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En la luna de Babel

~ Blog sobre lenguas y traducción

En la luna de Babel

Publicaciones de la categoría: Vida traductoril

Cada maestrillo… Consejos para el traductor autónomo (III)

02 lunes Mar 2015

Posted by enlalunadebabel in Productividad, Recursos, Traducción, Vida traductoril

≈ 15 comentarios

Etiquetas

consejos, emprender, productividad, recursos, traductor autónomo, traductor principiante

Tras la primera entrega de consejos en la que hablamos de los textos y el oficio en sí y la segunda, con aspectos burocráticos y de aprendizaje, en esta tercera entrega nos centramos en el trato con los clientes, ya sean agencias de traducción o clientes directos. Veremos cómo nos dirigimos a ellos para ofrecer nuestros servicios, cómo trabajar para facilitarles (y facilitarnos) el trabajo y, por último, qué podemos hacer en el caso de recibir alguna queja.

TRATO CON LOS CLIENTES: DIRECTOS Y AGENCIAS

Como suele pasar, lo mejor es hacerle caso al sentido común, pero por si se nos distrae, aquí van algunas cosas que vale la pena tener en cuenta. Para más información sobre cómo trabajar con agencias, encontrareis buen material en el libro de NYA Communications Working with agencies demystified y en este artículo de la agencia TradOnline: ¿Cómo tratar un encargo de traducción?.

puzzle

Unir culturas está muy bien, pero hay que conseguir que las piezas encajen correctamente.

✏ Santo Currículum (y demás material de promoción). Hay que adaptarlo siempre al cliente. El currículum tiene que contener toda la información necesaria para el trabajo/agencia en cuestión y la información básica (combinaciones lingüísticas, especialización, etc.) tiene que quedar clara.

La carta de presentación (o cuerpo del correo electrónico en su defecto) tiene que ser coherente con lo que ofertamos y con lo que se nos pide. Nada de andarse por las ramas y ofrecer el oro y el moro. Vayamos al grano. Y, por su puesto, nada de faltas de ortografía.

¿Cómo encontrar trabajo? No existe una receta para el éxito (igual que no la hay para nada), pero aquí tenéis algunos enlaces de interés en los que algunos traductores hablamos de cómo fueron nuestras primeras veces y qué nos ha funcionado:

  • A puerta fría. Encontrar trabajo con la que está cayendo (de este blog)
  • Cómo conseguir un trabajo de traducción: da confianza (de Pablo Muñoz)
  • Encontrar trabajo como traductor (de TransSpanish)
  • ¿Cómo obtener mi primer trabajo de traducción? (de Juan Pablo Sans)

✏ La comunicación es esencial y más cuando hay tanta competencia. Sí, hay clientes que esperarán a que tú les hagas la traducción si ya han trabajado contigo antes y disponen de un buen margen. Otros, sin embargo, necesitan rapidez. Ten el correo configurado en el teléfono y sé rápido al contestar una posible oferta o resolver dudas del cliente.

Sin embargo, si recibes un posible encargo, no te aceleres demasiado. Asegúrate de leerlo bien y de que eres capaz de hacer lo que se te pide. No aceptes sin más sin cerciorarte de que podrás cumplir el plazo, que el archivo (si te lo envían en ese primer correo de tanteo) se puede abrir y que sabes bien qué hay que traducir de él y cómo lo quiere el cliente.

✏ Sé profesional cuando envíes tu oferta al cliente o tu presupuesto y no empieces hasta que recibas confirmación por escrito por parte del cliente. De esta forma te evitas disgustos. En cuanto al presupuesto, lo ideal sería que incluyera una descripción del trabajo que harás, de la cantidad de palabras, el plazo previsto, el precio y la forma de pago. Cuanto más completo sea todo, más claro será y más profesional queda.

dudas

✏ Preguntas y respuestas. Decíamos en otras entradas de esta serie que entender el texto es esencial, así como tener claro a quién va dirigido. No hay que tener miedo a preguntar o a transmitirle nuestras dudas a la agencia o al cliente, pero hay que hacerlo con tiempo. De nada sirve entregar el texto con todo un listado de dudas porque ya no habrá margen y si hay que cambiar algo puede que sea demasiado tarde. El momento de hacer las preguntas es al principio o bien mientras se trabaja, pero con antelación.

Puede pasar que tengamos otros proyectos en danza y dejemos un texto para otro día porque en un principio no le vemos la dificultad y luego… ¡sorpresa! Hay que intentar anticiparse y no ser una molestia para el cliente después. Ahora bien, intentemos acumular todas estas dudas en un mismo correo; el cliente lo agradecerá.

✏ Sé puntual con las entregas. Si no puedes ser puntual, envía el documento antes. De nada vale que entregues una traducción perfecta si llega tarde. Por ejemplo, si por la mañana sé que no voy a estar en el despacho, prefiero enviar por la noche, aunque sea ya tarde, porque así sé que podrán disponer de ella a primera hora.

De este modo también hay más margen de acción si, por lo que sea, falta darle un repaso o hay que cambiar algo.

✏ Decir «no». Cuesta mucho, muchísimo, pero es mejor ser sinceros con el cliente cuando lo que nos proponen está fuera de nuestro alcance en cuanto a capacidad o el plazo es tan ajustado que la calidad se vería comprometida. Los clientes aprecian esta sinceridad y, si son buenos clientes, no hay motivo para que no sigan enviando trabajo después.

Pero, ojo, ese «no» va con matices. Si tú no puedes hacerlo, ¿puedes pasárselo a alguien? ¿Le puedes facilitar un contacto al cliente? Así le ayudas un poco y te lo agradecerá.

✏ El cliente directo. Devadip Rivero, de TraducThor, nos da algunos consejos para tratar al cliente directo, esa persona o empresa que actúa en su nombre y no como agencia de traducción:

1. Recuerda que el cliente directo, muchas veces, no sabe en qué consiste el proceso de traducción. Algunos piensan que estás esperando sin más a que te envíen 4 000 palabras y que tienes una varita para pasarlas de un idioma a otro en 10 minutos. Por eso, tu presupuesto puede resultar caro. Intenta ser muy explicativo. Sin vergüenza, pero con educación, se puede aclarar el proceso y el cliente, normalmente, acaba valorando tu trabajo. Ofrece calidad y soluciones para que el cliente te valore.

2. Sé solucionador. Si no puedes ofrecer el servicio, deriva a un compañero. ¡Pero del que estés muy seguro que va a cumplir! No suele convenir decir un no rotundo al cliente sin ofrecer otras posibilidades: contacto con alguna agencia de confianza para que busque otro traductor, pregunta qué urgencia tiene realmente, intenta explicar por qué no puedes atender el encargo, si se trata de un encargo grande, di que repartirlo puede crear problemas de terminología e incongruencias, etc.

Si ya has trabajado en proyectos similares al que te ha encargado un cliente nuevo, piensa en los errores del pasado e intenta adelantarte. Advierte al cliente de posibles problemas, pregunta si tiene glosarios, bases terminológicas: ofrece tu saber hacer, tu experiencia. En fin, no seas un mero aceptador de encargos de traducción, pues debes ayudar a los clientes más allá de pasar palabras de un idioma a otro.

3. Ten un buen trato con el cliente. Ofrecer descuento si ves que te envía gran volumen de trabajo puede ser una buena opción (valorada previamente, claro), así como enviar tarjetas por Navidad, pagar el servicio de Correos si el importe de la traducción es grande o decir que el primer envío de traducción jurada es gratuito, avisar con antelación de que te vas de vacaciones (o estarás ausente porque vas a un congreso de traducción; si dices esto, verá que quieres seguir formándote, que te mueves, etc.).

Si un cliente contacta contigo a menudo para trabajos de muchas palabras, y una vez durante esa colaboración te envía un texto pequeño (unas pocas líneas), dile que no se lo cobras (o no cobres tu mínimo, sino incluye el importe real de 23 palabras, pongamos, en la siguiente factura).

André Höchemer, de Diario de un alemol, también ofrece algunos consejos en su blog, entre los que destaco el de romper el anonimato. André comenta que cuando conoces en persona al cliente, cuando os habéis visto cara a cara, es mucho más fácil negociar mejores precios y plazos de entrega. Para eso es recomendable también explotar nuestras habilidades de comunicación y las tecnologías y nos recuerda que: «Un correo electrónico está bien, una llamada es mejor, y una videoconferencias es óptima».

En cuanto a la facturación (tema que ya abordamos en el artículo anterior), quiero destacar también la entrada de André sobre la política de pago de los clientes (¡y la nuestra!). Muchas veces nos limitamos a enviar la factura sin más, sin establecer nuestras condiciones antes.

Esta es su forma de proceder, y me parece muy correcta: «En mi caso son 30 días, tal como señalo en mis facturas y recuerdo a los clientes que, por despiste, por descuido o intencionadamente, lo incumplen. A los pocos días de vencer una factura, envío un mensaje al cliente indicando el presunto despiste y recordándole el número, la fecha y el importe de la factura vencida».

¿Queréis más información sobre agencias, gestores de proyectos y clientes directos? No os perdáis estas entradas:

  • Lo que valora un gestor de proyectos de un traductor (de Elena Fernández)
  • Buenos clientes, malos clientes (de André Höchemer)
  • La gestión de proyectos (de Pablo Muñoz)
  • Cómo detectar a un cliente directo (de Devadip Rivero). En clave de humor, pero vale la pena echarle un vistazo.

Para terminar, trataremos un tema espinoso donde los haya. Todos trabajamos lo mejor que podemos y sabemos, pero a veces surgen complicaciones. Veamos, pues, qué hacer en el caso de una queja del cliente.

calvin

CÓMO GESTIONAR LAS RECLAMACIONES

Sí, todos somos extraordinarios profesionales y estas cosas no nos pasan, o preferimos no hablar de ellas, pero en el fondo sabemos que errar es humano (y herrar también) y que alguna vez vamos a meter la pata.

Regla número 1 al recibir una no conformidad: que no cunda el pánico. Este es uno de los casos en los que el cliente no siempre tiene razón, aunque en ocasiones sí la tendrá. ¿Qué podemos hacer? ¿Abandonar la traducción y flagelarnos con Gran Hermano VIP en modo bucle en el televisor?

Carmen Fernández Gauchi (http://www.carmenfernandez.es/) nos da algunos consejos útiles. En su época de gestora de proyectos en una agencia de traducción aprendió a seguir los siguientes pasos:

1. Escuchar BIEN la reclamación exacta del cliente. No metamos más el dedo en la llaga respondiendo en caliente a un mensaje airado. Aplaquemos los nervios iniciales y veamos cuál es la queja para poder solucionarla. ¿No se ha respetado el plazo de entrega? ¿No se ha utilizado el glosario del proyecto? ¿Hemos traducido erróneamente porque no hemos comprendido el texto?

2. Analizar la situación para comprobar hasta qué punto es cierto. ¿Tenemos su mensaje de encargo y realmente hemos entregado más tarde? ¿O se equivocó al indicar la fecha en el pedido? ¿De verdad nos adjuntó el glosario y nos hemos despistado? ¿O este nunca llegó a nuestras manos? (Por eso es tan importante revisar bien lo que nos envían) ¿Cree que sabe español y nos está modificando expresiones que son correctas? (No es infrecuente que alguien que no hable castellano tenga dudas acerca del estilo, por surrealista que parezca) ¿O bien la hemos cag… hemos cometido errores serios?

3. Actuar en consecuencia

Si el cliente no tiene razón: habrá que demostrárselo, reenviarle el mensaje que recibimos sin el glosario adjunto, o pasarle enlaces a diccionarios especializados donde vea que nuestras traducciones son acertadas. OJO: Algunas quejas pueden proceder de clientes cuyo revisor cree que añadir más rojo es sinónimo de trabajar mejor y habrá introducido cambios por cuestión de gusto y no para reparar verdaderos errores.

Bajo ningún concepto conviene enzarzarse en un cuerpo a cuerpo con el revisor. Puede que goce de la total confianza del cliente y enfrentarle nos deje en peor posición. Bastará con confirmar que la opción del revisor es buena, pero que la nuestra también lo era y que el cambio ha sido cuestión de preferencia.

Si tiene razón: le puede pasar a cualquiera, no somos máquinas, pero eso puede haber causado algún perjuicio al cliente. Por eso lo primero es disculparse sinceramente por las molestias. Quizá no ha podido colgar en su web una noticia que debía salir hoy, o no ha llegado a imprenta un folleto que debería estar mañana en una feria. Lo mínimo que podemos hacer es aceptar nuestra responsabilidad.

Lo siguiente será buscar el modo de compensarle. Si aún estamos a tiempo, podemos modificar el vocabulario de acuerdo con ese glosario que habíamos olvidado. Volver a revisar nuestro texto si lo tradujimos con prisas, o incluso pasarlo a un compañero si vemos que no dimos la talla para el grado de especialización que requería. Por supuesto sin coste para el cliente. Si ya es tarde  para enmiendas, dependiendo del alcance del error y del tamaño del proyecto, podemos buscar algún tipo de compensación.

Asumir las responsabilidades buscando una solución al problema es un buen ejercicio que nos sirve para tomar conciencia de nuestro error y, a la vez, demuestra al cliente un trato profesional. Si el problema causado ha sido realmente grave, habrá que recurrir al seguro de responsabilidad civil.

conciliacion

4. Tomar medidas para que no vuelva a suceder. Será útil analizar por qué ha pasado y cómo evitarlo la próxima vez: ¿Aceptamos el encargo sin mirar bien la agenda, se nos solaparon los proyectos y hubo que traducirlos muy rápido? ¿Nos encontramos ante un texto demasiado especializado porque no lo leímos antes de aceptarlo? Puede que esta vez ya sea demasiado tarde y hayamos perdido al cliente, pero ya sabemos qué NO hacer en el futuro.

¿Y vosotros? ¿Habéis sufrido alguna queja de un cliente? ¿Supisteis reaccionar y salir bien parados? Y en cuanto al trato con el cliente, ¿añadiríais algún consejo más? ¿Qué os suele funcionar?

¡Gracias por leer y hasta la próxima!

Cada maestrillo… Consejos para el traductor autónomo (II)

09 lunes Feb 2015

Posted by enlalunadebabel in Lengua española, Productividad, Recursos, Traducción, Vida traductoril

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consejos, emprender, productividad, recursos, traductor autónomo, traductor principiante

Después de hablar del traductor y del material con el que están hechos l̶o̶s̶ ̶s̶u̶e̶ñ̶o̶s̶ los textos en la entrada anterior, esta vez nos centramos en las herramientas de traducción asistida, la burocracia y la organización, entre otros.

Aprendizaje, especialización, planificación, ergonomía, tarifas y algo de fiscalidad nos esperan también en el artículo de hoy, en el que podéis descargaros un ejemplo de factura, una base de datos muy sencillita para estar al día de las empresas con las que contactáis y hasta un libro de ingresos y gastos.

APRENDIZAJE Y ESPECIALIZACIÓN

✏ El aprendizaje en nuestra profesión tiene que ser continuo. No podemos quedarnos atrás con las herramientas TAO. Tal vez no te las pidan ahora, pero aprovecha para aprender cómo van porque tal vez llegue algún cliente que las requiera. Y no solo eso, aunque el cliente o la agencia no te las pida, puedas echar mano de ellas para agilizar el trabajo y ser más eficiente.

Algunos enlaces:

  • SDL Trados Studio: http://www.translationzone.com/trados.html
  • Memo Q: https://www.memoq.com/translation-products/get-memoq
  • Omega T: http://www.omegat.org/
  • Wordfast: http://www.wordfast.net/

A cada traductor le llega su TAO y hay quien tiene sus preferencias. Yo suelo usar Trados, pero por si queréis más información os recomiendo el blog de Jordi Balcells, Méteteme, y estas entradas:

  • Software para traductores: herramientas TAO (de Rafael Sánchez)
  • Comparación de herramientas TAO o CAT (de Sara Bueno)
  • MemoQ, SDL Trados y Wordfast (de Carla Manrique)
Al principio las herramientas TAO intimidan, pero vale la pena saber usarlas

Al principio las herramientas TAO intimidan, pero vale la pena saber usarlas

✏ No subestimes tu idioma. Dominar inglés, alemán o francés es indispensable (si son tus lenguas de trabajo), pero de nada vale si no sabes comunicarte bien en tu idioma. Como dicen en 101 things: «As a translator, you are a writer. And your written skills must be better than 98 per cent of the general population (including university graduates)».

✏ Aprovecha toda la oferta formativa que tenemos ahora: carreras, posgrados y másteres universitarios, cursos, webinarios, charlas, etc. Encontrarás cursos de todo tipo para mejorar como traductor. Para escoger bien, sobre todo, fíjate en quién imparte el curso y qué se va a tratar para ver si se ajusta a lo que necesitas.

Algunas propuestas para traductores:

  • Cálamo y Cran: http://www.calamoycran.com/
  • Trágora Formación: http://www.tragoraformacion.com/
  • Aulasic: http://www.aulasic.org/
  • Con trazo firme: http://www.contrazofirme.es/
  • Zot Formación: http://www.zotformacion.com/
  • Estudio Sempere: http://www.sampere.edu.es/index.php/cursos-a-distancia
  • Traduversia: http://traduversia.com

Y no olvidemos los cursos que ofrecen las asociaciones de traducción de todo el país: Asetrad, Aptic, Xarxa, etc.

✏ Seguramente en tu vida como traductor traducirás de todo un poco, pero es buena idea especializarse para destacar y desmarcarse de la competencia. Si en nuestro currículum ponemos una larga retahíla de sectores y ramas, resultará poco creíble. Ya se sabe, quien mucho abarca…

Una buena forma de buscar la especialización es empezar con nuestras aficiones. Si nos apasiona la astronomía, conoceremos la terminología y tendremos unos conocimientos impagables con los que podremos traducir sin (muchos) problemas. Además, teniendo claro estos temas, podremos dirigirnos a unos clientes o a otros y no limitarnos exclusivamente a agencias, por ejemplo.

DESPACHO Y ERGONOMÍA

✏ Bromeamos mucho con lo de trabajar en pijama, pero a veces se trabaja mejor si separas bien tu zona de trabajo de la de vida. Muchos compañeros prefieren vestirse y «aparentar» de algún modo que salen a trabajar. Cada maestrillo tiene su librillo, pero sí creo que trabajar toda la semana pegado a la silla en pijama no es bueno a la larga.

✏ ¿Que lo bueno de los traductores es que podemos trabajar en cualquier lugar? Sí, pero necesitamos un espacio destinado a tal fin. Traducir en el sofá con el portátil está bien un rato, pero no es bueno para tu espalda. Llevarte el Mac al Starbucks es muy moderno, pero la concentración no va a ser la misma. Al final lo clásico es lo mejor: una mesa relativamente grande y despejada, con una pantalla a la altura de los ojos, una silla cómoda y ergonómica y un reposapiés. Otra tarea pendiente también para mí, que siempre termino sentada cual faquir en un lecho de clavos (y así tengo las cervicales).

✏ Es importante tener un horario definido para que el trabajo no nos coma parte de tiempo de ocio. Si conoces a tus clientes (agencias, sobre todo) sabes sus horarios y es recomendable que estéis a la par. También pasa con empresas y otros clientes directos. Al final siempre le echarás alguna hora más o tendrás que echar mano de un fin de semana, pero lo mejor sería tener el trabajo acotado a sus horas. Tarea pendiente para mí, os confieso.

ergonomia

ORGANIZACIÓN

Ser organizado en esta profesión en la que, como traductores, somos hombres y mujeres orquesta es esencial. Elena Fernández, de Trágora, nos da algunas claves en su blog.

✏ Hacer números da mucha pereza, pero lo mejor para no agobiarse a última hora es llevarlos al día. Actualmente existen varias herramientas de gestión, como 4visions manager, que pueden ayudarte a organizarte mejor. Si no, para empezar, siempre puedes tener un Excel a modo de base de datos. En cuestión de ingresos y gastos, en Infoautónomos nos regalan una plantilla bastante útil.

Por ejemplo, yo me preparo un dossier a principios de cada año para apuntar los encargos de cada día, el plazo, el precio y si se ha cobrado o no. Es todo muy manual, como una especie de libro de cuentas, pero es lo que mejor me va. Así, de un vistazo sé cuándo entrego qué y cuándo lo he cobrado.

De este modo se tienen también las armas para gestionar mejor los impagos. «El día YY de ZZ os envié la factura número XXX que debería estar abonada puesto que han pasado X días y…». Tenerlo todo controlado va en nuestro beneficio.

✏ Ten bien fichados a los clientes. Hazte una base de datos con su información (dirección, CIF, persona de contacto, etc.) y las tarifas que tienes con ellos, porque tal vez no sean las mismas para todos. Del mismo modo, apúntate bien con quién te pones en contacto, cuándo y cómo (correo, formulario) y realiza el seguimiento si no responden. Aquí tenéis una propuesta muy sencilla de base de datos para estos menesteres.

Estar pendiente de todo puede parecer complicado al principio, pero es cuestión de coger el ritmo. Somos nuestra empresa y si no estamos nosotros al tanto, nadie lo estará.

✏ En cuanto a la organización de tiempo, cada uno tiene sus truquillos también. Como además de traducir imparto clases en escuelas y empresas, suelo dividirme el trabajo según las horas de que dispongo cada día. También suelo trabajar con listas según prioridades y fechas de entrega.

Lo mismo sucede con la presencia en Internet, que ahora es más fácil que nunca con aplicaciones como Hootsuite, IFTTT o con las herramientas de programación de publicaciones de facebook, por ejemplo. Que publique mucho no quiere decir que esté ociosa (hablo por mí, ¿eh?).

Podéis sacar algunas ideas más de los numerosos blogs que tratan de la organización de tiempo (en general, no sobre traducción):

  • Técnicas de organización: http://www.tecnicasdeorganizacion.com/
  • Cómo me organizo: http://www.comomeorganizo.com/
  • El canasto: http://canasto.es/

Algunos programas y aplicaciones útiles:

  • Pomodoro: http://pomodorotechnique.com/
  • Focus booster: https://www.focusboosterapp.com/
  • Keep focused: http://keepfocused.codeplex.com/
  • Moosti: http://www.moosti.com/

Técnica-Pomodoro

FISCALIDAD

Normalmente, al salir de la carrera no sabes cómo darte de alta y ser autónomo. De hecho, ni sabemos hacer una factura (impuestos que poner, formato, datos que debe llevar, etc.). Puedes descargar modelos de Internet y adaptarlos o bien pedir ayuda a algún compañero traductor. Aquí tenéis una propuesta de factura descargable (con el cálculo del IRPF sin reducción e IVA actual).

✏ Antes de lanzarte, calcula los ingresos que tendrás, estudia todas las ayudas (% de IRPF que se aplica a los nuevos autónomos, ¿me ayudan por ser mujer menor de 30 años?, etc.), lee páginas especializadas (Infoautónomos), blogs de traductores que hablen sobre ello, pregunta a traductores que ya sean autónomos: en definitIVA, infórmate antes de acudir a la Agencia Tributaria o una gestoría. Tal vez recibas directrices erróneas o diferentes; si conoces tus derechos de antemano, gestionarás mejor esta tarea.

Para temas de fiscalidad, la traductora Herminia Páez tiene una serie de entradas muy útiles:

  • Papeleo del demonio (I): El secreto del IAE
  • Papeleo del demonio (II): Viaje a la Seguridad Social
  • Papeleo del demonio (III): Fiscalidad básica: ROI e IVA
  • Papeleo del demonio (IV): Cabalgando el IRPF (con estilo)

PRECIO Y TARIFAS

Tema delicado donde los haya. No se pueden «recomendar» tarifas y algunas asociaciones han sido multadas por ello, pero por otro lado los traductores que empiezan no saben bien por dónde tirar. ¿Qué hacemos? Muchas veces pueden consultarse encuestas con los rangos de precios o bien preguntar a traductores con los que se tiene cierta confianza. Como siempre, es mejor hacerlo con tacto.

Saber qué cobrar no es fácil, pero se puede echar mano de herramientas como CalPro, desarrollada por los socios de Asetrad. En sus palabras, es una «herramienta concebida para ayudar a los traductores a evaluar sus gastos, ingresos y rendimiento profesional y está dirigida tanto a traductores noveles como a los que llevan años en la profesión». Podéis encontrarla aquí: http://www.asetrad.org/pdfs/CalPro_v1.3.xls.

Y con los clientes, bueno, habrá que pulir las destrezas de negociación para proponer tarifas y realizar presupuestos. Todo se aprende, creedme.

Para más información:

  • 5 razones para no bajar tus tarifas, de Ricard Sierra, Kobalt Languages.
  • A las tarifas de traducción también hay que echarles huevos, de Pablo Muñoz.
  • El traductor autónomo (documento de la Universidad Pompeu Fabra).
No está muy fino, pero en esto tiene toda la razón

No está muy fino, pero en esto tiene toda la razón

PSICOLOGÍA

No voy a soltaros ningún rollo aquí, no soy una psicóloga experta ni me va la autoayuda, pero creo que en algún momento podemos sentirnos identificados con algunas de estas sensaciones.

✏ Los inicios son difíciles e incluso cuando tienes años experiencia habrá temporadas de sequía. Intenta tomártelo con filosofía y no venirte abajo. Aunque es preferible buscar clientes cuando uno tiene la barriga llena, aprovecha estos periodos para retocar el currículum, pulir destrezas y buscar nuevas oportunidades.

✏ En el paraíso también hay nubarrones. Meterás la pata, es inevitable. Cuando recibas una crítica negativa, asúmelo y no te pongas a la defensiva. Escucha al cliente, explícale tu punto de vista y arguméntaselo bien si crees que no lleva razón (no te enzarces en discusiones) y si la tiene, acéptalo, sé sincero y asume la responsabilidad. Ofrécele alguna opción o compensación si es necesario. No somos infalibles, pero tratamos con personas y siempre hay una solución.

De todos modos, sobre este último tema hablaremos más en la próxima entrada, en la que abordaremos el trato con el cliente directo y las agencias. Algunos compañeros nos ofrecerán su visión de este asunto, así que yo no me lo perdería. ¿Qué voy a decir, no?

¡Hasta la próxima!

Cada maestrillo… Algunos consejos para el traductor (I)

26 lunes Ene 2015

Posted by enlalunadebabel in Errores, Lengua española, Productividad, Recursos, Traducción, Vida traductoril

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consejos, emprender, errores, productividad, recursos, revisión, traductor autónomo, traductor principiante

Podría llamarlo «15 consejos para el traductor», pero estos títulos están ya muy manidos y, además, soy de letras. ¿Cuela? En fin, en estos días de propósitos y buenos deseos, me gustaría revisar los puntos más útiles de la profesión que se adquieren con el paso del tiempo y, cómo no, también por ensayo y error.

Este artículo será el primero en una serie de entradas en las que se expondrán algunos consejos o trucos para traducir, tratar a los clientes, ser más eficientes, etc. Como suele pasar con los consejos, no son verdades universales ni tienen por qué funcionar siempre a todo el mundo. Solo son algunas observaciones que pueden ayudar al traductor novel (y no tan novel) en su quehacer.

A continuación, los primeros apuntes sobre la tarea del traductor, los textos en sí, la revisión, etc. La mayoría son personales, pero los hay de otras fuentes, como 101 things a translator needs to know de WLF Think Tank, A practical guide for translators de Geoffrey Samuelsson-Brown y How to succeed as a freelance translator de Corinne McKay y, por supuesto, de la experiencia de otros compañeros con los que de tanto en tanto hablo de estos temas.

Consejos

Llamémosle sentido común, gustos o preferencias. No se pretende sentar cátedra.

Si tenéis alguna sugerencia más, no dudéis en dejarla en los comentarios.

SER TRADUCTOR

Empezamos por el principio, por el traductor mismo, y damos una pincelada al modo de trabajo, a las tipologías textuales que abordamos y la calidad del trabajo.

✏ Es fundamental saber cómo es la rutina de un traductor. No todo es ser traductor de algún organismo como la ONU. Al contrario, cabe la posibilidad de que trabajes desde casa. Quizás convenga concienciarse antes de afrontar esta actividad laboral. Puede resultar poco comunicativa con el exterior, puede que tengas que trabajar en horarios que no te gusten (fines de semana, días 1 de enero, etc.).

Como supongo que sucede en otros trabajos, conviene amar la traducción si te vas a dedicar a ello. Muchas veces, será tu pareja, tu confidente, tu vía de escape; otras ocasiones, tu frustración, tu «Déjame en paz, necesito salir a tomar el aire». Además, puede que en algún momento te sientas infravalorado, te enfade que regateen tus tarifas o te sientas explotado, etc. La vida real, en definitiva. Paciencia.

✏ Aunque curses un máster que te especialice y, aparte de eso, seas un gran entendido en la materia, suele ser complicado poder pagar las facturas solo con una especialización. Normalmente, tendrás que traducir varios textos que sean aburridos y que nada tengan que ver con lo que te gusta. Tranquilidad, después de un texto que da sueño, vendrá otro que te haga soñar. Cheesy, but true.

✏ Has hecho una carrera especializada en lenguas, puede que seas (casi) bilingüe, lector incondicional desde que tienes tres años o que te hayas leído El Quijote al revés… ¡vas a cometer errores! No solo debes evitar contrasentidos en tu trabajo, también hay que ser humilde. El mejor escribano echa un borrón.

Duda de todo. De la colocación correcta de una coma, de lo que puedas creer que es un anglicismo, de la colocación correcta de las palabras dentro de una frase. Y, sobre todo, no ames el idioma extranjero más que al tuyo. El castellano merece todo tu amor, tu trato con delicadeza. ¡Duda, pregunta y revisa!

TEXTOS. EL QUID DE LA CUESTIÓN 

Como la palabra es nuestra divisa, seguimos con algunos consejos sobre los textos y los encargos en sí.

✏ Acepta un encargo siempre que esté dentro de tus posibilidades. Si es muy técnico, ¿disponemos de las herramientas necesarias y de la ayuda suficiente por parte del cliente? ¿Nos proporcionarán su glosario o unas directrices claras? Si piden una herramienta determinada, ¿sabemos usarla bien? ¿Es la versión que piden? Las comprobaciones son esenciales antes de empezar.

✏ Asegúrate de que entiendes bien lo que vas a traducir, de que eres consciente del ámbito en el que se va a usar y el destinatario que va a recibir el texto, sobre todo el lector, porque quien te pide la traducción no siempre es el destinatario final. Ante la duda, lo mejor es consultar siempre al cliente. Más vale pecar de preguntón.

✏ Hay que tener en cuenta también la idiosincrasia de cada idioma y del texto en cuestión: longitud de frases, ritmo, tono… Recordemos que no trabajamos con palabras sueltas. Como dicen en 101 things: «Translation is about conveying ideas and emotions, preserving the logic and development of an argument. But it is also about reflecting pace, tone, flavour —idiosyncrasies even— in order to achieve a comparable effect on the reader of the translated text».

Traducir implica un proceso mental más complicado de lo que parece (foto de http://www.msktc.org/Knowledge-Translation)

Traducir implica un proceso mental más complicado de lo que parece
(foto de http://www.msktc.org/Knowledge-Translation)

✏ En cuanto al léxico, piensa que muchas veces hasta las palabras más simples puede que no tengan los mismos significados y connotaciones en otros idiomas. Esto sucede con mayor frecuencia en los textos técnicos, en los que una misma palabra en inglés puede tener varias en español dependiendo del ámbito específico.

Recuerdo traducir manuales técnicos para la empresa en la que trabajaba mi padre en los que los términos de diccionario no eran aplicables. Y recuerdo lo que me decía él siempre cuando me revisaba: «Sí, es un X, pero nosotros le llamamos Z y es lo que espera leer el instalador». Como la terminología puede cambiar de una empresa a otra, es muy importante tener claro el ámbito y disponer de glosarios fiables.

Suele ser buena idea avisar previamente al cliente, incluso. Decirle que como ya has traducido proyectos similares anteriormente, te gustaría saber si desea alguna nomenclatura en concreto y para quién va dirigido, etc.

✏ ¿Invisibilidad? Siempre reivindicamos la visibilidad del traductor, pero no en los textos. La traducción tiene que sonar como si se hubiera escrito originalmente en nuestra lengua materna: natural, sin costuras, sin dobleces; que no solo el contenido, sino el registro y el ritmo sean adecuados. Cuidado con los giros locales o expresiones que llaman mucho la atención (por un argot muy ligado a una zona, por ejemplo) y que van a «sacar» al lector del texto.

En este sentido, no olvidemos la importancia del registro. En textos literarios y en la traducción para subtitulación y doblaje, sobre todo, hay que pensar si la persona que traducimos hablaría así. ¿Queda creíble?

Y muy importante: evitemos la ampulosidad. No queramos demostrar que somos mejores que el autor. El texto es como es y mejorarlo no suele ser buena idea. Lo que dice es lo que es.

✏ El formato también es una parte importante del texto. Un cliente directo, sobre todo, espera que su texto traducido tenga el mismo aspecto que el original (normalmente). En este caso, llevaremos cuidado para reproducirlo todo con esmero y para eso las herramientas TAO son de gran ayuda.

En literaria, no obstante, el formato deberá ser lo más sencillo posible para facilitar el trabajo del maquetador. Cada editorial tiene sus preferencias, pero lo más habitual es esto: fuente Times New Roman 12, interlineado doble y sangría de 1 cm (salvo en la primera línea de capítulo y tras un cambio de sección/contexto). En este último caso, cambió de sección, de escena, etc., muchas editoriales prefieren que se marque con *** entre párrafo de sección anterior y párrafo de sección nueva. El TO suele marcarlo con un triple espacio.

De todos modos, pregunta siempre al cliente qué formato desea o si tiene alguna preferencia.

La revisión es esencial (foto de http://venderenlared.com/puntos-a-revisar-de-nuestro-comercio-electronico/)

La revisión es esencial (foto de http://venderenlared.com/puntos-a-revisar-de-nuestro-comercio-electronico/)

✏ Ay, la revisión. Somos humanos y por muy bien que escribamos, algún gazapo se nos escapa. ¿La solución? Releer, releer y releer antes de enviar el texto. Si no tenemos la opción del comodín del compañero, imprimir el texto (no sé en el caso de los nativos digitales, pero yo reviso mejor los textos impresos) y tener claros los posibles errores que podemos cometer (sé en qué cosillas fallo siempre).

No caigamos en la soberbia del traductor como conocedor absoluto de la lengua. Es mejor dudar de todo por sistema y revisar. Si no dudamos de nosotros mismos podemos meter la pata… hasta el corvejón.

Para esto va muy bien tener una lista de elementos esenciales (para antes de empezar) y de sospechosos habituales (para revisar a posteriori).

Algunos trucos antes de empezar o mientras se trabaja:

  • Escribe siempre con la función «Mostrar todo» habilitada, te permitirá evitar la mayoría de errores de formato. Se activa pulsando el calderón (¶).
  • Memoriza los atajos de teclado más útiles. Puedes incluso configurar tu teclado para asignar números sencillos a ciertos símbolos frecuentes.
  • Automatiza las palabras que siempre (o casi siempre) escribimos mal. Me pasa con «tambine» o «entocnes», por ejemplo. Si sabes con qué palabras fallas más, utiliza el autocorrector para memorizar estas formas erróneas y que te las cambie automáticamente por la forma correcta.
  • Controla el uso de las comillas. La secuencia es la siguiente:  «…“…‘…’…”…».
  • Asegúrate de que tienes controlado todo lo que hay que traducir: ¿La presentación en Powerpoint lleva notas? ¿Te has fijado en todas las pestañas del Excel y las columnas escondidas? ¿El Word lleva notas al pie?
Más sobre comillas: http://www.factoriadeautores.com/uso-de-comillas-y-cursivas/

Más sobre comillas: http://www.factoriadeautores.com/uso-de-comillas-y-cursivas/

Trucos para después:

  • Busca y reemplaza los dobles espacios por uno solo.
  • Asegúrate de haber escrito bien las cifras y los espacios antes de símbolos como el %.
  • Sé coherente con los nombres de los personajes y que el autocorrector no haga de las suyas. Para eso va bien guardarlos en el diccionario del Word (para literaria).
  • Comprueba que el uso de la raya en los diálogos sea correcto (para literaria).

✏ También relacionado con la revisión, va muy bien leer en voz alta lo que traducimos. Como no trabajamos con palabras sin contexto, cada texto tiene su ritmo y su música, y la mejor manera de comprobarlo es leerlo en voz alta.

Por eso he visto que me va tan bien trabajar con Dragon. Mientras dicto me hago una idea de cómo suena y como siempre hay cierto retraso al dictar, mientras no se escribe lo último le puedo echar un vistazo a lo anterior. De todos modos, se tenga o no se tenga un software de dictado, releer el texto es esencial.

Por último, sobre esto de revisar os recomiendo el artículo de Tenesor Rodríguez-Perdomo, Sobre el difícil arte de revisar traducciones, y el de Isabel G. Cutillas, La revisión: el yang de la traducción.

✏ Anglicismos, el gran escollo. Con toda la información que tenemos a nuestro alcance se diría que sabemos cómo protegernos de ellos, pero precisamente por la influencia del inglés sucede todo lo contrario. Aquí van algunos artículos útiles sobre el tema:

  • La traducción y sus trampas (Sousa): https://www.dropbox.com/s/b405rpk89745hng/%28de%20Sousa%29%20La%20Traducci%C3%B3n%20y%20sus%20Trampas.pdf?dl=0
  • Los anglicismos ortotipográficos (Sousa): https://www.dropbox.com/s/a0yiwsdekzwtdb3/%28De%20Sousa%29%20Los%20Anglicismos%20Ortotipogr%C3%A1ficos.pdf?dl=0
  • El gerundio: https://www.dropbox.com/s/k0upc1jb7ejyihl/Tradu%201%20-%20Gu%C3%ADa%206%20-%20Gerundio%20%281%29.pdf?dl=0
  • Resumen de anglicismos de estructura: https://www.dropbox.com/s/h169czv562n8qk8/Anglicismos%20Resumen.pdf?dl=0
  • Anglicismos de frecuencia: https://www.dropbox.com/s/h169czv562n8qk8/Anglicismos%20Resumen.pdf?dl=0

COMPAÑEROS. ¡BENDITO TESORO!

Sí, también son competencia, pero podemos aprender muchísimo de nuestros colegas de profesión.

✏ Tener un título de traductor es como tener el carnet de conducir. Me encanta esta metáfora de 101 things: «Like a driving licence, [your degree] means you can now move out into the world and start gaining experience. It doesn’t mean your technique is flawless […]. But it does allow you to embark on the lifelong task of perfecting your skills». Lo que encuentras luego en tu camino es puro aprendizaje y habrá tanto paseos agradables como pequeños baches. Pincharás alguna rueda que otra, así que tendrás que estar preparado.

La unión siempre hace la fuerza (foto de http://teaching.monster.com/)

La unión siempre hace la fuerza (foto de http://teaching.monster.com/)

En este proceso, trabajar con otros compañeros, llevar a un copiloto experto al lado, es de gran utilidad. Puedes ofrecerte a algún compañero para revisar su trabajo; traducir tú tus textos y que sea otro compañero quien te revise al principio (y no tan al principio). Es una experiencia enriquecedora para ambos y sobre todo para el que empieza. Si no tienes suficiente confianza con alguien, siempre puedes recurrir a las asociaciones, que a veces tienen programas de mentoring o prácticas también.

✏ Llevarse bien con los compañeros es esencial. Parece de cajón, ¿no? No ganamos nada con malos rollos, ni en el trabajo ni en la vida. Conocer a gente en conferencias, charlas y eventos varios es una buena forma de combatir la soledad del traductor, pero no solo. Establecer buenos lazos con los compañeros te permitirá tener a un «suplente» cuando estés de vacaciones, alguien que pueda coger tus encargos si no estás y conservar así al cliente, o bien saber que tienes compañeros que pueden pasarte trabajo cuando van desbordados.

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Lo dejamos aquí por hoy. En la próxima entrada veremos algo de fiscalidad, trato con los clientes, ergonomía y tarifas, entre otros. Y, ya sabéis, si queréis dejar vuestro granito de arena en los comentarios, ¡aquí os espero!

***

Algunos artículos relacionados:

  • La traducción e interpretación como negocio de David Polo.
  • La revisión: el yang de la traducción de Isabel G. Cutillas.
  • Errores y vicios más comunes del español de Mónica Matínez.
  • Manual de revisión de la Dirección General de Traducción de la Comisión Europea.

 

¡Adiós, 2014! ¡Bienvenido, 2015!

31 miércoles Dic 2014

Posted by enlalunadebabel in Productividad, Traducción, Vida traductoril

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2015, año nuevo, Cuidarme m, organización de tiempo, planificación, procrastinar, promesas, propósitos, resolutions

En Facebook e Instagram aparecen ya los vídeos recopilatorios de lo mejor (ejem) de tu año y en la blogosfera ya han empezado a salir las primeras entradas con los deseos y propósitos para 2015. Sea como sea, es un buen momento para hacer balance de cómo ha ido el año y ver en qué se puede mejorar.

Profesionalmente, 2014 ha sido muy bueno. Para empezar, ha habido proyectos muy interesantes con clientes nuevos, que nunca va mal, y han salido del horno cuatro libros, de lo que tampoco me voy a quejar. Pero quiero más, ¿vosotros no? Nuevos retos, nuevas oportunidades.

Por otro lado, he viajado bastante y he participado en las jornadas de orientación laboral de mi antigua universidad, la Pompeu Fabra, en las VI Jornadas sobre Traducción Audiovisual de la Universidad de Alicante, en el ENETI en Soria y en el IV Congreso SELM en Sevilla. ¡Nunca había salido tanto de la traducueva!

Además, he conocido en persona a muchos profesionales con los que me relaciono en redes sociales, como Ismael Pardo, Rafael López, Eugenia Arrés, Iris C. Permuy, Valeria Aliperta, Laeticia Abihssira, Esmeralda Azkarate-Gaztelu, entre otros (no me lo tengáis en cuenta, ¿eh? Sois muchos).

En un momento de mi charla en el ENETI
En un momento de mi charla en el ENETI
En el ENETI de Soria con los ponentes de la edición
En el ENETI de Soria con los ponentes de la edición
Esperando el inicio de las jornadas de orientación laboral de mi alma mater: la Universitat Pompeu Fabra
Esperando el inicio de las jornadas de orientación laboral de mi alma mater: la Universitat Pompeu Fabra
El placer de desvirtualizar a compañeros y pasar una buena velada sin hablar de traducción necesariamente
El placer de desvirtualizar a compañeros y pasar una buena velada sin hablar de traducción necesariamente
Pillada in fraganti en las VI Jornadas de Traducción Audiovisual de la Universidad de Alicante
Pillada in fraganti en las VI Jornadas de Traducción Audiovisual de la Universidad de Alicante
En un descanso del IV Congreso SELM con Esmeralda Azkarate-Gaztelu, una gran profesional de la accesibilidad
En un descanso del IV Congreso SELM con Esmeralda Azkarate-Gaztelu, una gran profesional de la accesibilidad
En el IV Congreso SELM con unos estudiantes la mar de majos
En el IV Congreso SELM con unos estudiantes la mar de majos

Pero bueno, volvamos a los propósitos estos que se llevan tanto al estrenar año. Aunque tiendo a pensar que los años empiezan como los cursos o las colecciones de kiosco, en septiembre, este 2015 se cumplen 10 años de mis andaduras como autónoma, así que es hora de echar la vista atrás y ver en qué puedo mejorar y qué puedo pedirle a este.

Como nunca va mal aprender de los expertos, repasemos primero lo que se recomienda para conseguir dichos propósitos. Hay muchos consejos por la red, pero los siguientes me han parecido muy sensatos:

  • Escribirlos. No los dejes en el aire, si solo los piensas es muy fácil que se te olviden. Si escribes una lista será más fácil recordarlos.
  • Ser realista. No sirve de mucho ponerse unas metas inalcanzables; es mejor ser realista en los objetivos que te propongas y en lo que puedes alcanzar en un año.
  • No exagerar. No hagas muchos propósitos de año nuevo. Elige los que consideras más importantes y dales prioridad.
  • Mantener un control. Periódicamente (por ejemplo, cada mes) revisa tu lista y tus resultados. Lograr avances y ser consciente de ellos es el mejor motivador para seguir adelante.
  • No hacerlo solo. Apóyate en expertos en la materia que quieres lograr. Añadiría aquí, hacer partícipe a familiares o amigos, o bien colegas de profesión.
  • Pensar también en objetivos de largo plazo. Hay cosas que puedes lograr en un año; sin embargo, hay otras que requieren de un plazo mucho más largo para concretarse.
Alberto Montt lo ilustra a la perfección

Alberto Montt lo ilustra a la perfección

Entonces, ¿qué puedo pedirle a 2015? En general, son cosas relativamente fáciles de conseguir que me ayuden en mi trabajo, como por ejemplo:

✔ Aprender a organizarme mejor y ser más eficiente. Llevo muchas cosas en danza y a veces me resulta difícil llegar a todo. No espero dar con un giratiempo, pero sí con un sistema que me permita priorizar mejor y sacarle más partido a mi tiempo. Pienso echarle un buen vistazo a alguno de estos blogs sobre productividad.

Y, como el año pasado, echaré mano de algún organizador, como el que podéis descargar aquí. No es una obra de ingeniería alemana, pero algo es algo. Como todo, cada uno debe encontrar su sistema.

✔ Seguir mejorando profesional y personalmente. Este año pienso hacer por lo menos un curso para ofrecer un servicio mejor a mis clientes, tal vez alguno de redacción o de corrección de estilo. Y, de paso, voy a quitarme la espinita que tengo clavada y estudiar (locución para) doblaje.

✔ Seguir luchando por unas tarifas dignas. No, no es algo quijotesco. Voy a poner de mi parte para mantenerme firme en este aspecto. Sí, sé que no todo el mundo tiene los mismos gastos y puede pasar con menos, pero bajar tarifas es perjudicar a todo el gremio. Así pues: no peanuts!

✔ Pasar menos tiempo en redes. Aunque he aprendido nuevas formas de compartir contenidos por la red y, por ende, no tener que estar tan pendiente de todo, aún me queda camino por andar. Eso incluye dejar de perder el tiempo por Internet; lo típico de «voy a buscar esta palabra en Wordreference» y acabar viendo vídeos de gatitos en YouTube o descubriendo tutoriales para hacerte la manicura francesa en Pinterest.

✔ Cuidarme más. No me refiero a perder peso o a ir al gimnasio, sino a tener más en cuenta la ergonomía, corregir mi postura al trabajar y descansar la vista, por ejemplo.

ERGONOMIA

✔ Decir «no» más a menudo. Un propósito que abarca varias cosas. Primero, complacer a todo el mundo es imposible y a veces no vale la pena siquiera, así que hay que empezar a priorizar por ese lado. Luego está la cuestión profesional, perder ese miedo a no coger un encargo «porno»: por no perder al cliente, por no quedarme sin dinero, por no… La gran mayoría de las veces es contraproducente.

✔ Buscar clientes de una forma más sistemática. Aunque suelo hacerlo de tanto en tanto, quiero realizar búsquedas más regularmente y ponerme plazos. Por ejemplo, una vez cada quince días o una vez al mes (hay quien aconseja cada semana, pero sé que no sería realista para mí). Y a ver si puedo conseguir nuevos proyectos que me ilusionen como traducir un cómic (¡Ay!) o volver a traducir para doblaje.

Creo que no son propósitos muy descabellados. A ver si este año s̶e̶ ̶c̶u̶m̶p̶l̶e̶n̶ los cumplo; al fin y al cabo, la mayoría de ellos dependen de mí. ¿Y vosotros? ¿Qué le pedís a 2015?

Me despido hoy con esta preciosa cita de Neil Gaiman. ¡Que empecéis el año de la mejor manera posible!

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El último caballero andante de la literatura

30 martes Sep 2014

Posted by enlalunadebabel in Medios de comunicación, Traducción, Vida traductoril

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código deontológico, Día del traductor, decálogo, periódicos, prensa, traducción, traducción literaria, traducir

«El problema de traducir es en realidad el problema mismo de escribir y el traductor se halla en su centro, quizás aún más que el autor. Se le pide […] no que domine una lengua, sino todo lo que hay detrás de esa lengua es decir, toda una cultura, todo un mundo, toda una forma de ver el mundo […] Se le pide que lleve a cabo esa operación, ímproba y pese a todo apasionada, sin hacerse notar. […] Se le pide que considere como su máximo triunfo el que el lector ni siquiera se fije en él […] un asceta, un héroe esencialmente desinteresado, dispuesto a darse por entero a cambio de un mendrugo de pan y a desaparecer en el crepúsculo, anónimo y sublime, cuando la gesta épica se ha cumplido. El traductor es el último y auténtico caballero andante de la literatura». (Fruttero&Lucentini, I ferri del mestiere, Einaudi, Turín 2003).

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Don Quijote visto por Dalí. Hoy el pobre traductor quijotesco tiene que luchar con cosas peores que molinos.

Con esta cita empezaba su carta abierta a la prensa un grupo de traductores literarios para pedir un reconocimiento justo de la profesión, sobre todo en los medios. El grupo pide de esta forma que los críticos reconozcan la figura del traductor y que los redactores de las páginas culturales de diarios y revistas reflejen su nombre junto a los demás datos.

Los compañeros prosiguen:

Nosotros también estamos aquí, somos parte del proceso que da vida a objetos importantes: los libros. Los libros del llanto y de la risa, del amor y del dolor, del conocimiento y de la evasión, los libros que de mil maneras llegan a la mente y al corazón de las personas también se deben a nosotros. Deseamos que nuestro nombre conste y lo confirme, que nuestra obra no se silencie.

El crítico que se prodiga en elogios del estilo, del léxico, de las acrobacias lingüísticas de un autor, si ha leído el libro en su versión original, debería sentirse obligado a comentar la versión traducida y, si sólo ha leído la versión traducida, debería recordar que ha leído las palabras, las frases y el ritmo escogidos por el traductor. Pedimos un reconocimiento justo, igual que estamos dispuestos a aceptar cualquier crítica competente y motivada.

Estos traductores tienen toda la razón del mundo. ¿Cuántas veces se comparten fragmentos de libros en las redes o se recuerdan citas célebres extraídas de novelas? Muchas. Por desgracia, el traductor está siempre ausente. Y lo mismo en las recomendaciones de libros que encontramos en muchas revistas. Aquí van unos ejemplos de las ediciones de agosto y septiembre de la revista Elle:

Historias de amor
Cook lit

Cualquiera diría que se han leído la versión original para recomendarlos. ¿No hay espacio para poner el nombre del traductor en esas historias de amor y de cocina? Hace un par de años, ACEC lanzó la campaña «¿Quién ha traducido el libro?» para luchar con esta práctica periodística, pero poco han cambiado las cosas. Y que conste que no es por llorar (sí, se nos critica mucho por eso). Hay prácticas y cuestiones más graves, pero hay que abordar las cosas desde una perspectiva realista y reivindicativa.

No obstante, en ocasiones, es normal que nuestro caballero andante se sienta (y perdonadme el anacronismo) el último mono de la Nasa, como cantaba Pablo Carbonell: Soy el último mono de la Nasa / El que quita toda la grasa / Todos los trozos de cohete / Las partículas de meteoritos / Pedacitos de satélites / Las basuras y el detritus. 

Visibilidad envenenada

¡Ay!, cuántas veces el traductor se vuelve visible cuando este da (o se supone que da) un mal paso. Josefina Cornejo ilustra este momento a la perfección en un trujamán:

No es tarea del traductor corregir el texto, ¿cierto? Pero, ¿lo entenderá así el lector? ¿Escucharemos eso tan manido de «la traducción es muy mala»? ¿Se culpará a quien la firma de la mediocridad del material?

Observo desde hace un tiempo que cualquiera —sea lector asiduo, lector esporádico o alguien que apenas haya pasado las páginas de un libro— se atreve a juzgar nuestra labor sin más. «Qué pena cuando el libro está mal traducido», escuché hace unas semanas de boca de una persona que se precia de leída. ¡¿Cómo?! No creo que tenga la costumbre de leer la traducción al tiempo que la contrasta con el original. Sinceramente, lo dudo. Entre otras cosas, porque el comentario en cuestión lo hizo a propósito de una novela escrita en un idioma bastante alejado del nuestro y con el que guarda bien pocas similitudes: el húngaro.

[…] Me preguntó que si traducía libros. He de admitir que aprecio, eso sí, cierta curiosidad en el otro cuando confiesas que te dedicas a la traducción. Asentí con la cabeza. «¡Qué interesante!», dijo uno de los presentes, quien también quiso saber si mi nombre aparecía impreso. «Sí, pero, bah, la única persona que lo busca es mi madre», reconocí. «Y yo, cuando el libro está mal traducido», afirmó otro de los que allí se encontraban.

Por fortuna, cada vez somos más visibles también para lo bueno, como atestiguan algunos artículos y especiales en la prensa. Veamos algunos casos.

Los traductores en la prensa

  • La importancia de la calidad en la traducción, de Lierni Otamendi.
  • Saqueos, planes y una «femme fatale», de Manuel Rodríguez Rivero.
  • La profesión ya no llora… tanto, de Juan Cruz.
  • Los traductores, de Antonio Muñoz Molina.
  • La sabiduría de los maestros antiguos, de Carlos García Gual.
  • ‘En busca del tiempo perdido’, la traducción de nuestras vidas, de Flor Gragera de León.
  • Dime qué pone, de Manuel Rodríguez Rivero.
  • Elogio de la traducción, de Judit Carrera.
  • Traductores: la legión oculta, de Javier Firpo.
  • El poder de la lengua: la traducción, de Alejandro Aguilar.
  • El último caballero andante, de Carla Imbrogno.
Articulo en el Clarín sobre la traducción literaria en Argentina.
Articulo en el Clarín sobre la traducción literaria en Argentina.
(Para leerlo bien, os recomiendo que os bajéis la imagen)
(Para leerlo bien, os recomiendo que os bajéis la imagen)

Estos son algunos ejemplos relativamente recientes de artículos elogiosos sobre la traducción, pero también hay lugar para otro tipo de noticias, que aunque no son tan halagüeñas, reflejan el estado de la cuestión y no solo en literaria. Por ejemplo, se ha hablado mucho de los traductores en la esfera jurídica y en política. En cualquier caso, es cierto que cada vez se nos reconoce algo más.

Pero ¿quiénes son estos caballeros andantes? ¿Se rigen por un código de honor? ¿Si les pinchan, sangran?

Aunque algunos diccionarios antepongan al traductor como adjetivo y usen ejemplos tan simpáticos como el de la foto, quien traduce los libros es alguien que muchas veces suda tinta para llevar la traducción a buen puerto.

Definición de traductor

Definición en el Clave.

Porque no es solo un escribiente que repita o sustituya una palabra por otra. Como dice G. Bufalino, «si el autor es el padre y esposo del texto, el traductor es su amante». El lector en todo esto deberá dejarse seducir por ambos y sentir lo mismo con sus letras. Hay que conseguir que el lector disfrute mediante la traducción como lo haría de poder acceder al texto original.

Fragmento de prólogo de David Trueba para «El amor se escribe sin hache» de Jardiel Poncela.

Fragmento de prólogo de David Trueba para «El amor se escribe sin hache» de Jardiel Poncela.

Y sí, este caballero andante de la brillante armadura (el pijama, por ejemplo) se rige, o debería, por un código deontológico. Este que comparte Ace Traductores es un buen ejemplo:

1. El hecho de ejercer la profesión de traductor equivale, para quien la ejerce, a afirmar que cuenta con un firmísimo conocimiento de la lengua que traduce (conocida como lengua de partida) y de la lengua en que se expresa (conocida como lengua de llegada). Ésta debe ser su lengua materna u otra que domine tan bien como la materna, de la misma forma que todos los escritores dominan la lengua en que escriben.

2. El traductor tiene la obligación de saber hasta dónde llega su competencia y se abstendrá de traducir un texto cuya redacción o ámbito de conocimiento no domine.

3. El traductor se abstendrá de modificar de forma tendenciosa las ideas o la forma de expresarse del autor y suprimir algo de un texto o añadirlo a menos que cuente con el permiso expreso del autor o de sus derechohabientes.

4. Cuando no sea posible realizar la traducción a partir del texto original y el traductor utilice una «traducción-puente», deberá, para hacerlo, contar con el permiso del autor y mencionar el nombre del traductor a cuyo trabajo recurra.

5. El traductor se compromete al secreto profesional cuando deba usar, para su labor, documentos confidenciales.

6. El traductor literario debe conocer a fondo la legislación acerca de los derechos de autor así como los  usos de la profesión  y debe velar por que se respeten en el contrato de traducción.

7.  El traductor se abstendrá de menoscabar la profesión al aceptar condiciones que no garanticen un trabajo de calidad o perjudiquen a un colega de forma deliberada.

Las reglas de García Yebra

Las reglas de García Yebra

Sin embargo, si dejamos a un lado las cuestiones laborales y nos centramos en las lingüísticas, nuestro caballero también respeta directrices como las del siguiente decálogo del traductor literario de Helena Cortés (tomado de La linterna del traductor):

  1. Humildad (también fidelidad al texto). No trates de ser más brillante que el propio autor.
  2. Sensatez. Si algo sorprende sobremanera o parece no tener ningún sentido, indaga. Seguro que algo se te escapa.
  3. Sentido estético. Traducir correctamente el contenido de la obra original puede ser fácil, pero no hay que olvidarse de la forma estética. Analiza los recursos estilísticos y estéticos del autor.
  4. Paciencia. Al acabar de traducir, olvida tu versión y borra de tu mente el original. Haz una última lectura sin tener presente más que tu sentido lingüístico y literario. Tómate todas las libertades que quieras con el texto hasta hacerlo completamente tuyo.
  5. Cultura. Hay que tener cientos de horas de lectura acumulados, una sólida cultura general y cierta experiencia vital, conocer los clásicos… Pasión y curiosidad a partes iguales.
  6. Naturalidad. Es más importante que la obra suene bien en tu idioma y conseguir un texto natural y fluido, carente de todo artificio, que el que se cuele alguna disculpable metedura de pata.
  7. Buena pluma. Si no tienes talento para escribir con gracia y soltura en tu propio idioma no podrás ser nunca un buen traductor literario. Solo el que escribe bien traduce bien.
  8. Dominio de tu lengua. Ser bilingüe ayuda mucho, pero no es garantía. Conocer bien la lengua de llegada, saber jugar con ella: esa es la condición para ser un buen traductor.
  9. Actualidad. No envejezcas a propósito una traducción para acercarla a la época del autor. Los lectores contemporáneos del autor pudieron disfrutar de una lectura fluida y natural en el idioma de su tiempo. No castigues a tus lectores con una barrera idiomática artificial.
  10. Amor. Traducción correcta no equivale a buena traducción. También hacen falta grandes dosis de empatía. Además de profesión, hace falta un poco de vocación.

¿Os parece poco? Pues el pobre caballero andante muchas veces se las ve y se las desea para conservar la cordura no solo mientras traduce, sino también entre encargos.

El círculo vicioso

El círculo vicioso. Fragmento de unos apuntes.

Sin embargo, estoy convencida de que, a pesar de las tarifas, las condiciones y la presión, los caballeros andantes aman su trabajo por encima de todo y están dispuestos a matar a todos los dragones que haga falta.

A todos ellos (y a los traductores de las demás ramas) va dedicada esta entrada. ¡Feliz día, compañeros!

***

En este mismo blog y para terminar de celebrar este día…

  • ¿Por qué la traducción importa? El artículo del año pasado con los motivos por los cuales traducir no es algo banal, una oda recitada y una dosis de humor con San Jerónimo de protagonista. Y, de regalo, recursos y otras sorpresas para imprimir.
  • ¿Tradu…qué? ¿Qué es traducir? Las respuestas de los traductores a la pregunta de marras.
  • Otro tipo de visibilidad. Cómo nos ven desde fuera. Artículo centrado en los libros y los cómics en los que aparecen traductores.
  • Celebrando con citas célebres. Las citas clásicas del mundillo.

Bonus track:

Y, de regalo, Translation in Practice, un libro la mar de práctico sobre edición y traducción literaria, que compartió Miguel Marqués hace unos días.

E de «ENETI», «erotismo» y «estigma»

19 lunes May 2014

Posted by enlalunadebabel in Traducción, Vida traductoril

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alumnado, asociación, charlas, ENETI 2014, erotismo, estigma, estudiantes, formación, ponencias, traducción, traducción erótica

Tomo prestada la idea del abecedario del crimen de Sue Grafton para hablaros de la edición de este año del ENETI en Soria (1 y 2 de mayo), del tema que expuse en mi ponencia y del supuesto estigma del género erótico. Hoy, un tres en uno, señores, ¡me lo quitan de las manos!

E de «ENETI

El ENETI es el Encuentro Nacional de Estudiantes de Traducción e Interpretación que reúne a estudiantes y profesionales del sector. Detrás está la AETI (Asociación Española Universitaria de Traductores e Intérpretes en Formación), creada en el ENETI de 2012, que vela para que dicho encuentro siga celebrándose año tras año (entre muchas otras funciones). En resumen, un ENETI son unas jornadas que benefician a profesionales y a estudiantes por igual. El contacto con otros compañeros siempre es enriquecedor y aún más los conocimientos que allí se adquieren (ramas de la traducción menos conocidas, cuestiones traductológicas novedosas, mesas redondas con los aspectos más candentes, etc.).

Me faltaría un abecedario entero para abarcar todo lo que significa el ENETI —además de que ya se han publicado algunos artículos con las crónicas y las sensaciones de este año en Soria, como el de Sandra Gallart o los de ponentes como Ismael Pardo y Rafael López Sánchez—, así que me quedo con los aspectos principales tomados del artículo de Eva María Martínez y sus 10 razones para asistir al ENETI:

  • Se conoce a muchísima gente nueva y se pueden entablar relaciones con los que podrían ser futuros colegas de profesión. 
  • En las ponencias se aprenden cosas que nadie suele contar en clase.
  • Los debates que se organizan o que surgen enriquecen increíblemente a nivel personal.

Este año en particular ha habido de todo un poco: una charla sobre productividad, tres ponencias sobre tipos distintos de interpretación, una sobre cómo doblar series de televisión, etc. Todo muy variadito. De hecho, para no extenderme, podéis echarle un vistazo a los vídeos del canal de youtube de Gabriel Cabrera y al programa de esta edición.

Con algunos ponentes y asistentes al ENETI (nótese el cafelito en mis manos: el mejor amigo del traductor)

Con algunos ponentes y asistentes al ENETI (y nótese el cafelito, el mejor amigo del traductor)

Por último, no me olvido del valor añadido de las jornadas y es que las organizan los mismos estudiantes por amor al arte. ¡Gracias por vuestro trabajo, chicos!

E de «erotismo»

¿Y de qué hablé yo? Jugueteando con el encasillamiento (me consta que hay quien cree que solo traduzco novela rosa) hablé de traducción erótica. Como comenté en la ponencia, muchas veces la especialidad te elige y eso fue lo que me ocurrió a mí. A parte de las típicas traducciones por agencia, mis primeros pinitos en traducción editorial fueron con Planeta y sus sellos Deusto y Gestión 2000, para los que traduje manuales y libros sobre economía. Más adelante empecé a colaborar con tres editoriales más traduciendo novela juvenil, negra y romántica. Evidentemente, a raíz del éxito de las Cincuenta sombras, mis últimos encargos han sido todos de erótica.

  • Traducir para editoriales

No quería empezar la charla directamente con el lenguaje sexual (a veces hay que hacerse de rogar un poquito), así que a modo de introducción di algunos consejos que me han ayudado a conseguir trabajo en editoriales. Comenté qué formas hay de buscar trabajo y qué materiales usar.

Al mismo tiempo expliqué cómo suele ser una prueba de traducción y qué pasos seguir para superarla con éxito, como por ejemplo fijarse en la tipología textual, tener claro el tratamiento entre personajes, revisarla con profundidad, etc. Elementos básicos, pero no por eso menos importantes.

  • La novela rosa, erótica y pornográfica

Para entender mejor el proceso de traducción y las dificultades de este tipo de novelas, expliqué las diferencias que existen entre los diferentes tipos de novela. No es lo mismo traducir una romántica histórica en la que debemos usar un lenguaje más formal y las relaciones interpersonales son más rígidas, que una actual en la que el lenguaje es mucho más natural e incluso soez.

Como con cualquier otro tipo de traducciones, es importante conocer el contexto literario y saber en que corriente se enmarcan para poder prever las dificultades de la novela en cuestión. Si sé que se trata de una novela erótica con tintes de bondage y sadomasoquismo, tendré que empaparme del vocabulario básico y conocer aunque sea mínimamente de qué va (el concepto de dominante y sumiso, las palabras de seguridad, etc.).

En plena ponencia sobre traducción erótica

  • Vocabulario básico

Seguidamente comenté el vocabulario más instrumental de este tipo de novelas: mueble, ropa y juguetes. ¿Por qué en las historias más actuales los protagonistas viven en pisazos con camas enormes de cuatro postes y dosel? ¿Acaso no pone un minipiso? Y olvidaos de usar bragas de algodón y sostenes de deporte; en estas novelas se llevan los tanguitas de encaje. ¡Las bragafajas están terminantemente prohibidas!

En cuanto a los juguetes e instrumentos de BDSM, hay vida más allá de los consoladores. Hay que familiarizarse (al menos textualmente) con bolas chinas, correas, arneses, látigos, fustas y palmetas, entre muchos otros. ¿Y cómo es un club de BDSM por dentro? En estos libros también hay lugar para pistas de baile, reservados, mazmorras y todo tipo de mobiliario especializado.

  • El lenguaje del sexo

He aquí el momento mas esperado: el sexo sin tapujos, al menos de forma oral (en una ponencia, malpensados). Por la duración de la charla no hubo tiempo para tratar el tema con toda la profundidad que merece. No me refiero únicamente a saber cuándo usar «pene» o «polla», «vagina» o «chocho», sino a comentar los prejuicios que aún hay en la lengua o explicar por qué hay que echar mano de tantos eufemismos, por ejemplo.

En la ponencia abordé las diferencias entre expresiones como «hacer el amor», «follar» y «fornicar», y sus implicaciones, así como los diferentes nombres de los genitales. No es tan fácil como pueda parecer a simple vista.

  • Retos de la traducción erótica 

Por supuesto, no todo son revolcones en el pajar o entre sábanas de seda negra. Traducir romántica o erótica presenta ciertas dificultades. La mayor es conseguir un texto fluido, que suene natural y que huya de los dos extremos: lo cursi y lo chabacano. Es cierto que a veces el texto así lo exige y que hay que respetar al autor, pero es muy fácil caer en lo soez o en lo demasiado poético en la traducción si no nos andamos con ojo.

Además de dichos desafíos, también expliqué algunos de los rasgos típicos de estos textos, como la sinonimia (shiver, shudder, shake) y su polo opuesto, la repetición (wave of pleasure, wave of feelings, last waves of climax).

Recalcando por último la naturalidad que debe conseguirse, espero haber transmitido correctamente el mensaje de que, al final, como en toda traducción, hay que conseguir que el lector se sienta en su elemento, no distraerlo con expresiones poco acertadas que le saquen del texto y hacerle creer que lo que lee es como si se hubiera escrito en su idioma. A pesar del vocabulario y las cuestiones éticas, traducir una romántica, erótica o pornográfica tampoco dista tanto de una novela de otro género.

Si después de este resumen queréis profundizar más, aquí os dejo el vídeo:

Y, para más detalles, he aquí la presentación:

Ver este documento en Scribd

 

E de «estigma»

Como suele pasar, una parte muy interesante de las jornadas son los debates que suceden antes o después de la charla. Tuve la suerte de poder hablar con varios profesionales con miles de horas de traducción a sus espaldas; entre ellos, un traductor que se ha dedicado muchos años a la romántico-erótica. No hubo mucho tiempo para un café de esos de los que arreglan el mundo, pero sacamos conclusiones bastante parecidas.

Al parecer traducir novela rosa o erótica sigue siendo un estigma. Muchos profesionales lo ocultan; me consta que hay quien no lo pone en su currículum o en su listado de obras traducidas. ¿Por qué? Hay quien dice que el sexo es un tema delicado y que puede que haya quien después no le dé trabajo. Incluso me cuentan que hay empresas que no quieren que se las relacione con esta temática.

No obstante, también se afirma que es porque la novela rosa y la erótica son un género menor, de poca calidad literaria. He aquí donde puede darse un largo debate. A mi entender, obras muy buenas, buenas, mediocres y malas las hay en todo tipo de géneros, ¿o es que todas las novelas negras, juveniles, fantásticas e históricas son brillantes? No todas las novelas de este tipo las escribe un ama de casa aburrida, ¡faltaría más! ¿Que la mayoría no son un marqués de Sade, un Choderlos de Laclos o un D. H. Lawrence? Pues no, no nos engañemos, pero la historia de la literatura erótica es casi tan antigua como la escritura misma por mucho que ahora esté de moda. No todo son las dichosas Cincuenta sombras de Grey. Si hay que reconocerle algo a E. L. James es que ha popularizado algo más el género y por popularizar me refiero a que la gente tiene menos reparos en reconocer que lee estas novelas; amén de conseguir que se reediten los clásicos.

En cuanto al mundo de la traducción, al final uno oye de todo y casi da la impresión de que existen castas de traductores. Como si no fuera igual de «digno» traducir una novela rosa que una negra; un manual que un contrato; una aplicación informática que un videojuego. En serio, ¿qué más da? En mi caso, no voy a negar que me encantaría traducir alguna vez a uno de los grandes o enfrentarme a textos que requieran mucha más pericia, hacer acrobacias con novelas que así lo requieran. Seguir aprendiendo, reciclarse y hacer cosas distintas son el mejor aliciente para un traductor.

¿Cómo os resumo lo que pienso? Pues que no permitáis (ni como estudiantes ni como profesionales ni como persona) que nadie os diga nunca qué tenéis que leer o qué género da más o menos prestigio traducir. Trabajad con profesionalidad, ganaos la vida con el sudor de vuestra frente y estad orgullosos siempre de vuestro trabajo.

Por mi parte, es lo que pienso hacer. Aunque puedo pecar de «bonitismo» (sí, me gusta compartir imágenes y frases sobre la profesión), el trabajo no me define. También soy una traductora mercenaria como escribe Carlos Fortea en El Trujamán:

Gente que cree en lo que hace. Que cree que por los puentes igual transitan los pobres que los ricos, los tontos que los listos, los maestros igual que los aprendices.

Gente que pone su capacidad creciente (lo normal es que uno sepa más cada día si se lo toma en serio) al servicio de todos los demás. Mercenarios.

***

Saber más:

  • AETI: http://aetioficial.es/.
  • ENETI. Soria 2014: http://eneti2014uva.wix.com/eneti2014#!evento/c1pne.
  • ¿El tamaño importa? Para la traducción sí, (y mucho). Artículo en el blog Eros, de El País.
  • Artículos sobre traducción erótica de este blog: La traducción sensual; Traducir erótica y Traducir erótica II.
  • Presentación con algunos eufemismos del «have sex» inglés: http://prezi.com/i42lfzx2ymvv/cincuenta-sombras/.

Traducir para editoriales

02 lunes Dic 2013

Posted by enlalunadebabel in Traducción, traducción literaria, Vida traductoril

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castellano, charla, cultura, lengua, literatura, mesa redonda, ponencia, redes sociales, traducción editorial, traducción literaria, traductor, Traduemprende, translation

El pasado 22 de noviembre se celebró TraduEmprende, la segunda jornada sobre traducción y emprendimiento, en la que tuve la suerte de compartir cartel con grandes profesionales del sector: Juan Yborra, que abría la jornada con el crowdsourcing; Javier Pérez, que nos explicó qué es la intertextualidad de una forma muy amena; Amaia Gómez nos contó el valor empresarial de las ideas y la importancia de sacar adelante los proyectos en los que cree; Irene Vidal trató el enfoque empresarial del traductor freelance; Gabriel Cabrera nos trajo una divertida ponencia sobre la fiscalidad del traductor contribuyente (¡y galletas!); Alessio Demartis habló de la vida del traductor autónomo y Lloyd Bingham nos animó a hacernos un nombre en el sector.

Traduemprende

Mi charla trató la traducción editorial, que es de lo que os quiero hablar hoy, así que si no estuvisteis en la jornada ni la visteis por streaming, esta es la ocasión perfecta para saber de qué se habló.

En mi caso, quise abordar el ciclo de vida del libro para un traductor: desde cómo buscar trabajo en editoriales hasta cómo facturar una traducción literaria. Con esta charla pretendía que el traductor que empieza pudiera emprender en esta especialidad, una rama que no goza de todo el reconocimiento que merece. ¿No os parece que cuando decimos que somos traductores, la mayoría piensa que traducimos libros y, sin embargo, no se sabe tanto de esta especialidad?

Me centré en los siguientes apartados, que vosotros podréis ver también en el powerpoint y en el vídeo de la ponencia.

  • ¿Cómo dirigirse a las editoriales? Cómo se puede buscar trabajo —al menos lo que yo suelo hacer—, cómo presentarse y qué información aportar.
  • ¿Qué tarifas se barajan en este mundo? Hablar de tarifas siempre es controvertido, pero es interesante saber qué se paga y cómo se paga. ¿Se cobra por palabra, por página, por plantilla?
  • ¿Cómo es un contrato de traducción? Se ven algunas cláusulas típicas que conviene conocer para no llevarse a engaño. Veremos que muchas de las cuestiones importantes ya se hablan con el editor antes de recibir el contrato, pero muchas otras (penalización por retraso, devolución para corrección, etc.) hay que leerlas bien y comentarlas con la editorial si es necesario.
  • ¡Manos a la obra! Ya sea al enfrentarse a una prueba de traducción o al empezar un libro, ¿qué formato es el más habitual? ¿Qué estructuras se siguen? Muchas veces, las editoriales dan por supuesto que el traductor conoce al dedillo cómo se redactan los diálogos, por ejemplo, y no suele ser el caso. A grandes rasgos, veremos en qué forma debemos entregar nuestra traducción, qué debemos tener en cuenta y qué trucos se pueden usar para agilizar nuestro trabajo.
  • ¿Qué pasa a continuación? Una vez hemos entregado la traducción, ¿qué le sucede a nuestro texto? Conoceremos la etapa de corrección, los cambios que puede sufrir la novela y en qué errores solemos caer los traductores, con el fin de evitarlos.

En definitiva, aunque haya mucho de qué hablar y algunos aspectos deban tratarse de manera algo superficial, puede ser de gran utilidad para los traductores que empiezan y que quieran probar suerte en este campo y no sepan cómo.

La unión hace la fuerza

Para la preparación de esta ponencia quise realizar una encuesta a otros compañeros. No quería hablar solo de mi experiencia porque de algún modo puede ser sesgada, de modo que preparé algunas preguntas y cincuenta traductores editoriales tuvieron a bien contestarlas, con lo que la información presentada era mucho más veraz. ¿Queréis saber qué me contaron?

Los resultados van en la línea de lo que presentaba el Libro Blanco de la traducción editorial en España de 2010. En general, los traductores editoriales no se dedican exclusivamente a ello sino que lo compaginan con otros tipos de traducción (la técnica parece ser la más habitual), suelen trabajar con contrato, cumplen los plazos religiosamente y no suelen percibir royalties por su trabajo salvo en contadas ocasiones. La mayoría expresa su insatisfacción con las tarifas actuales y se queja de lo mal pagada que está la traducción editorial. En este sentido, nada sorprendente, puesto que la traducción editorial es preciosa, pero mal retribuida.

En efecto, observé disparidades en cuanto a tarifas. La plantilla más utilizada para el recuento de caracteres es la holandesa (2100 caracteres con espacios) y los precios más habituales están entre 10 € y 12 €. No obstante, pueden encontrarse 7 € por plantilla (y yo diría que menos en algunos casos recientes) y llegar a los 14 €, incluso.

Además, son tarifas negociables en su mayoría. Muchos traductores pueden negociar el porcentaje de compensación con el editor, que oscila entre el 10 % y el 20 %, según lo observado. Para más información acerca de este porcentaje, os dejo aquí este brillante artículo de David Paradela.

Precio por 2100 caracteres

La plantilla de 1800 caracteres también es otra de las más usadas, cuyos precios más habituales rondan los 10 € y 11 €. Y en cuanto a cobrar por palabra, que es muy poco usual, los precios difieren muchísimo, ya que hay compañeros que han cobrado 3 céntimos/palabra y otros que han llegado a los 5 e incluso 7. De todos modos, los precios varían según la editorial.

En cuanto a los ejemplares que el traductor recibe de su obra también hay bastante diferencia. La media está en unos tres ejemplares, si bien hay quien solo recibe uno y quien llega a recibir cinco e incluso diez.

Otros comentarios que me hicieron llegar:

  • La traducción editorial es, cada año que pasa, más desagradecida.
  • Que en X (oculto nombre de la editorial por si acaso) son unos piratas garrapata y han bajado las tarifas un 20%. Y en Z siempre han intentado chulearme con los contratos con cláusulas abusivas, etc.
  • A ver si los colegas se tiran al rollo y son sinceros y vemos cuánto se paga realmente, al menos entre los más jóvenes. (¡Lo hicieron y les estoy muy agradecida!)
  • Dedico a este tipo de traducción entre el 25% y el 50% de mi actividad. Lo hago porque me gusta, y preferiría dedicarme al 100%, pero con las tarifas actuales no llegaría a fin de mes (o, para llegar, tendría que aceptar más encargos de los que puedo cumplir con la mejor calidad). Por eso debo complementarlo con la traducción técnica, que es la que realmente paga mis facturas.
  • Me parece muy complicado «entrar en el circuito» de la traducción literaria.
  • Me dediqué a ella cuatro años sin parar y después pasé dos y pico sin tocarla y la vuelta fue relámpago porque llevo otro año sin hacer literaria, y no es por falta de ganas o de calidad del trabajo.
  • Las tarifas aún son considerablemente bajas en algunas editoriales y lo más triste es que algunas pertenecen a grupos grandes que se podrían permitir subirlas.
  • También surgen editoriales pequeñas que no hacen contrato, o te hacen pagar por trabajar, y considero que no deberíamos aceptar tales condiciones.

Aquí van todos los gráficos con los resultados de la encuesta:

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

Una vez dicho todo esto, os dejo con la presentación en slideshare y el vídeo de la charla.

(el formato ha cambiado al subirlo a slideshare, pero la calidad es bastante aceptable)

Vídeo de las ponencias. La charla sobre traducción editorial empieza en 8:26:13 (aunque recomiendo que le echéis un vistazo a las demás también):

twitter

Por último, ¿qué se dijo en twitter? La etiqueta #traduemprende recogió los tuits sobre el evento y aquí os dejo lo que se tuiteó acerca de mi charla:

dinuwsaurio ‏‪@_nuwtraduce Hay trabajo. Insistid. Al final alguien os dirá que sí, alguien os hará caso ‪@Scheherezade_SL‪#traduemprende

Jairo Lara ‏‪@mots_meles ¡Qué sexy suena la variedad oriental del catalán cuando habla ‪@Scheherezade_SL! Embelesados con tu voz por streaming ‪#traduemprende  

Clara ‏‪@ClaraBRivas Después de 7 charlas muy interesantes ‪@Scheherezade_SL pone la guinda con una exposición genial y muchos consejos sobre traducción literaria

Merche García Lledó ‏‪@traducirco Que traduzcamos felices y comamos perdices. Fin de la charla de ‪@Scheherezade_SL. ENHORABUENA, de lo mejor q he escuchado ‪#traduemprende

Ana Ayala ‏‪@yogustatraducir Muy interesante y práctica la ponencia de ‪@Scheherezade_SL 🙂

Jairo Lara‪ @mots_meles Puedes leer el decálogo del traductor en ‪http://www.lalinternadeltraductor.org/n4/decalogo-traductor-literario.html … ‪@Scheherezade_SL ‪#traduemprende

JP Cuervo ‏‪@jpcuervotrans Otra conclusión de ‪@Scheherezade_SL : trabajo hay. Pero toca ser un pesado. ‪#TraduEmprendeBCN

Irene Vidal ‏‪@irene_vidal Brillante la última ponencia de la mano de ‪@Scheherezade_SL ‪#traduemprende

Carlota Lifante ‏‪@cilbtrad Sed pesados, insistid por el trabajo. Cual cansino de discoteca que quiere rollo 😉 ‪@Scheherezade_SL en ‪#Traduemprende

Jairo Lara ‏‪@mots_meles ¡Traduzcamos felices y comamos perdices! Final épico de ‪@Scheherezade_SL en ‪#traduemprende ¡Olé tu charla! 😀

Lidia Pelayo ‏‪@Lidstrad Estoy encantada con la ponencia de ‪@Scheherezade_SL. Un poquito de realidad mezclada con consejos y muchos ánimos. ¡Gracias! ‪#Traduemprende

Alejandro Marín ‏‪@AlejandroMTI ‪@Scheherezade_SL nos dice que nunca ha utilizado herramientas TAO para la traducción literaria. ‪#traduemprende

Sonia Candela ‏‪@selojuro ‪@Scheherezade_SL Sed cansinos, porque al final ¡alguien os dirá que sí! ‪#TraduemprendeBCN

Ana_Venzal ‏‪@Ana_Venzal Fantástica la presentación de ‪@Scheherezade_SL. Inmejorable 👏👏

VA Traducción ‏‪@VAtradu Bonita ponencia por ‪@Scheherezade_SL‪#traduemprende

Elena Moreno ‏‪@emorenotrad «Que traduzcamos felices y comamos perdices» Genial ponencia de cierre de ‪@Scheherezade_SL en ‪#Traduemprende‪pic.twitter.com/h2tcaMuwPi 

Gala Gil Amat ‏‪@transGalator Magnífica ponencia de ‪@Scheherezade_SL, como siempre:) Adoramos tus regalitos y te adoramos:D ‪#Traduemprende‪pic.twitter.com/vfgmjVYj6l 

Ana Translates ‏‪@Ana_Translates Qué buena la charla de ‪@Scheherezade_SL en ‪#Traduemprende.

Merche García Lledó ‏‪@traducirco Solo he podido escuchar la charla de ‪@Scheherezade_SL y ha sido espectacular, a ver cuándo puedo ver las demás. ‪#traduemprende

Inmaculada Rodríguez ‏‪@TdtraduccionIRL ‪@Scheherezade_SL pone broche final a ‪#Traduemprende con una ponencia muy motivadora e interesante para la traducción literaria.

Carlota Lifante ‏‪@cilbtrad Los días se miden en páginas o en palabras. ‪@Scheherezade_SL en ‪#Traduemprende

Carlota Lifante ‏‪@cilbtrad Quiero ver alguno de los modelitos de ‪@Scheherezade_SL para ‪#Traduemprende En ‪#Tradua marcó tendencia. ¿Llevará esposas, fusta o derivados?)

Alexandra ‏‪@alexantrad ¡Me encantó tu ponencia, ‪@Scheherezade_SL! Era la que esperaba con más ganas. Y el detalle con los asistentes… 😉

Ascen Martín Díaz ‏‪@Ascensinha ‪@Scheherezade_SL Desprendió amor y pasión por la traducción y la literatura. Valiosos consejos en ‪#traduemprende

Devadip Translator ‏‪@TraductorJur No trates de ser + brillante que el autor. No varíes su estilo. By ‪@Scheherezade_SL -En general, humildad y duda, ‪#traductor.

Virginia de Castro ‏‪@virgcastro Geniales los consejos de ‪@Scheherezade_SL sobre traducción editorial ‪#traduemprende

Inmaculada Rodríguez ‏‪@TdtraduccionIRL ¿Qué mejor que esta frase de ‪@Scheherezade_SL para dar fin a ‪#Traduemprende? «¡Traduzcamos felices y comamos perdices!»

Carlota Lifante ‏‪@cilbtrad Los traduvillanos observan ‪#Traduemprende desde la traducueva de la AETI. Muy fan del modelito de ‪@Scheherezade_SL 

Silvia Ribés ‏‪@SilviaRibes8 Siguiendo en directo ‪#TraduEmprendeBCN y esperando a las 17:30 para oír hablar de literatura a ‪@Scheherezade_SL

Carlota Lifante ‏‪@cilbtrad Quiero ver alguno de los modelitos de ‪@Scheherezade_SL para ‪#Traduemprende En ‪#Tradua marcó tendencia. ¿Llevará esposas, fusta o derivados?)

Anna Rosich Soler ‏‪@arosichsoler Con muchas ganas de la charla de ‪@Scheherezade_SL sobre la traducción literaria. ‪#Traduemprende

Lidia Pelayo ‏‪@Lidstrad Me han cancelado la clase que tenía por la tarde. Aprovecharé para ver a ‪@Scheherezade_SL en ‪#Traduemprende. =D

Sobreviviré ‏‪@lhunterb Me encantan los vestidos de ‪@Scheherezade_SL ¡Guapa! ‪#TraduEmprendeBCN

Jairo Lara ‏‪@mots_meles El mejor referente en ‪#traducción de marca personal es ‪@Scheherezade_SL según ‪@irene_vidal‪#traduemprende

Laura Rodríguez ‏‪@laurarpaz Despliegue de medios de ‪@Scheherezade_SL ‪http://ow.ly/i/3O23v  ‪#traduemprende Que nos promocione hasta nuestra madre «Pues mi niña traduce»

Y, por hoy, me despido con imágenes del evento. Por mi parte puedo decir que fue un honor compartir este día con todos los ponentes y los asistentes, que la organización fue impecable y que acabé con muy buen sabor de boca. Espero que los compañeros que asistieran al evento saquen provecho de todo lo que se dijo, que no fue poco 🙂

¡Gracias por leerme y hasta la próxima!

Algunos ponentes el día antes de la jornada
Algunos ponentes el día antes de la jornada
Foto de familia en el cóctel
Foto de familia en el cóctel
Pasándolo pipa en el cóctel
Pasándolo pipa en el cóctel
El delicioso pastel del cóctel
El delicioso pastel del cóctel
Almuerzo previo a mi charla
Almuerzo previo a mi charla
Absortos
Absortos
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En un momento de la charla
En un momento de la charla
La imagen motivadora
La imagen motivadora
Respondiendo las preguntas de los asistentes
Respondiendo las preguntas de los asistentes
Con una bella compañera
Con una bella compañera
Cena posterior a las charlas
Cena posterior a las charlas
Celebrando el éxito de la jornada
Celebrando el éxito de la jornada
Pegatina que repartí
Pegatina que repartí
Segundo diseño
Segundo diseño
Tercer diseño
Tercer diseño
Tarjetas nuevas para la ocasión
Tarjetas nuevas para la ocasión
Certificado

***

Más información:

1. ¿Qué se dijo del TraduEmprende? Leon Hunter, el organizador, recopila en esta entrada todos los artículos relacionados con la jornada.

2. Algunos consejillos más cuando uno empieza: el decálogo del traductor principiante.

Por qué la traducción importa

30 lunes Sep 2013

Posted by enlalunadebabel in Traducción, Vida traductoril

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Día Internacional de la Traducción, San Jerónimo, traducción, traductor, valor, visibilidad

Treinta de septiembre. Un día como cualquier otro para los demás, pero especial para los traductores. Hoy celebramos el Día de la Traducción, aunque, ya, ya sé, al final hay un día para todo y el mensaje acaba desvirtuado.

El año pasado lo celebraba con unas citas célebres y este año me gustaría hablar de la importancia que tiene la traducción porque, nos lo creamos o no, la traducción está en todos sitios. Solo hay que abrir el armario de la cocina o del lavabo. Yo he hecho la prueba:

La traducción nos deja un pelo sanísimo
La traducción nos deja un pelo sanísimo
La traducción nos ayuda a mantener la línea
La traducción nos ayuda a mantener la línea
La traducción nos alimenta
La traducción nos alimenta
Con la traducción nos damos algún capricho que otro
Con la traducción nos damos algún capricho que otro
La traducción nos refresca
La traducción nos refresca
La traducción nos deja un cutis bonito, bonito
La traducción nos deja un cutis bonito, bonito

Sí. En todos sitios. De hecho, el poco (poquísimo) portugués que sé se lo debo a las traducciones en las etiquetas de los champús.

Nataly Kelly, en su artículo en el Huffington Post y en su libro Found in Translation, nos explica cómo la humanidad depende de la traducción para su buen funcionamiento. Puede parecer una exageración, pero no lo es si tenemos en cuenta varios factores.

Para empezar, la traducción salva vidas. ¿Cuántos intérpretes telefónicos han podido ayudar a una víctima de malos tratos? ¿Cuántos intérpretes médicos han sabido explicar al detalle los síntomas de un paciente? Por ejemplo, Kelly explica el caso sorprendente de «la palabra de los setenta millones de dólares», en el cual la falta de un intérprete profesional en un hospital en Florida tuvo como resultado una demanda de 70 millones de dólares por negligencia debido a una confusión entre la palabra española «intoxicado» y la palabra inglesa intoxicated (ebrio). Por no hablar de los miles de textos que se traducen en todo el ámbito médico: nuevos brotes epidémicos, medicamentos experimentales, etc.

En cuanto a política, los traductores tienen un papel esencial en la redacción de los tratados internacionales; no solo pasan textos de un idioma a otro. En este mismo sentido, los intérpretes, además de facilitar la comprensión entre ponentes, trabajan como guías para presidentes y primeros ministros que evitan malos entendidos y meteduras de pata culturales.

En tecnología es indudable también el impacto de las traducciones. Pensemos, por ejemplo, en el papel que han tenido en la transformación de las redes sociales como Facebook o LinkedIn, que son fenómenos mundiales.

Por otro lado, la traducción contribuye enormemente a la economía porque las empresas, sobre todo las multinacionales, no pueden vender sus productos y servicios sin traducción. Como hemos visto en las fotos anteriores, ya sea un champú o una caja de bombones, las etiquetas deben estar en el idioma del país en el que se vende.

Y no solo hablo de empresas que comercializan bienes sino también en general, porque la industria de la traducción mueve mucho dinero. Por ejemplo, Mario Merlino nos dice en un artículo publicado en Cedro que un 25% de los libros publicados en España son traducciones. Así pues, la industria editorial y, con ella, la labor divulgadora de otras culturas por parte de los traductores, son elementos más que suficientes para afianzar la conciencia del valor de este oficio.

Siguiendo con la cuestión cultural, ¿qué decir del aporte de la traducción en la literatura y en la cultura en general? Como describe Edith Grossman —a través de su traductor Elvio E. Gandolfo— en la pequeña gran obra cuyo título he tomado prestado para esta entrada: «La traducción no solo juega su importante papel tradicional como el medio que nos permite acceder a la literatura escrita originalmente en uno de los incontables idiomas que no podemos leer, sino que representa además, una presencia literaria concreta con la capacidad crucial de facilitar y hacer más significativa nuestra relación con quiénes podemos no haber tenido contacto antes. La traducción siempre nos ayuda a saber, a ver desde un ángulo distinto, a atribuir nuevo valor a lo que una vez puede haber sido desconocido. Como naciones y como individuos, tenemos una necesidad crítica de este tipo de comprensión y penetración. La alternativa es impensable».

No obstante, la conciencia del valor y de la importancia de la traducción siempre desemboca en el famoso tema de la visibilidad. Merlino lo tiene claro: «Para que el traductor deje de ser una sombra, deben abrirse las puertas del armario en la que todavía se obstinan algunos en encerrarlo. […] Nos sigue preocupando, por ejemplo, que los críticos literarios no siempre destaquen la importante intervención del traductor para que un libro sea posible en castellano. Y esto no quiere decir que los traductores esperemos siempre elogios y superlativos varios acerca de nuestro trabajo. Entiendo que es un compromiso que el crítico debe asumir con el lector: comunicar no sólo los buenos resultados, sino también los errores o flojeras en la tarea de traducir. Sería de desear que, cumplido este propósito, el lector comenzase a tomar conciencia de que, además de leer una obra interesante, debe preocuparse por leer una obra bien escrita.

Como reza uno de los epígrafes, firmado por George Steiner, de la página de Acett, “sin traducción habitaríamos provincias lindantes con el silencio”. Se nos educa, en general, para que vivamos nuestra actividad específica como un compartimiento estanco. Sin embargo, la plena conciencia de la importancia de la traducción y del buen trato a la lengua que nos vincula constituye el mejor camino para que la democracia no sea una mera ficción o un rótulo, sobado hasta el cansancio, en los discursos de circunstancias. Ello supone mantener viva la pasión por el buen uso del idioma. Como si siempre estuviésemos aprendiendo a hablar».

Hay que creérselo más. Como nuestro trabajo es importante y, como tal, siempre hay necesidad de traductores, os dedico este breve anuncio por palabras:

Anuncio por palabras

Anuncio por palabras

Y, por encima de todo, nunca olvides que eres importante y que haces falta, traductor. Piensa que, seguramente, San Jerónimo también tuvo sus malos momentos.

San Jerónimo y el coworking
San Jerónimo y el coworking
Problemas con Trados
Problemas con Trados
No es oro todo lo que reluce
No es oro todo lo que reluce
Factura como puedas
Factura como puedas
¿Vulgata? Tú más, por si acaso
¿Vulgata? Tú más, por si acaso
Hasta él tuvo que vérselas con PMs insistentes
Hasta él tuvo que vérselas con PMs insistentes
Un oficio que se hace querer
Un oficio que se hace querer

***

¿Eres traductor y te has quedado con ganas de más? Aquí van algunos regalos:

  • Descárgate este colgador si eres traductor o traductora.
  • Bájate este Excel con fórmulas útiles para traductores.
  • ¿Conoces estas herramientas para controlar mejor el tiempo: Grindstone y Pomodoro?
  • Una herramienta para descargar a la vez todos los archivos incluidos en un sitio web. Muy útil cuando un cliente sólo le proporciona la URL: Httrack.
  • Gestor de portapapeles. Guarda todo lo que se copia para que puedas acceder a él rápidamente. Útil para trabajos con mucho copiar y pegar: Ditto.
  • Jing, software para capturas de vídeo y de pantalla.
  • Aquí tienes una página entera con recursos para la traducción y localización.
  • ¿Más recursos? Aquí, aquí y aquí.

¿Tradu… qué? ¿Qué es traducir?

17 martes Sep 2013

Posted by enlalunadebabel in Traducción, Vida traductoril

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Nida, Steiner, teoría de la traducción, traducción, traducir, traductor profesional

¿Qué es traducir? —dices mientras clavas

en mi pupila tu pupila azul.

¿Qué es traducir? ¿Y tú me lo preguntas?

Traducir es…

A grandes rasgos, traducir es comprender el significado de un texto en un idioma, llamado texto origen o «texto de salida», para producir un texto con significado equivalente en otro idioma, llamado texto traducido o «texto meta». Eso en general, porque para empezar podríamos hablar de qué entendemos por equivalencia.

La traducción se ha descrito de muchas formas y con definiciones que nunca han llegado a ser del todo satisfactorias y, en muchos de los casos, llegan a ser contradictorias. Hablo de las definiciones hechas por los grandes nombres de la traducción, claro, porque los diccionarios suelen tener las ideas más claras:

Traducir según el diccionario Clave

Traducir según el diccionario Clave

Traducir según el María Moliner

Traducir según el María Moliner

Veamos algunas teorías antes de ver qué significa traducir para un traductor profesional:

  • Para George Steiner (1975) todo acto de comunicación es traducción.
  • Para Catford la traducción consiste en la sustitución del material textual de una lengua por el material textual equivalente en otra lengua (equivalencia textual).
  • Nida (1959) fue el primero en valorar el papel del receptor. Su definición de traducción: «operación mediante la cual se produce en la lengua del receptor el equivalente natural más próximo del mensaje de la lengua-fuente, atendiendo en primer lugar al significado y, en segundo lugar, al estilo». Nida se sitúa en un cuadro claramente comunicativo, pero se continúa considerando la traducción como un acto de norma y no del habla.
  • Edmond Cary es el autor que tiene más en cuenta el contexto extralingüístico y dice que la traducción es la operación que pretende establecer equivalencias entre dos textos expresados en lenguas diferentes. Estas diferencias son siempre necesariamente en función de la naturaleza de ambos textos, de su destino y de la relación existente entre la cultura de ambos pueblos, su clima moral, intelectual y afectivo.
  • La mayor parte de los autores actuales siguen modelos de definición similares. Es el caso, por ejemplo, de Hatim y Mason (1997), que definen la traducción como un acto de comunicación que pretende retransmitir, a través de las fronteras lingüísticas y culturales, otro acto de comunicación (que puede haber sido creado con diferentes objetivos o para diferentes lectores/oyentes).
  • Lörscher (1991) critica los modelos teóricos y se centra en describir la traducción profesional. La traducción profesional es el proceso por el cual es generado en la lengua B un texto, tomando como modelo en cuanto a su organización y contenidos un texto previo generado en una lengua diferente, más orientada funcionalmente según las nuevas condiciones que determinan su producción. El texto traducido (la traducción como producto) será el resultante de tal proceso y su función estará determinada por la intencionalidad de su producción. Podrá ser la de representar un texto previo o podrá ser cualquier otra función desempeñada por un texto. Así, podrá ser una traducción instrumental: con una función similar al texto original o documental: con una función diferente.

Traducción es ese lío intermedio

En cuanto a intención y ambición, un aspecto que creo esencial en traducción, me gusta mucho esta cita de Walter Benjamin (La tarea del traductor, traducido por H. A. Murena) en la que hace especial hincapié en la lengua meta: «Ninguna traducción sería posible si su aspiración suprema fuera la semejanza con el original. […] Pues así como el tono y la significación de las grandes obras literarias se modifican por completo con el paso de los siglos, también evoluciona la lengua materna del traductor. Es más: mientras la palabra del escritor sobrevive en el idioma de éste, la mejor traducción está destinada a diluirse una y otra vez en el desarrollo de su propia lengua y a perecer como consecuencia de esta evolución. La traducción está tan lejos de ser la ecuación inflexible de dos idiomas muertos que, cualquiera que sea la forma adoptada, ha de experimentar de manera especial la maduración de la palabra extranjera, siguiendo los dolores del alumbramiento en la propia lengua».

No obstante, después de leer apuntes y rebuscar por las redes, me quedo sin duda con la aproximación de Maite Solana, directora de la Casa del Traductor, en su artículo en Panacea:

«Me parece que a estas alturas los traductores estamos hartos de tener que repetir una y otra vez que una traducción literal de un texto no es una traducción. Es otra cosa. La traducción, para que pueda llamársela tal, no puede limitarse a la mera traslación mecánica, más o menos palabra por palabra o frase por frase, del original; la verdadera traducción requiere invertir la sintaxis, cambiar la puntuación, recrear imágenes, buscar expresiones que en la lengua de llegada signifiquen lo mismo que en la lengua original, aunque sea utilizando otras palabras, etc. Y trabajar de este modo no tiene nada que ver con ser infiel al texto. Precisamente la mejor manera de ser fiel a un original es no ser fiel a su literalidad en absoluto.

Y eso sirve tanto para la poesía y el teatro (los dos géneros que quizás necesiten un mayor grado de adaptación o esfuerzo traductor, como creo que debería llamarse) como también para la novela y el ensayo, aunque sea de divulgación. Y tampoco es cierto que, cuanto más fácil es en apariencia un texto, menos esfuerzo traductor requiere. Todo lo contrario. Las obras de divulgación, precisamente por dirigirse a un amplio sector de lectores, suelen ser, además de informativas, amenas, o al menos intentan serlo. Y esa amenidad hay que trasladarla también a la lengua a la que se está traduciendo, imprimiéndole al texto un ritmo y una frescura que sólo se consigue desarmando el texto y armándolo de nuevo.»

¿Pero qué es traducir para un traductor? Hace un tiempo lo pregunté en la página de Las 1001 traducciones para celebrar los 5000 seguidores y aquí están las respuestas. ¿Qué os parecen?

«Traducir es desandar renglones y redibujar el paisaje que otro dejó a sus espaldas.» Darío Giménez

«Decir lo mismo que ya se ha dicho, pero como nunca se ha dicho y, lo que es más difícil, sin que lo note nadie.» Irene Fernández

«Traducir es navegar en mares desconocidos para otros, pero navegables para el traductor. Traducir es un arte que no todos pueden dominar, pero que es tan antiguo como la música y la poesía. Traducir es la sangre que oxigena mi vida al hacer lo que más te gusta y saber que este trabajo no es un pesar para ti. No importa cuantos quebraderos de cabeza te produzcan algunos términos, al final de todo tendrás la satisfacción de haber trabajado en lo que te gusta y a la vez haber aprendido de la experiencia. Son tantas palabras que describirían la traducción que a la vez lo hacen indescriptible, pero el mundo de la traducción es definitivamente el motor de mi vida.» Brenda Galván

«Me gusta una cita de Gesualdo Bufalino. Dice que el traductor es el único lector auténtico de un libro. El autor es el padre y marido, y el traductor, el amante.» Óscar Nabais

«Traducir es recrear.» Sara de Albornoz

«Traducir es como un cubo de rubik a lo bestia.» Jesús Negro

«Para mí, traducir es evitar a toda costa que aberraciones como «eventualmente me fui», «me he caído en el amor» o «eres bienvenido» se cuelen en el mundo real.» Javier Pérez

«La traducción es muchas cosas, y nada a la vez. Es algo recio y delicado; mágico, pero real. Es fallar, es acertar, es reír, es arrepentirte de haber elegido esta carrera (y más de una vez) y, sin embargo, saber que estás haciendo lo correcto. Es conocer, viajar, hablar, leer, escribir, re-escribir, adaptar, documentarse, investigar. Andar, correr, (no) dormir, soñar. Es volar sin alas. Es escribir sin papel. Es entender. Es vocación. Es pensar. Es sufrir, luchar y ganar. Es… traducir.» Ismael Pardo

«Traducir, para mí, es un modo de vida. Es el aire que respiro, es lo que llena mi alma de alegría, el arte que diseño con cada palabra, la esencia por la que doy gracias cuando me despierto y con la que me acuesto a dormir. Es mi rueda de la vida llena de palabras, sin las cuales marchitaría indudablemente. Y, ¡lo mejor de todo es que hay más adictos a este modo de vida que comparten mi mismo parecer! Traducir es mi pasión.» Translating Cultures

«Traducir es un arte que solo algunos son capaces de conseguir.» Celia Felicidades

«Traducir es reelaborar lo que otro construyó desde otra interpretación diferente, la tuya, que siempre estará influida por todas tus vivencias y lo que ellas conllevan.»  Al Dakota

«Yo he nacido para esto, traducir soy yo.» Isabel Espuelas

«Traducir es comunicación en todos los casos. En mi caso concreto, hacer llegar un poquito del mundo japonés de una forma divertida porque traduzco dibujos animados y cómics.» Ayako Koike

«Jo m’acullo al comodí «Günter Grass» i les seves sàvies paraules: «Traduir és transformar-ho tot perquè no canviï res» i a més, traduir em permet jugar amb les paraules, fer màgia, rebregar-les, ballar amb elles, lluitar-hi de vegades però sempre, sempre, sempre, em fa molt feliç!» Chantal Poirot

«Para mí traducir es indescriptible. Disfruto traduciendo, pero también me enfrento a las traducciones (son todo un reto), algo con lo que siempre aprendes y no solo mejoras como traductor, sino como persona. Permitimos que hasta la sabiduría de las partes más remotas del mundo llegue a manos de todo el mundo, que cada cultura mantenga algo tan valioso como es un idioma, pero que al mismo tiempo se puedan comunicar con el resto.» Oli Poirot

«Traducir es hacer creer al receptor que los libros que lee, las películas que ve, el software que utiliza, las páginas webs que visita y los manuales de instrucciones que consulta fueron, desde el principio, pensados y creados en español.» Mari Illescas

«Traducir para mi es ejercer la profesión de puente. Saltear diferencias lingüísticas y acercar culturas. «Los autores hacen la literatura de su país, los traductores hacen la literatura del mundo».» Virginia López

«Para mí, traducir es desenredar madejas de hilos de muchos colores.» Nai Traductora

«La traducción es un modo de vida, es ver películas subtituladas y corregir los errores de subtitulación, es leer libros en versión original y quedar como un friki ante tus amigos no traductores, es encender el ordenador y abrir diccionarios, glosarios y Trados simultáneamente, es ir al extranjero y leerse de pé a pá los carteles y los folletos turísticos para ver si aprendemos algo o más del idioma del país, es tener felicitaciones multilingües en tu muro cuando llega tu cumpleaños, es tener que aguantar que muchos no se tomen en serio tu profesión, pero sobre todo, es disfrutar comunicando y ponerse en la piel de mil personas diferentes que quieren transmitir un mensaje.» MSE Interpret – Language Services

«Como dijo Saramago: Los escritores hacen la literatura nacional y los traductores hacen la literatura universal. Somos la magia de acercar cualquier historia de cualquier rincón del mundo a cualquier persona, eso es genial.» Noe Fuente

«Desde hace años me acompaña una frase, pegada en mi escritorio, que dice «A translator shall always attempt to reproduce a text so that it doesn’t look like a translation» (Un traductor siempre intentará reproducir un texto de modo tal que no parezca una traducción). Traducir es unir culturas, básicamente.» Vani Rodriguez

«Traducir es hacer que uno entienda lo que otro escribió sin pensar en él.» Itziar Hernández Rodilla

«Transmitir sentimientos, transformar culturas, adecuar ideas.» Saray Gutiérrez

«Para mí, traducir es aprender día tras día, es poder ayudar a los demás, es siempre un reto maravilloso.» Cristina Sala

«El traductor es el mensajero invisible de las palabras, en constante viaje entre lenguas y culturas.» Rocío García

«Para mí, traducir es vivir mi idioma, sumergirme en él y andar por la vida juntos de la mano.» Janis Zari

«Para mi traducir es una vía para crecer continuamente tanto en lo personal como en lo profesional.» Lucy Lu

«Decir lo mismo sin más ni menos.» Jesús López

«Tanto tiempo para decidirme qué hacer de mi vida
Retando a la suerte y a mi realidad
A pesar de lo anterior me decidí
Dedicarme a una profesión que en un principio era como mi «amante»
Una especialidad que ya no es una opción para mí
Comparte triunfos y fracasos
Con ella conocí a mis amigos que ahora son colegas
Inicié un camino largo y lleno de dudas y con
Osadía terminé, con orgullo y mucho amor. Ya lo decidí
Nunca dejaré de traducir.» Jasna Peralta

«Traducir es abrirles los ojos y el corazón a los demás.» Natalia M-p

«Para mí, traducir es un pasatiempo, un trabajo, una pasión, una frustración, un delirio, un choque con la realidad, diversión, seriedad, amor, odio, alegría, tristeza. un descubrir nuevas cosas, destruir las viejas, alegrarse por encontrar esa palabra que tardaste dos horas buscando, llorar por una traducción mala o por un revisor injusto y pirata . En fin, traducir para mí es el reflejo de la vida de todo ser humano, la realización del sueño perfecto de todas las personas: vivir aprendiendo, vivir delirando y vivir soñando.» Traductor Juan Pablo Sans

«Es ayudar a que culturas y pueblos se entiendan a través de la comunicación por medio de la traducción. Ayudar a que otros obtengan el conocimiento con publicaciones en otras lenguas y traduciéndolas a nuestro idioma.» Angélica Carrillo

«Traducir/ interpretar es ir más allá de las barreras lingüísticas y culturales, es tener el poder de hacer llegar el mensaje sin alterarlo, manteniendo su esencia, hacer de conectores en un mundo donde cada vez se necesitan las cosas para la semana anterior. Es un modo de vida, el cual no debemos dejar que se confunda con «saber idiomas». ¡Es para valientes!» Victoria Pina

«Traducir es una difícil tarea, pero con resultados satisfactorios.» Sara Gil

«Hacer asequible a los demás lo que puede ser algo muy interesante.» Mamen Ruiz Ortega

«Yo traduzco porque cada traducción que acabo es un puzzle resuelto y para resolverlo he tenido que viajar mentalmente, ponerme en el lugar del emisor y el receptor con sus circunstancias, incluso a menudo dejar a un lado mi propia identidad y colarme enmascarada en una fiesta de disfraces de una facultad a la que no pertenezco. Traducir es toda una hazaña.» Estela Roja

«Traducir es como jugar con arcilla. Hacer un jarro parecido al modelo pero con otra arcilla. Es jugar con las formas, las técnicas, las palabras para producir un jarro «lo más parecido posible» al original. Es arte, es maniobrar, es amasar, desarmar y volver a armar.» Yo, traductora.

«Traducir es crear un mundo nuevo en el cual las palabras son los habitantes y el sueño de todas ellas es que nadie descubra que antes pertenecieron a otra lengua.» Sandra GM

«Traducir es mi pasión.» Ana Cris Fernández

«Traducir es eliminar una barrera entre naciones y desempeñar la bella labor de trasladar un mensaje, una historia, un mundo de un idioma a otro.» Antonio M. Beleño

«¡Traducir es tirar puentes para unir, tender manos para acercar!» Pili Arias

«La traducción es, en todas sus vertientes, una forma de acerca culturas, de acercar a gente muy lejana que de otro modo no podrían conocerse ni compartir. La traducción también puede poner en contacto a gente de diferentes épocas. Por tanto, la traducción es un arte, porque transmite sentimientos.» Valentí Martí Sansaloni

«Traducir es un gozo al poder servir con una habilidad que tengo. Pero a la vez es un aprendizaje constante porque siempre encuentro algo nuevo que aprender. ¡Me encanta!» Roxana González 

«Alguna vez leí que «el traductor es el amante de un texto» y creo que la definición perfecta de lo que para mí es traducir: es conocer, amar, identificar un sin texto sin importar cómo esté disfrazado, es entenderlo mejor que él mismo para brindarle al lector una experiencia tan emocionante como el mismo autor la vivió.» Lina Ma. Tellez

«Traducir, en teoría, es transmitir el mismo contenido del texto de origen al texto meta. Eso es solo la teoría, la práctica va mucho más allá de eso…» Walter Wersonst

«Traducir es un oficio que exige muchas cualidades.» Zohra MF

«Abrir una puerta.» Ralala Alejo

«Traducir es navegar por los entresijos de tu lengua y enseñarla a los demás.» Eva María García

«Traducir es crear y recrear arte.» Leticia Robles

«Para mí la traducción (y el traducir) es un maravilloso puente que solo vemos aquellos que traducimos algo. Un puente entre dos campos verdes muy diferentes y parecidos a la vez. Un puente con el que los seres humanos somos capaces de entendernos un poco más y comprender lo que hay al otro lado de ese puente a través de personas (los traductores) que viven de las palabras y de su belleza en cualquiera de sus formas. No hay que notar que ha habido un traductor para que sea una buena traducción, pero sí hay que tener en cuenta que ha formado parte tejiendo esa historia.» Marta Eslava

«Para mí traducir es introducirme en un mundo mágico en el cual tengo que ir resolviendo acertijos para, al final, alcanzar ese imposible al que, a su vez, llamamos traducción.» Rachel T Mtnz

«Traducir es mi vocación, mi vida y, en ocasiones, mi perdición: pasar días sin ver la luz del día, perderme quedadas con los amigos, no ser capaz de leer tranquilamente un libro traducido por no parar de encontrarle pegas… Pero también es la emoción de realizar un buen trabajo y de poder decir bien alto: «¡Eso lo he hecho yo!». Porque yo sin traducir, creo que no podría vivir.» Noelia Moreira

«Para mi traducir es esculpir palabras de arcilla y derribar muros.» Esther Muntaner

«Traducir para mi es ejercer un enlace entre dos o más culturas distintas. Es un arte que pocas personas pueden adquirir.» Safia Abahaj

«Para mí traducir es ayudar a otras personas a entender y disfrutar tanto como yo un producto o situación que no entienden por sí solos por falta de nivel idiomático.» Herminia Indignada

«Traducir es aprender, pensar, crear y expresar.»  Pilar Peña

«Traducir es vivir.» Javi Mallo

«Traducir es un aprendizaje continuo y también una forma de transmitir esos conocimientos a personas que, sin la traducción, no podrían aprenderlos.» Mireia Bel

«Para mí cada traducción es una ventanita a un nuevo mundo. Es un momento para aprender, crear, jugar…» Univerbum Traducciones De Paula GF

«Para mí, traducir es compartir. Es un acto generoso en el que un mediador comparte con otros lo que alguien dijo. ¿Puede haber un acto más solidario que hacerle llegar al mundo las palabras de los demás?» Carla Botella

«Traducir = traicionar. Es un cliché pero es cierto.  No, pero en serio, para mí traducir es sumergirme en un océano de palabras, ideas, opciones… nadar, nadar, distraerme con los peces de colores, mira qué lindo… a veces casi que naufrago, y entonces encuentro esa frase, esa palabra que sirve como un salvavidas y ¡zas! que me salvo.» María Teresa Taylor

«Para mí, traducir el acto necesario para que personas que hablan distintas lenguas puedan comunicarse. Traducir es enriquecer al mundo. Imaginemos lo que sería la vida sin la traducción para evidenciar su importancia.» Yamila Taboada

«Traducir es mi pasión, es culturizarme, es investigar, es aprender. ¡Y además, cobro!» Connie Vazquez

«Traducir es descubrir.» Mackie Marshall

«Para mi traducir es transpensar.» Noemi Gutiérrez

«Para mí traducir es disfrutar haciendo lo que me gusta: aprender, investigar, entender, tratar con idiomas, mezclar culturas, intentar alcanzar la perfección… ¡y además cobrar!» Raquel Madrid

«Traducir es vivir, es un reto en el cual me esfuerzo por aprender y transmitir. Traducir es un sentir…» Allan Pineda

«Traducir es ayudar a la humanidad a entender el mundo interno del autor.» Noemi Carpintero

«Traducir es mi vocación y mi profesión.» Ana Hidalgo

«Para mí, traducir es hacer algo para ayudar a los demás, sin que ellos lo sepan. También me gusta corregir esos errores lingüísticos que se cometen por desconocimiento (o dejadez). Y, además, me encanta mi trabajo. Itziar Ugarte

«Para mi traducir es aprender, es enseñar y es sentirme realizado. Fer Tercero

«Traducir es como ser novelista, actor, director, crítico y espectador de una misma obra que, para acercar al mundo, interiorizas hasta hacerla parte ti. Así, con el paso del tiempo, traducir te convierte en ti envuelto en retazos del conocimiento y la creatividad de cientos de personas.» Antonella Michelli

«Traducir es comunicar.» Alba Marín

«Para mí, traducir es sentirse útil.» Pau Gros

«Para mí traducir es una tarea literaria noble y atemporal, es ayudar a que las ideas, obras y discursos de una persona en una época, fecha y lugar específicos lleguen a alguien que puede estar a una distancia geográfica, social o cultural inimaginable, es crear un puente y de alguna manera globalizar (en el mejor sentido de la palabra) los textos asegurándose siempre de respetar y serle fiel a la base, idea y contexto originales.» Angelika Tortuu

«Traducir es APRENDER y ENSEÑAR. Aprender leyendo, interiorizando e interpretando el texto a traducir, aprender del autor/escritor y de su visión y pensamiento al tiempo que completamos nuestra ideología o la complementamos con nuevos trazos. Traducir es ENSEÑAR pues volcamos palabras extranjeras en la lengua de cada uno propia dándoles forma y sentido de manera que transmitamos de forma fiel lo que alguien algún día quiso dejar para siempre en un papel plasmado. La traducción es creación, elaboración, trabajo y satisfacción.» María Gil del Campo

«Traducir es crear puentes, lazos entre las personas, dar a todo el mundo la posibilidad de explicarse y ser entendido, de llegar a cualquier persona que pueda necesitar su mensaje, dejar huellas invisibles, pues lo mejor de todo es que no se note que estamos ahí. Adoro mi profesión.» Silvia Silvins

«Ofrecer la posibilidad de leer textos que de otra manera serian inaccesibles por la lengua en que fueron escritos, sin desvirtuar su sentido.» Elena López

«Para mí, traducir es interpretar; traspasar fronteras y acercar culturas; transmitir pensamientos, sentimientos e historias; fomentar la comunicación y vivirla; y es también la profesión de mis sueños.» Cristian Marcote

«Para mí, traducir significa luchar contra el crimen (lingüístico). Véase, por ejemplo, los anglicismos innecesarios y un largo etcétera de barbaridades.» Fernando Rodríguez 

¿Qué os parecen estas definiciones? Hay algunas muy originales, ¿verdad? Al final, aunque el resultado sea el mismo, el proceso se vive de formas distintas. A todo esto, para ti ¿qué es traducir?

And the «One Lovely Blog Award» goes to…

16 jueves May 2013

Posted by enlalunadebabel in Off topic, Productividad, Vida traductoril

≈ 3 comentarios

Bonita sorpresa la de ver que me han nominado para el One Lovely Blog Award y por partida quíntuple. ¡Gracias Traducir&Co, Traducarte, Midnight in Translation, Nobody’s Perfect y Construyendo Traducciones!

Lovely Award

El One Lovely Blog Award es una forma entretenida de saber algo más de los blogs y las personas que los escriben, así que me apunto. Las reglas que deben seguirse son las siguientes:

  • Agradecer el premio a quien te lo ha otorgado.
  • Contestar a las once preguntas que incluye en su entrada.
  • Otorgar el premio a otros once blogs.
  • Redactar once preguntas nuevas para que esos blogueros las contesten.
  • Informar del premio a los blogueros premiados a través de las redes sociales.
  • Visitar los blogs que han sido nominados además del tuyo.

Como hay varias nominaciones, contestaré a todas las preguntas, lo que de alguna manera será una especie de FAQ del blog.

***

Empecemos por las preguntas de Merche, de Traducir&Co:

1. ¿Con qué intención creaste tu blog?

Básicamente para hablar de lo que me pasaba por la cabeza y que no podía compartir con mis más allegados porque no eran traductores y yo corría el riesgo de hacerme pesada 🙂

Además, creo que es un pasatiempo muy entretenido y si puedes ayudar a disipar dudas acerca de nuestra profesión y nuestro día a día, mejor.

2. ¿Notas que te aporte algún beneficio profesional (reconocimiento, trabajo)?

Ambas cosas. En mi caso, gracias al blog me han hecho dos entrevistas en la radio, he conseguido algún que otro cliente nuevo y he conocido a compañeros fantásticos. ¿Qué más se puede pedir?

3. ¿Qué les dirías a aquellos que piensan que después de acabar la carrera les espera la cola del paro?

Que no piensen en esos términos. La cosa está complicada y hay mucha competencia, sí, pero que no dejen de intentarlo. Que se armen de valor y paciencia, se preparen bien y llamen a todas las puertas que puedan.

4. ¿Cuál es la mejor y la peor decisión que tomaste durante la carrera?

La mejor, solicitar (y que me concedieran) los dos Erasmus y especializarme en traducción literaria. La peor, no calcular bien los créditos de traducción jurídica y no poder ser traductora jurada. Con unos pocos créditos más ya lo sería y no tendría que pasar el examen, que es muchísimo más difícil.

5. ¿Te gusta la idea de trabajar en casa o prefieres trabajar en coworking, por ejemplo?

Por mi situación personal y profesional actual no me sale a cuenta trabajar en un despacho con otros profesionales, que es lo que me apetecería en realidad. No obstante, trabajar en casa es la mar de cómodo.

6. ¿Qué debe tener un blog para que te interese o qué debe tener para que lo dejes de seguir?

Para que me interese tiene que ser ameno y tratar temas que me interesan. Y si son curiosidades o cosas que desconozco, mejor que mejor.

Hasta ahora no he dejado de seguir ninguno. Me imagino que dejaría de leerlos si empezaran a ser muy repetitivos.

7. ¿Qué red social crees que no tiene demasiado futuro?

Creo que ha pasado ya el furor de Facebook, ¡pero nunca se sabe!

8. A nivel profesional, ¿estás donde querrías estar? (si eres estudiante: ¿dónde querrías estar?)

Soy muy exigente conmigo misma así que diría que quiero más y llegar más alto. No obstante, me gusta lo que he hecho hasta ahora y estoy muy contenta de lo que he conseguido.

Ahora bien, por pedir que no quede. Si pudiera, me gustaría dedicarme también a la investigación y dar clase en la universidad.

9. ¿Compaginas la traducción con alguna otra actividad o vives exclusivamente de traducir?

Lo compagino con la docencia en una academia de inglés, para la que hago las veces de coordinadora e imparto clases a niños y adultos, en escuelas y empresas. Es muy variado, vaya.

Tiene sus inconvenientes (por falta de tiempo, claro), pero me va bien para salir de casa y ganar un sueldo más regular.

10. Si tuvieras que hacer un proyecto de investigación, ¿sobre qué sería?

La traducción de las referencias culturales. Es un tema que me apasiona desde que estaba en la carrera.

11. ¿Crees que el blog es algo temporal y que acabarás dejándolo antes o después?

¡No! Espero seguir con él mucho tiempo, eso si las ideas no se agotan 🙂

Pin up award

***

Y ahora las de Iris, de Traducarte:

1. ¿Cuál fue tu primer encargo de traducción?

Un libro sobre gestión de empresas de para la editorial Deusto (Planeta), gracias a un contacto de mi admirada Olivia de Miguel (¡cuando sea mayor quiero ser como ella!).

2. ¿Qué encargo recuerdas con más cariño?

Mis primeros subtítulos para una película de animación: Shrek. Me encantó tener tanta libertad y, además, me lo pasé de lujo.

3. ¿Cuál sería el encargo de tus sueños?

Encargarme del doblaje de una película.

4. ¿Qué idioma, aparte de los que ya hablas, te gustaría dominar? ¿Por qué?

El danés. Cuando estuve de Erasmus en Dinamarca me encantó y me dije que tenía que estudiarlo, pero una se lía, se lía, y al final, nada.

5. ¿Freelance o en plantilla? ¿Por qué?

Freelance porque me gusta tener la (relativa) libertad de escoger los proyectos en los que quiero trabajar.

6.   ¿Qué serías si no fueras traductor?

Tal vez sería profesora a tiempo completo en una escuela. Fuera lo que fuera, algo relacionado con los idiomas.

7.  ¿Cuál es tu especialidad y por qué la elegiste?

La literaria y audiovisual, porque los encargos suelen ser originales y muy creativos.

8.  ¿En qué otras ramas te hubiera gustado especializarte?

La interpretación. Me pareció fascinante en la universidad.

9.  La traducción: ¿un gremio competitivo o solidario?

Como cualquier otro oficio, hay mucha competencia pero creo que somos un colectivo muy solidario. Solo hay que ver los foros en internet.

10.  ¿Crees que el traductor sigue siendo una figura invisible, o hemos mejorado en ese aspecto?

Nunca dejará de tener ese punto invisible, pero estamos ganando visibilidad, o esa es la impresión que tengo últimamente.

11.  El mejor consejo que te hayan dado nunca.

“Nunca dejes de aprender”. Al final se ha convertido en mi mantra.

***

Veamos las de Elena, de Midnight in Translation:

1. ¿Cuándo supiste que querías dedicarte a la traducción?

En el instituto. De pequeña quería ser arquitecta, siempre me gustó la idea de hacer que un dibujo o un diseño cobrara vida. Supongo que ahora hago lo mismo con las lenguas.

2. ¿Qué idea tenías sobre este mundo antes de adentrarte en él?

Se acercaba bastante a lo que es en realidad pero pensaba que era un trabajo bastante solitario; algo que ahora con las redes no lo es tanto.

3. ¿Cuál es tu mejor experiencia relacionada con los idiomas?

Haber trabajado de intérprete en una feria en Alemania en cuatro ocasiones y haber podido atender a los clientes en varios idiomas, así a bocajarro y casi de forma simultánea. Me sentí muy orgullosa de mí misma.

4. ¿Y la peor?

Ninguna, de momento, y que siga así. No quiero cogerle manía a mis herramientas de trabajo.

5. ¿Qué te hizo elegir tu combinación de lenguas?

El inglés me había gustado desde siempre, de hecho lo estudio desde los 5 años y el alemán me pareció una lengua fuerte. Cosas que tiene una.

6. ¿Qué proyectos tienes en mente?

Si te lo dijera tendría que matarte. Va, porque eres tú… Estoy creando una empresa/agencia de traducción con otros dos profesionales en activo que verá la luz en breve. Y luego, con una amiga de toda la vida queremos empezar una revista online sobre el mundo d la cultura en Barcelona. ¡Todo está en marcha ya!

7. ¿Qué haces para desconectar del trabajo?

¿Descone… qué? La verdad es que me cuesta pero trato de subsanarlo con paseos en bici junto al río. Eso es lo que me ayuda a no pensar prácticamente en nada.

8. Si no hubieses sido traductor, ¿a qué te habrías dedicado?

¿Siendo realista? Profesora, muy posiblemente. Y dejando volar la imaginación, me gustaría haberme dedicado al mundo del Arte.

9. Cuéntanos 3 manías que tengas.

¿Relacionadas con el trabajo? No soporto el desorden en la mesa o en la habitación donde traduzco. No soy muy tiquismiquis pero me gusta tener el ambiente despejado, al menos lo que cabe en mi campo de visión 🙂

No empiezo a trabajar sin haberme tomado un café por lo menos. ¡Es sagrado!

Y la otra es trabajar por la noche. Me gusta más y soy más productiva cuando no hay ruido ni estímulos de ningún tipo: vecinos que gritan, teléfonos que suenan, correos que toca responder…

10. Un sueño por cumplir.

Me gustaría dar alguna conferencia que otra y dar clases en la universidad. ¡Y ser actriz de doblaje!

11. ¿Te entretienes viendo fotos de gatitos y perritos?

No. Yo soy más de las típicas chorradas de internet: memes, vídeos virales… Aunque al fin y al cabo todo viene a ser lo mismo.

***

Las de Carla Botella, la simpática creadora de Nobody’s Perfect.:

 1. ¿Por qué decidiste estudiar Traducción e Interpretación? Si volvieras atrás, ¿elegirías la misma opción?

Porque me encantan los idiomas y me parecía una profesión preciosa. Sí, volvería a estudiar lo mismo aunque me tomaría las cosas de otro modo.

2. ¿Cuál fue la asignatura que más te costó en la carrera?

Documentación pero no por dificultad sino porque era muy aburrida. De hecho, ¿queda muy pedante si digo que me pareció muy fácil y no tuve que pagar ningún año porque siempre me daban becas?

3. Háblanos de tu primer encargo. ¿Fue una buena experiencia?

Fue increíble. Trabajé con Planeta, aprendí mucho y desde el principio sobre traducción editorial, plazos, pagos, etc, y en general también me marcó un poco el camino que seguiría todos estos años.

4. ¿Cuál es tu idioma favorito? ¿Por qué?

El catalán, porque me parece que suena muy bien y además es mi lengua materna. No puedo ser imparcial.

5. Háblanos de algún traductor al que admiras.

¿Solo uno? ¡Qué compromiso! Admiro mucho a Pablo Muñoz, por ejemplo, por la pasión que siente por su trabajo y cómo no, por su vídeo de presentación en la web. ¡Qué tío! También admiro mucho a Xosé Castro por lo que ha conseguido y por lo visibles que nos hace a todos.

6. ¿Cuál es tu mayor virtud? ¿Y tu peor defecto?

Mi virtud es que siempre le pongo mucha pasión y energía a las cosas, sobre todo las que me gustan, claro. ¿Mi defecto? Soy muy impaciente. Quiero las cosas ya y si algo me apasiona tengo que hacerlo o conseguirlo de inmediato porque, de lo contrario, me vence la frustración. ¡Qué se le va a hacer! Aunque estoy trabajando en ello, en serio.

7. ¿Cuáles son tus aficiones?

Sin duda alguna: dibujar. Me encanta.

8. ¿Qué modalidad de traducción es tu especialidad?

Literaria y audiovisual, que me gustan muchísimo por la creatividad que te permiten.

9. ¿Cuál ha sido tu peor experiencia como traductor?

Recibir alguna valoración negativa de una traducción (ya sea con razón o sin ella). Después de algo así me siento mal, aunque sé que son cosas que pasan en algún momento u otro.

10. ¿Por qué decidiste empezar un blog sobre traducción?

Porque era el sitio perfecto para hablar de los temas que me gustan y porque era una buena forma de entablar conversación y relación con otros traductores.

11. Tu lugar favorito para desconectar.

El único sitio y momento donde lo consigo es cuando salgo sola en bici unas dos horitas bordeando el río de mi ciudad, el Llobregat.

***

Y por último las de Ana Ayala, de Construyendo Traducciones. ¡Con esto sí que ya lo sabéis todo, todo y todo!

1. ¿Qué opinas de los másteres?

Creo que seguir formándose es esencial pero también creo que los precios están por las nubes y más ahora. Cuando hice el MTAV pagué con gusto lo que vale porque me los podía permitir. Ahora otro gallo cantaría.

2. ¿Podrías describir una típica jornada laboral/estudiantil?

Me levanto sobre las 8:30 o 9, me preparo el desayuno y traduzco hasta las 12:30. Luego voy a la escuela a impartir clases hasta las 15:00. Almuerzo al llegar a casa y vuelvo a salir a las 16:45. Llego a casa sobre las 19:30 y entonces traduzco hasta la hora de la cena. A veces también le echo algunas horas más después de cenar. Interesante, ¿eh?

3. ¿Qué es lo que más te gusta de este trabajo?

Que siempre aprendes cosas nuevas y al final tienes una culturilla muy interesante. ¡Va genial para las cenas con amigos! Y que te aporta mucha flexibilidad.

También me gusta estar haciendo cosas muy distintas a la vez, por ejemplo una novela erótica y unos subtítulos de una película de animación para niños. ¡Así no te aburres nunca!

4. ¿Qué es lo que menos te gusta?

Precisamente por la flexibilidad, a veces le das más horas de las que deberías. Si trabajas en casa cuesta separar la vida personal de la profesional, o al menos a mí me pasa.

5. ¿Eres autónomo o trabajas en plantilla? ¿Estás contento con tu situación?

Soy autónoma y estoy contenta relativamente. Creo que pagamos demasiados impuestos; deberían ser más proporcionales.

6. ¿Por qué decidiste estudiar traducción?

Porque me apasionan las lenguas y el entendimiento entre culturas. Y por los demás motivos mencionados en las otras preguntas.

7. ¿Crees que es necesario especializarse en un área concreta?

Sí, aunque quizá conviene tener un par de especializaciones. Está claro que no puedes saber de todo pero con la competencia que hay, sobre todo en las combinaciones más habituales, es importante desmarcarse.

8. ¿Utilizas alguna herramienta de traducción? ¿Cuál/es?

Uso Trados 2009 y software de subtitulación propios de los clientes con los que trabajo.

9. ¿Qué haces en tu tiempo libre?

No tengo demasiado tiempo libre pero cuando tengo un rato suelo dibujar, salir en bici o cenar con amigos.

10. ¿Qué consideras indispensable para la visibilidad del traductor?

Ser profesional y ser realista en lo que pedimos. En mi caso no exijo estar siempre presente pero sí cuando conviene. ¿Un ejemplo? Cuando se reseña un libro traducido en un periódico.

11. ¿Por qué le pusiste ese nombre a tu blog?

Sé que no soy muy original porque lo de “Babel” es un clásico pero lo pensé como una variante de la expresión “estar en la luna de Valencia” que, aunque significa principalmente estar despistado, también es tener un punto fantasioso y soñador.

***

Y ahora… redoble de tambores para saber quiénes son mis nominados. Como este año ha habido ya mucha difusión, quizá algunos se repitan. Compañeros, no os sintáis obligados de responder si no queréis. Paz y amor.

  • Alberto Cabrerizo y su blog La invisibilidad del traductor. Lo empezó hace poquito y me comentó que quería escribir más. Aquí tienes una excusa, Alberto, que estamos ansiosos de saber más de ti 😉
  • André Höchemer, de Diario de un Alemol, porque es un profesional como la copa de un pino y le admiro por haber traducido al alemán El arte de volar, una novela gráfica que me apasiona.
  • Los chicos de Etep por investigar un género tan denostado como la traducción del porno.
  • Devadip Rivero, porque su blog TraducThor lleva poco tiempo pero tiene muchísimo que decir y me encanta el humor con el que habla de la profesión.
  • Azote ortográfico, porque echo de menos más azotes y a nuestra lengua siempre le va bien que le saquen un poco el polvo… y los colores.
  • Eugenia Arrés, de De traducciones y otras rarezas, porque me parece una profesional como la copa de un pino, tengo muchas ganas de conocerla en persona y porque echo de menos leerla.
  • Carla Botella, de Nobody’s Perfect, que no es necesario que las conteste, porque ella misma me ha nominado. No obstante, quería devolverle la nominación porque la respeto muchísimo como profesional. Es increíble la de cosas que tenemos en común.
  • Jairo Lara, de Mots mêlés, para conocerle un poco más.
  • Inés, de No olvides traducir, por el mismo motivo que antes, porque interactuamos en twitter y me gustaría saber más de ella.
  • Jennifer Cazorla de Not Only Translation, porque nos tratamos mucho por las redes (twitter y tumblr) y creo que tiene mucho que decir.
  • Y, last but not least, Ana Fuentes de No disparen al traductor.

Estas son las preguntas para los compañeros. Tal vez algunas se repitan pero a mi parecer son las más interesantes:

  1. ¿Con qué objetivo empezaste el blog? (o tumblr)
  2. ¿Eres freelance o trabajas en plantilla? ¿Qué ventajas tiene para ti respecto a la otra modalidad?
  3. Con las dificultades que estamos atravesando, ¿alguna vez has pensado en tirar la toalla como traductor? (Me refiero a dejar de pagar autónomos y buscar otra cosa, por ejemplo.)
  4. ¿Qué importancia tiene para ti seguir formándote como profesional?
  5. Si trabajas en casa, ¿qué haces para separar mejor tu vida personal de la profesional?
  6. ¿Qué típico tópico de nuestra profesión te molesta más? ¿Por qué?
  7. ¿Tienes alguna manía a la hora de trabajar?
  8. ¿Recuerdas algún encargo o proyecto especial? ¿De qué se trataba?
  9. ¿En qué te especializas y por qué esa especialización y no otra?
  10. ¿Qué te gusta más de la profesión?
  11. ¿Qué te gusta menos?

Y hasta aquí el juego. Gracias por las nominaciones y a todos por leer. Nos vemos muy pronto.

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