, Galdós, Valle Inclán, Jovellanos, Machado y Blasco Ibáñez.

Veamos a continuación otros casos célebres.

2.2. Algunos libros prohibidos

En el siglo XIX se prohibió la edición y venta de obras pornográficas y eróticas en el Reino Unido. Uno de los libros más prohibidos, perseguidos y censurados de la historia es Fanny Hill: Memoirs of a Woman of Pleasure (popularmente conocida como Fanny Hill), de John Cleland. De hecho, se la considera «la primera prosa pornográfica inglesa; la primera pornografía que usa la forma de novela».

Se armó tal revuelo tras su publicación en 1748 que las autoridades se apresuraron a condenarla, pero su éxito clandestino fue enorme hasta que su edición legal fue aprobada en Reino Unido en 1970. Fanny Hill no se tradujo hasta 1976. [Si os pica la curiosidad, podéis leer algunos fragmentos aquí: http://alamordelalumbre.es.tl/Fanny-Hill,-fragmentos–k1-John-Cleland-k2-.htm]

El amante de Lady Chatterley (1950) fue otro de los grandes perseguidos. Penguin publicó esta obra de D. H. Lawrence tal cual y no gustó que hubiera tantos fuck que, aunque es un término documentado antes de 1500, los poderes establecidos consideraban impublicable. Sucedía lo mismo con la palabra cunt, palabra tabú casi por excelencia en el mundo anglosajón.

Ni que decir tiene que la publicación se agotó. Sin embargo, en cumplimiento de la Ley sobre Publicaciones Obscenas de 1959, Penguin fue llevada a juicio. Durante el juicio, la editorial usó el argumento de que los libros con valor literario no podían ser obscenos. Al final, Penguin acabó absuelta.

En Azotes y caricias (2013) explican que «en juicios posteriores contra creaciones literarias de carácter erótico se dio luz verde hasta a obras pornográficas sin ningún valor artístico. Hoy vale casi todo menos la pornografía violenta o la pedófila» y nos ofrecen un listado de obras que han acabado con prohibiciones a lo largo de los años:

  • Cándido, de Voltaire: confiscado en 1930 por la Aduana estadounidense por obscenidad.
  • Un mundo feliz, de Aldous Huxley: prohibido en Irlanda en 1932 por incluir referencias a la promiscuidad sexual.
  • El diario de Ana Frank, de Ana Frank: vetado  en los colegios de Virginia por una serie de quejas por sus «temas sexuales».
  • Lolita, de Vladimir Nabokov: prohibido en Francia, Reino Unido, Argentina, Nueva Zelanda y Sudáfrica por su presunta obscenidad. Luego se hizo famosa la edición en cuya portada la niña chupaba una piruleta.
  • Madame Bovary, de Gustave Flaubert: a pesar de ser un clásico de la literatura, acusaron al autor de ofensa a la moral pública.
  • Ulises, de James Joyce: prohibido en Gran Bretaña y Estados Unidos durante los años treinta por su contenido sexual.
  • Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carroll: prohibida en un instituto estadounidense por contener referencias a la masturbación y las fantasías sexuales. Y prohibido en China en 1931 por el don del habla que tenían los animales. En fin…

El autor de Azotes y caricias hace una mención especial al Opus Dei, que tiene un listado de 60 000 libros prohibidos en el que se encuentran obras como El extranjero, de Camus o Ética para Amador, de Fernando Savater.

3. La censura en el cine

La censura en el cine ha ocupado miles de páginas y ha sido tema central en multitud de obras, de modo que solo veremos algunos casos. En general, no obstante, se observa en los censores un odio especial por temas religiosos y moralmente reprobables, pero también por las cuestiones políticas que no cuadraran con la ideología franquista. Por ejemplo, en La torre de los siete jorobados (1944), los croupiers de la ruleta no podían cantar «rojo» al final de las jugadas sino «colorado». En Casablanca (1942), los censores borraron el pasado de Rick (Humphrey Bogart) como combatiente en la guerra de España y cualquier mención a sus tendencias republicanas, claro.

Pero no solo eliminaban y cambiaban, en ocasiones también añadieron, como en Ladrón de bicicletas (1948), a la que añadieron una voz en off consoladora ante el panorama desolador con el que terminaba la película:

Mogambo (1953)

El caso de la censura en Mogambo es muy especial. Como nos explican en GuionOriginal, la película «sufrió la censura franquista por la infidelidad de Grace Kelly hacia su marido. La censura no podía consentir que Clark Gable sedujese a una mujer casada, y para solucionarlo decidieron modificar el guion y por consiguiente el doblaje, haciendo creer que Donald Sinden y Grace Kelly no estaban casados, sino que eran tan solo hermanos». Me los imagino valorando la gravedad del adulterio y del incesto y decidiendo al final que hacerlos pasar por hermanos tampoco era para tanto.

Bueno, juzgadlo vosotros mismos en este fragmento:

Al parecer, les debió de gustar porque los censores volvieron a hacerlo en El ídolo de barro (1949), una película de boxeo con Kirk Douglas como protagonista. En este caso convirtieron a una pareja casada en padre e hija para tapar la infidelidad de la esposa.

Las lluvias de Ranchipur (1955)

En esta película Lana Turner, una mujer casada, se encapricha de un apuesto galán hindú, Richard Burton. En la versión original, al marido le ataca un tigre y acaba malherido. En la española, se eliminaron todas las escenas posteriores en las que sale el actor para sugerir que ella está viuda y, por tanto, no es pecaminoso su flirteo con el galán.

Arco de triunfo (1948)

En Strambotic nos explican que esta película, protagonizada por Ingrid Bergman y Charles Boyer, tuvo también su dosis de infidelidad «salvo en España, donde el doblaje censor hizo de las suyas. En una de las escenas, a Bergman le preguntan por el hombre que la acompaña, a la sazón, su amante: “¿Es su marido?”, a lo que ella niega con la cabeza mientras de sus labios sale un claro y nítido “Sí”».

La condesa descalza (1954)

El personaje central (Ava Gardner) mantiene una relación extramatrimonial porque su marido es impotente. Una vez más, el doblaje alteró las relaciones; el marido pasó a ser hermano, y así la condesa no muere a manos del marido que descubre el adulterio sino a manos de su hermano, que considera pecaminosa una relación prematrimonial

Y hasta aquí el repaso a la censura y la autocensura, temas que dan para mucho más que una mera entrada de blog. ¿Conocéis algún ejemplo más de censura o autocensura en obras literarias o audiovisuales? ¿Os habéis encontrado algún fragmento chocante o bien omisiones en algún libro?

***

Para saber más:

  • Abellán, M. L. Censura y autocensura en la producción literaria española.
  • Álvarez Lobato, Pablo. Censura sexual del cine en España: una breve historia.
  • Carvajal, María. La censura literaria.
  • Cutler, Tom; Homedes, Jofre (traductor) (2013). Azotes y caricias. Una historia irreverente del sexo. Barcelona: Random House Mondadori.
  • Duro, Miguel (coordinador) (2001). La traducción para el doblaje y la subtitulación. Madrid: Ediciones Cátedra.
  • Sánchez Vadillo, Óscar (2013). Fanny Hill, memorias de una cortesana, o de la inmortalidad de la novela erótica.
  • Santaemilia, José (ed.) (2005). The Language of Sex: Saying & Not Saying, Valencia: Universitat de València.

E de «ENETI», «erotismo» y «estigma»

19 lunes May 2014

Posted by enlalunadebabel in Traducción, Vida traductoril

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alumnado, asociación, charlas, ENETI 2014, erotismo, estigma, estudiantes, formación, ponencias, traducción, traducción erótica

Tomo prestada la idea del abecedario del crimen de Sue Grafton para hablaros de la edición de este año del ENETI en Soria (1 y 2 de mayo), del tema que expuse en mi ponencia y del supuesto estigma del género erótico. Hoy, un tres en uno, señores, ¡me lo quitan de las manos!

E de «ENETI

El ENETI es el Encuentro Nacional de Estudiantes de Traducción e Interpretación que reúne a estudiantes y profesionales del sector. Detrás está la AETI (Asociación Española Universitaria de Traductores e Intérpretes en Formación), creada en el ENETI de 2012, que vela para que dicho encuentro siga celebrándose año tras año (entre muchas otras funciones). En resumen, un ENETI son unas jornadas que benefician a profesionales y a estudiantes por igual. El contacto con otros compañeros siempre es enriquecedor y aún más los conocimientos que allí se adquieren (ramas de la traducción menos conocidas, cuestiones traductológicas novedosas, mesas redondas con los aspectos más candentes, etc.).

Me faltaría un abecedario entero para abarcar todo lo que significa el ENETI —además de que ya se han publicado algunos artículos con las crónicas y las sensaciones de este año en Soria, como el de Sandra Gallart o los de ponentes como Ismael Pardo y Rafael López Sánchez—, así que me quedo con los aspectos principales tomados del artículo de Eva María Martínez y sus 10 razones para asistir al ENETI:

  • Se conoce a muchísima gente nueva y se pueden entablar relaciones con los que podrían ser futuros colegas de profesión. 
  • En las ponencias se aprenden cosas que nadie suele contar en clase.
  • Los debates que se organizan o que surgen enriquecen increíblemente a nivel personal.

Este año en particular ha habido de todo un poco: una charla sobre productividad, tres ponencias sobre tipos distintos de interpretación, una sobre cómo doblar series de televisión, etc. Todo muy variadito. De hecho, para no extenderme, podéis echarle un vistazo a los vídeos del canal de youtube de Gabriel Cabrera y al programa de esta edición.

Con algunos ponentes y asistentes al ENETI (nótese el cafelito en mis manos: el mejor amigo del traductor)

Con algunos ponentes y asistentes al ENETI (y nótese el cafelito, el mejor amigo del traductor)

Por último, no me olvido del valor añadido de las jornadas y es que las organizan los mismos estudiantes por amor al arte. ¡Gracias por vuestro trabajo, chicos!

E de «erotismo»

¿Y de qué hablé yo? Jugueteando con el encasillamiento (me consta que hay quien cree que solo traduzco novela rosa) hablé de traducción erótica. Como comenté en la ponencia, muchas veces la especialidad te elige y eso fue lo que me ocurrió a mí. A parte de las típicas traducciones por agencia, mis primeros pinitos en traducción editorial fueron con Planeta y sus sellos Deusto y Gestión 2000, para los que traduje manuales y libros sobre economía. Más adelante empecé a colaborar con tres editoriales más traduciendo novela juvenil, negra y romántica. Evidentemente, a raíz del éxito de las Cincuenta sombras, mis últimos encargos han sido todos de erótica.

  • Traducir para editoriales

No quería empezar la charla directamente con el lenguaje sexual (a veces hay que hacerse de rogar un poquito), así que a modo de introducción di algunos consejos que me han ayudado a conseguir trabajo en editoriales. Comenté qué formas hay de buscar trabajo y qué materiales usar.

Al mismo tiempo expliqué cómo suele ser una prueba de traducción y qué pasos seguir para superarla con éxito, como por ejemplo fijarse en la tipología textual, tener claro el tratamiento entre personajes, revisarla con profundidad, etc. Elementos básicos, pero no por eso menos importantes.

  • La novela rosa, erótica y pornográfica

Para entender mejor el proceso de traducción y las dificultades de este tipo de novelas, expliqué las diferencias que existen entre los diferentes tipos de novela. No es lo mismo traducir una romántica histórica en la que debemos usar un lenguaje más formal y las relaciones interpersonales son más rígidas, que una actual en la que el lenguaje es mucho más natural e incluso soez.

Como con cualquier otro tipo de traducciones, es importante conocer el contexto literario y saber en que corriente se enmarcan para poder prever las dificultades de la novela en cuestión. Si sé que se trata de una novela erótica con tintes de bondage y sadomasoquismo, tendré que empaparme del vocabulario básico y conocer aunque sea mínimamente de qué va (el concepto de dominante y sumiso, las palabras de seguridad, etc.).

En plena ponencia sobre traducción erótica

  • Vocabulario básico

Seguidamente comenté el vocabulario más instrumental de este tipo de novelas: mueble, ropa y juguetes. ¿Por qué en las historias más actuales los protagonistas viven en pisazos con camas enormes de cuatro postes y dosel? ¿Acaso no pone un minipiso? Y olvidaos de usar bragas de algodón y sostenes de deporte; en estas novelas se llevan los tanguitas de encaje. ¡Las bragafajas están terminantemente prohibidas!

En cuanto a los juguetes e instrumentos de BDSM, hay vida más allá de los consoladores. Hay que familiarizarse (al menos textualmente) con bolas chinas, correas, arneses, látigos, fustas y palmetas, entre muchos otros. ¿Y cómo es un club de BDSM por dentro? En estos libros también hay lugar para pistas de baile, reservados, mazmorras y todo tipo de mobiliario especializado.

  • El lenguaje del sexo

He aquí el momento mas esperado: el sexo sin tapujos, al menos de forma oral (en una ponencia, malpensados). Por la duración de la charla no hubo tiempo para tratar el tema con toda la profundidad que merece. No me refiero únicamente a saber cuándo usar «pene» o «polla», «vagina» o «chocho», sino a comentar los prejuicios que aún hay en la lengua o explicar por qué hay que echar mano de tantos eufemismos, por ejemplo.

En la ponencia abordé las diferencias entre expresiones como «hacer el amor», «follar» y «fornicar», y sus implicaciones, así como los diferentes nombres de los genitales. No es tan fácil como pueda parecer a simple vista.

  • Retos de la traducción erótica 

Por supuesto, no todo son revolcones en el pajar o entre sábanas de seda negra. Traducir romántica o erótica presenta ciertas dificultades. La mayor es conseguir un texto fluido, que suene natural y que huya de los dos extremos: lo cursi y lo chabacano. Es cierto que a veces el texto así lo exige y que hay que respetar al autor, pero es muy fácil caer en lo soez o en lo demasiado poético en la traducción si no nos andamos con ojo.

Además de dichos desafíos, también expliqué algunos de los rasgos típicos de estos textos, como la sinonimia (shiver, shudder, shake) y su polo opuesto, la repetición (wave of pleasure, wave of feelings, last waves of climax).

Recalcando por último la naturalidad que debe conseguirse, espero haber transmitido correctamente el mensaje de que, al final, como en toda traducción, hay que conseguir que el lector se sienta en su elemento, no distraerlo con expresiones poco acertadas que le saquen del texto y hacerle creer que lo que lee es como si se hubiera escrito en su idioma. A pesar del vocabulario y las cuestiones éticas, traducir una romántica, erótica o pornográfica tampoco dista tanto de una novela de otro género.

Si después de este resumen queréis profundizar más, aquí os dejo el vídeo:

Y, para más detalles, he aquí la presentación:

Ver este documento en Scribd

 

E de «estigma»

Como suele pasar, una parte muy interesante de las jornadas son los debates que suceden antes o después de la charla. Tuve la suerte de poder hablar con varios profesionales con miles de horas de traducción a sus espaldas; entre ellos, un traductor que se ha dedicado muchos años a la romántico-erótica. No hubo mucho tiempo para un café de esos de los que arreglan el mundo, pero sacamos conclusiones bastante parecidas.

Al parecer traducir novela rosa o erótica sigue siendo un estigma. Muchos profesionales lo ocultan; me consta que hay quien no lo pone en su currículum o en su listado de obras traducidas. ¿Por qué? Hay quien dice que el sexo es un tema delicado y que puede que haya quien después no le dé trabajo. Incluso me cuentan que hay empresas que no quieren que se las relacione con esta temática.

No obstante, también se afirma que es porque la novela rosa y la erótica son un género menor, de poca calidad literaria. He aquí donde puede darse un largo debate. A mi entender, obras muy buenas, buenas, mediocres y malas las hay en todo tipo de géneros, ¿o es que todas las novelas negras, juveniles, fantásticas e históricas son brillantes? No todas las novelas de este tipo las escribe un ama de casa aburrida, ¡faltaría más! ¿Que la mayoría no son un marqués de Sade, un Choderlos de Laclos o un D. H. Lawrence? Pues no, no nos engañemos, pero la historia de la literatura erótica es casi tan antigua como la escritura misma por mucho que ahora esté de moda. No todo son las dichosas Cincuenta sombras de Grey. Si hay que reconocerle algo a E. L. James es que ha popularizado algo más el género y por popularizar me refiero a que la gente tiene menos reparos en reconocer que lee estas novelas; amén de conseguir que se reediten los clásicos.

En cuanto al mundo de la traducción, al final uno oye de todo y casi da la impresión de que existen castas de traductores. Como si no fuera igual de «digno» traducir una novela rosa que una negra; un manual que un contrato; una aplicación informática que un videojuego. En serio, ¿qué más da? En mi caso, no voy a negar que me encantaría traducir alguna vez a uno de los grandes o enfrentarme a textos que requieran mucha más pericia, hacer acrobacias con novelas que así lo requieran. Seguir aprendiendo, reciclarse y hacer cosas distintas son el mejor aliciente para un traductor.

¿Cómo os resumo lo que pienso? Pues que no permitáis (ni como estudiantes ni como profesionales ni como persona) que nadie os diga nunca qué tenéis que leer o qué género da más o menos prestigio traducir. Trabajad con profesionalidad, ganaos la vida con el sudor de vuestra frente y estad orgullosos siempre de vuestro trabajo.

Por mi parte, es lo que pienso hacer. Aunque puedo pecar de «bonitismo» (sí, me gusta compartir imágenes y frases sobre la profesión), el trabajo no me define. También soy una traductora mercenaria como escribe Carlos Fortea en El Trujamán:

Gente que cree en lo que hace. Que cree que por los puentes igual transitan los pobres que los ricos, los tontos que los listos, los maestros igual que los aprendices.

Gente que pone su capacidad creciente (lo normal es que uno sepa más cada día si se lo toma en serio) al servicio de todos los demás. Mercenarios.

***

Saber más:

  • AETI: http://aetioficial.es/.
  • ENETI. Soria 2014: http://eneti2014uva.wix.com/eneti2014#!evento/c1pne.
  • ¿El tamaño importa? Para la traducción sí, (y mucho). Artículo en el blog Eros, de El País.
  • Artículos sobre traducción erótica de este blog: La traducción sensual; Traducir erótica y Traducir erótica II.
  • Presentación con algunos eufemismos del «have sex» inglés: http://prezi.com/i42lfzx2ymvv/cincuenta-sombras/.

Palabras comestibles. Lengua, gastronomía y traducción

22 martes Abr 2014

Posted by enlalunadebabel in Inglés, Lengua española, Traducción

≈ 8 comentarios

Etiquetas

alimentación, brazo de gitano, chochito, cultura, expresiones lingüísticas, food idioms, frases hechas, gastronomía, referente cultural, traducción

Llevaba tiempo dándole vueltas a la relación entre idioma y gastronomía, a la riqueza que aportan los alimentos al léxico general. Si lo pensamos, igual que se dice aquello de que los esquimales tienen cientos de términos referidos a la nieve, cada cultura se vertebra alrededor de los productos típicos o más habituales de su zona. Al final, esto acaba siendo un reflejo de la sociedad misma.

Me pregunto, por eso, qué pensarán los extranjeros que al aprender nuestro idioma descubren las siguientes delicias: chochitos, borrachos, brazos de gitano, «pets» (pedos) o tetillas de monja, huesos de santo, lenguas de gato, sobaos pasiegos, bolas de fraile (en Argentina) y hasta cojones de anticristo. Alucinarán y con razón, pero esto es harina de otro costal. chochitos

La comida es algo más que el mero sustento; influyen en ella ciertos condicionantes geográficos, políticos, religiosos y sociales. Así, si la cocina nos permite hacer la radiografía económica de un país, la gastronomía nos ofrece el más extenso abanico de sus costumbres. La comida y los alimentos desempeñan un papel muy importante en la vida cotidiana y laboral de este país y, en consecuencia, encontramos un extenso volumen de léxico (ya sea en vocablos, locuciones, comparaciones, frases hechas, etc.) relacionado con los productos alimenticios.

Solo hay que pensar en el argot sexual, donde los alimentos traspasan las fronteras de los registros e invaden el lenguaje coloquial contemporáneo. Los genitales masculinos encuentran símiles en la berenjena, la butifarra, la cebolleta, el chorizo, el churro, el haba, la longaniza, la morcilla, el nabo y el pepino (entre otros), y los femeninos en la almeja, el bacalao, el bollo, la castaña, el higo, la patata y (casi) cualquier variedad de marisco. La cuestión es llevarse algo a la boca, vaya.

Etimología

Más allá de lo soez y los nombres chistosos de los dulces, muchas son las palabras cuyos orígenes van ligados a la comida. Por ejemplo, el término «alumno» significa «el que está siendo amamantado». Una idea preciosa la de recibir nutrición intelectual. Del mismo modo, «alma mater» en relación a la Universidad nos remite a «madre nutricia».

Algo parecido ocurre con una palabra tan habitual como «compañero» que, en origen, es aquel con quien se comparte el pan. Y «hacer buenas migas» no es nada casual. Como nos dicen en Historias de la historia, «el origen del dicho está en el plato que hace unos cuantos siglos empezaron a elaborar los pastores trashumantes con dos ingredientes básicos, hambre y pan duro. Lo que ya es más complicado de saber es por qué las migas se asocian a la concordia. Hay quien sostiene que el dicho vendría a poner en valor lo laborioso de la preparación del plato, cuyo secreto de llegada a buen puerto está en el perfecto y trabajosísimo ligado y a la vez soltura de los ingredientes; quien dice que la pesadez del cortado tradicional del pan a navaja requería de un grupo bien avenido y de ahí vendría la cosa; y quien, como Nos, sostiene que el susodicho dicho se basa y cimienta en la solidaridad de grupo que se establece en el momento del condumio».

«Chorrada», que tanto usamos para referirnos a algo que consideramos una tontería o una nimiedad, es una palabra derivada del verbo «chorrar» o «chorrear», que significa en su primera acepción: «la porción de líquido que se suele echar de propina después de dar la medida». Literalmente, una «chorreada» extra, gratis, que solía darse a los clientes que compraban leche aceite, vino o licores a granel. Es de suponer que al ser gratis, los tenderos no fueran muy generosos con la cantidad de producto y es por eso que ha derivado en esta acepción, la más habitual hoy en día.

E incluso hay términos muy coloquiales como «papear» que tienen validación filológica ya que, en este caso, proviene de pappare, vocablo en latín que significa «comer». ¿Sorprendidos?

Traducción y referencias cruzadas

Lengua y gastronomía van muy ligadas y por eso es normal que las referencias puedan cambiar de un idioma a otro. Como avanzábamos antes, en cada país hay productos específicos o más consumidos que otros y esto tiene su reflejo en la lengua.

A. Referentes coincidentes:

A menudo encontramos expresiones equivalentes, o idénticas, en distintos idiomas porque el producto en sí está muy extendido, así como su particularidad o la forma en la que se encuentra. Por ejemplo, por la forma habitual de envasado es muy frecuente lo de «estar como sardinas en lata» y esta imagen también tiene una contrapartida en francés: être serrés comme des sardines en boîte y en inglés: packed in like sardines.

También sucede en el caso de «sacar las castañas del fuego» y los equivalentes tirer les marrons du feu y to pull the chestnuts out of the fire. Este dicho suele ser común en varios idiomas porque apareció por primera vez en una fábula conocida (en teoría) por todo el mundo: El mono y el gato, de Jean de La Fontaine (1621-1695).

En dicha fábula, los dos animales decidían echar la tarde asando castañas en el fuego. Cuando llegó el momento de retirarlas, el mono —que no quería quemarse— empezó a alabar al gato y a hablar de lo valiente y bien plantado que era. El minino, que al cabo de un rato ya tenía el ego tan hinchado que debía de sentirse invencible, no dudó en meterse en el fuego para sacar las castañas y presumir delante del mono. Lo malo fue que estuvo a punto de no contarlo.

B. Sustitución del referente:

Por las diferencias en la alimentación de los habitantes de los diferentes países (principalmente), existen expresiones muy parecidas cuyo referente se transforma en otro. En España, por ejemplo, las cosas se venden como rosquillas o como churros (si no, atentos a los chiringuitos frente a las discotecas de madrugada); en Argentina se venden «como pan caliente», algo parecido al francés se vendre comme des petits pains, y en inglés they sell like hot cakes. Entre platos anda la metáfora, vamos.

Seguimos con el dulce. En castellano hablamos de la «guinda del pastel», pero esta guinda cambia a cereza en francés (de acuerdo, no es tan alejado) con la cerise sur le gâteau y en algo más distinto en inglés, the icing on the cake, tal vez porque sus postres llevan más glaseado (solo hay que fijarse en los famosos fondants de las tartas en estos programas que tan de moda están).

Si nos apetece algo más salado, fijémonos en to bring home the bacon/cheese que es nuestro «llevar el pan a casa» (también earn your bread), «ganarse las lentejas/habichuelas», o «guanyar-se les garrofes», las algarrobas en catalán.

Y aunque todo esto parezca una banalidad, no lo es cuando el riesgo de meter la pata es alto. ¿Ejemplo? El patinazo de los de Ikea en este cartel, un piece of cake que ha acabó plasmado con total literalidad en lugar de un «es pan comido» si se quería jugar con el tema de la comida, un «está chupado» o «es facilísimo».

Para pastel, la traducción de este cartel de Ikea.

Para pastel, la traducción de este cartel de Ikea.

C. Cambio integral:

Sin embargo, en ocasiones el referente desaparece por completo y lo que unos relacionan con comida, otros lo relacionan con cualquier otra cosa. Es el caso, por ejemplo, de take things with a pinch/grain of salt que equivale a nuestro «coger las cosas con pinzas» o «poner algo en cuarentena».

También sucede con it’s not my cup of tea que sería un «no es santo de mi devoción». ¿No os parece muy revelador de la cultura de ambos países? La devoción por el té de los ingleses con el fervor religioso que aún permanece —aunque sea en el idioma— en nuestro país. Tema religioso que, por cierto, trataremos también en este blog.

Algunos ejemplos más

Si os habéis quedado con hambre, aquí van algunos ejemplos comparados de expresiones en inglés y en castellano, con su correspondiente versión descargable: Food idioms Food idioms 1Food idioms 2Food idioms 3Food idioms 4

Si os ha gustado este recopilatorio en inglés, os recomiendo la colección de artículos sobre expresiones en francés del blog Chocolate and Zucchini.

En definitiva, y anécdotas aparte, es curioso ver el peso que tiene la comida y la gastronomía, no solo en la cultura sino también en el idioma.

***

Fuentes y enlaces de interés:

  • Food idioms: http://www.inglesnaturalmente.com/food-idioms-cakes-and-sweets/
  • La comida nacional en la lengua española:  http://hispanismo.cervantes.es/documentos/sazonov.pdf
  • Los filólogos: http://losfilologos.com/portal/index.php/linguistica/654-el-curioso-origen-de-esos-nombres-no-tan-propios
  • ¡Que me lo expliquen! El porqué de los dichos (y más cosas) desde que el mundo es mundo. Marta Ferrer y Salvador Pulido. Editorial Espasa, 2012.

Traducir para editoriales

02 lunes Dic 2013

Posted by enlalunadebabel in Traducción, traducción literaria, Vida traductoril

≈ 37 comentarios

Etiquetas

castellano, charla, cultura, lengua, literatura, mesa redonda, ponencia, redes sociales, traducción editorial, traducción literaria, traductor, Traduemprende, translation

El pasado 22 de noviembre se celebró TraduEmprende, la segunda jornada sobre traducción y emprendimiento, en la que tuve la suerte de compartir cartel con grandes profesionales del sector: Juan Yborra, que abría la jornada con el crowdsourcing; Javier Pérez, que nos explicó qué es la intertextualidad de una forma muy amena; Amaia Gómez nos contó el valor empresarial de las ideas y la importancia de sacar adelante los proyectos en los que cree; Irene Vidal trató el enfoque empresarial del traductor freelance; Gabriel Cabrera nos trajo una divertida ponencia sobre la fiscalidad del traductor contribuyente (¡y galletas!); Alessio Demartis habló de la vida del traductor autónomo y Lloyd Bingham nos animó a hacernos un nombre en el sector.

Traduemprende

Mi charla trató la traducción editorial, que es de lo que os quiero hablar hoy, así que si no estuvisteis en la jornada ni la visteis por streaming, esta es la ocasión perfecta para saber de qué se habló.

En mi caso, quise abordar el ciclo de vida del libro para un traductor: desde cómo buscar trabajo en editoriales hasta cómo facturar una traducción literaria. Con esta charla pretendía que el traductor que empieza pudiera emprender en esta especialidad, una rama que no goza de todo el reconocimiento que merece. ¿No os parece que cuando decimos que somos traductores, la mayoría piensa que traducimos libros y, sin embargo, no se sabe tanto de esta especialidad?

Me centré en los siguientes apartados, que vosotros podréis ver también en el powerpoint y en el vídeo de la ponencia.

  • ¿Cómo dirigirse a las editoriales? Cómo se puede buscar trabajo —al menos lo que yo suelo hacer—, cómo presentarse y qué información aportar.
  • ¿Qué tarifas se barajan en este mundo? Hablar de tarifas siempre es controvertido, pero es interesante saber qué se paga y cómo se paga. ¿Se cobra por palabra, por página, por plantilla?
  • ¿Cómo es un contrato de traducción? Se ven algunas cláusulas típicas que conviene conocer para no llevarse a engaño. Veremos que muchas de las cuestiones importantes ya se hablan con el editor antes de recibir el contrato, pero muchas otras (penalización por retraso, devolución para corrección, etc.) hay que leerlas bien y comentarlas con la editorial si es necesario.
  • ¡Manos a la obra! Ya sea al enfrentarse a una prueba de traducción o al empezar un libro, ¿qué formato es el más habitual? ¿Qué estructuras se siguen? Muchas veces, las editoriales dan por supuesto que el traductor conoce al dedillo cómo se redactan los diálogos, por ejemplo, y no suele ser el caso. A grandes rasgos, veremos en qué forma debemos entregar nuestra traducción, qué debemos tener en cuenta y qué trucos se pueden usar para agilizar nuestro trabajo.
  • ¿Qué pasa a continuación? Una vez hemos entregado la traducción, ¿qué le sucede a nuestro texto? Conoceremos la etapa de corrección, los cambios que puede sufrir la novela y en qué errores solemos caer los traductores, con el fin de evitarlos.

En definitiva, aunque haya mucho de qué hablar y algunos aspectos deban tratarse de manera algo superficial, puede ser de gran utilidad para los traductores que empiezan y que quieran probar suerte en este campo y no sepan cómo.

La unión hace la fuerza

Para la preparación de esta ponencia quise realizar una encuesta a otros compañeros. No quería hablar solo de mi experiencia porque de algún modo puede ser sesgada, de modo que preparé algunas preguntas y cincuenta traductores editoriales tuvieron a bien contestarlas, con lo que la información presentada era mucho más veraz. ¿Queréis saber qué me contaron?

Los resultados van en la línea de lo que presentaba el Libro Blanco de la traducción editorial en España de 2010. En general, los traductores editoriales no se dedican exclusivamente a ello sino que lo compaginan con otros tipos de traducción (la técnica parece ser la más habitual), suelen trabajar con contrato, cumplen los plazos religiosamente y no suelen percibir royalties por su trabajo salvo en contadas ocasiones. La mayoría expresa su insatisfacción con las tarifas actuales y se queja de lo mal pagada que está la traducción editorial. En este sentido, nada sorprendente, puesto que la traducción editorial es preciosa, pero mal retribuida.

En efecto, observé disparidades en cuanto a tarifas. La plantilla más utilizada para el recuento de caracteres es la holandesa (2100 caracteres con espacios) y los precios más habituales están entre 10 € y 12 €. No obstante, pueden encontrarse 7 € por plantilla (y yo diría que menos en algunos casos recientes) y llegar a los 14 €, incluso.

Además, son tarifas negociables en su mayoría. Muchos traductores pueden negociar el porcentaje de compensación con el editor, que oscila entre el 10 % y el 20 %, según lo observado. Para más información acerca de este porcentaje, os dejo aquí este brillante artículo de David Paradela.

Precio por 2100 caracteres

La plantilla de 1800 caracteres también es otra de las más usadas, cuyos precios más habituales rondan los 10 € y 11 €. Y en cuanto a cobrar por palabra, que es muy poco usual, los precios difieren muchísimo, ya que hay compañeros que han cobrado 3 céntimos/palabra y otros que han llegado a los 5 e incluso 7. De todos modos, los precios varían según la editorial.

En cuanto a los ejemplares que el traductor recibe de su obra también hay bastante diferencia. La media está en unos tres ejemplares, si bien hay quien solo recibe uno y quien llega a recibir cinco e incluso diez.

Otros comentarios que me hicieron llegar:

  • La traducción editorial es, cada año que pasa, más desagradecida.
  • Que en X (oculto nombre de la editorial por si acaso) son unos piratas garrapata y han bajado las tarifas un 20%. Y en Z siempre han intentado chulearme con los contratos con cláusulas abusivas, etc.
  • A ver si los colegas se tiran al rollo y son sinceros y vemos cuánto se paga realmente, al menos entre los más jóvenes. (¡Lo hicieron y les estoy muy agradecida!)
  • Dedico a este tipo de traducción entre el 25% y el 50% de mi actividad. Lo hago porque me gusta, y preferiría dedicarme al 100%, pero con las tarifas actuales no llegaría a fin de mes (o, para llegar, tendría que aceptar más encargos de los que puedo cumplir con la mejor calidad). Por eso debo complementarlo con la traducción técnica, que es la que realmente paga mis facturas.
  • Me parece muy complicado «entrar en el circuito» de la traducción literaria.
  • Me dediqué a ella cuatro años sin parar y después pasé dos y pico sin tocarla y la vuelta fue relámpago porque llevo otro año sin hacer literaria, y no es por falta de ganas o de calidad del trabajo.
  • Las tarifas aún son considerablemente bajas en algunas editoriales y lo más triste es que algunas pertenecen a grupos grandes que se podrían permitir subirlas.
  • También surgen editoriales pequeñas que no hacen contrato, o te hacen pagar por trabajar, y considero que no deberíamos aceptar tales condiciones.

Aquí van todos los gráficos con los resultados de la encuesta:

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

Una vez dicho todo esto, os dejo con la presentación en slideshare y el vídeo de la charla.

(el formato ha cambiado al subirlo a slideshare, pero la calidad es bastante aceptable)

Vídeo de las ponencias. La charla sobre traducción editorial empieza en 8:26:13 (aunque recomiendo que le echéis un vistazo a las demás también):

twitter

Por último, ¿qué se dijo en twitter? La etiqueta #traduemprende recogió los tuits sobre el evento y aquí os dejo lo que se tuiteó acerca de mi charla:

dinuwsaurio ‏‪@_nuwtraduce Hay trabajo. Insistid. Al final alguien os dirá que sí, alguien os hará caso ‪@Scheherezade_SL‪#traduemprende

Jairo Lara ‏‪@mots_meles ¡Qué sexy suena la variedad oriental del catalán cuando habla ‪@Scheherezade_SL! Embelesados con tu voz por streaming ‪#traduemprende  

Clara ‏‪@ClaraBRivas Después de 7 charlas muy interesantes ‪@Scheherezade_SL pone la guinda con una exposición genial y muchos consejos sobre traducción literaria

Merche García Lledó ‏‪@traducirco Que traduzcamos felices y comamos perdices. Fin de la charla de ‪@Scheherezade_SL. ENHORABUENA, de lo mejor q he escuchado ‪#traduemprende

Ana Ayala ‏‪@yogustatraducir Muy interesante y práctica la ponencia de ‪@Scheherezade_SL 🙂

Jairo Lara‪ @mots_meles Puedes leer el decálogo del traductor en ‪http://www.lalinternadeltraductor.org/n4/decalogo-traductor-literario.html … ‪@Scheherezade_SL ‪#traduemprende

JP Cuervo ‏‪@jpcuervotrans Otra conclusión de ‪@Scheherezade_SL : trabajo hay. Pero toca ser un pesado. ‪#TraduEmprendeBCN

Irene Vidal ‏‪@irene_vidal Brillante la última ponencia de la mano de ‪@Scheherezade_SL ‪#traduemprende

Carlota Lifante ‏‪@cilbtrad Sed pesados, insistid por el trabajo. Cual cansino de discoteca que quiere rollo 😉 ‪@Scheherezade_SL en ‪#Traduemprende

Jairo Lara ‏‪@mots_meles ¡Traduzcamos felices y comamos perdices! Final épico de ‪@Scheherezade_SL en ‪#traduemprende ¡Olé tu charla! 😀

Lidia Pelayo ‏‪@Lidstrad Estoy encantada con la ponencia de ‪@Scheherezade_SL. Un poquito de realidad mezclada con consejos y muchos ánimos. ¡Gracias! ‪#Traduemprende

Alejandro Marín ‏‪@AlejandroMTI ‪@Scheherezade_SL nos dice que nunca ha utilizado herramientas TAO para la traducción literaria. ‪#traduemprende

Sonia Candela ‏‪@selojuro ‪@Scheherezade_SL Sed cansinos, porque al final ¡alguien os dirá que sí! ‪#TraduemprendeBCN

Ana_Venzal ‏‪@Ana_Venzal Fantástica la presentación de ‪@Scheherezade_SL. Inmejorable 👏👏

VA Traducción ‏‪@VAtradu Bonita ponencia por ‪@Scheherezade_SL‪#traduemprende

Elena Moreno ‏‪@emorenotrad «Que traduzcamos felices y comamos perdices» Genial ponencia de cierre de ‪@Scheherezade_SL en ‪#Traduemprende‪pic.twitter.com/h2tcaMuwPi 

Gala Gil Amat ‏‪@transGalator Magnífica ponencia de ‪@Scheherezade_SL, como siempre:) Adoramos tus regalitos y te adoramos:D ‪#Traduemprende‪pic.twitter.com/vfgmjVYj6l 

Ana Translates ‏‪@Ana_Translates Qué buena la charla de ‪@Scheherezade_SL en ‪#Traduemprende.

Merche García Lledó ‏‪@traducirco Solo he podido escuchar la charla de ‪@Scheherezade_SL y ha sido espectacular, a ver cuándo puedo ver las demás. ‪#traduemprende

Inmaculada Rodríguez ‏‪@TdtraduccionIRL ‪@Scheherezade_SL pone broche final a ‪#Traduemprende con una ponencia muy motivadora e interesante para la traducción literaria.

Carlota Lifante ‏‪@cilbtrad Los días se miden en páginas o en palabras. ‪@Scheherezade_SL en ‪#Traduemprende

Carlota Lifante ‏‪@cilbtrad Quiero ver alguno de los modelitos de ‪@Scheherezade_SL para ‪#Traduemprende En ‪#Tradua marcó tendencia. ¿Llevará esposas, fusta o derivados?)

Alexandra ‏‪@alexantrad ¡Me encantó tu ponencia, ‪@Scheherezade_SL! Era la que esperaba con más ganas. Y el detalle con los asistentes… 😉

Ascen Martín Díaz ‏‪@Ascensinha ‪@Scheherezade_SL Desprendió amor y pasión por la traducción y la literatura. Valiosos consejos en ‪#traduemprende

Devadip Translator ‏‪@TraductorJur No trates de ser + brillante que el autor. No varíes su estilo. By ‪@Scheherezade_SL -En general, humildad y duda, ‪#traductor.

Virginia de Castro ‏‪@virgcastro Geniales los consejos de ‪@Scheherezade_SL sobre traducción editorial ‪#traduemprende

Inmaculada Rodríguez ‏‪@TdtraduccionIRL ¿Qué mejor que esta frase de ‪@Scheherezade_SL para dar fin a ‪#Traduemprende? «¡Traduzcamos felices y comamos perdices!»

Carlota Lifante ‏‪@cilbtrad Los traduvillanos observan ‪#Traduemprende desde la traducueva de la AETI. Muy fan del modelito de ‪@Scheherezade_SL 

Silvia Ribés ‏‪@SilviaRibes8 Siguiendo en directo ‪#TraduEmprendeBCN y esperando a las 17:30 para oír hablar de literatura a ‪@Scheherezade_SL

Carlota Lifante ‏‪@cilbtrad Quiero ver alguno de los modelitos de ‪@Scheherezade_SL para ‪#Traduemprende En ‪#Tradua marcó tendencia. ¿Llevará esposas, fusta o derivados?)

Anna Rosich Soler ‏‪@arosichsoler Con muchas ganas de la charla de ‪@Scheherezade_SL sobre la traducción literaria. ‪#Traduemprende

Lidia Pelayo ‏‪@Lidstrad Me han cancelado la clase que tenía por la tarde. Aprovecharé para ver a ‪@Scheherezade_SL en ‪#Traduemprende. =D

Sobreviviré ‏‪@lhunterb Me encantan los vestidos de ‪@Scheherezade_SL ¡Guapa! ‪#TraduEmprendeBCN

Jairo Lara ‏‪@mots_meles El mejor referente en ‪#traducción de marca personal es ‪@Scheherezade_SL según ‪@irene_vidal‪#traduemprende

Laura Rodríguez ‏‪@laurarpaz Despliegue de medios de ‪@Scheherezade_SL ‪http://ow.ly/i/3O23v  ‪#traduemprende Que nos promocione hasta nuestra madre «Pues mi niña traduce»

Y, por hoy, me despido con imágenes del evento. Por mi parte puedo decir que fue un honor compartir este día con todos los ponentes y los asistentes, que la organización fue impecable y que acabé con muy buen sabor de boca. Espero que los compañeros que asistieran al evento saquen provecho de todo lo que se dijo, que no fue poco 🙂

¡Gracias por leerme y hasta la próxima!

Algunos ponentes el día antes de la jornada
Algunos ponentes el día antes de la jornada
Foto de familia en el cóctel
Foto de familia en el cóctel
Pasándolo pipa en el cóctel
Pasándolo pipa en el cóctel
El delicioso pastel del cóctel
El delicioso pastel del cóctel
Almuerzo previo a mi charla
Almuerzo previo a mi charla
Absortos
Absortos
IMG_8859
En un momento de la charla
En un momento de la charla
La imagen motivadora
La imagen motivadora
Respondiendo las preguntas de los asistentes
Respondiendo las preguntas de los asistentes
Con una bella compañera
Con una bella compañera
Cena posterior a las charlas
Cena posterior a las charlas
Celebrando el éxito de la jornada
Celebrando el éxito de la jornada
Pegatina que repartí
Pegatina que repartí
Segundo diseño
Segundo diseño
Tercer diseño
Tercer diseño
Tarjetas nuevas para la ocasión
Tarjetas nuevas para la ocasión
Certificado

***

Más información:

1. ¿Qué se dijo del TraduEmprende? Leon Hunter, el organizador, recopila en esta entrada todos los artículos relacionados con la jornada.

2. Algunos consejillos más cuando uno empieza: el decálogo del traductor principiante.

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