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En la luna de Babel

~ Blog sobre lenguas y traducción

En la luna de Babel

Archivos de autor: enlalunadebabel

Recursos web interesantes para traductores jurados

26 lunes Mar 2018

Posted by enlalunadebabel in Productividad, Recursos, Traducción

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APTIJ, diccionarios, diccionarios jurídicos, Okodia, recursos, recursos para traducir, sellar traducciones juradas, traducción jurada

La traducción jurada llega al blog. Como no es un tema muy habitual por estos lares, los amigos de Okodia-Grupo traductor nos dan una pincelada, acompañada de unos recursos la mar de apañados, para desempeñar esta labor. Como siempre, no dudéis en opinar o dejar vuestros recursos de cabecera en los comentarios.

imagen blog

Un traductor jurado –que no jurídico– es un profesional muy preparado, pero eso no quita que necesite consultar distintas fuentes y echar mano de varios recursos interesantes como cualquier traductor hijo de vecino. ¿Cuáles son esos recursos web que pueden interesar a un traductor jurado para firmar y sellar traducciones juradas de auténtica calidad? Esa es la gran pregunta que nos hemos planteado y que intentamos responder brevemente en el artículo de hoy. A ver qué os parece nuestra selección.

Recursos web para traductores jurados: las asociaciones

Da igual que estés especializado en hacer traducciones juradas en Barcelona, en Madrid o en La Pola de Gordón. Un traductor jurado realmente profesional siempre necesitará estar al día de las novedades de su actividad profesional, de las nuevas publicaciones, de las herramientas online, de las publicaciones digitales, de lo que opinan sus colegas de profesión… Un excelente atajo para estar al día es pertenecer a una o varias asociaciones de traductores jurados. Algunos buenos ejemplos:

  • EULITA: European Legal Interpreters and Translators Association. http://eulita.eu/
  • APTIJ: Asociación Profesional de Traductores e Intérpretes Judiciales y Jurados. http://www.aptij.es
  • ATIJC: Associació de Traductors i Intèrprets Jurats de Catalunya. http://www.atijc.com/

Recursos web para traductores jurados: los diccionarios jurídicos

Como bien sabéis, la mayoría de las traducciones oficiales manejan un vocabulario o argot profesional bastante complejo, un vocabulario que no cambia mucho… pero cambia. Así, un traductor jurado que se precie debe conocer aquellos diccionarios jurídicos que le ayuden a bordar sus proyectos. Algunos ejemplos de estas clásicas herramientas para el traductor llamadas diccionarios y que año tras año siguen siendo perfectas para revisar nuestras traducciones juradas:

  • Diccionario del Español Jurídico de la RAE. http://dej.rae.es
  • Diccionario Jurídico de la UNED. https://www.uned-derecho.com/diccionario/
  • Diccionario Jurídico Online. https://diccionariojuridico.online/

Recursos web para traductores jurados: las revistas especializadas

Una excelente forma de mantener entrenada la mente y la destreza de un traductor jurado es practicar el vocabulario leyendo artículos y noticias de derecho. Antes, el traductor tenía que reservar algún día al mes para ir a la biblioteca, pero como los tiempos han cambiado, ahora se puede acceder a cientos de revistas especializadas online sin moverse del sillón. Algunos buenos ejemplos:

  • Colección de revistas jurídicas de la Universidad de Salamanca. https://fundacion.usal.es/ced/egresados/recursos-juridicos-iberoamericanos/revistas-juridicas
  • REDALYC. http://www.redalyc.org/revista.oa?id=851
  • DIALNET. Revista Española de Derecho Constitucional. https://dialnet.unirioja.es/servlet/revista?codigo=1219

Asociaciones, diccionarios jurídicos y revistas especializadas son tres grandes grupos de recursos web interesantes para un traductor jurado que quiera seguir firmando traducciones juradas de calidad. ¿Quieres añadir algún recurso más? ¡Hazlo!

 

 

La importancia de una buena traducción en el sector turístico y gastronómico

19 viernes Ene 2018

Posted by enlalunadebabel in Traducción

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FITUR18, hostelería, localización, sector turístico, traducción gastronómica, turismo, web Ayuntamiento de Santander

Escrito por Rosa Llopis

En los últimos días, en el sector de la traducción hemos vivido un gran revuelo a causa de la nueva web que ha publicado la concejalía de Turismo de Santander coincidiendo con FITUR. Lo anunciaron en Twitter llenos de orgullo, destacando que se tradujo a siete idiomas y deseando que todo el mundo quedara tan satisfecho como ellos. Los comentarios no se hicieron esperar, aunque es de suponer que no los que ellos esperaban:

«Menuda vergüenza de textos traducidos… ¡No hay por dónde cogerlos en ningún idioma! ¿Habéis usado Google Translate? ¿En serio habéis gastado dinero en esa chapuza, porque no tiene otro nombre?»

«La versión alemana de vuestra web no se entiende y parece un festival del humor […]».

«La lista es inagotable, un disparate tras otro […]».

«La traducción al italiano da lástima… no creo que consigáis muchos turistas […]».

Captura de pantalla de la web con el famoso «Loot Center»

Al revisar los textos traducidos, además de no tener sentido, se aprecia claramente que todos han sido traducidos desde el inglés, que es, a su vez, una mala traducción automática del español.

Esto, para los traductores, por desgracia, no es nuevo, sobre todo para los que trabajamos en traducción especializada en turismo y gastronomía. Es muy habitual encontrar webs con traducciones que son, claramente, fruto de un programa de traducción automática o del trabajo de alguien que sabe inglés, pero no es traductor y no sabe cómo afrontar una tarea así.

Dejando a un lado las burlas, los chistes, las críticas y las quejas que suelen recibir las empresas en estos casos, muchos se preguntan cómo es posible que no se pague a un traductor para traducir el contenido como es debido.

La respuesta a esta pregunta es muy sencilla: porque no se tiene en cuenta el trabajo de traducción al elaborar el presupuesto ni al calcular los plazos. Se entiende como algo fácil que cualquiera puede hacer en un momento. Así que se calcula cuánto costará el inmueble donde abrir el restaurante, hotel o negocio en cuestión, el mobiliario, la maquinaria, la web (dominio, diseño, fotografías…) y, sí, es posible que se piense en la traducción, pero suele ser algo que se piensa resolver sobre la marcha. «Ya lo haremos… ya lo iremos viendo».

¿Qué sucede cuando el negocio ya está listo y la web finalizada? Pues que se quiere abrir y publicar al momento, porque ya está «todo listo». Entonces, es cuando se piensa en la traducción y se pide un presupuesto. «¡Carísimo! ¿Cómo es posible?», se pregunta el empresario. En realidad, no lo es, pero al empresario se lo parece por estas tres razones:

  1. De entrada, en el presupuesto de la empresa no hay una partida asignada al trabajo de traducción; por lo tanto, si no hay dinero, va a parecer caro, cueste lo que cueste.
  2. La traducción gastronómica y turística, al contrario de lo que creen algunos ajenos al sector, es muy compleja, requiere que el traductor tenga conocimientos muy especializados, conozca muy bien ambas culturas y por eso escasean los profesionales especializados. En resumen: es una especialización elaborada y costosa.
  3. Los encargos, como decía antes, suelen llegar a última hora y con plazos de entrega ajustados o muy difíciles de cumplir. Son los recargos por urgencia los que encarecen el precio final.

El empresario, airado, lo rechaza y busca opciones más baratas: pedir que lo traduzca un conocido o empleado que habla inglés o recurre a un traductor automático gratuito de los que pueden encontrarse en internet.

Sin embargo, como ya he indicado, se trata de textos que requieren de una gran especialización: hay falta de equivalencias, falsos amigos, neologismos, culturemas, lenguaje especializado, interpretaciones personales del empresario o del chef y otros muchos factores que convierten este tipo de traducción en un trabajo laborioso y complejo. Si esto es así para un traductor con experiencia y especializado, ¿cómo podemos esperar que una máquina o alguien lego en la materia pueda hacerlo medianamente bien?

Y no, no lo hacen bien. Al final, se obtiene una traducción literal, sin sentido en el otro idioma, calcos, falsos amigos y conceptos substituidos por otros que más o menos se parecen, pero no son intercambiables. Con suerte, el cliente extranjero puede que se ría al leer el contenido que tiene ante sus ojos.

Sin embargo, el resultado es que se transmite al cliente una sensación de dejadez, de hacer las cosas de cualquier manera, y esto causa rechazo, desconfianza, quejas y reclamaciones. El empresario pone en peligro la imagen de su producto, servicio o negocio.

Si no se remedia y la mala imagen persiste en el tiempo, acabará afectando al prestigio y al nivel de ingreso del negocio. Un coste muy alto para muchas empresas que, por no haber previsto en el presupuesto el trabajo y tiempo de un traductor especializado, ven cómo esa mala traducción afecta al resto de la inversión.

Que una mala traducción no afecte a tu negocio: contrata profesionales

Pero el presupuesto y los plazos no son el único problema. Muchas empresas del sector, al estar centradas en el turismo, quieren sus páginas traducidas a muchos idiomas: ¡cuantos más, mejor! No obstante, si la traducción a un idioma ya parece cara al cliente desinformado, ¡traducir a seis o siete idiomas, más aún! Si alguno de ellos es uno de esos idiomas que consideramos «exótico», le podría parecer exorbitante.

De nuevo, para cubrir tanto idioma al menor coste posible se hace uso de traductores automáticos (sobre todo con los idiomas exóticos). «Total, con que se entienda…». Sin embargo, no es tan sencillo. No solo se tienen que entender las palabras, ni basta con que gramaticalmente el texto sea correcto (algo en lo que fallan estrepitosamente los traductores automáticos). No. Tiene que tener sentido y tiene que trasladar y adaptar conceptos propios de una cultura a la otra, e incluso introducir explicaciones y conceptos que no están en el texto original y son necesarios para la comprensión del lector foráneo.

En inglés, historical se entiende; helmet (‘casco para proteger la cabeza’), también. Si juntas ambas palabras, no tienen sentido, y menos aún si se pretende que un angloparlante entienda historical helmet como ‘casco antiguo/histórico’ de una ciudad (Old Town, en inglés).

En estos casos es más recomendable no querer abarcar demasiado y publicar una web bien traducida a uno o dos idiomas, si el presupuesto no da para más, en lugar de una web traducida a muchos idiomas, pero mal. Además, las traducciones que ahora no se puedan hacer por falta de presupuesto o tiempo se pueden dejar para más adelante. Es más, lo aconsejable en turismo y gastronomía es traducir al principio solo al inglés y, en el futuro, dependiendo del volumen de clientes por nacionalidad, traducir a sus correspondientes idiomas.

Por último, otro problema que se comete a menudo al trabajar con traductores: muchas empresas delegan la traducción en lugar de trabajar en equipo con el traductor. La idea de cooperar con el traductor puede parecer un poco absurdo, pero no lo es. A menudo hay conceptos (platos, por ejemplo) que varían según quién los prepare, o son interpretaciones propias del empresario o del chef, o no existen en la cultura de llegada.

Por poner un ejemplo muy simple relacionado con la gastronomía: no es lo mismo que el salmón se sirva acompañado de espinacas (un producto al lado del otro) que sobre un lecho de espinacas (el salmón está encima de las espinacas, los jugos de ambos productos se mezclan y el sabor final cambia). Sin una foto o una descripción es posible que la traducción no transmita al 100 % lo que se presenta en el plato. Por no hablar de las traducciones horrorosas en las que poco se corresponde con la realidad.

Ahora, imaginemos este problema con platos más complejos o que no existen en el otro idioma. La complejidad es aún mayor. Por eso, no es recomendable que el traductor trabaje sin ningún tipo de documentación gráfica, descripción o acceso a alguien para resolver dudas.

No podemos traducir bien lo que no vemos; en el caso de la gastronomía es esencial

Seguro que a estas alturas del texto muchos se preguntarán cuál es entonces la mejor forma de trabajar con un traductor. De nuevo, la respuesta es bien sencilla: cooperando desde el primer momento. Al elaborar un presupuesto y planificar un nuevo negocio, es bueno reunirse con el traductor, explicarle en qué consiste el proyecto, qué tipo de textos se van a publicar, qué estilo se desea y, si fuera posible, aportar muestras. De este modo, el traductor puede ofrecer una orientación del precio y de lo que se tardaría más o menos en tenerlo todo listo (siempre a confirmar una vez se tiene el material definitivo).

A medida que se avanza en el negocio (se hacen obras en el local, se contrata el personal, se negocia con proveedores…) se puede aprovechar para avanzar también en el trabajo de traducción: acordar normas de estilo, idiomas a los que traducir, formar un equipo de traductores, hacer pruebas o elaborar un glosario.

Una vez llega la fase de traducción, además del texto, lo ideal sería aportar toda la documentación posible (fotos, descripciones, referencias, etc.) y acceso a alguien de la empresa que pueda aclarar dudas o confirmar conceptos al traductor.

Por último, una vez se ha traducido todo el contenido, es aconsejable hacer una revisión conjunta que servirá para acabar de definir detalles y para asegurarse de que todo funciona correctamente.

El trabajo en equipo es lo mejor para traducir este tipo de textos

No olvidemos que las empresas del sector turístico y gastronómico renuevan sus contenidos constantemente; esta forma de trabajar, aunque parece una locura, en realidad es la más beneficiosa para ambas partes. Al principio supone mucho trabajo, sobre todo para el traductor, que dedica mucho tiempo a reuniones, llamadas y tareas previas; pero una vez pasan las primeras traducciones, el trabajo se vuelve fluido y la calidad de los contenidos es infinitamente mejor, lo que beneficia enormemente a la imagen del negocio.

A priori, a aquellos empresarios que no entienden la traducción como una inversión, esta forma de trabajar puede parecerles cara y laboriosa, pero, como ya hemos visto, una mala traducción puede salir mucho más cara y afectar negativamente a todo lo labrado hasta el momento. Sin embargo, trabajar con un profesional desde el principio es una apuesta segura para el negocio y su imagen final, y eso, a largo plazo, no tiene precio.

***

Rosa Llopis es traductora e intérprete especializada en gastronomía, prensa y turismo. Además, ha sido intérprete en Le Cordon Bleu. Podéis seguirla también en twitter.

Fuentes:

  • El Centro Botín, convertido en «Centro de Saqueo» en la nueva web de turismo de Santander, traducida con Google
  • Entrevista en Onda Cero sobre la polémica
  • Tuit de Turismo Santander donde aparecen los comentarios citados: https://twitter.com/TurismoSDR/status/951449025118687232
  • Hilo de Rosa en el que se basa este escrito: https://twitter.com/rosallopis_/status/953227302967693312
  • Hilo en el que se aclara el truquito de la «revisión a cargo de profesionales»: https://twitter.com/rosallopis_/status/953572380579950592

Los artículos de 2017 en el blog

29 viernes Dic 2017

Posted by enlalunadebabel in corrección, Cuestiones laborales, Subtitulación, Traducción, Traducción audiovisual

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blog de traducción, corrección, repaso anual, TAV, traducción

El tiempo pasa volando y, a la que quieres darte cuenta, volvemos a la casilla de salida. En este artículo hacemos un repaso de lo que ha dado de sí este año en el blog y repasamos todas las entradas publicadas por si te has perdido alguna. ¡Empecemos!

Diez trucos típicos de un buen traductor audiovisual

Empezamos el año con los trucos que presentó Xosé Castro en la edición de 2016 del congreso SELM. Unos ingredientes de éxito para cualquier traductor que se precie. Entre los consejos destacan el hecho de llevar un proceso de producción eficiente, cerciorarse de que recibimos los materiales completos y que dominamos nuestras herramientas de trabajo, entre otros.

 

Lo que siempre quisiste saber sobre corrección editorial

Recibimos febrero con una entrevista a varios correctores editoriales que nos hablaron de su trabajo. Para entender mejor su labor, cómo trabajan y qué suelen corregir, no te pierdas esta entrada. Utilísima para aspirantes a correctores y también para traductores que deseen saber quién y cómo corrige sus textos.

Carta abierta al traductor principiante

Los inicios nunca son fáciles y en esta entrada os hablé de mi experiencia: los miedos, los aciertos y también los fracasos que puede conllevar este trabajo. De lo mas personal que he escrito en el blog. Si quieres saber qué meteduras de pata he tenido durante mi carrera y cómo he conseguido hacerme un hueco en esto, este es vuestro artículo.

 

3 consejos para que un traductor sea más productivo

Marzo llegó con unos consejillos para ser más productivo. Cada maestrillo tiene su librillo, pero creo que son aplicables a cualquiera, tenga la especialidad que tenga. Así podremos ser más eficientes y sacar más provecho de nuestras horas de trabajo.

 

Traducir para Netflix es fácil: ¡pregúntame cómo!

Al hilo de la plataforma Hermes para trabajar para Netflix y cómo se vendió en prensa, en esta entrada con clickbait expongo mi opinión y hablo de la concepción (errónea) que tiene la gente sobre la traducción, ya sea audiovisual o de otro tipo. Seguro que encuentras algunos de los típicos tópicos que has oído alguna vez. También se recogen las tarifas de Netflix, entre otra información.

Seguimos con las lecturas para traductores (III)

En abril recogimos algunas lecturas más para el traductor, obras útiles para nuestro oficio. Se incluyen libros de consulta sobre falsos amigos y frases hechas, libros para una mejor redacción en español, un estudio sobra la traducción para niños y muchos otros.

 

El universo en una palabra (y cómo traducirlo)

Con una anécdota de la película La llegada (Arrival) empezamos un artículo sobre las palabras intraducibles, pero no nos limitamos a la simple colección de expresiones, sino que tratamos las distintas maneras de abordarlas para traducirlas. Así pues, exploramos las estrategias típicas de traducción como el préstamo, el calco, la transposición y la compensación, entre otros.

 

Errores en traducción editorial y cómo erradicarlos

En mayo llega la entrada más completa del año. ¿Qué errores más frecuentes he observado en los alumnos que he tenido en prácticas y a lo largo de toda mi carrera? En este artículo vemos las distintas categorías de error con ejemplos prácticos y vemos cómo solucionarlos. Ideal para principiantes… y no tanto.

 

Translator Things: un vistazo a la subtitulación y al doblaje profesionales

Un artículo con las dos presentaciones que tuvieron lugar en febrero de este año en la universidad Pompeu Fabra con Begoña Ballester Olmos, de BBO, que habló de doblaje y servidora, sobre subtitulación. Si quieres saber qué temas tratamos, vernos en directo y descubrir mi presentación, aquí lo encontrarás todo.

 

Entrevista a Carlos Fortea sobre el Informe del valor económico de la traducción editorial

En julio Carlos Fortea fue entrevistado en la radio para hablar del Informe del valor económico de la traducción editorial y nos hicimos eco de su entrevista, que transcribimos en su totalidad. Condiciones, tarifas y contratos tipo fueron algunas de las cuestiones que se trataron.

 

5 cosas que un traductor puede hacer en agosto

Agosto suele ser un mes flojillo, pero eso no quiere decir que sea necesariamente menos productivo. En esta entrada hablamos de las cosas que podemos hacer durante este mes y también en los periodos de menos trabajo.

Traducción automática y TAV: poseditar subtítulos

Aprovechando varios encargos de posedición de subtítulos, en este artículo de septiembre se abordan los problemas habituales que nos encontramos al revisar (y a veces retraducir) el texto de un traductor automático. Además, se ilustra con ejemplos reales de estos encargos y se añaden las versiones más correctas.

 

¿Un mundo sin traducción?

En 2016 tuve la oportunidad de hablar sobre la importancia de la traducción en una jornada sobre comunicación social en San Sebastián. En este artículo recojo la presentación en vídeo y en PDF para que descubráis las múltiples facetas de la traducción y su importancia en el día a día.

 

Lecturas para el traductor. Especial principiantes (IV)

La última entrada del año, aprovechando que llegan las fiestas navideñas y los regalos, va sobre tres libros útiles, sobre todo, para los traductores que empiezan su andadura profesional. Los mejores regalos para un traductor e intérprete.

***

¿Qué nos depara 2018? Hablaremos de los trabajos de fin de grado, de los juegos de palabras, seguiremos tratando cuestiones de corrección, abordaremos otros aspectos de la traducción editorial y muchas cosas más. ¿Te gustaría leer sobre algo en particular? Déjalo en comentarios y podemos incluirlo este año.

Como siempre, ¡gracias por leer y feliz entrada de año!

Lecturas para el traductor. Especial principiantes (IV)

27 lunes Nov 2017

Posted by enlalunadebabel in Aprendizaje, Cuestiones laborales, Recursos, Traducción

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Celia Rico, Editorial Pie de Página, Gabriel Cabrera, Gary Smith, interpretación, lecturas de traducción, libros para traductores, traducción, traductor novel

Volvemos a la carga con nuevas lecturas para traductores e intérpretes. En esta cuarta entrada sobre libros, traigo tres propuestas enfocadas a los traductores principiantes: Guía de supervivencia para traductores, Mamá, quiero ser intérprete y Confessions of a freelance translator. Secrets to success.

Empezamos con la Guía de supervivencia para traductores de Celia Rico, publicada por la editorial Pie de página, una breve pero completa obra para empezar como traductores. La guía es una ampliación del librito 9 días para empezar tu actividad como traductor autónomo, que la autora publicó hace ya un tiempo.

Da las pinceladas básicas para que los traductores noveles se inicien tras la carrera: desde dónde deben buscar clientes potenciales, cómo afrontar sus primeros encargos, qué trámites legales tienen que cumplimentar para ejercer como traductores hasta cómo aprovechar los últimos avances en el ámbito de la traducción automática.

¿Por qué me gusta? Es un libro muy práctico, ideal para saber qué trámites son necesarios para empezar nuestra actividad como autónomos. Incluye ejemplo de presupuesto, factura y plantilla para idear nuestra empresa, entre otros.

Aquí os dejo el índice y una página de ejemplo con una muestra de factura. Sé de buena tinta que no todos salimos sabiendo facturar y este tipo de recursos no van nada mal.


Podéis conseguirlo en Amazon o en la página web de la editorial, en la que me consta que —al menos hasta hace poco— regalaban tés con cada compra.

En la misma colección encontramos Mamá, quiero ser intérprete de Gabriel Cabrera. Al igual que el libro de Celia Rico, se nos presentan las bases de la profesión y, como interesante añadido, Gabriel nos explica mil y una anécdotas que le han pasado y que ofrecen una visión bastante completa de la interpretación.

A lo largo de quince años entre cabinas y escenarios, sus ponentes le han contado chistes en mitad de una conferencia, algún compañero se ha desmayado justo al encender el micrófono, ha tenido que lidiar con oradores que hablaban a la velocidad del rayo, le apagaron la luz que necesitaba para leer sus notas, interpretó en situaciones de dudosa legalidad, se enfrentó a la interpretación que jamás pudo llegar a hacer, se durmió en cabina y vivió un sinfín de anécdotas de las que siempre aprendió algo y que ahora comparte en este libro.

No contiene información detallada sobre la burocracia como sí incluye el de Rico, pero ilustra muy bien el día a día de un intérprete y todo lo que este puede encontrarse en el camino.

¿Por qué me gusta? Porque aborda el tema con mucha naturalidad y hay muchas anécdotas curiosas hasta para los que no somos intérpretes. Fantástico si lo tuyo es la interpretación y quieres dedicarte a ello profesionalmente.


También puede adquirirse en Amazon y en la misma editorial.

La tercera recomendación es Confessions of a freelance translator de Gary Smith, una obra más extensa que las anteriores (338 páginas) que abarca las múltiples facetas del mundo de la traducción. Nos ofrece consejos la mar de útiles para traductores principiantes y para los que no lo son tanto: desde los distintos tipos de clientes a las tarifas, pasando por el sempiterno asunto de la visibilidad y cómo organizarnos la vida como autónomos. Además, incluye varios ejercicios sobre terminología y un descacharrante capítulo final sobre los tipos de cliente.

Me harían falta varias entradas para hablar de todo lo que contiene el libro, de modo que os dejo el índice para que juzguéis vosotros mismos.



¿Por qué me gusta? Porque es el libro que me hubiera gustado escribir si tuviera bastantes años más de experiencia. Es completo, contiene muchos consejos útiles y está explicado de una forma muy personal.

Para saber algo más del libro, podéis leer aquí una entrevista al autor. Confessions of a freelance translator se puede comprar en Amazon.

Si os habéis quedado con ganas de más, aquí van dos sugerencias descargables y útiles para aquellos que empiezan. Becoming a translator, de Douglas Robinson, nos explica cómo funciona el mercado, ayuda a los traductores a aprender a traducir más rápido y con mayor exactitud, y da consejos para abordar ciertos problemas y gestionar el estrés. Y, por último, una guía práctica de la Asati (Asociación aragonesa de traductores e intérpretes) sobre la calidad en traducción. ¡Espero que os resulten útiles!

***

Si os han gustado estas propuestas, no os perdáis las que se recogen en otras entradas:

  • Lecturas para el traductor
  • Más lecturas para el traductor
  • Seguimos con las lecturas para traductores

¿Un mundo sin traducción?

30 sábado Sep 2017

Posted by enlalunadebabel in Congresos, Traducción, Traducción audiovisual, traducción literaria, Vida traductoril

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congreso, Día Internacional de la Traducción, Euskarabildua, ponencia, traducción, traductores, Un mundo sin traducción

Los traductores te acompañamos desde que te acuestas con ese libro tan jugoso hasta que te levantas. Estamos contigo en tu día a día: en las etiquetas de tu champú, en los ingredientes que llevan las galletas del desayuno o el manual de instrucciones de esa máquina que solo lees cuando te da problemas. Estamos en la sombra detrás de las series que consumes compulsivamente, los documentales de la 2 y los peliculones de sábado tarde en Antena 3. Estamos ahí aunque no se nos vea.

En días como hoy, 30 de septiembre y Día Internacional de la Traducción, salimos todos a pedir no solo que se nos vea más, sino tener unas mejores condiciones, unas tarifas más dignas y el reconocimiento de nuestro trabajo (y no solo cuando erramos, que nos conocemos).

Sin embargo, con esta pasión por nuestro trabajo, a veces nos dejamos llevar por opiniones encendidas y por un ensalzamiento casi exacerbado de nuestra profesión. Por eso, en noviembre pasado y con motivo de mi invitación al Euskarabildua en San Sebastián, decidí abordar esta cuestión: ¿Es posible un mundo sin traducción?

Aquí tenéis el vídeo de la ponencia (empieza en el minuto 1:00) y la presentación. ¡Espero que os guste y, por supuesto, que paséis un día estupendo!

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Os podéis descargar la presentación aquí: Un mundo sin traducción.

***

  • Vídeo en youtube
  • ¿Por qué la traducción importa?
  • Celebrando con citas célebres
  • El último caballero andante de la literatura

Por cierto, por si aún hay algún despistado, sorteamos 3 bolsas traductoriles la mar de majas. Solo hay que seguir este enlace.

Y para acabar de tirar la casa por la ventana, que hoy es un día de fiesta, los cinco primeros que dejen un comentario en esta entrada, se llevan unas pegatinas de las traductoras pin up.

 

 

 

Traducción automática y TAV: poseditar subtítulos

04 lunes Sep 2017

Posted by enlalunadebabel in Subtitulación, Traducción, Traducción audiovisual

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DeepL, Linguee, MT, traducción automática, traducción automática neuronal

Estas semanas ha vuelto a salir el tema en redes de si las máquinas nos van a quitar el trabajo. Es la historia interminable, sí. Al parecer hay dos corrientes de pensamiento entre traductores: los que se niegan en rotundo a pensar que algo así pueda suceder y los que opinan que es una realidad a medio/largo plazo que hay que empezar a asumir. Y por asumir me refiero a que debemos mejorar nuestras habilidades en posedición porque puede que ahí esté parte de nuestro sustento.

Hace unos años, con ese afán juvenil y amor traductoril, me hubiera decantado por la primera, pero ahora me incluyo en el segundo grupo. Avanzo ya que con matices, claro. Se están desarrollando muy buenas herramientas de traducción automática (hay que dejar de pensar únicamente en Google translate y sus meteduras de pata habituales) que pueden ser incluso ventajosas para nosotros, pero no sirven para todo tipo de textos.

La revolución de las redes neuronales artificiales

En twitter hablamos del tema algunos compañeros a raíz de una serie de artículos (me atrevería a decir publicitarios) de DeepL que han aparecido en prensa, como este. Frases como «Los traductores profesionales conservarán sus trabajos durante, al menos, 20 años más» hicieron arquear las cejas a más de uno y no es para menos. Detrás de esta herramienta está la misma empresa que desarrolla Linguee, que supongo que muchos conocéis, con sus luces y sombras.

Estas nuevas herramientas están basadas en redes neuronales, según cuenta Gereon Frahling, director general de DeepL y exempleado de Google: «El servicio, al igual que sucede con otras tecnologías similares, encuentran su motor de crecimiento en el “machine learning” o “aprendizaje automático” basadas en redes neuronales artificiales. Es, pues, una de las revoluciones más recientes y que aplicadas en el campo de la robótica está logrando, junto a los modelos de “deep learning” o “aprendizaje profundo” que la Inteligencia Artificial sea capaz de mejorar rápidamente y “aprender” en función de los supuestos introducidos».

Sin embargo, está por ver que el traductor automático supere la calidad de una traducción humana. Esto dice Frahling: «Esperamos que suceda en unos años, pero no podemos apoyarnos en ninguna base sólida. A veces, ni siquiera el contexto basta: los traductores profesionales traducen según el cliente, el público al que va destinada la traducción, el ámbito de especialidad, el objetivo de la traducción o un producto, el registro deseado, la edad del destinatario, etc. Todos estos son datos que una red neuronal no tiene».

Algunos compañeros que lo han probado en textos periodísticos y generalistas, como Jota o Jordi Balcells, se muestran sorprendidos con la calidad de la traducción, que, en efecto, es mejor que el resultado que ofrece el traductor de Google.

Otros, como Traducción jurídica siguen recelando dada la sinonimia y tecnicidad de los textos jurídicos, como mostraban en esta imagen: 

Quise probar con un texto literario y el resultado era de esperar. Como bien dijo Jordi, estas máquinas no están pensadas para la ficción escrita y menos todavía para la audiovisual. Juzgad vosotros mismos:

Y observad la poca diferencia con Google Translate en este caso:

Como vemos, ni tiene el formato de diálogo adecuado ni el contenido acaba de fluir, por decirlo suavemente.

La posedición en TAV

Acabamos de comentar que este tipo de programas no acaban de funcionar bien con ficción y, sin embargo, precisamente esta semana me ha tocado participar en una especie de experimento para un cliente para ver si se puede aplicar la posedición en subtitulación. Para eso, el traductor debía controlar el tiempo con una aplicación como Toggl en dos etapas distintas: la primera, la traducción de un capítulo de una hora de una serie; la segunda, la posedición de la traducción automática de otro capítulo de la misma serie y con la misma duración. En ningún momento se nos ha dicho qué programa o herramienta han usado para traducir automáticamente el texto. Sí nos avisaron que podía haber discrepancias con el tiempo de entrada y salida de los subtítulos y con la segmentación. ¡Y vaya si las había!

En cualquier caso, la consigna era —en posedición— que tratáramos de tocar lo mínimo necesario y evitáramos retraducir siempre que se pudiera. ¿Se consiguió? Solo en parte. He querido recopilar aquí los resultados de esta tarea y algunos ejemplos de lo más llamativo.

Empecemos con los números y la ortotipografía. Por ejemplo, en la traducción automática se dan bastantes errores en medidas y cantidades. En un subtítulo en el que un personaje hablaba de cavar un agujero 5 feet deep, era de 5 metros en la traducción y no de metro y medio. Y en cuanto a ortotipografía, algo parecido: la traducción automática copiaba directamente el formato. En todos los casos de precios, la TA conservaba el orden anglosajón: $80 y no 80$ (no le he puesto el espacio entre número y símbolo porque no suele usarse en subtitulación: se perdería un espacio precioso).

Otros fallos recurrentes se observan en el tratamiento «tú» y «usted», que se pierde completamente, al igual que en número. Sin tener en cuenta la imagen, ese you puede ser tú o vosotros, usted o ustedes. Como sabéis, la imagen manda en TAV y es imprescindible fijarse en la imagen.

Un dato curioso más —que ignoro a qué es debido— es que muchos nombres propios, sobre todo topónimos, se escriben en minúscula. Por ejemplo, sucedía con la ciudad de Boulder, que pasaba a boulder en varios subtítulos. Afortunadamente no lo tradujo como «roca» o «peñasco» en ningún caso. Tampoco me hubiera extrañado.

Ya que hablamos de nombres propios, a veces se traducen literalmente. Barb aparece traducido como «diente» y «barbilla» en varias ocasiones. Un personaje llamado Salty pasaba a ser «salado» en tantas otras.

Al contrario de lo que se pueda pensar, sí se cometen errores ortográficos; por ejemplo, escribe aún así cuando debe ser «aun así» No distingue entre como y cómo y, curiosamente, no tildó casi ningún pronombre interrogativo. Y también lo observé en algunos pronombres personales: He loves me. ☛ El me ama.

También se observó arbitrariedad en los signos ortográficos: a veces usaba correctamente los dos y en otras, desaparecía el de apertura.

Por último, también bailaron algunas preposiciones: I want to see Albert. ☛ Quiero ver Albert. ☛ Quiero ver a Albert.

Sección especial merecen algunas frases y expresiones que sufrieron cambios bastante significativos. Veámoslas:

Original Traducción automática Traducción propuesta
Are we done? Casa patas arriba. ¿Hemos acabado?
As if I didn’t feed you. Como si no te metiera Como si no os hubiera dado de comer.
Don’t see him much anymore No lo veo mucho más. Ya no lo veo tanto.
Don’t you dare tell another soul No te atrevas a otra alma No te atrevas a decir ni mu / a abrir la boca / Como le digas a alguien…
He’s good. Es bueno. Está bien.
No. No hay. No.
Power-hungry husband Marido traga-energía Ávido de poder
Should there be? ¿Si se realiza? ¿Debería?
So help me if… Entonces ayúdame Juro que…
There’s a Little buzz going up here… Hay un ligero zumbido por ahí arriba… Se rumorea / Hay ciertos rumores…
This is just so incredibly effed up Esto está tan fuera lastimado La cosa está muy jodida
…trying to ask me… …tratando de invitarme… …quería pedirme…
What’s the hurry? ¿No puedo controlar mis deseos? ¿Qué prisa tienes?

Ahora os preguntaréis si hace algo bien. ¿Qué se traduce correctamente? Pues sobre todo las frases más sencillas sin juegos de palabras:

And I… I said I wasn’t sure. Y yo… dije que no estaba segura.
Don’t you want a life like mine? ¿No quieres una vida como la mía?
Go sit. Where’d your mom go? Ve a sentarte. ¿Dónde ha ido tu madre?
I changed my mind. I’m sorry. Cambié de opinión. Lo siento.
I have told you all this. Ya te he contado todo esto.
It’s about Marge. I need you to talk to her. Se trata de Marge.

Necesito que hables con ella.

It’s cold. Hace frío.
Just hold tight. Aguanta.
Listen to me. Escúchame.
They’re cowards. You know that. Son cobardes. Tú lo sabes.
This isn’t North Korea. Esto no es Corea del Norte.

Con las frases subordinadas se pierde un poco más:

I didn’t hear Lee say

he thought it was preposterous.

Lee no oí decir que le pareciera

absurdo.

Pero a veces sorprende con algún referente que otro:

You’d better hide the Drano, Bill,

‘cause I might drink it.

Ya puedes esconder la lejía, Bill,

‘ porque puede que me la beba.

En total, un capítulo anterior de la misma duración —1 hora, recordemos— se tradujo partiendo de cero en 9 horas 43 minutos, incluyendo las diversas revisiones que requiere este cliente. La posedición supuso 7 horas 6 minutos. Nos hemos ahorrado alrededor de 2 horas 30 minutos. ¿Vale la pena? Pues por dos horas yo creo que no, sinceramente (el cliente, ya no sé).  Hay que estar mucho más pendiente que si fuera una revisión normal. Piden que no se toque en exceso y que se evite retraducir, pero muchas veces no queda otra.

En general, sí me parece que hay que ser algo recelosos con el desarrollo y perfeccionamiento de estos programas, pero de momento no debe quitarnos el sueño. Por lo que sí deberíamos luchar ahora es por unas tarifas de posedición dignas (repetimos: no son simples revisiones) y pensar que nada es la panacea.

De algún modo pienso que un sistema de TA es como un(a) Roomba. No puedes encenderla sin más y esperar que te lo deje todo completamente limpio. Primero debes procurar que no haya nada que obstaculice su paso, recoger un poco y luego seguramente veas que ha quedado un rinconcito por aspirar. ¿Que por qué os hablo de esto? Pues porque para que un sistema de traducción automática funcione realmente bien tiene que haber un buen trabajo previo en el texto: hay que escribir para la máquina, de algún modo, y se debe comprobar que el texto esté bien escrito, que no haya errores, etc. Me pregunto si añadiendo todo esto en la ecuación (primera revisión completa del texto + traducción automática + posedición) nos ahorramos tiempo realmente, pero eso ya es otro debate.

Para resumir un poco todo esto, me quedo con las palabras de Ben Screen en este artículo: «Today, machine translation can create rough drafts of relatively simple language, and research shows that correcting this draft is usually more efficient than translation from scratch by a human. But machines do not now – and it is questionable whether they ever will be able to – replace a translator’s brain. No matter how complex the code behind it, an automated system would struggle to get the same sense of the words».

Y a vosotros, ¿qué os parece todo esto?

***

Algunos artículos más para reflexionar:

  • ¿Es Google Translator el Aníbal Lecter de los traductores? por Xosé Castro
  • ¿Es la traducción automática una amenaza para el traductor profesional? por Enrique Torrejón.
  • Poseditores: ¿Por qué la traducción automática en crudo necesita posedición? En Pangeanic.

5 cosas que un traductor puede hacer en agosto

07 lunes Ago 2017

Posted by enlalunadebabel in Congresos, Cuestiones laborales, Productividad, Traducción, Vida traductoril

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agosto, traducción en agosto, traducir en bañador, traducir en verano, traductores en bikini, verano

La primera podría ser tomarte unos días libres. Las vacaciones son necesarias siempre, aunque impliquen unos pocos días alejado del escritorio. Sin embargo, como ser autónomo te permite coger las vacaciones cuando te apetezca, tal vez este mes no sea tu mes de descanso.

El verano es una época curiosa en traducción. Hay poco trabajo en algunas ramas y mucho en otras. En agencias hay trabajillo para los que no se van de vacaciones y en editorial se prepara la rentrée literaria, con lo que muchos traductores editoriales trabajamos a destajo en estas fechas.

Para mí, agosto es una especie de fin de año, supongo que por la influencia del curso escolar. Septiembre marca el inicio de un nuevo curso y es también un punto de inflexión. Si, como yo, combinas unos días de vacaciones con trabajo en casa, ¿qué puedes hacer en verano?

  1. Ponerte al día con lo último sobre la profesión

El día a día deja poco tiempo para muchas cosas, como seguir la pista a nuevos libros sobre traducción e interpretación o leer los artículos de algunos blogs que nos han llamado la atención y dejamos aparcados para leer más tarde, etc. Agosto es buena época para descubrirlos y ver qué se cuece en el mundillo.

Algunas lecturas recomendables, como las que os apunto de vez en cuando en forma de artículo o después de cada entrada:

  • Lecturas para el traductor
  • Más lecturas para el traductor
  • Seguimos con las lecturas para traductores

Entrevistas refrescantes:

  • Hangouts de Trágora: https://www.tragoraformacion.com/hangoutstragora/
  • El café de la tarde de Alejandra Durán: https://www.youtube.com/channel/UC4y8-iURJT8gLdyxqdyEB9Q 
  1. Actualizarte

¿No te pasa que quieres responder a alguna oferta de trabajo y justo te das cuenta de que no has actualizado en CV en años? Estos días van muy bien para actualizar la información del currículum, de la página web, de los perfiles que tienes en redes (LinkedIn, por ejemplo)… De esta manera lo tendrás todo nuevecito y a mano cuando te apuntes o respondas a alguna oferta a la vuelta de las vacaciones.

En este mismo sentido y si no lo has hecho ya, crea una carpeta en tu ordenador con todo este material: CV en español, CV en otros idiomas, cartas/mails de presentación, listado de libros traducidos, etc.

  1. Invertir en formación o hacer algún curso que tengas aparcado

Confiesa: tienes algún cursillo a medias. O bien has pagado por él y ni lo has empezado (esa soy yo con los de Random House. ¿Los conocías?). Quizá le habías echado el ojo a alguno y aún no te habías lanzado. Si hay convocatorias de verano en las escuelas en línea, ahora es un buen momento para hacer estos cursos de descubrimiento o reciclaje.

  1. Revisar los balances del año y examinar tu estrategia profesional

Aunque sea una tarea que debe hacerse regularmente, aprovechemos también para ver qué facturas están por cobrar y qué balance hacemos de los últimos meses. Eso implica dar un repasito a los clientes que tenemos y ver a qué futuros clientes podemos dar un toque. Y, por supuesto, pensemos ya a qué nuevas puertas llamar y llevemos un registro de todos estos contactos. Nunca es mal momento para lanzarse a la caza de clientes.

  1. Planificar las jornadas de TeI que se ofrecen en otoño

En otoño empiezan a brotar las jornadas de TeI como setas. Si quieres hacer contactos y ponerte al día —como comentaba en el primer punto—, asistir a estos eventos es una grandísima idea. Aprovecha estos días para ver fechas e ir planificando el viaje.

Algunas jornadas que se avecinan:

  • Congreso Trabalengua. 21 y 22 de octubre en Logroño.
  • ENC2, Segundo Encuentro Nacional de Correctores. 28 de octubre en Barcelona.
  • Congreso SELM. 23 y 24 de noviembre en Sevilla.

Yo no me las perdería —de hecho, me habían invitado a las dos primeras—, pero el bollito que llevo en el horno me dice que me lo tome con calma en esas fechas. ¡Otra vez será! Pero tú que puedes, ni lo dudes.

Si te has quedado con ganas de más, aquí va el bonus track: si tienes blog, también es un buen momento para planificar futuras entradas y si eres de los que echas de menos los cuadernos de Vacaciones Santillana, los de Blackie Books te encantarán para mover esas neuronas aplatanadas por el calor. Para mí son una adicción.

Y hasta aquí la entrada de hoy. ¿Apuntarías algo más? ¿Qué haces en verano que te resulta la mar de útil? Ya sabes que puedes dejar todos los comentarios que quieras y ¡seguimos hablando!

Entrevista a Carlos Fortea sobre el Informe del valor económico de la traducción editorial

20 jueves Jul 2017

Posted by enlalunadebabel in traducción literaria

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ACE traductores, Carlos Fortea, derechos traductores, Informe del valor económico de la traducción editorial, Libro Blanco de Traducción Editorial, traducción editorial, traducir libros

Hay novedades en el sector de la traducción editorial. El 30 de junio ACE Traductores presentaba en el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte el Informe del valor económico de la traducción editorial, elaborado por la consultora AFI y que podéis descargar aquí mismo.

El famoso informe

Mediante este Informe, como expone ACEtt en su página web, «se pretendía dar una respuesta a una pregunta que nos preocupaba desde hace mucho tiempo. Aunque sabíamos que el número de títulos que lanzábamos al mercado cada año oscilaba entre el 16 y el 27 %, nos preguntábamos cuánto representan esos porcentajes en términos de facturación o, en otras palabras, cuál es el auténtico valor económico de la traducción editorial.

El Informe elaborado por AFI señala, en primer lugar, que hay diez empresas o grupos de empresas que controlan cerca del 75 % del mercado editorial. Estas empresas concentran, por tanto, la mayor parte de nuestro trabajo y nos tienen acostumbrados a ofrecernos contratos en los que nuestra capacidad de negociación, dada precisamente la desproporción entre su capacidad de oferta y la nuestra, se reduce a cero.

El Informe revela también que existe una increíble opacidad en el mercado: los traductores seguimos teniendo que aceptar de buena fe liquidaciones de derechos que son meras declaraciones de una de las partes involucradas en el acto económico al que nos referimos. En muchas ocasiones, además, nos vemos obligados a requerirlas, porque incumpliendo lo que figura en nuestros contratos ni tan siquiera se nos hacen llegar.

Según los resultados del estudio que hemos presentado hoy, los traductores aportamos a las editoriales el 35 % de su facturación anual —es decir, en torno a 294 millones de euros—, aunque debido a la bajada de las tarifas nosotros acumulamos una enorme pérdida de poder adquisitivo».

Entrevista en Hoy empieza todo con Marta Echeverría

Con motivo de la publicación de dicho informe, el pasado 11 de julio entrevistaron a Carlos Fortea en el programa de radio Hoy empieza todo que presenta Marta Echeverría en Radio 3.

Carlos Fortea, a quien tuve el placer de conocer en 2015 en una mesa redonda sobre traducción editorial en Málaga, no es solo el presidente de ACEtt; es escritor, profesor en la Universidad de Salamanca y traductor literario con una labor de más de cien títulos, entre los que se cuentan obras de Thomas Bernhard, Günter Grass, Stefan Zweig, Alfred Döblin, E.T.A. Hoffmann y Eduard von Keyserling. Nadie mejor que él, pues, para hablar del informe y reivindicar nuestros derechos como traductores editoriales.

Aquí os dejo la entrevista, que también podéis escuchar en esta página, para entender qué se explica en el informe, qué se reivindica y cómo conseguir que se respeten nuestros derechos.

https://enlalunadebabel.com/wp-content/uploads/2017/07/1499764291374.mp3

 

Marta: Seguimos con otro asunto que tiene que ver con el sector de la traducción, que facturó en España casi trescientos millones de euros en el 2016. Una cifra que supone el 35 % de los ingresos de las editoriales nacionales durante ese año. Sin embargo, en nuestro país siete de cada diez traductores profesionales se ven obligados a compaginar su actividad con otros trabajos. Son datos extraídos de «El valor económico de la traducción editorial», un estudio, el primero que se hace de este tipo que ha sido subvencionado por el Ministerio de Cultura y que se presentó hace unos días, Carola.

Carola: Sí, Marta, el informe también revela que más de un cuarto de los encuestados trabajó en negro en 2015, que uno de cada tres tan solo traduce uno o dos libros al año y que sus ingresos medios anuales rondan los cinco mil euros brutos; algo que contrasta con las cifras que genera el mercado editorial en el que, según datos de la consultora Nielsen, siempre hay entre cinco y seis obras traducidas en el top 10 de los libros más vendidos en España. Es por esto, Marta, que como ya hicimos en su momento como otros gremios precarizados como el de los actores y el de los figurantes nos hemos puesto en contacto con el de los traductores para que nos expliquen su situación. Ojo, no para lloriquear, y en eso me han insistido muchísimo, sino para exponer sus problemas y ofrecer soluciones porque las tienen. Habla Carlos Fortea, traductor y director de ACE Traductores. Vamos a escucharlo.

Marta: Sí, sí. Antes de eso, hemos tenido una maravillosa errata en nuestro Twitter. Decimos que siete de cada diez tractores en España tienen que pluriemplearse.

Carola: No, tractores no, por dios…

Marta: Los traductores. En un momento lo corregimos y ya ahora si escuchamos a Carlos Fortea.

Carola: Carlos, los traductores generáis un 35 % de los ingresos del sector editorial, pero la mayoría no podéis vivir de vuestro trabajo. ¿Qué tarifas se están manejando?

Carlos: Nosotros no podemos hablar de tarifas en público porque la Comisión de defensa de la competencia nos lo prohíbe. Por lo tanto, lo único que puedo dar es un dato que está publicado, que es el dato que se manejó en el Libro Blanco de la traducción editorial del 2010, es decir, ya es un poquito antiguo. En aquel momento el resultado del estudio de la encuesta de tarifas que se había hecho en aquel momento daba una tarifa media de 11,5 euros por página de dos mil cien pulsaciones, dos mil cien caracteres.

Carola: Eso significa —los datos de los que estábamos hablando— que en España más de la mitad de los traductores profesionales necesitan otro trabajo para vivir; lo tienen que compaginar con la docencia, por ejemplo, con el periodismo… Es evidente que esto os tiene que preocupar, al gremio de los traductores. ¿También debería preocupar a los lectores? ¿En qué nos afecta que las condiciones de los traductores se sigan depauperado?

Carlos: A quien más debería preocupar es a los lectores y también al sector editorial que nos contrata. Cuando un traductor tiene que hacer su trabajo en condiciones de… como tú has dicho muy bien, de depauperación, eso significa que inevitablemente que va a tener que trabajar muchas más horas para producir el mismo rendimiento económico. Es inevitable que la calidad se resienta. Con independencia de que nosotros tengamos un claro imperativo ético por que la calidad de las traducciones se mantenga, es decir, por que cada profesional se esfuerce en conseguir el mejor resultado en cada ocasión, ¿cómo puede conseguirlo si su trabajo se ve perjudicado por la necesidad duplicar las horas al día? Esto viene ocurriendo muy claramente desde la entrada en vigor del euro. Las tarifas nunca fueron altas, pero tenían una regularidad, digamos, hasta ese momento, cuando se produjo la entrada en vigor del euro se hizo la conversión automática de euros a pesetas y desde ese día en adelante las tarifas no han hecho otra cosa que bajar. Es decir, estamos en niveles del año 2001.

Carola: Entiendo que muchos traductores profesionales se plantearán tirar la toalla y dedicarse a otra cosa, directamente. Que está provocando quizás el éxodo de los profesionales y quizás el intrusismo, no sé si de aficionados, pero de gente quizás con menos formación. No lo sé.

Carlos: Hay una expulsión del mercado, por una parte, de traductores competentes y, por otra parte, hay una falta de entrada, es decir, los chicos que se licencian en las facultades de interpretación, sobre todo chicas —es una profesión crecientemente feminizada— se lo piensan. A la hora de decir «me voy a dedicar a la traducción literaria», dicen: ¿Esto es viable? ¿Es una forma de vida accesible? ¿Lo puedo mantener? Entonces al final hay gente que no entra al mercado, gente que tendría capacidad suficiente, gente que tendría calidad para irse formando, para ir mejorando sus capacidades y que, o abandona en los primeros estadios o ni siquiera entra. Eso es muy grave para el sector.

Carola: Carlos, hemos hablado de las consecuencias, vamos a abordar ahora las causas. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Creo que el monopolio de los grupos editoriales tiene bastante que ver con vuestra situación.

Carlos: Claro, aquí hay varias causas fundamentales. La primera es esa congelación de tarifas de las que te hablaba antes. Y eso tiene mucho que ver con la concentración editorial. En este momento, según El informe sobre el valor económico de la traducción que acabamos de publicar, diez editoriales, o diez grupos editoriales, concentran el 73 % de la edición en España. Eso quiere decir que con esos grupos que te ofrecen un tipo de contrato cerrado, la negociación en realidad no existe, es un «lo tomas o lo dejas» creciente. Sobre todo en el apartado de tarifas, que, como te digo, nos preocupa de manera primordial.

En segundo lugar, y es muy importante, tenemos un problema muy grave respecto a la liquidación de derechos de autor. Los traductores cobramos nuestra tarifa como anticipo de los derechos de autor y luego se nos factura en función de las ventas de los libros. Eso implica que a estas alturas del siglo XXI se nos sigan haciendo liquidaciones que son declaraciones de parte, es decir, las editoriales envían una declaración en la que dicen cuánto han vendido y tú te lo tienes que creer sin más.

Eso hasta ahí ya es bastante serio. Es todavía más serio cuando esas liquidaciones no llegan y es todavía más serio cuando hay un sector como el de la lectura infantil y juvenil, el 40 % de cuyos títulos son traducciones, en los que muchas ocasiones se sigue trabajando sin contrato, se sigue trabajando sin liquidaciones y cuando son textos dedicados a un público infantil, es decir los textos cortitos, textos que no tienen mucho texto, las editoriales eluden directamente pagar derechos, ignorando que del libro no se pagan derechos en función del tamaño que tiene, sino en función de las ventas que tiene. En muchas ocasiones hay grandes títulos de literatura infantil que venden centenares de miles de ejemplares de los que el traductor no percibe nada.

Carola: Me sorprende, Carlos, la falta de sensibilidad que existe dentro del propio gremio editorial, es algo llamativo. Podría entender, no justificar, pero podría entender que a la mejor un gremio externo, ajeno absolutamente a vuestra labor, que no sea capaz de valorar el esfuerzo y la formación que supone traducir un libro se muestre así de implacable, pero que lo haga alguien del sector editorial, en fin, me parece llamativo.

Carlos: Coincido completamente con tus palabras. Si las personas que nos dedicamos al proceso del libro, a producir un producto cultural, realmente somos conscientes de que se trata de un producto cultural, ¿cómo es posible que se esté tratando así a los profesionales que lo hacen llegar desde otras lenguas al español? A un colectivo que, como digo, representa un 35 % de las ventas del mercado, mucho más en el sector de la literatura infantil y juvenil, y que es capital para la circulación de las ideas. ¿Con quién estamos hablando? O sea, ¿realmente estamos hablando de personas que se dedican al sector del libro exclusivamente para generar un beneficio económico o de gente que se dedica al sector del libro como lo hacemos nosotros para generar un producto cultural?

Carola: Carlos, tengo la impresión de que parte del problema es que, como sociedad, no estamos muy sensibilizados con la importancia de la traducción, que no es un trabajo valorado. Convendría explicar el tiempo y el esfuerzo que exige traducir una hora y, aunque entiendo que esto varía en función de la extensión, de las peculiaridades del texto, del género, no sé… Imagino, por ejemplo, que traducir poesía tiene que ser especialmente complejo, ya solo por cuestiones de métrica. ¿Cuánto tiempo, qué dedicación estimas que puede exigir la traducción de una novela, por poner un ejemplo?

Carlos: Yo le diría a un lector que se ponga en la circunstancia de un traductor que va a traducir, pongo por caso, un clásico, un clásico del siglo XIX. Un traductor que tiene que documentarse de cada uno de los objetos que aparecen en ese libro a los que tiene que dar el nombre exacto que tenían en castellano en ese momento; que tiene que documentarse acerca de las costumbres, porque en muchas ocasiones uno no va a saber por qué ocurren determinadas cosas.

Hay una maravillosa nota al pie de la página de la última versión de La señora Bovary que hizo María Teresa Gallego. No recuerdo la nota con exactitud en este momento, pero explicita por qué en un momento determinado, un personaje tapa una copa con la mano para indicar que no le sirvan. Eso es el resultado de un proceso de documentación muy largo. Todo eso requiere una cantidad de trabajo antes de escribir la primera línea absolutamente tremendo, más todo el tiempo que luego lleva la propia redacción del texto, que no es simplemente copiar lo que pone en una lengua y copiarlo en otra, es resolver constantemente los problemas que eso plantea, pasar de una sintaxis diferente, pasar de una mentalidad distinta.

Carola: De momento, el Ministerio de Cultura ha aprovechado la presentación de este informe para informar de una serie de medidas que pondrá en marcha con el objetivo de mejorar el reconocimiento público de los traductores. Hablaban de la creación de una beca para ellos en la residencia de estudiantes, de la celebración de un encuentro de traductores y de otras iniciativas, pero entiendo, Carlos, que, además de todo eso, lo que vosotros necesitáis es que el mercado se regule para garantizar unas tarifas de decentes, que era lo que reivindicabas antes, y la liquidación de vuestros derechos de propiedad intelectual. No sé si vosotros tenéis alguna propuesta al respecto.

Carlos: Por supuesto que sí. Nosotros estamos muy agradecidos a las políticas del Ministerio en este momento. Efectivamente, están mostrando gran sensibilidad hacia el colectivo y quiero dejarlo expresamente dicho aquí, pero la historia nos dice que los verdaderos saltos en esta profesión se han dado cuando se han tomado medidas legislativas. El gran salto de la traducción se dio en 1987 con la ley de la propiedad intelectual, de la que ahora se cumple 30 años. Se están haciendo actividades para celebrarlo y se ignora que esa ley no se cumple. Entonces tenemos que asegurar que se cumpla.

Tenemos que hacer que los contratos que firmamos sean contratos legales y para eso hemos propuesto en muchas ocasiones la creación de una instancia administrativa que vise los contratos. No sería tan complicado porque los grandes grupos tienen modelos. Sería simplemente decirle a un gran grupo: este modelo de contrato no se atiene a la ley y por tanto no vale. Sería tan sencillo como eso y eso es apenas una modificación de la ley de propiedad intelectual. Igualmente sería muy sencillo establecer en la ley la necesidad del seguimiento de las ventas por medios tecnológicos. Hoy en día son muy fáciles.

Decía en una ocasión, o mencionaba el otro día en una presentación del informe Manuel Marín que, si somos capaces de seguir la pista de un huevo desde que lo ponen en una granja en Bélgica hasta que lo compramos en un supermercado de Cuenca, seguramente no debe de ser muy difícil seguir la pista de un libro cuando se vende en una librería. Simplemente pasarlo por un código de barras, que ese código de barras vaya a una base de datos a la que tengamos acceso los autores y los editores en tiempo real, y sepamos a la vez los dos que hemos vendido un libro. Y que el editor sepa que de ese libro le corresponde su 30 % y a nosotros nuestro 1 %. Simplemente eso y eso no puede ser muy difícil. Eso es una modificación que lleva un párrafo en una ley, no pedimos más. Es mucho lo que obtendríamos por muy poco trabajo legislativo.

Carola: Pues, Carlos Fortea, traductor y director de ACE Traductores, muchísimas gracias por atendernos.

Carlos: Muchas gracias a ti.

Carola: Y mucha suerte.

***

¿Os ha sorprendido algo? ¿Habéis sufrido condiciones similares a las que comenta Carlos Fortea? Podéis dejar más abajo vuestros comentarios con anécdotas y experiencias.

Espero que os haya resultado interesante y ¡nos leemos en la próxima entrada!

Translator Things: un vistazo a la subtitulación y al doblaje profesionales

12 lunes Jun 2017

Posted by enlalunadebabel in Congresos, Doblaje, Subtitulación, Traducción audiovisual

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BBO Subtitulado, doblaje, subtitulación, TAV, traducción audiovisual, traducir profesionalmente, Translator Things

Estaba nublado y soplaba un viento desagradable, un viento que me recordaba que la primavera aún estaba lejos. Me dirigí al sótano del Campus y entendí que no era la única en haber recibido aquella extraña llamada. La puerta estaba entreabierta y, encima de una mesa que había en la entrada, observé unos pequeños folletos con una inscripción en código binario que interpreté como AETI. No cogí ninguno porque me dio miedo alterar el espacio-tiempo, así que avancé dos pasos para dejarlos atrás. Respiré hondo. Nadie estaba aguantando el portón, pero permanecía abierto por una extraña fuerza. “¿Qué es lo que me ATRAE?”, me pregunté. Conté hasta diez, di un paso más largo que los anteriores y, de pronto, estaba allí. Aterrorizada, me di cuenta de algo verdaderamente insólito. Unos centímetros más abajo de los rostros de todos los humanos que allí se encontraban, aparecían una especie de caracteres en apariencia indescifrables. Entonces lo comprendí: ¡estaban subtitulados!

Así empieza la original reseña de Anna Varela Griñena para la AETI de la conferencia sobre traducción audiovisual organizada por Guillermo Parra en la Universitat Pompeu Fabra. Guillermo, profesor y subtitulador profesional, invitó a Begoña Ballester-Olmos (de BBO Subtitulado) y a servidora para que habláramos de los entresijos (y tejemanejes) de la subtitulación y el doblaje.

Tuvimos la suerte de que la conferencia, que tuvo lugar el 28 de febrero de 2017, pudiera grabarse, así que aquí la tenéis para todos aquellos que os la perdisteis. Además, disfrutamos de la participación estelar de Quico Rovira-Beleta, traductor de Star Wars, entre muchísimos otros, y Paula Mariani, profesora de traducción, expresidenta de ATRAE, vocal de DAMA y traductora de Modern Family, también entre muchos otros.

El objetivo era dar una pincelada a los aspectos profesionales de ambas modalidades de traducción audiovisual. En el caso de la subtitulación, ¿cómo se trabaja? ¿Qué se cobra? ¿Dónde están los clientes? En el caso del doblaje, Begoña nos contó de qué tipos de materiales dispone, nos enseñó algunos fragmentos de películas traducidas en su empresa y nos habló de algunas dificultades específicas. Todo la mar de instructivo (y no lo digo porque yo participara, ¿eh?).

También hubo un buen coloquio posterior a raíz de las preguntas de los asistentes. No os perdáis tampoco esta parte. Aquí os la dejo:

Por si queréis echarle un vistazo a mi presentación, os la dejo también mediante enlace para que podáis ir siguiendo mi intervención o, simplemente, la tengáis de referencia.

INICIARSE Y AHONDAR EN TAV

No quiero terminar sin dejar algunos consejos y recursos para traducción audiovisual. Sois muchos los que preguntáis cómo iniciarse y moverse en este mundillo, así que aquí van algunos enlaces útiles.

Másteres y cursos especializados en TAV

  • Máster en Traducción Audiovisual de ISTRAD.
  • Máster en Traducción Audiovisual (MTAV) en la UAB.
  • El curso de subtitulado de Yolanda Antón para AulaSIC.

Libros interesantes

  • Traducción para el doblaje y la subtitulación, Miguel Duro Moreno (ed.). Cátedra, 2001.
  • La traducción audiovisual: el subtitulado, Jorge Díaz Cintas. Almar, 2002.
  • El doblaje, Alejandro Ávila. Cátedra, 2005.
  • Introducción a la traducción audiovisual, Juan José Martínez Sierra. Universidad de Murcia, 2012.
  • Audiovisual Translation: Dubbing. Volume 1, Frederic Chaume. Routledge, 2012.
  • Audiovisual Translation: Subtitling. Volume 2,Jorge Díaz-Cintas y Aline Remael. Routledge, 2007.
  • Revista académica MonTI. El último volumen contiene artículos de Patrick Zabalbeascoa y… muy interesantes.

Artículos

  • Traducir películas de animación, en este blog.
  • Diez trucos de un buen traductor audiovisual, en este mismo blog (y, en general, buscando las etiquetas en el blog: TAV, doblaje, sutbitulación, audiovisual, etc.)
  • ¿Se puede vivir (bien) de la traducción audiovisual?, de Rafael López y, de hecho, todo su blog. No os perdáis los artículos en los que analiza los distintos programas de subtitulación.
  • ¿Cómo se subtitula profesionalmente?, de Eugenia Arrés. Y su segunda parte.
  • La traducción del humor en textos audiovisuales de Patrick Zabalbeascoa.

Varios

  • El canal The Translation Show de Rafael López y Damián Santilli. ¡Imperdible!
  • Grupo Traducción audiovisual (TRAG) en facebook.
  • La página de eldoblaje.com para consultar quién traduce qué o tener información sobre cursos varios.

Además de todos los profesionales mencionados en este artículo, también recomiendo seguir a aquellos especialistas en TAV que comparten sus vivencias y experiencias laborales (dificultades, gestión de trabajo, juegos de palabras, etc.) y de los que siempre se puede aprender: Javier Pérez, Alberto Fernández, Álvaro Méndez, Sara Hernández, Fernando Castillo, Ale Durán, Marta Baonza y tantos otros que sería imposible recopilar en una sola entrada.

Y ya para terminar, un breve apunte: acordémonos más de las buenas soluciones en traducción (audiovisual o no). Tendemos a criticar traducciones por las redes, pero tampoco cuesta nada elogiar aquellas soluciones que nos llamen la atención por lo creativas e ingeniosas que son, ¿verdad?

¡Hasta la próxima!

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Errores en traducción editorial y cómo erradicarlos

22 lunes May 2017

Posted by enlalunadebabel in Aprendizaje, corrección, Documentación, english, Errores, Inglés, Lengua española, Traducción, traducción literaria

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aprender a traducir, corregir textos, directrices traducción, errores al traducir un libro, errores de traducción, mejorar como traductor, ortotipografía, ortotipografía para traductores, traducción editorial, traducir diálogos

Hace tres años tuve la oportunidad de tener a mi primer alumno en prácticas. Recuerdo lo perdidos que íbamos los dos, pero también las ganas de aprender mutuas. Desde ese 2014 he tenido a varios alumnos más y juntos hemos descubierto muchas cosas. De alguna manera, con ellos he rememorado la etapa universitaria y he entendido sus miedos y frustraciones, su incertidumbre ante el futuro que les espera, pero también he aprendido con ellos y he visto otras formas de pensar y de enfocar un texto.

El trabajo de un tutor empresarial de prácticas va mucho más allá de pasar traducciones. Me gusta pensar que puede establecerse una relación personal y profesional duradera; en mi caso, hay alumnos con los que sigo contando para algunos encargos. Al final somos una mano amiga que les ayuda a la hora de dar el salto profesional.

Sin embargo, durante estos años también me he dado cuenta de que hay errores recurrentes que se cometen al principio de la andadura profesional y por eso he decidido recopilarlos en esta entrada. Y como ya sabéis que no me gusta que mi experiencia sea única o vaya a misa, he contado con la colaboración de Devadip Rivero y Gorinkai Rivas, ambos correctores, que le han echado un vistazo a estos errores y sus recomendaciones. Todos los ejemplos que encontraréis aquí son reales y para que no caigan en saco roto, también veréis enlaces para cotejar la información. Los encargos han sido principalmente de traducción editorial de novela juvenil y también de romántica contemporánea.

Así pues, ¡empecemos! Y espero que os sea útil a los que estáis empezando.

1. ERRORES DE FORMATO Y ORTOTIPOGRAFÍA

Cuando planteo una práctica, suelo redactar un pequeño texto con la información de la obra y los requisitos formales. Igual que sucedería con una traducción que nos encarga una editorial, es importante seguir las directrices que nos marcan sobre todo en cuanto al formato (tipo y cuerpo de letra, interlineado, sangrado, separación de escenas dentro de un capítulo) y al tono, estilo, etc. Y siempre les digo que, si la editorial no nos las marca, hay que preguntar: así lo hacemos bien desde un principio y no hay que retocarlo todo al final.

Muchas veces los alumnos pasan por alto estas directrices y luego hay que hacer un repaso doble para dejarlo como conviene. Sin embargo, este punto en sí no es tan problemático como lo es la ortotipografía y la traducción de los diálogos.

Un error recurrente es calcar siempre la aparición de la cursiva inglesa. Dependerá del contexto, evidentemente, pero muchas veces podemos optar por el entrecomillado con comillas angulares («»), que no inglesas (“ ”), que también es un error clásico. Hay que tener en cuenta que la cursiva enfática del inglés no es tan frecuente en nuestro idioma, sobre todo al marcar los pronombres personales: She did it.

Como comenta Gorinkai, en un texto literario es incorrección. En científicos, técnicos, libros de texto, etc. tiene su utilidad porque se trata de transmitir información claramente o recalcar puntos clave; en literaria tiene usos muy específicos y el énfasis no es uno de ellos. Hay que buscar otras fórmulas de énfasis. No es pecado alterar levemente el texto con ese fin (convertir un «what?» en «¿pero qué dices?» y trucos así).

No vale pensar «eso ya lo arreglará el revisor o el corrector de pruebas». No dominar esas cosas es un buen sistema para que no te encarguen más trabajo. Si se carga a los correctores con una montaña de minucias se les pueden escapar cosas más gordas por saturación, cuanto más correcto ortotipográficamente salga el texto de manos del traductor, mejor (y más imagen de profesionalidad se da).

Como decía antes, los diálogos son otro gran escollo. Yo me aprendí las directrices fijándome bien en novelas escritas en español y con manuales como el de Ramón Sol (Manual práctico de estilo. Urano, 1992).

No hace mucho, hice esta infografía con los usos principales con verbos dicendi, los verbos de habla, comparándolos con una versión original en inglés. Os la podéis descargar en PDF si queréis.

Aquí falta añadir el caso en el que el inciso no empiece por un dicendi. En estos casos lo mejor es cerrar con un punto la intervención y luego escribir el inciso empezando con mayúscula:

—Ven. —Me hace un gesto con la mano—. No tengas miedo.

Otra opción, si queremos que la primera intervención siga después del inciso (no con punto final sino con una coma, que irá detrás de la raya):

—Ven —me hace un gesto con la mano—, no tengas miedo.

No obstante, Gorinkai dice «yo intento evitar construcciones así porque estéticamente me resulta poco agradable ese «me hace» en minúscula no siendo un dicendi y habría usado la primera opción (al hacer una pausa con el inciso podemos considerar que separa dos oraciones independientes separadas con punto), o una reordenación». Esta opción quedaría así:

Me hace un gesto con la mano.

—Ven, no tengas miedo.

En cuestión de diálogo es importante recalcar que se escriben en líneas distintas. No van pegados al texto:

EN: He looked at me. «You must be starving.»

No reproduciríamos así:

Me miró. —Tienes que estar muerta de hambre.

Sino así:

Me miró.

—Tienes que estar muerta de hambre.

Y cuando una misma persona habla sin parar en varios párrafos, solo ponemos la raya en la primera intervención. Luego marcamos los otros párrafos con la comilla angular (»). De lo contrario parecerá que es otra persona la que habla, con lo que transformaremos un monólogo en diálogo. Lo explica muy bien Jimena Licitra en este artículo del blog de Cálamo y Cran.

La raya también se usa mucho en literaria con otro valor y no solo el de marcar un diálogo. Inglés y español coinciden en usarla cuando se hace un inciso en medio de una frase. En español, con las rayas pegadas siempre al inciso.

En cuanto a usos divergentes está el siguiente: en inglés acota incisos que son explicaciones, recapitulaciones o enfatizaciones y no se cierran si la frase termina con un punto. Para este uso, el español usa otras marcas: dos puntos, coma, punto y coma o puntos suspensivos. Reproduzco ejemplo de López Guix y Minett, autores del Manual de traducción inglés-castellano:

Ej. 1

EN: Ives, Stravinsky, and Bártok —these were the composers he most admired.

ES:  Ives, Stravinsky y Bártok: estos eran sus compositores más admirados.

Ej. 2

EN: «I ‘rite terribly little —about three poems a year,» Mr Larkin says.

ES: —Escribo poquísimo… unos tres libros al año —afirma Larkin.

Y también se usa en inglés para marcar la interrupción del discurso o la omisión de parte de una palabra. En español, esta omisión suele marcarse con puntos suspensivos. Otro ejemplo de López Guix y Minett:

EN: «Hello, Tim. It’s Dr. Thompson calling you back. If you’d—»

ES: —Hola, Tim. Soy la doctora Thompson. He recibido su llamada. Si quiere…

En general, pues, no se copian los signos de puntuación del TO. El español tiene reglas propias y hay que saber usarlas. Se dan errores como el de colocar la coma antes de «y» en oraciones coordinadas que comparten sujeto. Ej.: Fui con Paloma, y estuve encantado todo el rato.

La Oxford comma también es un error frecuente en enumeraciones. Lo que en inglés es «one, two, and  three»  debe quedar «uno, dos y tres». Muchos calcan esa coma y es fallo gordo.

 

2. EXCESO DE POSESIVOS

Cierto es que en inglés siempre queda clarísimo quién hace qué —algo especialmente útil en erótica cuando estás traduciendo una postura en especial— y que los posesivos y las partes del cuerpo son un binomio imprescindible. En castellano no sucede lo mismo. Hay momentos en que echamos de menos esa versatilidad que no nos da el «su», sí, pero evitemos emplear los posesivos cuando traduzcamos algo así:

EN: «Give me your hand.»

ES1: —Dame tu mano.

ES2: —Dame la mano.

López Guix y Minett lo dejan claro en su manual: el inglés hace un uso inflacionario de posesivos (The woman, in fact, holds her hands by her sides and tilts her head at an angle of five and a half degrees. Her hair falls just to her shoulders). En español hacemos un uso más reducido, solo cuando es necesario denotar posesión (En realidad, la mujer tiene las manos junto al cuerpo y ladea la cabeza en un ángulo de cinco grados y medio. El pelo le llega a los hombros).

 

3. REPETICIÓN DE NOMBRES PROPIOS 

En general, el inglés tolera mejor las repeticiones. Es preferible usar pronombres cuando se pueda u omitirlos si fuera suficiente con la adjetivación.

En los diálogos hay que pasar la podadora abundantemente, dice Gorinkai, y coincido plenamente. Siempre digo que es donde convergen la traducción editorial y la audiovisual. Los diálogos tienen que sonar naturales y creíbles.

EN: «Look, Frank, maybe…»

ES: —Mira, quizá… (Frank ya sabe que le están hablando a él; nosotros no tenemos la costumbre de estar repitiendo todo el rato el nombre de nuestro interlocutor, así que trasladar los nombres crea diálogos nada naturales).

Y lo mismo sucede con los pronombres personales. En inglés la presencia del pronombre personal es obligatoria en función de sujeto, pero en español suele ser innecesario gracias al morfema que indica persona en el verbo. Lo explicitamos para deshacer ambigüedades o dar un valor enfático o expresivo.

 

4. ERRORES ORTOGRÁFICOS, GRAMATICALES O DE SINTAXIS

Veamos en este primer cajón de sastre algunos de los errores comunes en cuanto a gramática, sintaxis y ortografía:

  • Muchas traducciones abusan de las oraciones pasivas tan típicas del inglés. «Fue diagnosticado de cáncer» será más natural expresado así: «Le diagnosticaron cáncer». Gorinkai añade en este punto: «el uso de la pasiva es un buen recurso para dar tono arcaizante en novelas de ambiente medievaloide, pero que se quede en esas».
  • Aún así en la mayor parte de los casos es «aun así».
  • Las comas del vocativo son las grandes olvidadas.
  • Hay confusión con la coma antes y después de «pero» y «sino».
  • Y también hay confusiones con las comas antes de las subordinadas: ya que, puesto que, aunque, etc.
  • «Quizá» y otras oraciones que indiquen supuestos, ruegos, deseos, posibilidades van con subjuntivo. Ej.: Quizá es buena idea. Quizá sea buena idea.
  • OR en inglés con valor de negación es NI en español. Ej.: No fui al cine, ni al teatro ni a playa. Ojo a un detalle importante de intercambio de conjunciones. Muchas veces, lo que en inglés es «A and B», en español debe ser «A o B», y un «A or B» debe ser «A y B». Hay que vigilar bien los contextos.
  • No abusemos de adverbios terminados en -mente: rápidamente y lentamente, p. ej., pueden ser deprisa y despacio. En inglés suele haber profusión de adverbios terminados en -ly, pero en español hacemos un uso más moderado de los adverbios terminados en -mente.
  • Evitemos también las redundancias del tipo: ¿Qué es lo que te pasa? ¿Qué es lo que quieres? ¿Qué es lo que te dijo? Podemos ser más directos con: ¿Qué quieres? ¿Qué te pasa?

 

5. CALCOS, FALSOS AMIGOS Y AUTOMATISMOS VARIOS  

¿Por qué eso de automatismos? Aunque es cierto que los errores siguientes pueden deberse a un desconocimiento del idioma del TO, creo que también pueden darse casos motivados por las prisas, por no cotejar y por dejarnos llevar por lo que nos sale primero (tal vez porque se parece al inglés, en este caso).

Veamos algunos de estas palabras o expresiones que nos dan algún quebradero de cabeza que otro:

  • Able to: no siempre es «ser capaz de» sino simplemente «poder».
  • At the end of the day: no es al final del día, sino «al fin y al cabo».
  • Builders: no es «constructores». En inglés, builders suelen ser los albañiles. En castellano reservamos «constructor» para el dueño de la empresa que rara vez se ensuciará las manos.
  • Can feel, can hear, can see…:En lugar de «poder sentir, etc.» bastaría con «oír, sentir, etc.». Muy importante a la hora de dar naturalidad a los diálogos. «Can you hear me?» jamás será «¿Puedes oírme?» sino «¿Me oyes?».
  • Collapse: no es colapsar sino derrumbarse, desmoronarse, caer, etc.
  • Devastating: en español se dice devastador para una catástrofe normalmente relacionada con la naturaleza: «El terremoto tuvo efectos devastadores». No se usa para sentimientos, aunque en inglés utilicen devastating o devastated. Ej.: «Me dijo unas palabras devastadoras» o «Me sentí devastado/Fue devastador». MEJOR: «Me dijo unas palabras muy duras» y «Me derrumbé. Me sentaron muy mal/Estaba desolada».
  • Dramatic: solo en ciertos contextos es «dramático». Más a menudo suele tener el sentido de «espectacular» o algo igual de superlativo.
  • Emotions: vamos directos a «emociones» y nos olvidamos de «sentimientos», que seguramente refleja mejor el sentido. Y este caso nos lleva a un clásico: Sense and Sensibility, que no es Sentido y sensibilidad, sino Sensatez y sentimiento.
  • Expresiones de tiempo: in a minute, [I haven’t seen him] in a year y similares. Seamos específicos con: desde hace, durante, dentro de.
  • Give me a minute, wait a minute, etc.: en español esperamos un momento, un rato.
  • Hear/listen y oír/escuchar. Aquí le cedo la palabra a Xosé Castro: «Cada vez se usa más el segundo verbo con el sentido del primero. Como dice el lexicógrafo Martínez de Sousa, para oír sólo es necesario tener oídos sanos, pero para escuchar, debe prestarse atención, debe «querer oírse». García Yebra lo resuelve al recordar una anécdota que le sucedió mientras daba una conferencia: «En cierto momento, se levantó una señora que estaba al fondo del aula y dijo ‘Señor García, aquí atrás no se le escucha’.» García respondió: «Si han venido a la conferencia es porque me escuchan, lo que ocurre es que no me oyen». Estos son unos ejemplos de mal uso extraídos de la prensa española de esta semana: Se escucharon unos disparos. / Podían escucharse voces supuestamente fantasmales».
  • Ironically: muchas veces se traduce automáticamente como «irónicamente» cuando es «paradójicamente». Diferencia entre ambos. Paradójico = algo que parece no tener lógica; irónico = dicho con burla, sorna, sarcasmo. Que nieve en primavera es paradójico, pero no irónico (no hay sarcasmo).
  • Need: no siempre es necesitar. De hecho, suele referirse a «tener que». We need to talk = tenemos que hablar. *Necesitamos hablar.
  • Office: cuando se refiere a toda la planta de la empresa o a toda la empresa es «oficina», pero cuando se refiere a la habitación de uno de los empleados es «despacho». Ej.: Hoy fui a trabajar a la oficina y al llegar vi que me habían cambiado a un despacho más pequeño.
  • Once, como en once I got his attention, que en lugar de «una vez tuve su atención», muy calcada, es mejor usar un «cuando» o «en cuanto».
  • Realize: no siempre es «darse cuenta de que». Esta expresión se usa muchísimo en estas novelas, conque conviene buscar sinónimos e incluso fijarse mejor, ya que a veces ni siquiera significa «darse cuenta de que». Observar, fijarse en, percatarse de que, etc.
  • Share: se calca con «compartir» cuando muchas veces nos referimos a «contar», «explicar», etc.
  • Slide: mejor no traducirlo por «deslizar» (o no constantemente). Ej.: *Deslizó su mano por debajo de mi ropa interior. Mejor: Introdujo/metió la mano por debajo de la ropa interior.
  • The fact that: la traducción literal es «el hecho de que», pero este circunloquio sobra la mayor parte de las veces. Ej.: El hecho de que= Que Juan apareciera en mi casa…

Y ya que antes hablábamos de cosas superlativas, ¿no os parece que los diminutivos y superlativos han desaparecido de las traducciones? Se tiende muchas veces a calcar directamente y usar «pequeño» o «grande», cuando podemos encontrar soluciones mucho más creativas.

EN: I’ve got a big problem

ES1: Tengo un gran problema.

ES2: Tengo un problema gordo. / Tengo un problemón.

 

6. REFERENCIAS CULTURALES

Cuidado con falta de documentación. Sé que es una asignatura que no suele hacer gracia en la carrera, pero es muy útil al trabajar. Hay que buscar todo lo que nos chirría. La única solución a largo plazo para este tipo de errores es culturizarse mucho, leer (por vicio) en inglés, ver las películas y las series en V.O… Cuanto más conozcamos la cultura fuente menos caeremos en esos fallos (a veces es cierto que no se puede uno documentar si ni siquiera sabe que hace falta documentarse).

Ej. 1

Aquí tenemos una referencia clara a la universidad de Brown. La mayúscula nos tendría que haber dado una pista:

EN: “I have this old Brown T-shirt that was stuffed in my gym bag.”

ES1: —Tenía esta camisa marrón y vieja en la mochila del gimnasio

ES2: —Tenía esta vieja camiseta de Brown en la mochila/bolsa del gimnasio.

Ej. 2

Los alimentos, productos de higiene y similares también pueden suponer un problema. Siempre dependerá del contexto, claro, pero debemos evitar traducirlos por una marca española que nos pueda sacar de la novela. ¿Sería creíble hablar del arroz La Fallera o de la harina Hacendado en un supermercado de Boston? Pues eso. Lo esencial, no obstante, es saber qué son para evitar meteduras de pata.

Veámoslo en este fragmento original:

El refresco (soda) del que hablan es una lata de Dr. Pepper que sirve de tema de conversación entre los protagonistas. La estudiante lo resolvió de esta manera:

Traducido así, parece que la protagonista ha comprado una Coca Cola y una barrita energética de marca Dr. Pepper. En un principio no parece que afecte mucho a la historia, pero es un error de interpretación del original. Una sencilla búsqueda en Google nos dice que Dr. Pepper es un refresco.

 

7. PROBLEMAS CON LA FRASEOLOGÍA

Veamos algunos errores al trasvasar ciertas expresiones, frases hechas o modismos:

1. With a vengeance: no es «con venganza» sino «con ganas, con fuerza, a lo grande». Por ejemplo, una frase que no tiene nada que ver con la venganza: I thought I’d lost that cold, but it came back with a vengeance! I feel terrible!

2. Hand it to someone: otro gran desconocido. Y fijaos también en el uso de esa raya en inglés.

EN: I had to hand it to her, though—she gave a good sales pitch.

ES1: Tuve que darle la mano —dio un buen discurso sobre ventas.

ES2: Tenía que reconocerlo: había dado un buen discurso de ventas.

3. Get the best of someone no es recibir lo mejor de alguien. Veamos el siguiente ejemplo real con un poco de contexto: el protagonista va hecho unos zorros.

EN: «It was a bear,» Kol says. «I guess it got the best of me.»

ES1: —Ha sido un oso —dice Kol—. Supongo que se ha llevado lo mejor de mí.

ES2: —Ha sido un oso —dice Kol—. No he podido con él // Ha sido más fuerte que yo.

4. Otras expresiones que a veces se calcan son las de can’t…, que no se pueden traducir literalmente:

  • Can’t be bothered: no molestarse, no dar la gana.
  • Can’t help: no puedo evitar/es superior a mí.
  • Can’t get enough: no me canso de.
  • Can’t tell the difference: no distingo, no veo en qué difieren.

 

8. PROBLEMAS CON LA INTERPRETACIÓN GENERAL DEL ORIGINAL

A veces entra en juego el desconocimiento del inglés, ya sea porque no hemos visto jamás una palabra o giro determinado, o porque esa expresión se parece mucho a otra que sí conocemos o porque se trata de una palabra polisémica y tal vez tiene un sentido distinto al más habitual. Ante algo así, para empezar, hay que leer mucho en inglés (o en alemán o francés o el idioma desde el que traduzcáis) para ir ampliando el vocabulario. Y, una vez más, es necesario fijarse siempre en el contexto.

Si dudamos, recurramos a un buen diccionario, sea monolingüe o bilingüe, pero sabiendo buscar bien. No nos podemos quedar con la primera acepción. Un buen monolingüe nos dará toda la información relativa al término y un buen bilingüe ofrecerá buenos ejemplos que nos ilustren las diferentes traducciones de la palabra.

Veamos algunos ejemplos reales de errores de traducción por polisemia:

Ej. 1 

Draw no es solo dibujar, tiene muchas acepciones. En el siguiente ejemplo, además, va acompañado de preposición. Puede significar sacar, extraer, suscitar y hasta desenfundar si es un arma.

EN: His kiss is searching; it holds a question and hi slips move over mine as if he intends to draw out my answer.

ES1: Su beso es minucioso, contiene una pregunta y sus labios se mueven por los míos como si intentara dibujar una respuesta.

ES2: …como si quisiera sonsacarme/obtener una respuesta.

Ej. 2

EN: But fear hovers over me, like a shag that won’t fly far away from its young.

ES1: Pero el miedo se cierne sobre mí, como un cormorán que no vuela lejos de su juventud.

ES2: …como un cormorán que no vuela lejos de sus crías.

Ej. 3 

Pants pueden ser pantalones, braguitas y también jadeos.

EN: Eventually, my pants became breaths, and the rise and fall of Chase’s chest

ES1: Al final, las bragas estaban empapadas, y Chase redujo el ritmo al mismo tiempo que…

ES2: Al final, mis jadeos volvieron a ser respiraciones más sosegadas…

Ej. 4 

Pet puede ser una mascota o el verbo acariciar.

EN: She got closer to the horse and pet him over the fence.

ES1: Se acercó al caballo y le dio de comer un animalito por encima de la zanja.

ES2: Se acercó a la valla y acarició al caballo. / Se acercó al caballo y lo acarició por encima de la valla.

Ej. 5

EN: “You’re right.” He lies back down. “They need me, and I need them, too.

ES1: —Tienes razón. —Miente echándose atrás—. Me necesitan y yo a ellos también.

ES2: —Tienes razón. —Vuelve a tumbarse—. Me necesitan y yo a ellos también.

Ej. 6

EN: […] to give him a comfortable hut beside a hunting ground rich with game.

ES1: […]para darle un refugio agradable junto a una buena zona de caza con juego.

ES2: […] para darle una cabaña junto a una buena zona de caza con animales de presa/presas abundantes.

Ej. 7

EN: He pushes through the bear hide that drapes across the doorway to his hut, pulling me in behind him.

ES1: Empuja al oso oculto que adorna la puerta hacia su cabaña, poniéndome detrás de él.

ES2: Empuja la piel de oso que hace las veces de puerta de la cabaña y me hace entrar tras él.

Ej. 8

Aquí ha habido confusión por la polisemia de tear. Tear es «lágrima» y como verbo es «rasgar», «desgarrar», etc.

EN:  I notice her knee protruding through a tear in her pants.

ES1: Por una lágrima que le cae en los pantalones, me doy cuenta de que sobresale una rodilla.

ES2: La rodilla le sobresale por el roto que lleva en el pantalón.

Ej. 9

EN: I hear the laughing sound of running water—the spring must not be far.

ES1: Empiezo a pensar en volver cuando oigo el sonido alegre del agua que corre —la primavera debe de llegar pronto.

ES2: Empiezo a pensar en volver cuando oigo el sonido alegre del agua; el manantial no debe de andar muy lejos.

Otras veces el error viene dado por una similitud. Imagino que, con el turbo puesto, uno no se fija como debiera en el sentido de la frase. Aquí van un par de muestras:

Ej. 1: Imagino que ese timers despistó al traductor en este caso.

EN: A few old timers had straggled in and staggered out throughout the day.

ES1: Los relojes de arena habían empezado y acabado varias veces.

ES2: Unos ancianos habían entrado y salido/habían ido y venido a lo largo del día.

Ej. 2: ¿Tal vez confundió flat con «flato»?

EN: Flat on my stomach, I extend my arms. Kol takes my hands.

ES1: Con pinchazos en el estómago, extiendo los brazos. Kol me coge las manos.

ES2: Tumbada bocabajo, extiendo los brazos y Kol me coge las manos.

Creado por Freepik

 

9. CUESTIONES ANATÓMICAS

9.1. Errores básicos de traducción: me gustaría pensar que se deben a las prisas o a un lapsus, porque no es infrecuente encontrar errores básicos de traducción de partes del cuerpo.

Ej. 1

EN: to pull the sling from around my waist and load it with the rock she just threw at me.

ES1: Sea lo que sea, no se imagina que me voy a sacar una honda de la muñeca y la voy a cargar con la piedra que me acaba de lanzar.

ES2: …me sacaré una honda de la cintura y usaré la piedra que me acaba de lanzar.

Ej. 2

EN: All my focus is on my toes pressing into the rock, finding a foothold. Then another. The climbing gets easier.

ES1: Dirijo toda mi atención al tobillo buscando un punto de apoyo. Luego otro. Se hace más fácil escalar.

ES2: Me centro en los dedos del pie/la punta del pie y busco un punto de apoyo. Luego otro. Así se hace más fácil escalar.

9.2. Errores por imprecisión (y por calcar el inglés):

  • Back of the hand: mejor «dorso» y no parte trasera de la mano, opuesta a la palma. Y, volviendo a los modismos, ojo a lo siguiente: los anglos conocen algo «como the back of his hand» y nosotros «como la palma de la mano».
  • Back of the head: la gran mayoría de las veces se refiere a «nuca» y no solo parte trasera de la cabeza.
  • Back of the leg: muchas veces son las «corvas», las «pantorrillas», depende.
  • «Poner las manos en jarra» por She put her hands on her waist en lugar de «poner los brazos en jarra».
  • Knot in my stomach: en español el nudo suele ser en la garganta.
  • Skip a beat (del corazón): Ni siquiera es anatómico, muchas veces puede ser llevarse un sobresalto, quedarse helado…

Marco aquí también el uso inadecuado de «mesarse la barba/el cabello». Mesarse es arrancarse o tirarse del pelo. La gran mayoría de las veces el texto se refiere a «atusarse», «tocarse», «acariciarse» o simplemente «pasarse la mano por el pelo».

9.3. Alargamientos:

  • Tenía las manos apretadas formando puños, cerró los dedos en un puño, etc. ☛ cerrar los puños o apretar los puños
  • Sus ojos se dirigieron hacia la puerta y luego se bajaron hasta los zapatos ☛ Miró… y luego bajó la vista a/se fijó en…
  • Paseó los ojos por la presencia del hombre que acababa de entrar ☛ Miró al hombre que acababa de entrar.

9.4. Cuando las partes del cuerpo tienen vida propia:

  • Sus rodillas cayeron sobre la alfombra ☛ Se arrodilló…
  • Su rostro se endureció y sus labios se apretaron ☛ Se le endurecieron las facciones/la expresión y apretó los labios.

 

10. MOVIMIENTOS Y ACCIONES

A veces parece que, por querer ser muy literales (tenemos miedo a despegarnos del texto) o porque nos parece que un verbo más sencillo no queda lo bastante «literario», usamos expresiones y circunloquios innecesarios para muchas acciones. Veamos algunos:

  • Rodeos innecesarios para no usar «acercar»: «Atravesó la habitación hasta llegar a la mesa», «Eliminó la distancia que los separaba y la besó».
  • Para «negar con la cabeza» y «asentir» se observan formas tan dispares como «sacudir la cabeza», «zarandear la cabeza», «mover la cabeza de modo afirmativo».
  • Parece que desaparecen verbos tan concisos como «meter», «sacar» y «quitar» y aparecen «extraer», con lo que se redactan frases como: «Se extrajo la cartera» o «Se extrajo los pantalones».
  • Los «subir», «bajar», «entrar» y «salir» se calcan también del inglés: «Fue arriba a buscar una camiseta», «Ascendió al dormitorio», «Se despidió y se fue dentro».

 

11. EDIFICIOS Y MOBILIARIO

Otro punto en el que encontramos confusión es al hablar de edificios. Por ejemplo, ojo con despistarse con story, que según el contexto puede ser «planta» (de un edificio). También en el caso de first floor. Si el texto es británico, será «primer piso»; si es estadounidense será «planta baja». (Y de ahí correlativamente con second, third…). La planta baja en textos de RU es ground floor.

Y como error recurrente, no me olvido del caos que suele haber en las puertas. No nos podemos «detener bajo el umbral» o «apoyarnos en el umbral» porque «umbral» es la parte inferior (igual que «dintel» es la superior), sino que nos apoyamos en el marco de la puerta, por ejemplo.

Y, por último, no sé si por confusión misma de sofa, couch y armchair, hay confusión con sofá y sillón: el sillón es de una plaza y el sofá, de dos o más. Sería incorrecto decir «Me acosté en el sillón a su lado para leer un rato», a no ser que se trate de personas diminutas.

 

LA PREGUNTA DEL MILLÓN

Elvira Cámara, en Hacia una traducción de calidad, dice: «De poco o nada sirve toda la teoría escrita o por escribir sobre traducción [y para establecer qué es y en qué consiste una buena traducción] si nos olvidamos de lo que, quizá por demasiado evidente, es fácil dejarse atrás: el fin último de la traducción es trasladar el texto a aquellos que no pueden acceder a él en su forma original». Y al final eso es a lo que debemos aspirar, a que nuestro texto sea bueno, correcto y que el lector meta lo reciba de la misma forma que el lector origen.

«La calidad de una traducción depende directamente de la persona que la realiza. Para llevar a cabo una buena labor, el traductor debe tener un buen conocimiento de ambas lenguas y culturas. […] En opinión de García Yebra, dominar dos idiomas es imposible, pues ya es difícil conocer absolutamente la propia lengua debido a que está siempre evolucionando. Suponiendo que fuera posible, el bilingüismo cuenta con el agravante de que la mezcla de estructuras y las interferencias lingüísticas son prácticamente inevitables. Estas limitaciones no son un inconveniente para que se pueda dar la figura de un buen profesional. El único requisito que debe reunir es que sea un “maestro de su propia lengua”».

Entonces, la pregunta del millón: ¿Cómo mejorar? ¿Cómo evitar estos errores en nuestras traducciones? No hay una receta milagrosa y, como se ha dicho alguna vez, los traductores somos como el vino porque mejoramos con los años. Y así es. El tiempo y la práctica nos va dando herramientas y bagaje para crecer como profesionales, aunque no seamos perfectos y podamos meter la pata.

Sin embargo, sí podemos hacer algo desde ya para mejorar:

  1. Leer mucho en nuestra lengua materna. Aunque dominemos la lengua extranjera, ¿de qué nos va a servir si no sabemos escribir o trasvasar esa información correctamente a nuestra lengua?
  2. Leer mucho y ver material audiovisual en inglés (o en vuestra lengua de trabajo). Es la forma de aprender vocabulario y familiarizarnos con aspectos culturales que luego puedan aparecer en nuestras traducciones.
  3. Saber utilizar los diccionarios, tanto monolingües como bilingües, y no quedarnos nunca con la primera acepción que aparezca. Fijémonos bien en los ejemplos de uso.
  4. No olvidar que el contexto manda. Siempre. Esto es especialmente útil en casos de polisemia, como hemos visto en los ejemplos, pero también para determinar el lenguaje que debe usarse si se trata de textos de otra época o saber darle el tono apropiado al conjunto de la traducción.
  5. Asistir a seminarios y charlas, leer artículos de traducción y, en definitiva, estar al día en cuestión de idioma.

Y con esto me despido hoy. Espero que la entrada os haya parecido útil. No olvidéis escribir si queréis dejar algún comentario al respecto o queréis proponer algún consejillo más.

¡Ah! Os recuerdo que Bab.la organiza el concurso con las 100 mejores cuentas de twitter, páginas de facebook y blogs sobre idiomas y estoy nominada en dos categorías. Si queréis votarme, podéis dejar aquí vuestro voto para mi cuenta de Twitter (@Scheherezade_SL) y aquí para la página de Facebook, Las 1001 traducciones.

¡Hasta la próxima!

***

Bibliografía útil:

  • Ana Durante. Guía práctica de neoespañol. Enigmas y curiosidades del nuevo idioma. Debate, 2015.*
  • Elvira Cámara Aguilera. Hacia una traducción de calidad. Técnicas de revisión y corrección de errores. Grupo Editorial Universitario, 1999.*
  • Esther Morillas y Jesús Álvarez (eds.). Las herramientas del traductor. Ediciones del Grupo de Investigación Traductología. Málaga, 2000.
  • Juana Rosa Eugenio Galván y Karina Socorro Trujillo. Tratamiento de las discrepancias ortotipográficas inglés-español en Revista Nebrija.
  • Mariana Orozco. Traducción del inglés al castellano. Materiales de introducción a la traducción general directa. Universitat Autònoma de Barcelona, 2007.*
  • Ramón Sol. Manual práctico de estilo. Urano, 1992.*

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