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En la luna de Babel

~ Blog sobre lenguas y traducción

En la luna de Babel

Publicaciones de la categoría: Lengua española

Sexo oral y escrito: argot, eufemismos y etimología

15 martes Jul 2014

Posted by enlalunadebabel in Etimología, Lengua española

≈ 30 comentarios

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argot sexual, disfemismos, etimología, eufemismos, lenguaje sexual, palabrotas, sexo, sinónimos, tabú

Cuando hablamos de tabús casi lo primero que nos viene a la cabeza es el sexo. Puede que en ningún otro campo haya tanta jerga y tantos eufemismos como en el sexo y el erotismo; tantas maneras de nombrar lo innombrable.

Es muy difícil pensar en el lenguaje sexual sin ser consciente de todas las implicaciones que existen, incluso a nivel personal. Por ejemplo, si una persona usa muy pocas palabras sexuales o las evita directamente se le tilda de puritano o mojigato, pero si las emplea en exceso es alguien malhablado, obsceno, indecente, etc. Como afirma José Santaemilia, el sexo es quizá el discurso que más nos construye como seres ideológicos.

Ya habíamos hablado en este blog de cómo maquillamos la realidad con los eufemismos en castellano y cómo edulcoramos las cosas en inglés. Habíamos tratado las cuestiones políticas, económicas y hasta las más cotidianas. Ya era hora de abordar los eufemismos en el lenguaje sexual. Y como no solo de eufemismos y sinónimos vive el hombre, veremos también la etimología de algunos de los términos sexuales más comunes. Nunca te acostarás sin saber algo más.

A vueltas con la Biblia

Si el lenguaje sexual es delicado de por sí en nuestro día a día, aún más en la Biblia, el texto sagrado por excelencia (y ya sabéis que sexo y religión no maridan bien). Hay varias anécdotas al respecto, pero hay dos que me llaman la atención en cuanto a tabús y eufemismos.

Tom Cutler (a través del traductor Jofre Homedes) explica en Azotes y caricias (2013) que el Antiguo Testamento está repleto de alusiones sexuales en general, empezando por una de sus prohibiciones más famosas, «No cometerás adulterio» (el séptimo mandamiento). Por desgracia para un impresor de la Biblia, en 1631 el error de un cajista provocó la omisión de la palabra «no», con lo que la frase pasó a ser «Cometerás adulterio». El impresor fue multado y tuvo que reducir los libros a pulpa. En 2010 se puso a la venta por 89 500 dólares uno de los pocos ejemplares restantes de lo que muchos llaman la Biblia viciosa.

Eso le pasó a un cajista y fue un error, pero se ve que a los traductores de la Biblia algunas cosas les daban cierto apuro y encontramos uno de los primeros eufemismos. En el Génesis 47, 29 se dice: «Cuando los días de Israel tocaron a su fin, llamó a su hijo José y le dijo “Si he hallado gracia a tus ojos, pon tu mano debajo de mi muslo y hazme ese favor y lealtad; no me sepultes en Egipto”».

Los traductores lo habían suavizado un poco al convertir «pene» en «muslo». En esa época existía la idea de que si alguien hacía un juramento solemne y daba falso testimonio, sus testículos corrían peligro. De hecho, aquí se podría establecer una relación más: «testamento» y «testificar», que parecen compartir raíz con «testículo». Sin embargo, en delcastellano comentan que, en realidad, la raíz es la de tres y la de stare: el testigo es la tercera persona que hay en una situación delicada.

Al final, a la Biblia tendrán que ponerle unos adhesivos como se está empezando a hacer en el caso de las novelas eróticas.

¿Advertencia o estrategia publicitaria? Tal vez lo segundo.

¿Advertencia o estrategia publicitaria? Apostaría por lo segundo.

Argot sexual, eufemismos y disfemismos

Que las palabras son poderosas no es algo que lingüistas, traductores y demás amantes de lo escrito nos saquemos de la manga para justificar nuestras pulsiones (que también). El cerebro procesa las palabrotas —incluidas las sexuales— en las zonas más primitivas, las que gestionan las emociones y el instinto. De ahí viene el automatismo de soltarlas cuando te das un golpe en el dedo con la pata de una mesa, por ejemplo. La parte del cerebro en la que residen estas palabras es el hipotálamo.

Las palabrotas sexuales poseen un gran componente emocional; todo indica que estas «guarrerías» van ligadas al deseo y pueden tener un efecto estimulante en la pareja. Unos estudios han descubierto que esas palabras tan directas se graban más en la memoria que otras que no son sexuales ni emocionales, y provocan un efecto físico no solo en quien las oye, sino en quien las dice.

No obstante, las palabras que conforman el argot sexual están mucho más connotadas y, en muchos casos, son más graciosas que sus equivalentes más explícitos. Parece que no solo hay abundancia de eufemismos (grosso modo, palabras que embellecen el referente), sino también de disfemismos (palabras que las afean, como cuando llamamos «matasanos» a un médico o «loquero» a un psicólogo), pero esto lo veremos a continuación.

Eufemismos

El lenguaje tabú

Francisco Sánchez Benedito en su artículo «Eufemismo y fraseología sexual en inglés» (en The Language of Sex: Saying and Not Saying) nos explica de maravilla qué es y cómo funciona el lenguaje tabú y los eufemismos. Nos dice que en casi todas las lenguas hay palabras obscenas que se consideran indecentes y ofensivas para la moralidad sexual aceptada. En inglés, estas obscenidades también se llaman four-letter words, porque la mayoría tienen cuatro letras: to fuck, to come, to blow, to wank, cunt, cock, etc.

Aunque el rechazo social es evidente, el lenguaje tabú cumple unas funciones sociales muy definidas:

  1. Ahuyentar los males, como en el caso de los gritos obscenos del populacho romano a los generales triunfadores. Aunque hoy está en desuso, aún oímos expresiones como «¡Qué bien juega, el hijo de puta!».
  2. Expresar una agresión, humillación o insulto: son of a bitch, fucking bastard, silly bitch, asshole, motherfucker, etc.
  3. Expresar humor, que a menudo esconde el deseo de provocar o insultar  un determinado colectivo.
  4. Expresar excitación, como en el caso del lenguaje obsceno empleado por los amantes en el acto sexual.

Claro que, como explica Sánchez Benedito, a veces el término se desgasta tanto que termina por quedar vacío de significado, como ocurre con fucking. Para traducir estos términos habrá que tener en cuenta todo esto. Para un ‘Where’s the fucking paper?’ no hace falta un «joder» o el recurrente «puto», basta con un «¿Dónde está el dichoso papel» si se quiere o bien cambiarlo de sitio, por ejemplo, con un «¿Dónde leches está el papel?». Tampoco ahondaré en esto, puesto que ya lo abordé en un artículo sobre el lenguaje soez.

Como las obscenidades básicas no son socialmente aceptables, se buscan otras palabras que no hieran los oídos de las personas decentes, los eufemismos: decir «miembro» (the male member) en lugar de «pene» o «polla» (cock, prick, dick) o «acostarse» (to sleep with) en lugar de «follar» (to fuck).

El disfemismo también oculta la obscenidad, pero resalta los aspectos más grotescos o humorísticos de la palabra tabú, como cuando decimos «estar con el tomate» en lugar de decir que nos ha bajado la regla (en inglés, to have the painters in).

Lo curioso de todo es que, probablemente, muchas obscenidades nacieron como eufemismos: cock, usado ya por Shakespeare, procede del nombre dado al grifo de un barril en forma de cuello de gallo, de modo que tal vez empezó a usarse de forma eufemística en el siglo XVII.

Puede que hasta to fuck (cuya etimología se desconoce y se usa desde el siglo XVI) naciera como eufemismo, ya que podría estar relacionado con el latín pungere («pinchar») o con el francés foutre (del latín futuere) y el alemán ficken, con el significado primario de «golpear» y el secundario de «copular».

a) El acto sexual

Entremos ya en materia. Pongamos por ejemplo el acto sexual en toda su variedad: se llama «apareamiento» en zoología, «cópula» o «coito» entre los científicos, «acostarse» en registro informal, «relaciones íntimas» en los tribunales y en el bar encontramos todo un sinfín de términos, como «joder», «follar», «tirarse a alguien», «echar un polvo», «chingar», etc.

Y las etimologías son diversas también. Caso curioso es el de «follar», documentado desde 1732 con el significado de «soltar con fuelle»; en 1800 pasó a significar «soltar una ventosidad» y a partir de principios del siglo XX ya se documenta como «practicar el coito». Puede ser un simple doblete de «hollar» («pisar», como se hace con las uvas para obtener vino. En catalán existe el término coloquial «pitjar» en el mismo sentido que el castellano actual). Por su lado, Coromines, eminencia en etimología, dice que «hollar» viene de fullare.

Bebida espirituosa de nombre chocante para los españoles. El nombre se debe al apellido del dueño.

Bebida espirituosa de nombre chocante para los españoles. El nombre se debe al apellido del dueño.

La otra posibilidad es que «follar» venga de, o al menos esté relacionada con «folgar», que equivale a «gozar», como puede leerse en este párrafo de «La Celestina»: «…o me fingiré loco, por mejor gozar deste sabroso deleyte de mis amores, como hizo aquel gran capitán Ulixes por evitar la batalla troyana y holgar con Penélope su mujer».

En cualquier caso, está muy presente en nuestro idioma, junto con muchos otros vocablos y expresiones:

Abrir la almeja Azucarar el churro Beneficiarse
Cabalgar Calzarse Cepillarse
Dar candela Darle al tema Echar un casquete
Echar un polvo Encamisar el cilindro Endiñar
Ensartar Galopar Hacer el meteysaca
Jincar Llevar al huerto Meterla en caliente
Mojar el churro Montárselo Ñaca ñaca
Pasar por la piedra Plantar el nabo Poner mirando a Cuenca
Pulir la cacerola Regar la lechuga Remover el puchero
Revolcarse Romper muelles Sacar las telarañas
Taladrar Vaciar el cargador Zumbarse

Con respecto a los tabús y eufemismos, igual que cuando se habla de terminología general, es importante tener en cuenta de qué país estamos hablando. En Latinoamérica se usan con sentido sexual palabras que aquí carecen de esa connotación («coger», «tirar», «bicho», «concha», etc.). Un ejemplo gracioso es que en México suelen llamar «blanquillos» a los huevos (de gallina) para evitar la confusión con los masculinos.

b) El pene

Seguimos con el pene, del que se conocen más de cien términos latinos como vomer (arado) o penis, que significa «cola». Curiosamente, la cabeza de este órgano se llama «glande», del latín glans, «bellota». Todo está relacionado.

En cuanto a «polla», bueno, se dice que el pene y los testículos parecen un ave (los testículos serían las alas). Entre los romanos era frecuente este tipo de representación y en La interpretación de los sueños de Freud también se habla del tema. Solo basta con comparar con el vocablo inglés cock o el eufemismo en castellano, «el pajarito», y el catalán, «el pardal» (gorrión).

Como expresión, a «pollas en vinagre» se le atribuyen 2 orígenes: puede venir de la especialidad castellana de escabechar las pollas de agua (una especie de aves zancudas) y de la costumbre romana de conservar en vinagre los brotes frescos de los espárragos (pullus en latín), según nos cuenta Héloïse Guerrier en Con dos huevos.

Ilustración de David Sánchez para la expresión en el libro «Con dos huevos».

Ilustración de David Sánchez para la expresión en el libro «Con dos huevos».

Digresión etimológica aparte, la mayoría de los términos usados para designar las partes masculinas son más duros que las femeninas. Muchas veces toman nombres de armas y herramientas; el léxico es más activo.

Anguila Asunto Badajo
Banana Bandurria Bicho
Boa Brocha Butifarra
Canario Carne en barra Chorizo
Chupachups Churra Cigala
Cimbrel Cipote Ciruelo
Cola Flauta Freno de mano
Mango Manguera Mástil
Matraca Micrófono Minga
Monstruo de un solo ojo Morcilla Músculo del amor
Nardo Pajarito Picha
Pija Pirula Pistola
Pito Polla Porra
Salchichón Sardina Señor venas
Tercera pierna Termómetro vaginal Trabuco
Trípode Trompa Tronco
Vara Verga Zambomba

c) La vagina

Cuando decimos que alguien sabe latín es por algo. En cuanto a la vagina, una vez más, encontramos que tiene raíces latinas y su significado es «vaina». Lo mismo sucede con su exterior, que tiene el mismo nombre que en latín, «vulva». Y «coño» viene de cunnus, latín otra vez.

Sin embargo, cuidado con la expresión «Dar el coñazo», porque no viene del órgano genital; deriva del latín conatus («esfuerzo», «empeño» y de ahí, «conato» también).

Ilustración de David Sánchez para la expresión en el libro «Con dos huevos».

Ilustración de David Sánchez para la expresión en el libro «Con dos huevos».

Si en el caso masculino veíamos que abundaban las expresiones bélicas, en esta ocasión encontramos flores, moluscos y muchas palabras que empiezan por «c»:

Abrefácil Almeja Baticueva
Bollo Breva Castaña
Chichi Chirla Chirri
Chocho Chumino Concha
Conejo Coño Cosa
Cueva Estuche Felpudo
Hachazo Higo Hoyo
Hucha Jaula Marisco
Mejillón Panocha Papa
Papaya Partes pudendas Pepe
Potorro Sacapuntas Seta
Sonrisa vertical Tajo Toto

d) Los pechos

La palabra «pecho» procede del latín pectus, de ahí también «pectoral». Con «busto» empiezan las rarezas puesto que proviene del latín bustum que designaba la hoguera, el lugar donde se incineraban los muertos, y la tumba, el monumento funerario. Bustum deriva del verbo burere y urere (quemar). A su vez, los monumentos funerarios solían tener como adorno un busto del difunto. Curioso, ¿verdad?

Los equivalentes en argot, ya sean eufemismos o disfemismos, son variadísimos aunque, una vez más, muchos usan referentes alimenticios.

Airbags Albaricoques Aldabas
Almohadas Amigas Balones
Berzas Bolas Bongos
Brevas Bufas Calabazas
Cántaros Carretas Cocos
Delantera Domingas Flanes
Gemelas Globos Mamas
Mamellas Manolas Melocotones
Melones Misiles Mostrador
Niñas Pechugas Peras
Perolas Piñas Ramonas
Salvavidas Sandías Sobrinas
Tetamen Tetas Ubres

e) Otras etimologías

Cuenta Tom Cutler que «orgasmo», la petite mort en francés (¡qué savoir faire tienen siempre!), como palabra tiene origen en el siglo V a.C. y aparece en un texto de Hipócrates, aunque es muy poco probable que se refiriera a lo mismo que ahora. La palabra deriva del griego orgasmos, de organ, que viene a ser el ardor animal, la excitación, cólera. Para referirse a cólera se reintrodujo en las lenguas modernas allá por el siglo XVII.

«Mastrubación» viene del latín masturbatio, que a su vez podría proceder de manus («mano») y turba («alteración», «excitación»), pero también de manus stuprare («violar con la mano») o manus turbare («excitar con la mano»).

Siguiendo con el latín, encontramos «cunnilingus», que viene de cunnus («vulva») y de lingere («lamer»). También tiene ascendencia latina «felación», que procede de fellare, literalmente «chupar».

Baile de nacionalidades

El carácter humorístico de los disfemismos y los términos tabú en general se observa sobre todo en lo que llamamos «calumnias étnicas» (ethnic slurs) que, según Sánchez Benedito, son disfemismos usados como chiste a expensas de otras nacionalidades, como a French (un francés), a Greek (un griego), basados en la supuesta predilección de los franceses por el sexo oral y los griegos por el anal.

En inglés también se observa en Irish toothache (dolor de muelas irlandés) al hablar de una erección o Irish wedding (boda irlandesa) para referirse a la masturbación, ambos basados en la negativa de los católicos irlandeses a usar métodos anticonceptivos por escrúpulos religiosos.

Un ejemplo curioso es el del tit fuck o titty fuck inglés, que en castellano llamamos «una cubana». Resulta que para Portugal, Italia, Francia, Polonia, Alemania, Austria, Suiza y Grecia, el gusto es nuestro y a esa práctica la llaman «una española». En Argentina, por otro lado, es «una turca». Y dentro del mismo inglés hay divergencias, en la variante norteamericana se le llama Dutch fuck («una holandesa») mientras que en la británica es French fuck, con lo que hay que llevar cuidado porque, en castellano, «un francés» es sexo oral.

Como último ejemplo encontramos la sífilis. El nombre «sífilis» fue creado por el poeta y cirujano veronés Girolamo Fracastoro en su poema épico latino Sýphilis sive morbus gállicus en 1530. El protagonista de la obra es un pastor llamado Sífilo. Sífilo y sus amigos desafiaron al dios griego Apolo, por lo que este los castigó con la enfermedad.

Según la Wikipedia, «las distintas denominaciones asumidas entre los siglos XV-XVI demuestran de manera inequívoca la vasta extensión de la enfermedad y el deseo de echar la culpa a los países vecinos». Así pues, en Italia se conocía como «sarna española»; en España fue «morbus gallicus» («mal francés») o «morbo gálico»; en Portugal se le llamó «mal español», igual que en los Países Bajos; en Rusia era la «enfermedad polaca»; en Turquía, la «enfermedad cristiana» y en Tahití, la «enfermedad británica».

Sea como sea, aunque la tolerancia social hacia los términos y frases de carácter sexual sea mayor actualmente, aún se observa cierto afán por evitar referirse a los órganos y actos sexuales con términos claros y directos. Seguimos echando mano a eufemismos y disfemismos que cumplen la función social de atenuar el objeto tabú.

Esto es lo que sucede en cuanto a lengua, en el próximo artículo hablaremos de literatura y sociedad: abordaremos la censura de las obras eróticas. Así pues, ¡hasta la próxima!

***

Para saber más:

  • Chamizo Domínguez, Pedro & Francisco Sánchez (2000). Lo que nunca se aprendió en clase: Eufemismos y disfemismos en el lenguaje erótico inglés, Granada: Comares.
  • Chamizo Domínguez, Pedro (2008). Tabú y lenguaje: las palabras vitandas y la censura lingüística.
  • Cutler, Tom; Homedes, Jofre (traductor) (2013). Azotes y caricias. Una historia irreverente del sexo. Barcelona: Random House Mondadori.
  • Guérrier, Héloïse; Sánchez, David (ilustrador) (2014). Con dos huevos. Bilbao: Astiberri.
  • Santaemilia, José (ed.) (2005). The Language of Sex: Saying & Not Saying, Valencia: Universitat de València.

Palabras comestibles. Lengua, gastronomía y traducción

22 martes Abr 2014

Posted by enlalunadebabel in Inglés, Lengua española, Traducción

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alimentación, brazo de gitano, chochito, cultura, expresiones lingüísticas, food idioms, frases hechas, gastronomía, referente cultural, traducción

Llevaba tiempo dándole vueltas a la relación entre idioma y gastronomía, a la riqueza que aportan los alimentos al léxico general. Si lo pensamos, igual que se dice aquello de que los esquimales tienen cientos de términos referidos a la nieve, cada cultura se vertebra alrededor de los productos típicos o más habituales de su zona. Al final, esto acaba siendo un reflejo de la sociedad misma.

Me pregunto, por eso, qué pensarán los extranjeros que al aprender nuestro idioma descubren las siguientes delicias: chochitos, borrachos, brazos de gitano, «pets» (pedos) o tetillas de monja, huesos de santo, lenguas de gato, sobaos pasiegos, bolas de fraile (en Argentina) y hasta cojones de anticristo. Alucinarán y con razón, pero esto es harina de otro costal. chochitos

La comida es algo más que el mero sustento; influyen en ella ciertos condicionantes geográficos, políticos, religiosos y sociales. Así, si la cocina nos permite hacer la radiografía económica de un país, la gastronomía nos ofrece el más extenso abanico de sus costumbres. La comida y los alimentos desempeñan un papel muy importante en la vida cotidiana y laboral de este país y, en consecuencia, encontramos un extenso volumen de léxico (ya sea en vocablos, locuciones, comparaciones, frases hechas, etc.) relacionado con los productos alimenticios.

Solo hay que pensar en el argot sexual, donde los alimentos traspasan las fronteras de los registros e invaden el lenguaje coloquial contemporáneo. Los genitales masculinos encuentran símiles en la berenjena, la butifarra, la cebolleta, el chorizo, el churro, el haba, la longaniza, la morcilla, el nabo y el pepino (entre otros), y los femeninos en la almeja, el bacalao, el bollo, la castaña, el higo, la patata y (casi) cualquier variedad de marisco. La cuestión es llevarse algo a la boca, vaya.

Etimología

Más allá de lo soez y los nombres chistosos de los dulces, muchas son las palabras cuyos orígenes van ligados a la comida. Por ejemplo, el término «alumno» significa «el que está siendo amamantado». Una idea preciosa la de recibir nutrición intelectual. Del mismo modo, «alma mater» en relación a la Universidad nos remite a «madre nutricia».

Algo parecido ocurre con una palabra tan habitual como «compañero» que, en origen, es aquel con quien se comparte el pan. Y «hacer buenas migas» no es nada casual. Como nos dicen en Historias de la historia, «el origen del dicho está en el plato que hace unos cuantos siglos empezaron a elaborar los pastores trashumantes con dos ingredientes básicos, hambre y pan duro. Lo que ya es más complicado de saber es por qué las migas se asocian a la concordia. Hay quien sostiene que el dicho vendría a poner en valor lo laborioso de la preparación del plato, cuyo secreto de llegada a buen puerto está en el perfecto y trabajosísimo ligado y a la vez soltura de los ingredientes; quien dice que la pesadez del cortado tradicional del pan a navaja requería de un grupo bien avenido y de ahí vendría la cosa; y quien, como Nos, sostiene que el susodicho dicho se basa y cimienta en la solidaridad de grupo que se establece en el momento del condumio».

«Chorrada», que tanto usamos para referirnos a algo que consideramos una tontería o una nimiedad, es una palabra derivada del verbo «chorrar» o «chorrear», que significa en su primera acepción: «la porción de líquido que se suele echar de propina después de dar la medida». Literalmente, una «chorreada» extra, gratis, que solía darse a los clientes que compraban leche aceite, vino o licores a granel. Es de suponer que al ser gratis, los tenderos no fueran muy generosos con la cantidad de producto y es por eso que ha derivado en esta acepción, la más habitual hoy en día.

E incluso hay términos muy coloquiales como «papear» que tienen validación filológica ya que, en este caso, proviene de pappare, vocablo en latín que significa «comer». ¿Sorprendidos?

Traducción y referencias cruzadas

Lengua y gastronomía van muy ligadas y por eso es normal que las referencias puedan cambiar de un idioma a otro. Como avanzábamos antes, en cada país hay productos específicos o más consumidos que otros y esto tiene su reflejo en la lengua.

A. Referentes coincidentes:

A menudo encontramos expresiones equivalentes, o idénticas, en distintos idiomas porque el producto en sí está muy extendido, así como su particularidad o la forma en la que se encuentra. Por ejemplo, por la forma habitual de envasado es muy frecuente lo de «estar como sardinas en lata» y esta imagen también tiene una contrapartida en francés: être serrés comme des sardines en boîte y en inglés: packed in like sardines.

También sucede en el caso de «sacar las castañas del fuego» y los equivalentes tirer les marrons du feu y to pull the chestnuts out of the fire. Este dicho suele ser común en varios idiomas porque apareció por primera vez en una fábula conocida (en teoría) por todo el mundo: El mono y el gato, de Jean de La Fontaine (1621-1695).

En dicha fábula, los dos animales decidían echar la tarde asando castañas en el fuego. Cuando llegó el momento de retirarlas, el mono —que no quería quemarse— empezó a alabar al gato y a hablar de lo valiente y bien plantado que era. El minino, que al cabo de un rato ya tenía el ego tan hinchado que debía de sentirse invencible, no dudó en meterse en el fuego para sacar las castañas y presumir delante del mono. Lo malo fue que estuvo a punto de no contarlo.

B. Sustitución del referente:

Por las diferencias en la alimentación de los habitantes de los diferentes países (principalmente), existen expresiones muy parecidas cuyo referente se transforma en otro. En España, por ejemplo, las cosas se venden como rosquillas o como churros (si no, atentos a los chiringuitos frente a las discotecas de madrugada); en Argentina se venden «como pan caliente», algo parecido al francés se vendre comme des petits pains, y en inglés they sell like hot cakes. Entre platos anda la metáfora, vamos.

Seguimos con el dulce. En castellano hablamos de la «guinda del pastel», pero esta guinda cambia a cereza en francés (de acuerdo, no es tan alejado) con la cerise sur le gâteau y en algo más distinto en inglés, the icing on the cake, tal vez porque sus postres llevan más glaseado (solo hay que fijarse en los famosos fondants de las tartas en estos programas que tan de moda están).

Si nos apetece algo más salado, fijémonos en to bring home the bacon/cheese que es nuestro «llevar el pan a casa» (también earn your bread), «ganarse las lentejas/habichuelas», o «guanyar-se les garrofes», las algarrobas en catalán.

Y aunque todo esto parezca una banalidad, no lo es cuando el riesgo de meter la pata es alto. ¿Ejemplo? El patinazo de los de Ikea en este cartel, un piece of cake que ha acabó plasmado con total literalidad en lugar de un «es pan comido» si se quería jugar con el tema de la comida, un «está chupado» o «es facilísimo».

Para pastel, la traducción de este cartel de Ikea.

Para pastel, la traducción de este cartel de Ikea.

C. Cambio integral:

Sin embargo, en ocasiones el referente desaparece por completo y lo que unos relacionan con comida, otros lo relacionan con cualquier otra cosa. Es el caso, por ejemplo, de take things with a pinch/grain of salt que equivale a nuestro «coger las cosas con pinzas» o «poner algo en cuarentena».

También sucede con it’s not my cup of tea que sería un «no es santo de mi devoción». ¿No os parece muy revelador de la cultura de ambos países? La devoción por el té de los ingleses con el fervor religioso que aún permanece —aunque sea en el idioma— en nuestro país. Tema religioso que, por cierto, trataremos también en este blog.

Algunos ejemplos más

Si os habéis quedado con hambre, aquí van algunos ejemplos comparados de expresiones en inglés y en castellano, con su correspondiente versión descargable: Food idioms Food idioms 1Food idioms 2Food idioms 3Food idioms 4

Si os ha gustado este recopilatorio en inglés, os recomiendo la colección de artículos sobre expresiones en francés del blog Chocolate and Zucchini.

En definitiva, y anécdotas aparte, es curioso ver el peso que tiene la comida y la gastronomía, no solo en la cultura sino también en el idioma.

***

Fuentes y enlaces de interés:

  • Food idioms: http://www.inglesnaturalmente.com/food-idioms-cakes-and-sweets/
  • La comida nacional en la lengua española:  http://hispanismo.cervantes.es/documentos/sazonov.pdf
  • Los filólogos: http://losfilologos.com/portal/index.php/linguistica/654-el-curioso-origen-de-esos-nombres-no-tan-propios
  • ¡Que me lo expliquen! El porqué de los dichos (y más cosas) desde que el mundo es mundo. Marta Ferrer y Salvador Pulido. Editorial Espasa, 2012.

¡K viene el SMS!

11 martes Mar 2014

Posted by enlalunadebabel in Lengua española

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empobrecimiento del lenguaje, lenguaje de chat, lenguaje de Internet, libro de texto, ortografía, sms

Un fantasma recorre el mundo. Es el fantasma del lenguaje SMS que viene a arrebatarnos la cultura. El coco, el hombre del saco que nos va a despojar de nuestra facilidad de palabra.

¿Exagerado? Pues eso parecen pensar muchos últimamente, sobre todo en redes sociales, donde esta imagen ha corrido como la pólvora:

Fragmento del libro de texto de la editorial Barcanova

Fragmento del libro de texto de la editorial Barcanova

Tal ha sido el fenómeno de estampida (esa facilidad pasmosa para seguir la corriente, escandalizarse y criticar), que se ha convertido en noticia. En La Voz de Galicia lo recogían la semana pasada: desde el llamamiento indignado de un padre de una alumna de quinto de primaria a la opinión de los responsables de Barcanova, la editorial del libro.

Al padre le extrañaba sobremanera que se enseñara el lenguaje SMS en la escuela y que fuera materia de examen (puedo llegar a entender su sorpresa, no lo niego). Por su parte, la editorial argumentaba que la lección se incluye en la unidad dedicada a las abreviaturas con lo cual es una materia bien contextualizada.

Francamente, no entiendo la polémica. Estamos hablando de un contenido que se despacha en una sola clase y lo sé con conocimiento de causa porque llevo diez años compaginando la traducción con la docencia. Por esta hora de clase, hay muchísimas más a lo largo del trimestre y del curso entero que se dedican al fomento de la escritura y a la enseñanza de la ortografía.

Los que se echan las manos a la cabeza por este libro de texto, ¿se han fijado en el resto de contenidos? O, seamos sinceros, ¿les inculcan a sus hijos el gusto por la lectura? Y algo más, ¿escriben bien ellos mismos? Porque, paradójicamente, a muchos de los que tuitearon este fragmento les iría bien un repaso ortográfico: sms_paradoja En este sentido, coincido plenamente con la opinión de la lingüista Maria Pia Pozzato de la Universidad De Bolonia recogida en un artículo de El País: «Si existe un problema, es el empobrecimiento cultural, que no está vinculado a los medios de comunicación: si la política se simplifica, si se rebajan las inversiones en la escuela, si la sociedad viene orientada hacia un consumo de bienes que no prevé formas de consumo cultural, luego no es pensable culpar a los SMS si la gente ya no piensa».

Y sin embargo no hace falta ir tan lejos: el gran problema se da cuando se componen textos que deben ser más elaborados con la redacción y la ortografía de un SMS. ¿Qué hay de malo en explicar esta realidad en clase, en especificar que solo es aceptable en este contexto y que para otras tipologías textuales hay que guardar las formas?

Enseño las abreviaturas en mis clases de inglés y muchas veces he hablado del lenguaje de chat y del móvil. Creo que eso solo puede ir en beneficio del estudiante, sobre todo cuando lo más posible es que en un correo electrónico en inglés se encuentre un FYI (for your information = para tu información), ASAP (as soon as possible = cuanto antes) e incluso, si hay familiaridad, un XOXO (besos y abrazos) a modo de despedida. [Cuántas risillas he tenido que oír al hacerles leer una carta en un libro de texto en inglés con el XOXO de marras, igual que al enseñarles «put on»].

La ortografía en la escuela

La ortografía se trabaja en la escuela, y mucho, ya sea de forma directa (con el estudio y aprendizaje de las reglas) o indirecta (con la corrección de sus redacciones y trabajos). Para entenderlo algo mejor, le pedí a una profesora de primaria y buena amiga, Nuria Domínguez, que explicara con sus palabras qué se enseña en el aula y cómo ve ella el aprendizaje de la ortografía:

«La palabra ortografía, cuyo significado viene a decir «escritura correcta», es el conjunto de normas de escritura de cualquier lengua. Se podría decir también que esta palabra ha sido una de las más odiadas por cualquier estudiante a punto de pasar un examen de lengua. Y digo ha sido, porque actualmente parece que la ortografía ha dejado de tener importancia para todos ellos.

¿Por qué? ¿Es que en las escuelas ya no se enseña ortografía? Pues la verdad es que sí, y se le da bastante importancia. Escribir de forma coherente y cohesionada un discurso es tan importante como hacerlo sin faltas de ortografía. Pero parece que los estudiantes no opinan lo mismo.

Casi desde que un alumno aprende a escribir, se le va corrigiendo para que aprenda la escritura correcta de las palabras. Es una corrección relajada y sin presiones, ya que lo más importante es que no se dejen las letras que suenan. Con el paso por primaria, un alumno aprenderá casi todas las normas básicas de ortografía, se copiarán estas normas, se pondrán en práctica en el aula y, finalmente, se evaluarán en un examen.

Pero ahí no termina todo. La ortografía no se usa solamente para aprobar un examen, también se utiliza en cualquier producción escrita que un alumno entregue. Por lo tanto, la ortografía se trabajo tanto fuera como dentro de su entorno natural; esto es por secciones o englobada en un texto.

Los cursos siguen pasando y las normas de ortografía se siguen repitiendo. En el instituto y en la universidad utilizan las mismas normas de ortografía que en primaria; allí no las cambian para fastidiar. Sin embargo, después de más de diez años de «machaque» ortográfico, siguen perpetrando auténticas barbaridades con la ortografía, pobre desgraciada.

Muchos padres pensarán que en la escuela no se da importancia a la ortografía, o que no se es bastante duro. (Todos sabemos aquello de  «La letra con sangre entra», pero «a mi niño que no lo toquen»). Sin embargo, ¿se han parado alguna vez a pensar qué hacen sus hijos e hijas por las tardes o los fines de semana? ¿Leen un libro? ¿Escriben un diario? No. La mayoría se pasa las horas libres enchufados a máquinas tritura cerebros…

Para tener una buena ortografía no basta con aprenderse las normas, hay que ponerlas en práctica. Y, para hacer eso, la escuela no es suficiente. Hay que leer más, hay que escribir más, hay que leer y escribir con los hijos, sobrinos, nietos… vamos, ¡que hay que hacer un pequeño esfuerzo! Y dejar de fiarse del corrector de Word…».

Igual que se exponía en el famoso fragmento, la ortografía también se explica de muchas maneras y con algunos trucos. ¿Recordáis los siguientes? (entre otros)

  1. Se escribe «b», si le sigue cualquier consonante (blanco, obvio, bravo, obstruir, brazo, abjurar).
  2. Se escribe con «b», si es un verbo en pasado terminado en –aba, –abas, –ábáis, –aban, –ábamos (cantaba, bailaba, fastidiabas).
  3. Delante de «p» y de «b» siempre se escribe «m» [nunca «n»] (campo, ampliar, cambio).
  4. Solo se escribe «rr» si suena fuerte y va entre vocales (carro, cerro, corría).
  5. Se escriben con «ll» todas las palabras acabadas en –illo, –illa, –illos, –illas (amarillo, mesilla, chiquilla).
  6. Para saber si una palabra termina en «z» o en «d», busca su plural aparecerá la letra (o su sonido) (nuez, nueces; red, redes).
  7. Empiezan por «h» todas las palabras que empiezan por –hie o por –hue (huevo,  hielo, hierro). [Unas quince palabras solamente]

En definitiva, no hay que escandalizarse por una cuestión lingüística, anecdótica pero real, reflejo de los cambios que suceden en la lengua y en la sociedad. En la escuela se les deja claro que eso sirve solo en un contexto determinado. No hay que extrapolar.

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El lenguaje SMS y de Internet 

Un momento. ¿Pero esto es nuevo y propio de las nuevas tecnologías? Resulta que no. El catedrático de Filolología Catalana Juan Martí i Castell nos lo cuenta: «Es curioso que nadie se haya percatado de que los SMS son sistemas que, mutatis mutandis, existen desde que existe la escritura. Todas las lenguas románicas, desde que muestran documentación escrita, manifiestan soluciones económicas parecidas a las de los SMS. ¿De dónde, si no, proceden las abreviaturas reconocidas ya por las academias: D. (don), Sr. (señor), Dr. (doctor), etc. (etcétera), f. (femenino)…? ¿Qué es la taquigrafía que usaban los periodistas, si no el aprovechamiento de la realidad significativa de los elementos de las lenguas para una mayor economía en su escritura? En suma, si algo no son los SMS son revolucionarios: es un sistema tan antiguo como la escritura misma».

Sin embargo, está claro que la polémica viene por la deconstrucción del lenguaje y por los errores ortográficos deliberados que este propone. Algo que, por ejemplo, no suele pasar en el lenguaje SMS en inglés.

Lo que sucede es que la escritura está adoptando los rasgos propios de la oralidad: inmediatez, aceptación del error (anacoluto en la lengua oral), predominio de la síntesis y de la simplificación, e inclusión de los aspectos afectivos (entonación en la oralidad, emoticones en la escritura).

Paolo Leonardi, profesor de Filosofía del Lenguaje de la Universidad de Bolonia explica: «Las nuevas tecnologías han conquistado un espacio nuevo que antes la escritura no tenía: el de la informalidad. Se trata de una escritura contextual, una extensión de nuestra competencia lingüística, que entra mucho más en la cotidianidad y que, como la lengua hablada, se convierte en algo de usar y tirar».

Pero que no cunda el pánico. De todos modos, lo que antes se abreviaba hasta el extremo por condensarlo todo en un SMS y ahorrar dinero, ahora tampoco pasa tanto con aplicaciones como Whatsapp o Line. Se sigue abreviando, sí, pero dudo que se reduzca el mensaje hasta la última expresión, así como que esto llegue a la calle. Bueno, siempre hay excepciones:


Los SMS y su traducción

El lenguaje de chat y de SMS va muy ligado a los mecanismos de abreviación de un idioma, con lo cual las palabras variarán muchísimo y más al traducirlas. Y no hace falta ir muy lejos tampoco. Este lenguaje también contiene ciertos regionalismos; las palabras y sus modificaciones pueden variar entre comunidades autónomas y entre los diferentes países de habla hispana, así que aún más distinto será todo en otro idioma.

Cada lengua escoge qué abrevia y cómo. Es decir, abreviamos de forma parecida un pq/pk/xq (porque) en castellano y un bc (because) en inglés; pero tal vez el h8 (hate) inglés no tenga una correspondencia abreviada en castellano.

¿Quieres saber más de este lenguaje en castellano? No te pierdas el diccionario de SMS. ¿Y en inglés? Aquí tenéis un cuadro bastante completito:

Text messaging

Y ahora que caigo, también es curioso que en el fragmento del libro de texto recojan también muy típico de las redes y los mensajes: los palabros en inglés españolizado como jelou, japibirdei, sorri y plis.

En resumen, no hay que alarmarse. El lenguaje chat y SMS no va a acabar con nuestro idioma. Hay que tener en cuenta muchos más factores (desidia, pereza, poca lectura, entre otros) y ser consciente de cuándo se usan estas abreviaturas. Como decimos siempre los traductores: el contexto es fundamental.

Y a todo esto, ¿a ti qué te parece?

***

Para saber más:

  • SMS: L GRN DBT!, de J. A. Millán.
  • El lenguaje, las lenguas e Internet, de David Crystal.
  • The joy of txt, artículo en Spotlight sobre David Crystal y sus estudios del lenguaje SMS.
  • El lenguaje digital en los SMS.
  • La comprensión del lenguaje del chat, de Cajsa Plaza.

Hazte así, tienes un malapropismo

11 martes Feb 2014

Posted by enlalunadebabel in Errores, Humor, Lengua española

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errores lingüísticos, inculteces, lapsus, lapsus linguae, malapropismo, rebuznancia, spoonerismo, traducción

«Lo vemos cada día y lo de esta familia de empresarios no es ninguna excepción. Durante un tiempo nadaron en la ambulancia, pero ahora se han declarado disolventes y no tienen donde caerse muertos. Y el pobre abuelo, el fundador de la empresa, que tiene más años que Jerusalén y se dejó la piel en el pellejo para montar el chiringuito, se ve sin un duro. Normal que los trabajadores estén hechos unos obeliscos y los pongan a parir de un burro, con todas las nóminas que les deben».

¿Hay algo que os chirríe? Normal, el texto esta plagado de malapropismos. En realidad, nadamos en la abundancia, nos declaramos insolventes, tenemos más años que Matusalén, nos dejamos la piel (o nos ponemos en el pellejo de otra persona), estamos hechos unos basiliscos y ponemos a parir (o a caer de un burro) a los demás.

Algunos ejemplos en la portada del libro «Inculteces», de Toni Garrido y Xosé Castro

Espera un momento. ¿Mala… qué? ¡Eso tú!

Llamamos «malapropismo» (término recogido en diccionarios especializados en materias lingüísticas, pero no en los generales) a la deformación o el empleo equivocado de una palabra por su similitud semántica y fonética con otra. Normalmente se dan en las personas generalmente poco instruidas, aunque no siempre, y muchas veces es un fenómeno buscado para hacer gracia. Dependiendo de un caso u otro, estos errores pueden deberse a:

  • la ultracorrección («ostentóreo» en vez de «ostentoso» o «estentóreo»; «bacalado» en lugar de «bacalao»);
  • la etimología popular, muchas veces errores muy arraigados («balandronada» por «baladronada», «antena paranoica» por «antena parabólica» o «rintintín» en lugar de «retintín»;
  • una alolalia (afasia consistente en pronunciar una palabra por otra), si es un hecho recurrente;
  • otras causas: desconocimiento, prisas, etc. («estar entre la espalda y la pared», «rascarse las vestiduras»). ¡Soy muy fan de estas combinaciones en particular!

Lo único que tienen en común es que en todos los casos provocan efectos cómicos, ya sea a propósito o sin querer. En este último caso es cuando más gracia hacen, claro.

El término proviene de la señora Malaprop, un personaje de la comedia The Rivals escrita por el inglés Richard Brinsley Sheridan. El autor sacó el nombre del francés «Mal à propos» (hablar mal a propósito). La mujer retiene vagos recuerdos de palabras oídas a personas de clase elevada y por aparentar distinción las reutiliza, confundiéndolas con otras en base a su similitud. Este personaje adquirió tanta notoriedad que dio origen a la voz malapropism. 

Claro está, este lapsus léxico ya existía con anterioridad y el lexicólogo Bolinger lo define de esta manera: «Crudely stated, this has to do with a sign whose meaning is known but whose verbal form has been forgotten». Así pues, el análisis de este fenómeno (especialmente en obras literarias) se basará en el reconocimiento de una ausencia léxica y del mecanismo de asociación mental por el cual se ha producido una sustitución errónea por parte del emisor con el objetivo de dar continuidad a su discurso.

Qué dramatismo, por favor. ¿Y no será «se emborrona»?

Sin embargo, a pesar del hombrecito y la descripción pomposa, los malapropismos están a la orden del día y aparecen en el momento más insospechado. Seguramente el mejor ejemplo de esto (y el que conoceréis) es la metedura de pata de Sofía Mazagatos cuando dijo: «Me gustan los toreros que están en el candelabro», o bien la de Carmen Sevilla al reconocer: «Soy mayor, pero no tanto como para ser del Parque Jurídico» e incluso cuando Norma Duval exclamó: «Estoy que no salgo de mi apoteosis».

Sin embargo no hay que ir muy lejos para encontrar ejemplos de malapropismos. De hecho, una persona de mi entorno más cercano (cuyo nombre me reservo para respetar su intimidad) hace un tiempo me dijo que estuvo en Bilbao, que visitó el «Julengueim» y que «entre pito y Valdemoro» se dejó una fortuna en las vacaciones. No es viuda, pero ha «sustraído» matrimonio dos veces. Y aunque a su edad se conserva bien, quiere hacer ejercicios «abominables» para fortalecer los «muslos» del estómago.

Claro que el efecto gracioso puede no serlo tanto cuando se usa un término peliagudo, como el niño que entró a clase tarde y al preguntarle la profesora de dónde vení­a, soltó: «Nada, que he ido con mi hermano al pederasta» (en vez de al pediatra). O la hermana de un amigo que, a los diez años, entró al comedor con un mechero en la mano y anunció: «Mira, mamá, soy ninfómana» (pirómana, claro).

Tampoco hay que pasarse con las condenas

Calvo de cultivo

En general los términos médicos, técnicos y científicos son una mina para los malapropistas, básicamente porque suelen ser más extraños o más difíciles de pronunciar.

¿Quién no ha oído alguna vez estas palabrejas?

  • Cólico frenético
  • Gomitó la comida, porque se mareó en el avión (típico en niños pequeños)
  • Padecer diabetes les obliga a inyectarse ursulina (las monjas deben de obrar milagros)
  • Tiene un eslince de tobillo
  • Le hicieron una retumbancia magnífica (si te mueves mucho ahí dentro…)
  • La aspirina fluorescente va bien contra el dolor de cabeza (y es más fácil de encontrar por la noche)
  • Me recetó Paracetamol en cláusulas
  • Se toma Denubil en pollas (corramos un tupido velo)
  • Consume asteroides en el gimnasio para estar más cachas
  • Me dieron un jarabe expectante (normal, tienes grandes expectativas al tomarlo)
  • Me he quedado sin agua exagerada (si la quieres en cantidades industriales, seguro)

Hace unos años se publicó Anécdotas de farmacéuticos (Styria) en el que se recogían varios ejemplos de confusiones al pedir productos varios: en lugar de profilácticos, filatélicos, o mejor aún, profiteroles; pedir piedra Gómez y no piedra pómez o confundir locutorio y colutorio, delirio y colirio, pasta centrífuga y pasta dentífrica, o suero psicológico y suero fisiológico. Hay para todos los gustos.

Al fin y al cabo es normal que con tanta jerga uno se pierda, como sucede en la famosa historia del hombre que fue a la consulta de su médico de cabecera por un problema de fertilidad.

Hernia fiscal es lo que tenemos los autónomos cada cierto tiempo

Mezclando «churros con meninas»

Decía al principio que me encantan las mezclas de dichos y refranes, así que veremos algunos de los que se suelen oír más, aunque la inventiva de la gente no tiene límites. Parece que nos gusta esto de fabricar expresiones nuevas.

Julio Somoano recoge los siguientes en su libro Deslenguados:

  • González ha puesto el toro sobre la mesa (híbrido entre «poner el asunto sobre la mesa» y «coger el toro por los cuernos»)
  • Por aquel entonces me lo creía todo a pies puntillas («creerse todo a pies juntillas» e «ir de puntillas»)
  • Con los políticos todo se queda en agua de borrascas («borrasca» y «en agua de borrajas»)
  • ¡Desde luego! Que te haga pasar esto a ti, que te dejas la piel en el pellejo («dejarse la piel en algo» y «dejarse el pellejo»)
  • Es que lo veo y se me ponen los pelos de gallina («poner la piel de gallina» y «poner los pelos de punta»)

Algunas de estas combinaciones pueden parecer demasiado rebuscadas, pero seguro que estas las hemos oído más a menudo:

  • A ella le gusta el té. Yo, sin en cambio, prefiero café (mezcla de «sin embargo» y «en cambio»)
  • No sé en qué anda metido, ni falta que me importa
 (combinación de «ni me importa» y «ni falta que me hace»)

Spoonerismos

De un modo similar existen los llamados spoonerismos, errores lingüísticos basados en un cambio accidental o intencionado de sonidos parecidos, de una permutación de letras o sílabas (no palabras enteras), que da como resultado un texto cómico. Muchas veces la frontera entre el spoonerismo y el malapropismo es algo borrosa. 

El término se acuñó en honor a William Archibald Spooner, un clérigo anglicano, que al parecer hacía cruces inintencionados de palabras que resultaban la mar de cómicos. Su metedura de pata más célebre ocurrió cuando debía presentar a la reina victoria como «nuestra querida reina madre» (our dear old queen) y al final habló de «nuestro extravagante y viejo decano» (our queer old dean).

Spoonerismo

En inglés, lengua en la que este juego lingüístico es muy apreciado, es fácil encontrar multitud de ejemplos de spoonerismo. Uno muy conocido es este de Groucho Marx: Time wounds all heels (el tiempo envuelve todos los talones) en vez de Time heals all wounds (el tiempo cura todas las heridas).

Algunos ejemplos en castellano:

  • Salir el culo por la tirata (el tiro por la culata)
  • Que no panda el cúnico (que no cunda el pánico)
  • Corramos un estúpido velo (tupido velo)
  • Blancanita y los siete enanieves.
  • Que la traba se me lengua (que la lengua se me traba)
  • No todo el monte es orgasmo (contrarrefrán de «No todo el monte es orégano»)
  • Son japonudos estos cojoneses (son cojonudos estos japoneses)

Estrategias de traducción

Tanto los malapropismos como los spoonerismos están tan ligados a la fonética, tan arraigados a la palabra, que la estrategia que debemos seguir cuando nos enfrentamos a un original así es la de recrear. De nada sirve la literalidad en frases como:

  • He is the very pineapple of politeness (the pinnacle)
  • Having one wife is called monotony (monogamy)
  • My sister has extra-century perception (extrasensory)
  • He had to use a fire distinguisher (extinguisher)

En este caso habrá que analizar el contexto, la intención y el énfasis para decantarnos por una expresión u otra. Lo más seguro es que no haya nada parecido en nuestro idioma y tengamos que reescribir la frase con algo creíble.

John D. Sanderson, en su artículo Hacia una tipología del malapropismo shakespeareano y sus estrategias de traducción, explica que el proceso traductor habría de empezar por la adecuada identificación del lapsus léxico original antes de emprender la búsqueda de un equivalente en el nuevo contexto. El traductor debe apreciar las características fonéticas de los sonidos empleados por el autor; no se trata sólo de palabras con contenido semántico, sino que a menudo la forma fónica de las mismas resulta significativa.

Una vez localizados todos los malapropismos del texto origen y determinada su casuística, la adopción de una determinada estrategia traductora dará como resultado una mayor o menor caracterización del personaje dependiendo de la recurrencia de este tipo de lapsus en el texto meta.

Siguiendo con el tema de este lapsus en literatura, Offord realizó un estudio sobre la traducción del malapropismo shakespeareano al francés con la que obtuvo una catalogación de seis estrategias traductoras que, aunque van en la línea de lo de siempre, pueden ser útiles:

  • no tener en cuenta el juego de palabras;
  • priorizar el significado superficial;
  • priorizar el significado subyacente;
  • incluir los dos significados (sin producir un juego de palabras);
  • crear un juego de palabras distinto.

Por supuesto, y como siempre, todo dependerá del contexto.

¿Ortografiado equivale a autografiado con el orto?

En definitiva, usadlos si quereis, ¡pero que no valga la rebuznancia!

***

Para saber más:

  • Deslenguados. Julio Somoano. Temas de hoy.
  • Inculteces. Toni Garrido y Xosé Castro. Planeta.
  • Sobre los límites de la fraseología. Dichos y locuciones pragmático-conversacionales de carácter burlesco en español. Lucía Luque Nadal.
  • Hacia una tipología del malapropismo shakespeareano y sus estrategias de traducción. John D. Sanderson.
  • Malapropisms and spoonerisms. En el blog Three bites of a cherry.
  • La hormona de su zapato. Artículo de El Correo. 

Lo que esconde un nombre

14 martes Ene 2014

Posted by enlalunadebabel in Humor, Lengua española

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Angelina Jolie, Dolly, epónimos, Gürtel, Malaya, nombres, operaciones policiales, taxonomía

«Tu nombre me sabe a hierba», cantaba Serrat, que conocía el poder evocador que tienen los nombres. Las palabras designan ideas y realidades, pero muchas veces nos olvidamos de la fuerza que puede llegar a tener un nombre determinado.

Y sí, os lo digo por experiencia, como poseedora de un nombre curioso y difícil de escribir, no lo niego. ¿Cuántas veces he tenido que repetir el nombre, deletrearlo y corregirlo a lo largo de estos años? Más de las que puedo contar. Las mismas veces que me han preguntado si soy árabe (vale, tendría un pase ya que Scheherezade es la princesa de los cuentos de Las mil y una noches), alemana (bueno, digamos que les confunde ese «sch» inicial típico de Schwarzenegger, Schwarzkopf o Schlecker) o vasca (esto ya no lo entiendo; imagino que será porque hay muchas consonantes).

Sin embargo, una cosa está clara: la gente tiene mucha inventiva (y mala leche a partes iguales). He perdido la cuenta también de las variaciones que sufre mi nombre: Sere, Shere, Schere («tijeras» en alemán), Cher, Cereales (los niños son muy crueles), Aserejé (sí, por la canción) e incluso Serenade (también por la canción, esta vez de Dover). La cosa es variar.

Hasta Google me vacila.

Hasta Google me vacila.

Por eso hoy quiero hablar de los nombres y su importancia, con lo que repasaremos algunos nombres literarios, los de las operaciones policiales, los de los insectos e incluso de las marcas comerciales.

La importancia de los nombres

Los nombres no solo designan sino que muchas veces también están connotados, de modo que hay que llevar cuidado a la hora de crear una obra o de traducirla, en cuyo caso habría que estudiar si se cambian los nombres para respetar el sentido, por ejemplo.

Un caso claro lo encontramos en la saga Harry Potter. Solo hay que pensar en personajes como Draco Malfoy (“mal foi” significa «mala fe» o «de mala fe» (que no es de fiar, vamos) en francés y su madre, Narcissa, que se llamó así por el mito griego de Narciso, personaje que se enamoraba de sí mismo, y que le va al pelo porque es muy vanidosa. Cómo no, también se ve más o menos claro en Severus Snape, cuyo nombre de pila viene de «severe», que significa «severo» o «estricto» y en Remus Lupin, donde “lupin” deriva del latín «lupus» que significa «lobo» y el nombre de pila viene de Remo, personaje de la mitología antigua al que amamantó una loba precisamente.

Lo vemos con Albus Dumbledore, “albus” en referencia a la blancura, la pureza y sabiduría, y “dumbledore”, que es una especie de abejorro. Según Rowling, como al personaje le gustaba la música, se lo imaginaba en su despacho tarareando de un lado para otro.

También sucede con los nombres de lugares, como Diagon Alley (juego de palabras con “alley” y su trazado en diagonal) y Knockturn Alley, que en voz alta suena a «nocturnamente» y en un largo etcétera de nombres más que se conservaron tal cual en la traducción. Imagino que trasvasar todas las referencias hubiera sido un esfuerzo tiránico y de reescritura, me atrevería a decir.

Sin embargo, Laura Escorihuela, la traductora al catalán de los primeros cuatro libros, sí cambió algunos nombres para tratar de conservar el sentido o los juegos de palabras. Por ejemplo, algunos personajes secundarios fueron modificados con rimas porque, según ella, causaban más gracia en el lector que las aliteraciones del inglés. Hacerlo con los principales hubiera sido más problemático:

Nícanor Gryffindor (en lugar de Godric)
Sírpentin Slytherin (en lugar de Salazar)
Mari Pau Ravenclaw (en lugar de Rowena)

Los apellidos de los fundadores, que son los nombres de las casas, los dejó igual por su importancia en la historia (y porque al principio no cayó en hacerlo y luego fue demasiado tarde), pero creyó que los nombres tampoco tenían tanta relevancia y decidió cambiarlos para causar más efecto en el lector de la traducción.

¿Qué os parece la solución? ¿Traduciríais los nombres porque al ser literatura infantil/juvenil es mejor facilitar la comprensión y asegurarse de que el joven lector tiene las mismas sensaciones que el inglés? ¿O preferís no tocar nombres propios? Es un buen debate, sin duda.

Por otro lado, también hay que fijarse en la simbología de los nombres. En un artículo del blog Literautas nos explican, por ejemplo, que en la película Lucía y el sexo  existe un simbolismo importante con los elementos de la luz, el sol y la luna: sus personajes principales se llaman Luna, Lucía (luz) y Lorenzo (nombre coloquial para el sol en castellano). Los tres nombres inciden en la idea principal y funcionan como un todo.

Por último, me viene a la cabeza el capítulo de Los Simpson en el que se explica cómo le pusieron el nombre a Bart. Su padre, Homer, se decantaba por Bart porque a todos los demás nombres les encontraba rimas dudosas de las que los niños podrían reírse en el colegio. Lo que no pensó —y de ahí la gracia del fragmento— es que Bart rima con “fart”, «pedo» (además, hay quien dice que también juegan con las letras de “brat”, «mocoso», «malcriado»). En la versión doblada, y si no se tienen conocimientos de inglés, esta gracia pasa totalmente desapercibida. Supongo que es una pérdida inevitable. Un ejemplo más de que los nombres importan y mucho.

Una operación… ingeniosa

Y ya que hablamos de nombres y de humor, hay que abordar los nombres de las operaciones policiales de este país. En España, la Guardia Civil y la Policía ponen nombre a las operaciones desde 1990. Hasta entonces, las actuaciones se bautizaban con el número de diligencia judicial (1233/90, por ejemplo). Ahora son resultado de juegos de palabras, traducciones no tan simples al inglés o al alemán o una combinación de ideas originales.

No estaría de más una investigación.

No estaría de más una investigación.

Se dice que la gran mayoría de las veces se opta por dar nombres dependiendo de la zona geográfica: «Operación Poniente», la trama de corrupción de El Ejido; la «operación Cala», caso Rocío Wanninkof; o la «operación Temple», nombre del hotel de León donde se detuvo a unos narcotraficantes. Y hablando de droga, el mar también suele ser fuente de inspiración en muchas ocasiones, con operaciones como la «boquerón», «pulpo», «delfín», «garfio» o «grumete».

A veces el nombre viene por las aficiones o los apodos de las víctimas o los verdugos, como sucedió con la «operación Mazas» en la que estaba implicado un culturista. También se las nombra por la jerga de dichos detenidos. Incluso, si todo falla, se recurre al santoral. Para los días en los que no hay inspiración, los agentes de delitos telemáticos de la Guardia Civil recurren al santoral católico por orden alfabético.

No obstante, no existe un código estándar para darles nombre a las operaciones y todo depende del investigador de turno, que echa mano de inventiva, se fija en un detalle, un giro o un significado determinado. En algunos casos, incluso, son los jefes de prensa los que dan la idea, para «vender» mejor el tema a los medios de comunicación.

Veamos algunas operaciones y el origen del nombre:

  • Operación Abanico: se detuvo a uno de los miembros del cuarteto de música Locomía, famosos por actuar con unos abanicos enormes.
  • Operación Anca: Al jefe de la banda en cuestión le apodaban «El Rana».
  • Operación Chuleta, en la que cayó una red que se dedicaba a filtrar respuestas de los exámenes de conducir.
  • Operación Galgo, una operación contra el dopaje en el deporte de élite realizada en España. La mayoría de los responsables de la trama eran atletas y ya se sabe que el galgo es el perro que corre más deprisa. ¡Conexión realizada con éxito!
  • Operación Grillo: «Eres más negro que el sobaco de un grillo» es una expresión popular española. Aunque en las operaciones evitan usar nombres que aludan a etnias, sexo o religión, este apunta a la raza negra de uno de los integrantes de la banda.
  • Operación Gürtel. El principal acusado se llama Francisco Correa. Un policía que participó en el caso en los primeros momentos, y que había estado becado en Alemania, relacionó los términos «correa» y «cinturón», y tradujo este último al alemán.
  • Operación Malaya. Aunque alguna tesis apunta a que el nombre se debe a la mezcla de las ciudades de Málaga y Marbella, parece ser que fue bautizada así porque la tortura malaya es aquella a la que se somete a gente que no confiesa ni con agua hirviendo, porque son resistentes como una «roca» (apellido del principal acusado).
  • Operación Pokémon. Los responsables de la operación, y concretamente un miembro de Vigilancia Aduanera, escogieron el nombre por el elevado número de imputados; ¿casi tantos como pokémon hay? Solo el tiempo lo dirá.
  • Operación Sudoku, que terminó con la detención de ciudadanos orientales que pirateaban copias de DVD y falsificaban bolsos. Suponemos que tanto nombre y apellido asiático les sonaba a chino.

Como la inventiva tiene un límite, propongo que a la trama de chinos que venden latas de cerveza en la calle la llamen Operación Mahou Tse Tung. ¿Cuela?

¡Hazte con todos!

¡Hazte con todos!

¿Qué nombre le ponemos a ese bicho?

Los policías no son los únicos que gozan de un buen sentido del humor; los científicos e investigadores también son muy ingeniosos cuando le ponen nombre a las nuevas especies.

A veces, recurren a juegos de palabras en latín o latinizadas, como el palíndromo de un escarabajo de México: Orizabus subaziro. En otras ocasiones pretenden escandalizar, como con la polilla Catocala elocata, cuya segunda parte significa «prostituta».

No obstante, muchas veces usan nombres de personajes famosos, ya sean reales o de ficción. Fernando Navarro ha escrito varios artículos sobre esto en el blog Laboratorio del Lenguaje que no tienen desperdicio. Por ejemplo, nos cuenta que en 1983, «los entomólogos estadounidenses Arnold Menke y David Vincent decidieron bautizar tres nuevas especies de avispas del género Polemistus con el nombre de sendos personajes de la saga interestelar: P. chewbacca (por el peludo tibocha del planeta Kashyyk, inseparable compañero de Han Solo), P. vaderi (por Darth Vader, figura destacada del Lado Oscuro) y P. yoda (por el más grande maestro Jedi de la historia galáctica)».

El cine y la literatura tienen mucho peso, de ahí que también haya varios géneros de avispas con nombres de resonancias tolkienianas: Balrogia, Beornia, Bofuria, Bomburia, Balinia,Oinia, Gollumiella, Smeagolia, Legolasia y Nazgulia.

Pero la música ofrece también un gran abanico de posibilidades. Bueno, la música y el sexo. Si no, que se lo pregunten a los investigadores del Instituto Roslin de Edimburgo, que decidieron llamar Dolly a la primera oveja clónica obtenida por transferencia nuclear de células somáticas extraídas de las glándulas mamarias de una oveja adulta. ¿Y a qué Dolly se referían? Pues a Dolly Parton, cantante country famosa por sus generosos atributos.

Pero no es un fenómeno aislado ni del pasado. Cristina García-Tornel recoge estos (y muchos otros) en su libro:

  • Gnathia marleyi (parásito marino), en honor a Bob Marley.
  • Mercurana (rana arbórea) por Freddie Mercury.
  • Otocinclus batmani (pez gato) por Batman.
  • Arthurdactylus conandoylensis (pterosaurio brasileño) por Arthur Conan Doyle.
  • Scaptia beyonceae (tábano) por Beyoncé, claro.
  • Aegrotocaellus jaggeri (trilobites) por Mick Jagger ¿y su movimiento sensual?
  • Aptostichus angelinajolieae (araña) por Angelina Jolie. ¿Una indirecta?
  • Agra katewinsletae (escarabajo) por Kate Winslet. No sé si me haría gracia que me pusieran el nombre de un escarabajo (y menos aún si es pelotero).

Ahí donde les vemos, con su bata blanca y sus gafitas, los científicos no son tan serios como quieren que creamos. La taxonomía también puede ser divertida.

¿Sabrá Angelina que le han puesto su nombre a una araña peluda?

Bic cristal escribe normal…

Los nombres de las cosas también tienen significado en muchas ocasiones, sobre todo cuando se trata de epónimos, como es el caso del bolígrafo. En la península y en algunos países de Latinoamérica se le llama así por «bola» y «grafía», pero en Argentina, Paraguay y Uruguay hablan de «birome», que se acerca más al “biro” inglés. Este nombre hace referencia a su inventor, el húngaro Ladislas Josef Biro.

Pero ya que hablamos del boli, lo gracioso es la procedencia de la marca Bic. Ocho años después de su creación, la patente fue adquirida por el francés Marcel Bich, quien registró el bolígrafo con el nombre de Bic, y no Bich, para evitar que el mundo de habla inglesa lo asociara con la palabra “bitch” («zorra», «puta», «guarra»… Ya me entendéis, vaya).

En definitiva, que no hay que subestimar nunca el «sabor» de un nombre, como bien decía nuestro amigo Serrat al principio del artículo.

***

Para saber más:

  • Compendio general e innecesario de cosas que nunca pensó que le fueran a importar, de Cristina García-Tornel. Editorial Destino. Imprescindible si os gustan las curiosidades del mundo que nos rodea (no solamente lingüísticas). Se puede comprar aquí.
  • Artículos del Laboratorio del Lenguaje: http://medicablogs.diariomedico.com/laboratorio/2010/01/20/el-fabuloso-circo-de-los-nombres-cientificos-ii/, http://medicablogs.diariomedico.com/laboratorio/2013/03/26/el-genero-gaga/.
  • Cómo elegir un nombre para tus personajes. Blog de Literautas. http://www.literautas.com/es/blog/post-333/como-elegir-el-nombre-para-tus-personajes/.
  • El origen de los nombres en Harry Potter: http://www.theninemuses.net/hp/4.html.
  • Laura Escorihuela habla de algunas de sus decisiones al traducir Harry Potter (en catalán): http://www.harrypottercat.cat/forums/errors-de-xavier-pamies-vers-a-la-laura-escorihuela-en-hp5-t22-45.html y http://www.upf.edu/alumni/actualitat/profunditat_escorihuela.html.

Calcando, que es gerundio

12 martes Nov 2013

Posted by enlalunadebabel in Cine, Doblaje, Lengua española, Subtitulación, Traducción

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calcos, doblaje, errores, jodido, maldito, Miguel Duro, TAV, traducción audiovisual, traducción subordinada

Que los traductores somos algo tiquismiquis y tenemos un radar especial para los calcos y las frases que rechinan en los doblajes no es algo nuevo. De vez en cuando, de hecho, cuelgo en twitter las que me parecen más graciosas o sangrantes. Para muestra, dos botones, ya sea en doblaje (o voces superpuestas):

Pesadilla

o bien los calcos en prensa:

Modelos

Sin embargo, hoy me centraré en los calcos presentes en las traducciones audiovisuales tomando como base el excelente artículo «Eres patético: el español traducido del cine y la televisión» de Miguel Duro en La traducción para el doblaje y la subtitulación (Cátedra, 2001) y los documentos de la Comissió de Normalització Lingüística, Versió doblada, que se publicaron entre el año 1997 y el 2002.

El calco como virus

Duro explica con mucho atino que el agente infeccioso más grave de todos los que campan en las malas traducciones de las películas y las series de televisión es el calco, en cualquiera de sus modalidades (fonético, léxico, semántico…). Aclara que en sí, como procedimiento de traducción, no es rechazable porque muchas veces enriquece la lengua, pero supone un problema cuando se usa mal.

Entonces, ¿el calco puede ser bueno? Puede ajustarse bien en una traducción cuando existe una laguna lingüística en la lengua receptora, pero hay que llevar cuidado porque muchas veces (en la mayoría, quizá) es un error. Como en los siguientes casos:

  • Calco léxico o paronímico: falsos cognados, como traducir actually por «actualmente» cuando es «en realidad»; o library por «librería» cuando es «biblioteca».
  • Calcos tipográficos: el uso de mayúsculas en los gentilicios en castellano, por ejemplo (no aparece en un doblaje, evidentemente, pero sí puede darse en subtitulación).
  • Calcos sintácticos: cuando se traduce literalmente la estructura de la lengua de partida y se obtiene como resultado una estructura que no es natural en la lengua de llegada.

En su artículo, Duro nos deja algunos ejemplos de calcos reales oídos en Titanic, Corrupción en Miami y El piano. He aquí algunos de Titanic (los comentarios entre paréntesis son míos y que conste que no tengo en cuenta el factor de ajuste labial):

  • Tiene toda mi atención — You have all my attention (¿No sería mejor: «Soy todo oídos», por ejemplo?)
  • ¿Bromeas? — Are you kidding? (¿Dónde está nuestro «¿Me tomas el pelo?»? Y ya no digo «¿Estás de coña?» porque no quedaría bien en el contexto de la película)
  • Eres maravillosa — You are wonderful (Hombre, yo no sé si le diría eso a mi pareja, quizá utilizaría otro adjetivo)
  • Me temo que así es, mi querido amigo — I’m afraid that’s the way it is, my dear friend (en español cada vez tememos más)
  • No hay ninguna evidencia de que — There’s no evidence that… (Un calco bastante común también en las series policíacas. Aquí, mejor «prueba” o incluso «indicio»)

Como sigue diciendo Duro, «la gente repite lo que escucha y lee —por imitación— o lo que oye, por absorción subliminal. Si día tras día recibe el impacto continuo de un español al que se le ven las costuras del inglés, acaba por parecerle normal ese español y éste termina corrompiéndose».

Aquí es donde aparece el dubbese, el lenguaje propio de las traducciones audiovisuales, esas soluciones faltas de naturalidad que acaban impregnando nuestro idioma y llegan hasta los guiones de producciones nacionales. El compañero Alberto Fernández nos lo explica muy bien en esta entrada de blog.

Orígenes del calco

Miguel Duro comenta que puede haber dos causas que expliquen por qué traductores y adaptadores/ajustadores se aferran al calco: una técnica y otra conjetural. La técnica alude a las limitaciones o restricciones inherentes a la traducción para doblaje o subtitulación, en la que la palabra está subordinada a la imagen:

  • Doblaje: hay que adaptarse al sincronismo de caracterización, de contenido y fonético (labial).
  • Subtitulación: hay que adaptarse al tiempo y espacio disponibles.

La segunda causa, la conjetural, se refiere a las condiciones en las que el traductor realiza su trabajo: escasez de tiempo, falta de recursos, malas condiciones económicas, ausencia de revisores, comodidad, negligencia profesional o inconsciencia de la responsabilidad respecto de idioma y del público.

Tal vez añadiría la dejadez que hay a veces hacia la lengua materna. Parece que nos preocupemos más del dominio de nuestra lengua B que de la materna. Hay que leer más en castellano y preocuparse más por la ortografía y las normas generales de nuestro idioma.

¡Una solución quiero!

¿Hay cura para este mal? No es pan comido (que no trozo de pastel), pero puede hacerse. Para empezar se puede avisar a las distribuidoras o cadenas de televisión de los errores que se descubran en series y películas (igual que muchos lectores avisan a las editoriales de gazapos en libros).

Otra solución sería conseguir que los profesionales del doblaje y la subtitulación (no solo traductores) se concienciaran de la responsabilidad que tienen con la lengua, la cultura y con el público al que están destinadas las obras audiovisuales. Aunque, bueno, esto último es más difícil de ponerlo en práctica por su abstracción.

¿A vosotros se os ocurre algo más?

Casos y cosas

Veamos algunos calcos que pueden no ser tan obvios como parece. Empezaremos con la interpelación y los vocativos, y remataremos con una colección de calcos recurrentes.

Calcos en la interpelación

En inglés la interpelación a una persona se hace a menudo aludiendo a la función de la interpelación: agente, doctor, landlord, boss… En castellano no solemos identificar la interpelación salvo en casos muy determinados (como camarero, maestro, doctor), sino que se utiliza una expresión genérica como un «eh» o un «oiga».

No sé vosotros, pero la última vez que me pararon en un control no usé ni un «Bona nit, mosso» ni un «¿Algún problema, agente?». ¿Es grave, doctor?

Y no solo al saludar sino en otras interacciones también, donde podemos prescindir de la persona directamente (y más aún si ya se ve en pantalla). En lugar de «Perdone, agente o «Tenga, señor» nos basta con un «Perdone» o un «Tenga», sencillamente. Fácil de hacer en subtitulación y en doblaje dependerá de cómo quede en boca.

También hay que señalar la generalización en los inicios de las frases interpelativas de muchos doblajes un «di» absolutamente artificioso que ha surgido como recurso fácil de ajuste para alargar las frases. Sin embargo, una vez más, no hay que olvidar que nos debemos a la imagen y a los labios, de modo que a veces es necesario.

Algo parecido pasa con la apelación nominal. Es frecuente en inglés apelar un personaje con nombre y apellidos para enfatizar un reproche o una orden. Esto da lugar a frases como «Peter McDonald, siempre serás un animal» que resultarían más adecuadas usando verbos de atención como «¿Oyes, McDonald? Siempre serás un animal» o «Mira, McDonald, siempre serás un animal», por poner un ejemplo.

Traducir con el culo

A traducir se va aprendiendo con el tiempo y todos mejoramos con cada texto, pero es fácil traducir con el culo si no se va con cuidado. Así que ojito con el ass, que a veces nos nubla:

• And you want us to stick our ass out to protect him? traducido literalmente «¿Y quieres que nos juguemos el culo por protegerlo?» en lugar de la forma más genuina «¿Quieres que nos juguemos la piel para protegerlo?».

• Get your ass out of here traducido por «Quitar el culo de aquí», en vez de «Lárgate de aquí».

No hay que olvidar que ass puede traducirse muchas otras veces por cosas muy distintas:

  • Don’t be an ass! = No seas imbécil.
  • What an ass I am! = ¡Qué burro soy!
  • To make an ass out of somebody = Quedar en ridículo, hacer el panoli, etc.
  • She’s a piece of ass = Es un bombón.

«¡Maldición, Mike!». Los insultos e imprecaciones: bastardo, maldito, jodido…

Hace un tiempo ya hablé de esto en una entrada. Me maravilla que, con la riqueza léxica que tenemos en castellano para estos menesteres, aún se oigan expresiones del tipo «jodido cabrón» cuando tenemos «cabronazo», entre muchas otras lindezas.

Muchas veces parece que tengamos miedo a adaptar el texto demasiado libremente, pero es lo que requiere para que funcione y resulte veraz. Hay que atreverse a cambiar.

En este sentido os recomiendo los monólogos de Goyo Jiménez (al final del artículo) para que veáis el partido que le saca él a estas situaciones. Risas garantizadas.

¿Dónde está el calco, aquí o aquí?

El castellano no utiliza tan a menudo este adverbio de lugar como el inglés. Es un caso parecido a please y por esto no siempre es necesario traducirlo. Veamos dos ejemplos rápidos:

  • Un hombre invita a cenar a una chica que hace días que no sale de casa (¿será traductora?) y comienza con la frase You feel like getting out of here?, que se puede traducir por «¿Te apetecería salir?» sin necesidad de decir «¿Te gustaría salir de aquí?».
  • En una situación de catástrofe, un protagonista exclama Let ‘s get out of here! Si no se trata de un espacio específicamente cerrado, la traducción sería «¡Huyamos!» y no necesariamente «¡Huyamos de aquí!».

Hay que añadir que otra frase habitual en situaciones de pánico es Someone get me out of here!, cuya traducción literal «¡Que alguien me saque de aquí!» queda forzada y conviene recordar que la equivalente suele ser «¡Sacadme de aquí!». Además, en momentos de apuro, ¿no economizaríamos más con el lenguaje?

¿Cómo están ustedeeeees? (Is everything okay?/¿Todo va bien? – Are you alright?/¿Estás bien?)

Hay que adaptar siempre la traducción al contexto, eso es esencial. La primera expresión se puede traducir a menudo por «¿Cómo vamos?» o «¿Cómo va eso?» y la segunda por «¿Cómo te encuentras?», «¿Te has hecho daño?» (o «¿Te han hecho daño?», según contexto) o bien «¿Te encuentras mal?».

La traducción literal «¿Todo va bien?», por ejemplo, choca a veces con la información dada por las imágenes.

Bobina

Por último, veamos algunas palabras y expresiones susceptibles de terminar calcadas:

Adultery / adulterio

En inglés, adultery, además de significar «adulterio» en el sentido de infidelidad conyugal, también puede significar «infidelidad religiosa» o «herejía»», como es el caso de la frase: Sodomy, blasphemy and adultery were the accusations made ​​against the Templar order.

All you have to… / Todo lo que tienes que…

All inicia muchas expresiones verbales que, traducidas literalmente por «todo lo que», resultan recargadas. Quedan mejor resueltas con «solo» o «lo único»:

  • You said all I had to do was to try it  = Has dicho que sólo tenía que probar y basta; Has dicho que sólo era cuestión de probarlo.
  • All I want is for Willy to be with his father = Solo quiero que Willy esté con su padre; Lo único que quiero es que…

As simple as that / tan sencillo como esto

Hay todo un repertorio en castellano para traducir la expresión It’s as simple as that: «en pocas palabras», «es muy sencillo» o, incluso, «en resumen».

To belong / pertenecer

En frases como That s where I belong / I belong to India, que designan el lugar donde uno se encuentra cómodo o considera su hogar, en vez de la traducción literal «Es donde pertenezco» o «Pertenezco a la India», debería decirse «Allí está mi casa», «La India es mi hogar» o expresiones similares.

Gimme a break / Dame un respiro

Sí, podría ser peor. Se podría traducir más literalmente aún, pero es una de esas frases muy de doblaje, muy dubbese. Más que hablar de respiros, lo que más decimos en estos casos es «No me agobies» o «No me atosigues», ¿no os parece? Incluso quedaría bien un «déjame en paz», depende del contexto.

Business / negocio

Este término en inglés también tiene el sentido genérico de «asunto», «cuestión» o «tema». Hay que fijarse en el contexto para saber si se habla de negocios estrictamente o no. En este sentido genérico, una frase como It ‘s a tricky business se traduciría por «Es un asunto complejo», y The man still had unfinished business para «El hombre aún tenía cuestiones pendientes».

Caucasian / caucásico

El inglés Caucasian nos aparece a menudo como identificación étnica utilizada por la policía. Se trata de un término de clasificación antropológica que designa el grupo humano leucodermo, también llamado «raza blanca».

En castellano, algunos diccionarios reservan «caucásico» para este concepto y «caucasiano» para el individuo de la región geográfica del Cáucaso, pero se tiende a considerarlos sinónimos. El problema es que, en doblaje, cuando un policía estadounidense dice que busca un hombre de aspecto caucásico o caucasiano, el espectador podría entender que hablamos de alguien del Cáucaso. Sería mejor, pues, traducir por «un hombre de raza blanca» o «un hombre blanco».

Este criterio no sirve, sin embargo, cuando este término se opone a otras identificaciones étnicas que, para un europeo, son también de piel blanca. Es el caso de hispano o latino, por ejemplo. Cuando en una película salen juntas estas identificaciones, se deberá mantener la traducción literal «caucásico» o «caucasiano».

Condescending / condescendiente

Es condescendiente quien se digna consentir algo alguien. No obstante, el inglés condescending alude a alguien que es altivo o desdeñoso. Y, en consecuencia, condescended debe traducirse por «despreciado».

Decent / decente

Según el contexto hay muchas más soluciones que la traducción literal. Veamos algunas:

  • Are you decent yet? = ¿Estás vestido? ¿Estás visible?
  • Decent chap = Un chico formal / Un buen tío
  • He was very decent to me = Fue muy amable conmigo
  • A decent sum = Una suma considerable

El antónimo indecent también puede tener alguna solución alejada del calco:

  • Indecent assault = Abusos deshonestos, agresión sexual

Detective / detective

Tiende a traducirse por «detective» cuando la mayoría de las veces sería mejor usar «inspector» o «comisario». En castellano, «detective» nos remite al privado.

Veamos algunos términos afines:

  • private detective (m) detective privado
  • detective chief inspector (n) (Britain) comisario (m)
  • detective constable (n) (Britain) agente (m) (de policía)
  • detective inspector (n) (Britain) inspector, inspectora (m) (f) (de policía)
  • detective sergeant (n) (Britain) oficial (m) de policía
  • detective story (n) novela (f) policíaca
  • detective superintendent (n) (Britain) comisario, comisaria (m) (f) (de policía); comisaria
  • detective work (n) trabajo (m) detectivesco; trabajo (m) de investigación

Devotion / devoción

Hay contextos, sobre todo los no religiosos, en el que el vínculo personal expresado por devotion se puede traducir mejor por «lealtad» o «afecto».

Dozen of / docenas de

En inglés dozen of tiene el valor de abundancia y es mejor traducirlo por: «bastante», «mucho», «un montón de», etc.

Escort / escolta – To escort / escoltar

En inglés to escort también tiene el significado acompañar, sobre todo en el sentido de cortesía. Así tenemos que escort agency debe traducirse por «agencia de azafatas» (sí, ya, a veces son algo más que azafatas) y no por «empresa de seguridad».

Eventually / eventualmente

Quizá uno de los calcos más odiosos. Con lo bonitos que son «al final», «finalmente», «a la larga»…

eventualmente

Subtítulo de un episodio de True Blood

Exciting / excitante

Este adjetivo tiene en general el sentido de emocionante, apasionante o estimulante. Y lo mismo ocurre con excite y excited, que corresponden a menudo a «emocionar» y «entusiasmar», en un caso, y «emocionado» o «ilusionado», en el otro.

You are a fraud! / eres un fraude

En inglés, fraud se aplica tanto a cosas como personas. En castellano no termina de funcionar con personas. Debe traducirse por «farsante», «impostor» o «tramposo». El sustantivo fraud también se puede traducir por «estafa», «trampa» o «engaño».

Funeral / funeral

En inglés, funeral designa genéricamente cualquier ceremonia de enterramiento, mientras que en castellano se refiere a la ceremonia religiosa, generalmente en un recinto cerrado. Por lo tanto, resulta más adecuado traducir el inglés funeral sólo por «entierro» en los casos que no haya rito religioso o bien cuando éste se hace en el cementerio mismo.

To get in one’s way / interponerse en el camino

El verbo interponerse corresponde a un registro formal que no se ajusta al registro coloquial habitual los diálogos de las películas. Si la expresión That’s the second time you got in my way today se traduce literalmente por «Hoy es la segunda vez que te interpones en mi camino», el resultado queda afectado por la connotación formal. La expresión equivalente sería «Hoy es la segunda vez que te me metes por medio» o también «Ya la segunda vez que…».

Long life / larga vida

En las aclamaciones del tipo Long life to the Queen la traducción más genuina es «Viva la reina» y no «Larga vida a la reina».

Macho / machista

En inglés este término designa comportamientos «de macho» que no siempre corresponden al concepto de «machista», a la relación de poder del sexo masculino sobre el femenino.

Por ejemplo, en una conversación entre dos agentes forestales en el que uno pretende resolver por su cuenta un problema grave y el otro le dice What are you telling me, more macho bullshit!, el sentido de la frase es «No te quieras hacer el duro», sin connotación machista propiamente dicha.

Make yourself comfortable / ponte cómodo

Hay contextos en los que la traducción «Ponte cómodo» no es la más adecuada. Cuando llegamos a casa y «nos ponemos cómodos» la frase tiene una implicación física, es decir, puede significar que nos cambiamos de ropa y de zapatos, lo que nos hace sentir cómodos de verdad. En cambio, a la gente que se invita a casa, las expresiones de acogida que se le dedican en castellano, y que son equivalentes a Make yourself confortable, son del tipo «no te cortes» o «como si estuvieras en tu casa».

Monument / monumento

En inglés monument puede hacer referencia a un paisaje singular (montaña, cañón) o área de interés histórico o científico (campo de batalla, yacimientos fósiles) de propiedad pública. En este caso, una traducción más adecuada que monumento sería «espacio protegido».

Officer / oficial

Calco en el ámbito policial que también se da en otros, como el militar o el educativo. En el ámbito militar el calco más frecuente es traducir mecánicamente officer por «oficial», cuando en realidad officer solo, sin ningún complemento, es un genérico que designa cualquier militar con mando, de sargento en general.

Así, officer’s uniform es más adecuado traducirlo por «uniforme militar» y no por «uniforme de oficial». Recordemos que el equivalente inglés de «oficial» es commissioned officer.

Plastic / plástico

En inglés tenemos el término plastic money referido al pago en tarjetas de crédito o débito. Una abreviación de plastic money muy usada es «plástico», que evidentemente no traduciremos por plástico, sino por «tarjeta».

Positive / positivo

Cuando un personaje ha de expresar una opinión en una reunión tensa, la traducción más adecuada de I’ll be positive es «Seré categórico o claro».

Proud / orgulloso

Este adjetivo tiene en inglés el sentido de orgulloso cuando se refiere a persona. Pero cuando se refiere a objetos inanimados o conceptos abstractos tiene el sentido de espléndido o glorioso. Así, la traducción adecuada de Our ​​country has an old and proud history es «Nuestro país tiene una vieja y gloriosa historia».

Rank / rango

Este calco también es muy frecuente en películas bélicas. Normalmente rank se traduce por «graduación», o también, según el caso, por los símbolos que le indican, como «galones» o «estrellas». Así, high rank se traducirá por «alta graduación» y no por «alto rango».

Relax / relájese

La traducción literal del imperativo relax para «relájese» olvida un amplio repertorio de expresiones genuinas equivalentes: «tranquilícese», «tranquilo», «estése tranquilo» o «no sufra».

Room / habitación

Este término tiene también un sentido genérico de espacio, lugar o cabida. There ‘s no room for you puede significar «No hay sitio para ti». Hay que fijarse en la imagen porque una frase como Get out of the room se puede pronunciar en un despacho o un comedor y, en vez de la traducción literal «Sal de la habitación», habría que decir «Sal del despacho» o también «Sal de ahí/aquí».

Pasa lo mismo con frases como She’s in the next room cuando la imagen muestra claramente que la estancia del lado no es precisamente una habitación. Según el contexto, la traducción sería «Está en el otro despacho» o «justo al lado».

Scalpel / escalpelo

Este término inglés corresponde a dos términos diferentes en castellano: escalpelo y bisturí. El primero es un cuchillo pequeño usado para disecar y esculpir, mientras que el segundo es el instrumento usado en las incisiones quirúrgicas. Hay que fijarse en el contexto para elegir la traducción adecuada.

Sect / secta

En inglés, sect también tiene el significado de colectivo de creyentes de una religión sin connotaciones minoritarias o exclusivistas. Por lo tanto, a veces, en vez de traducirlo por «secta» es mejor traducirlo por «confesión», «religión», «credo». En inglés, una secta es cult.

Sexy / sexy

En inglés americano, este adjetivo se aplica a personas, cosas y situaciones (aparte del sentido puramente sexual, que es el único que tiene en castellano) en el sentido de interesante, agradable, goloso (atractivo en general) y también moderno, a la última moda, como se puede ver en los siguientes ejemplos: a sexy project, a sexy new car, a sexy party, a sexy book. Se deben evitar traducciones literales como «Buscamos empresas competitivas y sexys».

Single / soltero

Single referido a persona designa a alguien que vive solo y no necesariamente soltero. Según el contexto puede tratarse de una persona separada, como es el caso de I’m a single dad, que no se puede traducir literalmente por «Soy un padre soltero».

Special delivery / entrega especial

Mejor dicho se trata de una entrega urgente. Eso es lo que tiene de especial.

Verdict / veredicto

En situaciones que no correspondan al ámbito jurídico, verdict significa simplemente «opinión» o «dictamen».

Vigilantes

Este término inglés designa los grupos de ciudadanos que realizan funciones parapoliciales en EE. UU. Debe traducirse por «patrullas» o «justicieros», según el contexto.

Subtítulo de la película Gangster Squad

We’re history / Somos historia

La expresión To be history tiene varias traducciones según el contexto:

  • We’re history en boca de alguien que expresa una acción que se acaba de ejecutar se traduciría por «Hemos terminado».
  • That’s history para opinar sobre un hecho se podría traducir literalmente por Esto ya es historia y también para «Esto ya es agua pasada».

We did it! / ¡Lo hemos hecho!

Calco que también se da en la traducción literal «Lo haremos» de We’ll make it. Las traducciones adecuadas serían «Lo hemos conseguido», «lo conseguiremos» o «saldremos adelante», incluso.

To be welcome / Ser bienvenido

Esta expresión pide varias traducciones según el contexto. You’re not welcome es una expresión de rechazo muy frecuente que se puede decir de muchas maneras: «No te queremos aquí» o «¿Qué se te ha perdido?».

En las frases siguientes observamos otras traducciones más adecuadas que la literal «No eres bienvenido».

  • You’re not going to be welcome in this neighborhood se puede traducir por «No te recibirán bien en este vecindario».
  • A gunfighter’s not very welcome in most plazas se puede traducir por «A un pistolero no lo quieren en ninguna parte», por ejemplo.
  • We’ll make him welcome se traduce mejor con «Le daremos una buena acogida/un buen recibimiento» que por «Haremos que se sienta bienvenido».

Hasta aquí la entrada de hoy sobre calcos. ¿Se os ocurre algo más? ¿Hay alguno que os dé rabia?

***

¿Qué dicen del calco y del dubbese en otros artículos?

  • Cine de veras: http://www.tengounateoria.com/cinedeveras/
  • «¿Bromeas?»: expresiones usadas en los doblajes que casi nunca escucharás en la realidad: http://cinemania.es/noticias-de-cine/bromeas-expresiones-usadas-en-los-doblajes-que-casi-nunca-escucharas-en-la-realidad

Bonus tracks:

Nos os perdáis este monólogo de Goyo Jiménez en los que reflexiona sobre el mundo audiovisual español y estadounidense, y su forma de hablar. Momento lingüístico en el 05:50, sobre los insultos.

Otro monólogo en cuanto a disparidades culturales. En el 14:30, cómo se liga en el instituto; en el 17:00, cómo se habla en el ámbito médico y en el 19:00, el policial.

Responsables con las palabras

29 lunes Jul 2013

Posted by enlalunadebabel in Lengua española, Medios de comunicación, Off topic

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accidente, ética periodística, ética profesional, comunicar, gobierno, manipulación, medios de comunicación, tergiversar

Cuesta escribir cuando hay que hablar de temas que van más allá, cuando se tratan aspectos tan sensibles como la pérdida de vidas humanas. El accidente ferroviario de la semana pasada aún está muy presente y no por los motivos que cabría esperar. Por eso, aunque no quiero hablar de política ni de trenes (porque no me gusta hablar de lo que desconozco), sí me gustaría hablar de la responsabilidad que tenemos con la lengua, sobre todo cuando se es comunicador.

Si algo ha demostrado esta catástrofe (igual que ha sucedido en otras ocasiones) es que, aunque muchos aún lo duden, la gente es buena por naturaleza. Lo malo es que también es bastante morbosa.

Al día siguiente del accidente lo hablamos precisamente con un alumno, un psicólogo con años de experiencia. Este hombre dirigió el equipo de apoyo en la tragedia del 7 de julio del año 2000 en la que murieron 22 niños y 5 adultos de varias escuelas de Barcelona en un accidente de autocar en Soria. La hermana de una amiga perdió la vida como monitora.

Este hombre me contaba que en estos casos es muy importante realizar un trabajo de contención. Hay que proteger a las familias de curiosos, charlatanes y fanáticos. ¿Fanáticos? Pues sí, resulta que no dejaban de llegar personas de diferentes iglesias para avasallar a las pobres familias que aún tenían el alma en vilo porque desconocían si su hijo o hija había muerto en el accidente. Al final tuvieron que redactar un comunicado de prensa y publicarlo en varios periódicos para dejar claro que las familias estaban bien atendidas y que no se necesitaba «ayuda externa». En definitiva, que les dejaran vivir el luto en paz.

La misma noche del accidente me pareció que algunos de esos oportunistas habían invadido los medios:

Por no hablar del periodista que se dedicó a buscar la exclusiva por twitter:

¿Dónde está el límite? ¿Dónde está la ética? Al final, este chico ha eliminado su cuenta en twitter sin disculparse antes, claro.

Lo mismo sucede con la tergiversación de los mensajes que nos llegan. Últimamente me da la sensación que vivimos en un «juego del teléfono» continuo, que el mensaje va cambiando tanto que al final ni siquiera se reconoce. Si estuviéramos hablando del juego de niños como tal, no pasaría nada, pero estamos hablando del dolor de muchas familias y esto es intolerable.

manipulación

Y si hablamos de responsabilidad con las palabras, más grave es que desde el Gobierno se redacte una nota de prensa cortando y pegando fragmentos de otro comunicado, en este caso en el que lamentaban las muertes por un terremoto en China. Sigo atónita.

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Nos echamos las manos a la cabeza cuando vemos los errores garrafales que se hacen con Photoshop pero luego nos dan gato por liebre en prensa escrita. O al menos lo intentan. Es lo que pasa al redactar un titular inspirándose en los comentarios en Facebook del maquinista. (Permitidme el inciso, pero vaya chorrada sacar estos temas ahora. Cuidado con Internet porque cualquier cosa que digáis podrá ser utilizada en vuestra contra.)

Facebook

En definitiva, cuando hablamos de temas muy sensibles hay que tratarlos con mucho respeto. No me vale la excusa de que hay que estar informado para publicar los nombres y apellidos de las víctimas (en el accidente del autocar recuerdo que los nombres iban saliendo en pantalla cuando se daba la noticia), para enseñar imágenes lo más sangrientas posibles (como el chico sin piernas del atentado de Boston) o dedicar programas matinales enteros a las historias de amor que el tren se llevó. Lo siento, estas excusas no me valen. Informar no es esto:

La Roja***

Desde este humilde blog, mucho ánimo y mucho cariño para todas las familias afectadas por el accidente.

Aquí no hay quien coma

08 lunes Jul 2013

Posted by enlalunadebabel in Errores, Lengua española, Traducción

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carta, error de traducción, glosario cocina, glosario culinario, hostelería, menú, restauración, restaurante, traducción culinaria, traducción para la hostelería, traducir cartas de restaurante

Hemos quedado con unos amigos para comer en un sitio al que no hemos ido nunca. Llegamos al restaurante en cuestión, un mesón castizo de nombre tipo Casa Paco (estaréis conmigo en que podría ser peor un Paco’s). Nos sentamos y nos traen las cartas. La abro y ahí está, en un lateral, la traducción al inglés. Se masca la tragedia. Y ya puedo ir masticando bien porque se me está indigestando y eso que Paco aún no nos ha traído nada para comer.

Vale, reconozco que no se puede ir con un traductor a comer o a cenar por ahí porque somos algo tiquismiquis, pero hay errores que claman al cielo. Un error ortográfico me irrita pero, bueno, tiene un pase. Ahora bien, un «I collide to the iron» para unos chocos a la plancha… por ahí no paso.

El origen de la mayoría de estos errores es la excesiva literalidad y la elección del término equivocado ante una palabra polisémica. El caso de «I collide» está claro: han tecleado «choco» y se ha escogido la primera persona del presente del verbo chocar. Pero, en serio, si lo quiere hacer el mismo Paco, por poco que busque verá que «choco» es «cuttlefish«.

Resultado de la búsqueda en wordreference

Resultado de la búsqueda en wordreference

Veamos algunas de estas joyitas:

Sin desperdicio ninguno. Impagable el "fish shaves" (rape), que supongo que han tomado del verbo «rapar» y de ahí han hecho su versión
Sin desperdicio ninguno. Impagable el «fish shaves» (rape), que supongo que han tomado del verbo «rapar» y de ahí han hecho su versión
Bread of you happen (pan de pasas), You toast (tostas) o You live (habitas). Y el más difícil todavía: Filetitos of sirloin of veano accompagnées des pommes de terres fritas. ¡Ahí va eso!
Bread of you happen (pan de pasas), You toast (tostas) o You live (habitas). Y el más difícil todavía: Filetitos of sirloin of veano accompagnées des pommes de terres fritas. ¡Ahí va eso!
De todas las calamidades me quedo con «fino» = "I die"
De todas las calamidades me quedo con «fino» = «I die»
Error por traducir literalmente «habitas» como la segunda persona del verbo «habitar»
Error por traducir literalmente «habitas» como la segunda persona del verbo «habitar»
Cola es tail, claro, pero la de un animal (como el que tradujo esta carta)
Cola es tail, claro, pero la de un animal (como el que tradujo esta carta)
También es curiosa la traducción al español en esta carta de un restaurante italiano. ¿Cómo serán los "pennes enojados"? Visto en: http://cibertrolas.blogspot.com.es/2012/10/pene-enojado.html
También es curiosa la traducción al español en esta carta de un restaurante italiano. ¿Cómo serán los «pennes enojados»? Visto en: http://cibertrolas.blogspot.com.es/2012/10/pene-enojado.html
-¡Camarero! -¿Qué? -¡Una de "sepia to the iron"!
-¡Camarero! -¿Qué? -¡Una de «sepia to the iron»!
"Nice sauce", es decir, ¿que en inglés la salsa es buena pero no lleva pescado?
«Nice sauce», es decir, ¿que en inglés la salsa es buena pero no lleva pescado?
Aquí nos ofrecen una muerte dulce, en lugar de una «mel i mató», una especie de requesón con miel
Aquí nos ofrecen una muerte dulce, en lugar de una «mel i mató», una especie de requesón con miel
Aquí los animales cambian con el idioma. Gallo es un pescado, no solo una ave, que es lo que aparece en el inglés (rooster)
Aquí los animales cambian con el idioma. Gallo es un pescado, no solo una ave, que es lo que aparece en el inglés (rooster)
Otro caso de palabra polisémica. Querrán decir "half", se supone
Otro caso de palabra polisémica. Querrán decir «half», se supone
Rockin' menu
Rockin’ menu
Me suena a proposición indecente. Lenguado es "sole". A saber de dónde han sacado "tool"
Me suena a proposición indecente. Lenguado es «sole». A saber de dónde han sacado «tool»
Un cambio incomprensible. ¿Buscarían «boquetón» y no «boquerón»?
Un cambio incomprensible. ¿Buscarían «boquetón» y no «boquerón»?
Otro caso de error por polisemia que detectó @TraductorJur y publicó en su artículo sobre traducciones literales http://devadiprivero.com/2013/04/02/otra-traduccion-literal-damn-maldicion/
Otro caso de error por polisemia que detectó @TraductorJur y publicó en su artículo sobre traducciones literales http://devadiprivero.com/2013/04/02/otra-traduccion-literal-damn-maldicion/

Y no solo hay cartas jeroglíficas, sino también anuncios, carteles y pizarras:

No entender nada
No entender nada
I sometimes see food
I sometimes see food
"Kitchen" o "chicken", error clásico como "teacher" y "t-shirt"
«Kitchen» o «chicken», error clásico como «teacher» y «t-shirt»
Para estar en la fachada, canta un poco, ¿no?
Para estar en la fachada, canta un poco, ¿no?
El misterioso caso del pollo que iba a la guardería
El misterioso caso del pollo que iba a la guardería
¿"Coffee cut"? Claro que sí, campeón
¿»Coffee cut»? Claro que sí, campeón

La importancia de redactar bien

Algo que nunca entenderé es el poco cuidado que algunos hosteleros ponen a la hora de traducir los rótulos y las cartas de su establecimiento. La calidad no solo está en el gusto de los platos sino que también entra por los ojos.

Como el mismo Paco sabe (o debería saber), el menú de restaurante es mucho más que una simple lista de platos y precios. Es una poderosa herramienta de marketing y ventas que pone en manos de sus clientes y debe redactarse, diseñarse y editarse estratégicamente. Quiere vender sus productos y hacerlo con credibilidad, algo que mengua, a mi parecer, cuando hay errores ortográficos o traducciones de este calibre.

Hace un tiempo vi un restaurante en el que usaban traducciones literales al inglés de expresiones típicas o frases hechas para decorar el local (en el cuadro inferior) que hacían bastante gracia, pero ¿hacen la misma gracia cuando se cuelan en la carta sin pretenderlo?

Recopilación de frases típicas

Recopilación de frases típicas

 Cómo traducir rico, rico y con fundamento

Acabamos de ver algunas de estas grandes meteduras de pata. ¿Y ahora qué hacemos? Para empezar, le recomendaría al señor hostelero que contratara a un buen traductor para que le tradujera la carta y el material promocional como es debido. No es nada caro (no estamos hablando de un proyecto titánico), de modo que no es una cuestión de ahorro y al mismo tiempo le evitamos el sofocón de hacer el ridículo ante el extranjero, que será guiri pero no es tonto.

¿Y cómo abordamos la traducción de algo así? Primero, como cualquier traducción especializada, es básico conocer la terminología. Para mí la dificultad no radica tanto en el nombre de un pescado o de un tipo de carne sino en la forma de cocinarlo. En los casos de, pongamos, unos «callos a la madrileña» o unos «calamares a la andaluza» es primordial entender qué ingredientes lleva y cómo se cocina. Si no, nos pasa como al que tradujo «rape a la marinera» como «rape sailor’s style«. Feo y denunciable.

No podemos dejar tampoco un «Madrid style» o «Andalusian style» si no explicamos, aunque sea entre paréntesis, en qué consiste. A un turista, todo esto le sonará a chino. Es más, si el camarero no tiene ni idea de inglés, ¿cómo le va a explicar qué lleva el plato? ¿No es mejor evitarlo con una buena traducción de partida?

Si no se le puede preguntar al dueño directamente, se pueden buscar recetas por Internet o acudir a la web de Arecetas, que incluye un glosario gastronómico, un glosario de alimentos, de vino y términos relacionados, etc.

Aprovechando el ejemplo de antes, ¿cómo traduciríamos «a la marinera»? Veamos en qué consiste: «Forma de sazonar y preparar los mejillones y otros moluscos, con vino blanco seco aromatizado con hierbas y especias. También se aplica a pescados guisados en vino blanco o guarnecidos con mejillones». Cuidado porque no en todos los sitios lo cocinan igual ni lleva exactamente lo mismo. Una forma clásica, por ejemplo, sería «monkfish (o angler fish) with prawns, mussels and onions in wine sauce» o «in a seafood sauce«, sin entrar en detalles.

En relación a cómo se prepara cada plato, también es complicado trasvasar los productos típicos a otro idioma. Es importante seguir una estrategia concreta: si queremos, podemos dejar el nombre original y entre paréntesis qué es o bien expresar el producto directamente en el otro idioma. Yo optaría, y es mi humilde opinión, por lo primero. Igual que el término «paella» ya está asentado, ¿por qué no dejar el toque español en la carta en los casos en los que no existe una traducción porque el término es muy específico? Por ejemplo, pienso en:

  • mojo: spiced olive oil dressing o relish.
  • papas arrugadas: Canarian wrinkly potatoes, parecidas a las «jacket potatoes». pero con sal.
  • pimientos del Padrón: Padrón bell peppers. El camarero deberá especificar en este caso (más que la carta) lo divertido de pedirlos, toda una ruleta rusa culinaria.
  • pimientos del Piquillo: Piquillo peppers, red peppers charred over wood charcoal, peeled and marinated in olive oil with herbs.
  • mel i mató: cottage cheese with honey. Y no «honey and killed» como hemos visto en una de las fotografías anteriores.

Veamos ahora partes de una carta real con algunas de estas cuestiones:

Han dejado el término en castellano y una traducción en inglés. ¿Bastaría para saber cómo son? ¿Deberíamos dar más información?

Además de que no hay consenso con las comillas, ¿un extranjero sabría qué es el mojo? A mí, «mojo» en inglés me recuerda las películas de Austin Powers.

¿Qué os parecen estas aclaraciones? Dejan plátano en castellano y luego lo traducen pero no especifican qué es exactamente eso de Príncipe Alberto. El chocolate abarca demasiado, ¿no?

¿Qué os parecen estas aclaraciones? Dejan plátano en castellano y luego lo traducen pero no especifican qué es exactamente eso de Príncipe Alberto. El chocolate abarca demasiado, ¿no?

Otro aspecto curioso relacionado con la forma de cocinar un alimento es el cambio de nombre de éste dependiendo de la forma en que se presente. ¿Un ejemplo? La anchoa, el boquerón y el bocarte son el mismo pescado: Engraulis encrasicholus. En este caso, y aunque también existen diferencias según la zona, le llamamos «anchoa» al producto fresco o en conserva con aceite y sal; «boquerón» a la anchoa en vinagre y «bocarte» al pescado frito, ligeramente enharinado y acompañado, algunas veces, de un torrezno de jamón.

También es algo complicado nombrar los distintos cortes de la carne o el pescado. Si alguna vez no sabéis como expresarlo en inglés (de hecho, a mí ya me cuesta en castellano), no os perdáis estos carteles con los cortes de la ternera y del cerdo, y estas imágenes con las partes del atún en castellano y en inglés.

Por último, si necesitáis echarle un ojo a glosarios bilingües, tomad nota de este glosario con términos de uso común en la cocina de la web Delicioso o podéis descargar este pdf de Babel linguistics: Glosario gastronómico. Sin embargo, si lo que necesitáis es un glosario culinario básico de lo que suele haber en una carta, os dejo este documento que he ido confeccionando con el tiempo con unos 250 términos en inglés, francés, español, italiano y alemán: Glosario culinario (si observarais algún error o traducción mejorable, no dudéis en hacérmelo saber).

Y si después de esto los hosteleros siguen usando el traductor automático o no revisan lo que han escrito, oye, que con su pan se lo coman.

Misspelling

***

Las imágenes provienen principalmente de varias páginas de internet, como Microsiervos, de otros compañeros o bien las han enviado directamente a mi página de facebook de Las 1001 traducciones para el álbum Hall of Shame.

Traducir erótica (I) – Tópicos y vocabulario

21 martes May 2013

Posted by enlalunadebabel in Inglés, Lengua española, Literatura, Traducción

≈ 23 comentarios

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BDSM, Cincuenta sombras de Grey, novela erótica, perversión, ropa interior, sensualidad, traducción literaria, vocabulario sexual

Algunas ideas se habían quedado en el tintero cuando escribí la entrada La traducción sensual. De alguna manera no había llegado al fondo de la cuestión; no le había sacado suficiente jugo; no lo había explicado con pelos y señales; no había exprimido el tema al máximo… Lo intentaré ahora.

En esta entrada exploraremos los tópicos del género y veremos el vocabulario típico de estas novelas de alto contenido sexual y erótico, y aprenderemos un poco de BDSM, al menos de forma lingüística. Dejaremos para otra entrada las dificultades que existen al traducir el erotismo para no alargar la cosa excesivamente (y no, no hablo del Jes-Extender).

1. Algunos tópicos del género

Hablar de literatura erótica (y romántica) es hablar de unos temas y situaciones recurrentes. Veamos algunos a continuación.

1.1. El mobiliario

Los protagonistas de estas novelas parece que no notan la crisis. Aquí no hay minipisos sino lofts y apartamentos lujosos de grandes ventanales. Suelen estar en barrios especiales de ciudades grandes (¿por qué casi todas las eróticas de ahora se sitúan en Seattle? ¿Qué pasa en Seattle?) y muchas veces se encuentran dentro de almacenes reconvertidos de ladrillo visto.

Los muebles son de líneas depuradas y la decoración, austera. Los suelos son de parqué y las paredes están bastante desnudas salvo por algunas fotografías de arquitectura moderna en blanco y negro.

Y en los dormitorios, ay los dormitorios, reinan unas camas enormes de esas de cuatro postes con o sin dosel.

1.2. La ropa interior

Como no podía ser de otro modo, la ropa interior que aparece en estas novelas es bonita y muy sexy. Nada de «bragafajas» ni braguitas de algodón. Aquí se apuesta todo al rojo y al negro, prendas de encaje que realzan la sensualidad de la mujer.

También se llevan mucho los panties o las medias de rejilla. Sobre todo las medias con blonda a la altura del muslo, acompañadas de unos tacones de infarto. Aquí no hay lugar para zapatillas de andar por casa.

Exploremos un poco más el vocabulario de la ropa interior en inglés empezando por las prendas femeninas:

EN

ES

Basque Corpiño
Body Body
Boyshorts Culote
Bra Sujetador
Brazilians Tanga brasileño
Briefs Bragas
Bustier Corpiño
Corset Corsé
Crotchless panties Bragas con apertura
Garter Liga
Girdle Faja
G-string Tanga de hilo
High-waisted panties Bragas de talle alto
Hipster Braguitas a la cadera
Knickers Bragas
Lingerie Lencería
Nursing bra Sostén de lactancia; para amamantar
Panties Bragas
Push up bra Sostén con relleno
Racerback bra Sostén de espalda cruzada
Rights Panty
Stockings Medias
Strapless bra Sostén sin tirantes
Suspender belt/garter Liguero
Teddy Picardías
Thong Tanga

Aquí os muestro las prendas con más imágenes para que os hagáis una idea más clara.

Tipos de ropa femenina en inglés

Tipos de ropa femenina en inglés

Para ahondar más en el tema, hay más tipos de braguitas:

Luego, para jugar un poco, puede llevar una boa (feathered boa) o unas bonitas pezoneras (nipple tassles/pasties), amén de disfraces varios para animar la sesión.

Y no nos olvidemos de ellos, aunque para los hombres parece que el surtido es más limitado y tenemos boxer shorts o boxers para los bóxer y briefs para los slips.

Ejemplos de ropa interior para hombres

Ejemplos de ropa interior para hombres

1.3. Los juguetes, accesorios e instrumentos

Hay un sinfín de posibilidades a la hora de jugar y esto se ve en este tipo de novelas. Para empezar de forma suave, expongo los más habituales y luego damos un repaso a los que se usan en el mundo del BDSM.

EN

ES

Ben-Wa balls Bolas chinas
Blow-up doll Muñeca hinchable
Cock ring Anillo de pene
Condoms Condones
Dildo Consolador
Double dildo Consolador para dos
Double dong Consolador para dos
Harness / strap on Arnés
Love doll Muñeca hinchable
Lube Lubricante
Nipple clamps Pinzas
Strap-on Arnés
Vibrator Vibrador
Vibro balls Bolas chinas

En cuanto a instrumentos de BDSM podemos encontrar casi de todo lo imaginable y por imaginar. Ya en la entrada de La traducción sensual alucinaba con el descubrimiento del vampire glove, un guante con púas para intensificar el efecto de un azote. Sin embargo, ya que hablamos de BDSM, me gustaría aclarar que esta hornada de novelas eróticas con tintes de sado nos dan generalmente una pincelada de este mundo nada más.

Par empezar, los látigos y fustas tienen un lugar destacado. Fijaos, por ejemplo, en uno de los usos que se le da en Cincuenta sombras de Grey:

Tendemos a llamarle látigo a todo pero existe una amplia gama de instrumentos para dar una nalgada:

EN

ES

Bullwhip Látigo largo
Cat o’nine tails Látigo (o gato) de nueve colas
Cat o’seven tails Látigo (o gato) de siete colas
Crop Fusta
Flogger Látigo de tiras
Flushing whip Látigo (para adiestrar perros)
Leash Correa
Paddle Pala, palmeta
Scourge Flagelo, azote
Whip Látigo

¿Os habéis quedado igual? Pues aunque suenen más o menos a lo mismo, hay diferencias.

  • Azotes (en inglés scourges o cats) son también látigos de varias colas. La diferencia con los floggers es que tienen menos colas (12 máximo), que las colas son redondas o trenzadas, no planas, a veces con nudos, y normalmente mas largas y pesadas. Pueden ser de cuero o de cuerda. Dependiendo de las tiras o colas que tengan pueden ser, por ejemplo, gatos de siete colas o gatos de nueve colas.
  • Floggers: azotes cortos (entre 40 y 60 cm) de muchas colas. Las colas son muy numerosas (mas de 20 y normalmente entre 30 y 50) y consisten en tiras finas y planas.
  • Látigo: suelen constar de una sola cola larga (de más de 2 metros) de cuero trenzado. Los hay más largos, en inglés bullwhip; hay otros llamados signal whips (látigos de señales) e incluso dog whips (látigos para perros), más cortos.
  • Correa: una tira de cuero ancha y plana.

Interesante, ¿verdad? Además de azotar (spank), también se puede practicar el bondage (bondage, restraint), claro, jugar con cera caliente (wax play), castigar con una vara (caning), practicar algún juego de rol (RPG, role play games) o jugar con la privación sensorial (sensory deprivation), amén de prácticas más fetichistas como que te laman la bota (bootlicking) o hagan de caballito (pony play) o de cachorrito (puppy play).

El mobiliario en los clubes de BDSM que suelen frecuentar los personajes de estas novelas es muy especializado. Los elementos recurrentes son los bancos de azotes o para azotar (spanking bench) y la cruz de San Andrés (St. Andrew’s cross), para atar a la pareja de pies y manos (o mejor dicho, de tobillos y muñecas). También existen jaulas (cages) y tronos de adoración (worship thrones) para que te sientas como un rey o una reina.

En estos clubes suele haber varias zonas, los dungeons o mazorras, más privadas, las salas de juego e incluso salas de baile con barras para marcarse un buen pole dancing.

Eso sí, si vais a probar suerte en el mundo del BDSM, que sea siempre de un modo SSC: seguro, sano y consensuado (safe, sane and consensual). Para eso existen las palabras de seguridad (safe words):

Para más vocabulario de este tipo y para aprender inglés de forma amena, os recomiendo el libro Inglés para pervertidos, de Venus O’Hara, cuyos enlaces encontraréis al final de la entrada.

2. El lenguaje del sexo

Además de muebles, ropa interior y juguetitos, está claro que en estas novelas hay multitud de referencias a las partes del cuerpo y a las sensaciones del acto sexual en sí:





Empecemos con algunas expresiones curiosas (principalmente en inglés británico) de esas que llaman tanto la atención y son algo más light. Ya pasaremos luego a lo más picante.

EN

ES

Bunny boiler Tía obsesiva (viene de la película Atracción fatal)
Cradle snatcher Asaltacunas
Sugar daddy Viejo con pasta
TLC Mimos, cariñitos
To be broody Con ganas de tener hijos; despertarse el instinto maternal
To be fruity Estar cachondo, caliente, verraco (más humorístico)
To be on the pull Ir buscando rollo; con ganas de pillar cacho
To be randy Estar cachondo, caliente, verraco (más humorístico)
To be up the duff Embarazada, preñada
To chat someone up Tirar la caña, ligar, etc.
To come on to someone Tirar la caña, ligar, etc.
To fancy the pants off someone Molar, gustar mucho
To have a bun in the oven Embarazada, preñada
To have a crush on someone Estar encaprichado de alguien; hacer tilín…
To have a soft spot for someone Molar, gustar, estar por alguien
To have got it bad Estar pillado, estar loco por alguien
To have the hots for someone Estar pillado por alguien
To love someone to bits Estar enamorado hasta las trancas; perder la cabeza por alguien
To shag someone Follárselo, tirárselo, zumbárselo
Toy-boy Juguete, objeto sexual (chico mucho más joven que su pareja)
Two-timer; cheater; cheat Infiel, traidor

Y sigamos ahora con el tema que nos ocupa. Como el orden de los factores a veces sí puede alterar el producto, veamos primero los preliminares o foreplay:

EN

ES

Cuddle Abrazar
Fantasize Fantasear
Finger Meter el dedo
Hug Abrazar
Lick Lamer
Make out Liarse
Massage Dar un masaje
Masturbate Masturbarse
Pleasure oneself Masturbarse
Rub Frotar
Snuggle Acurrucarse
Stimulate Estimular
Strip Desnudarse
Suck Chupar
Tease Calentar
Tickle Hacer cosquillas
Touch oneself Tocarse
Undress Desnudarse

Para la masturbación masculina existen muchos sinónimos: to bash the bishop, to jak off, to jerk off, to wank (off), to beat off, to choke the chicken… En castellano está el típico “hacerse una paja” pero se puede usar cualquier otro sintagma que dé esa idea de acariciar, apretar, deslizar la mano, etc. Para la masturbación femenina tenemos a hand job, a wank, a hand shandy, a five knuckle shuffle, etc.

Todo esto conlleva un estado de excitación que tiene múltiples términos. En ambos sexos podemos hablar de to be aroused, to be horny, to be hot, to be turned on o to be up for it.

En el caso de las mujeres lo más frecuente es hablar de: to be wet, to be moist, to be dripping cuando queremos decir que está excitada, mojada. Para los hombres: to have an erection, to be stiff, to have a boner, to have a hard on, to have a woody y muchos otros para referirse a que “tiene una erección”, “está empalmado”, “la tiene tiesa”, se le “ha puesto dura”… Y para lo contrario, en el caso de perder la erección podemos hablar de to be flaccid o be soft.

Oral sex / Sexo oral

EN

ES

Ambos sexos To go down on someone Hacer sexo oral, bajar al pilón (algo cómico, a mi parecer)
Mujeres Cunnilingus Cunnilingus
Cunt-lapping Comer el coño
Eat pussy
Eat out
Face-sitting
Lick out Lamer
Hombres Fellatio Felación
Cocksucking Chupar, comer la polla
Deep-throat Hacer una mamada
Face-fucking
Give a blow job
Give head
To play the skin flute
Suck off Chuparla, comérsela

En las novelas que he traducido salía de vez en cuando to go down on her acompañado de un …and started licking, por ejemplo, y me resultaba bastante difícil conservar el tono. Me da a mí que las opciones que tenemos en castellano son o muy asépticas (hacerle sexo oral) o muy bastas (comerle el coño). Tenemos «bajar al pilón» pero, como comento en el cuadro, me ha parecido siempre cómico. Al final optaba por eliminar el to go down on somebody, ir al grano y usar verbos como «lamer», «chupar», etc.

Penetración / Sexual intercourse

Para “perder la virginidad”, “desflorar” o “desvirgar” tenemos en inglés: lose your virginity, deflower, take a maidenhead, pop your cherry, etc., si bien no es tan frecuente porque en este tipo de literatura las mujeres ya vienen desfloradas de casa.

Es en el mismo acto sexual donde encontramos la mayor variedad de términos en inglés. Me atrevería a decir que es mayor, incluso, que nuestra colección de sinónimos para “follar”: fuck, bang, bonk, get laid, copulate, do someone, get a piece of ass, hump, nail, ride, score, screw, shag, sleep with someone.

¿Cómo le decimos aquí? En general «follar», «hacer el amor», «acostarse con alguien», «echar un polvo», «fornicar» (término con tintes religiosos y también humorísticos), «beneficiarse a alguien», «zumbar», «darse un revolcón», «pasarse a alguien por la piedra», «montárselo»… No obstante, muchos de estos términos están demasiado connotados y en una novela es difícil salir de las cuatro primeras opciones.

Algunas posturas:

EN

ES

Cowgirl Mujer encima
Doggy style A cuatro patas
Missionary; mish Misionero
On all fours A cuatro patas
Reverse cowgirl Mujer encima (mirando hacia los pies)
Spooning Hacer cucharita
Straddle Estar encima; cabalgar
To be on top Estar encima

Para el orgasmo posterior a tanta gimnasia encontramos los términos orgasm, The Big ‘O’, la petite mort. Para el acto de llegar al orgasmo o correrse tenemos: to climax, to come, to cum, to get off, to have an orgasm, to spasm y to spend. Al trasvasarlo al castellano lo más común es «correrse», «llegar al orgasmo» o hablar del «clímax».

Si hablamos puramente de conceptos físicos y de eyaculación está ejaculate y squirt (mujeres). Por mucho romanticismo que haya en estas novelas, también encontramos muchas descripciones detalladas y, por extraño que parezca, estos términos aparecen con frecuencia.

Y creo que lo dejaremos aquí de momento. Os dejo que os fuméis el cigarrillo tranquilamente.

¡Hasta la próxima!

***

Ah, ¿que os habéis quedado con ganas de más?

  • Glosario de términos de BDSM.
  • Inglés para pervertidos de Venus O’Hara. (Muchos llegan a mi blog buscándolo para descargar. ¡Compradlo, es muy ameno y no es tan caro!)
  • El BDSM en wikipedia.
  • Echadle un ojo a las publicaciones de los chicos de ETEP (Estudios de traducción en erotismo y pornografía).
  • Podéis descargar el PDF con las tablas aquí: Vocabulario erótico.

Extranjeriza como puedas

09 martes Abr 2013

Posted by enlalunadebabel in Inglés, Lengua española, Traducción

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anglicismos, calcos, cool, extranjerismos, fashion, fundéu, galicismos, lengua, neologismos, préstamos

Es indiscutible que existen realidades en otros países que no tenemos en el nuestro. Pienso, por ejemplo, en términos y conceptos culinarios. Bromeamos al indignarnos porque se le llama muffin o cupcake a una magdalena (tuneada) pero, en realidad, es un producto distinto.

En estos casos, donde no puede llegar el español, es normal que surjan neologismos y préstamos lingüísticos, pero muchas veces ya existe una palabra en nuestro idioma y es aquí donde entran en juego los llamados extranjerismos innecesarios. Uno muy reciente que me viene a la cabeza es el de coach, popularizado por el programa de televisión La Voz. ¿Acaso no es un entrenador vocal o profesor, en otros ámbitos? Aunque claro, a lo mejor algunos creen que algunas palabras en inglés dan más caché, como Santi Millán en este monólogo:

Queda mejor decir single que «soltero» o personal trainer en lugar de «profesor de gimnasia».

La Fundéu los recoge periódicamente y muchas veces se han comentado en twitter con la misma etiqueta (#extranjerismosinnecesarios). Hace unos meses subí esta foto con uno que encontré en el etiquetado de un pan de molde.

Sticker

¿»No te olvides de conservar este sticker«? ¿No tenemos «pegatina» o «adhesivo» para esto? ¿No suena más raro con el término inglés?

Tal vez algunas personas usen estos extranjerismos para reforzar su discurso y parecer así más interesantes, pero para la gran mayoría emplearlos en exceso puede resultar pedante hasta rozar lo ridículo.

En un artículo en el País de junio de 2012, el escritor Antonio Muñoz Molina coincidía con esta idea. Decía que detrás de este fenómeno hay “una mezcla de pedantería, afán de estar a la moda y complejo de inferioridad cultural”, si bien matizaba: “Algunas palabras no hay más remedio que usarlas, y no pasa nada por decir software o email. En el inglés se integran con mucha naturalidad palabras de otros idiomas, entre ellos el español. A un idioma sano no le perjudican nada las palabras aisladas que vienen de otros”.

¿Pero existe algún límite? Debemos preguntarnos si es bueno para una lengua que se incluyan tantos términos 
extranjeros. ¿Se enriquece o se empobrece con estas inclusiones? Al fin y al cabo el español antiguo dejó entrar palabras de otros idiomas (árabe, italiano, etc). Además, la lengua es un ser vivo y el hablante escoge lo que mejor le conviene para comunicarse, ¿no?

Pensemos también que no solo es cuestión de lengua sino también de sociedad y cultura. ¿Por qué nuestra sociedad usa anglicismos últimamente? ¿Es solo una moda? ¿Es porque creemos que así nos comunicamos con y llegamos a más gente? Tal vez también tenga que ver con la supremacía económica de algunos países. ¿No es curioso que haya más anglicismos que galicismos en el mundo de la moda, un mundo que antaño estaba más ligado a la cultura francesa?

Extranjerismos innecesarios en prensa

Seguro que con ejemplos reales (y recientes) queda algo más claro a qué nos referimos cuando hablamos de extranjerismos innecesarios. He recopilado algunos de las revistas Fotogramas, Vanity Fair y Elle. Son publicaciones muy distintas con lectores diferentes pero todas han echado mano de extranjerismos, sobre todo de anglicismos, en mayor o menor medida.

Ejemplos en revista Fotogramas de abril de 2013:

Nunca entenderé la pasión con esta palabra. ¿Quizá maquilla mejor la idea de que es una persona sin hogar, sin techo?
«Música ligera» está bastante extendido
Es un subgénero pero bien podría traducirse, ¿no?

Cómo nos gusta este término. ¿Qué pasa con «raro»? Al menos, en este contexto
¿Y por qué no «para adolescentes»?
Biopic, biografía o película biográfica

¿Y gala o espectáculo?
Su aspecto, su atuendo…
Muy extendida pero, ¿no es lo mismo que plató?

Falso documental

Como es una revista del mundo del cine y la televisión hay mucha terminología propia del género. Habrá términos que sean necesariamente en inglés, pero muchas ideas se pueden expresar en castellano.

Veamos algunas recomendaciones de la Fundéu, aunque es cierto que algunos están ya tan asentados que resultaría raro traducirlos:

EN

ES

Backstage entre bastidores o entre bambalinas
Biopic biografía o película biográfica
Celebrity famoso, celebridad
Glamour glamur
Indie cine independiente
Performance espectáculo, representación o actuación
Prime time horario estelar o de máxima audiencia.
Ranking ranquin o lista, tabla clasificatoria, clasificación o escalafón
Reality show programa de telerrealidad o, simplemente, telerrealidad.
Remake (nueva) versión o adaptación, según el caso
Script guion, libreto, argumento
Set plató
Show espectáculo, función, gala, número o exhibición
Showman presentador, conductor, animador
Sitcom comedia, comedia de situación o telecomedia.
Soundtrack Banda sonora
Spin-off serie derivada
Talent show concurso
Target, target group público, público objetivo, grupo objetivo o grupo de destinatarios
Thriller película de suspense o, en América, de suspenso
Trailer tráiler (tráileres en plural) o avance
TV movie película para televisión, telefilme o miniserie, en función de cada caso
Western wéstern (plural wésterns), película del Oeste

Veamos algunos ejemplos de la revista Vanity Fair de marzo de 2013:

Un caballero si es gentleman, lo es más
Etiqueta o atuendo apropiado
Tenemos «tienda temporal» en lugar de pop-up store y «asequible» o «barato» para low cost

¿No sería «made by…»?
¿Dónde quedarán los «grandes éxitos»?
¿Por qué no «meca de las compras»?

Y dale con «made in».
¿Alguien da más?
¿Y «extraoficial»?

Si luego lo traduces, ¿para qué el inglés?
Celebridad, famosa…
Se me ocurren: tentempié, refrigerio, piscolabis, aperitivo…

Y lo mejor para el final: la colección de extranjerismos de la revista Elle de marzo de 2013. Pasen y vean:

Cómo usar un término inglés y escribirlo mal
«Multitarea» es bastante común
Por el verbo inglés «asir», pero es un bolso de mano o cartera

Vestido blanco y negro de toda la vida
Una falda imprescindible, vamos
De la sesión fotográfica

Estampados exóticos
La varita moderna de la modista italiana
Darle un giro o un toque al atuendo

Lo raro es que hayan dejado conceptos en español
Los colores en inglés suenan mejor, parece
¿Y «cambia» tu armario?

Supercool, superguay, tía, o sea…
Afterworking vete de shopping y aftershopping… drinking!
El «made in» nunca pasa de moda

Ininterrumpido, sin parar…
Como el buscaminas pero con palabras inglesas
¿Por qué, redactora, por qué en inglés? ¿»Maquillaje» y «sede/central» no te gustaban?

«Of course» es lo más
Los «bronzers» broncean más que los «bronceadores» de toda la vida
¿Maquillaje suave no es lo mismo?

¿Qué tal «inversión en productos de belleza»?
Genial el «dos en uning». Por favor, ¡el Pulitzer ya!
Es supercool estar en un shooting con un outfit de street style

Se me ocurren: tentempié, refrigerio, piscolabis, aperitivo…
Celebridad, famosa…

Sin duda, esta revista se lleva la palma, principalmente porque el mundo de la moda está trufado de estos términos. Sin embargo, con textos como este se cubren de gloria:

«¿Mis [tendencias] preferidas? El total white, los volúmenes, los tonos metalizados, el estilo cowboy, el ombligo al aire, el look black & white… Pero también voy a animarme con shoppings llenos de colorido».

Me inquieta especialmente el auge de shoppings (visto en otras revistas también) para referirse no solo a compras sino a prendas. ¿Por qué? No entiendo.

¿Cómo se pueden trasladar estos anglicismos (principalmente) al español? (Ejemplos propios y de la Fundéu)

EN

ES

Blazer americana
Blush colorete
Bronzer bronceador
Catwalk pasarela, desfile de moda
Clutch bolso de mano, cartera
Cool moderno, actual (depende mucho del contexto)
Coolhunter cazatendencias o buscatendencias
Fashion, trendy de última moda, de moda, lo último
Fitting prueba previa al desfile
Front row primera fila
Gloss brillo de labios
Hit éxito
Jeans vaqueros
Look imagen, estilo, aire
Low cost económico, asequible
Monogram monograma
Must have (dicho de prendas o accesorios) imprescindibles
Outfit conjunto
Packaging envoltorio, envase, presentación
Print estampado
Shooting sesión fotográfica
Showroom salón de exposición
Sport wear moda deportiva, informal
Top models supermodelos
Total look conjuntado (ya sea referido a color, estilo, época…)

El tránsito de palabras entre lenguas es más una fuente de riqueza que de pobreza, sí. Es un mecanismo habitual de la evolución de las lenguas y consecuencia de la transmisión de tecnologías e ideas entre culturas, por supuesto. Pero usemos estos extranjerismos cuando sea necesario: salpimentar nuestro discurso con palabras de otro idioma no siempre nos hace parecer más cultos.

Y es que, al paso que vamos, rara será la persona que no los utilice de forma habitual, como describía Julio Llamazares en su artículo «Modernos y elegantes» o ilustra Forges en esta viñeta:

¿Y vosotros qué opináis?

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