La puntuación inglesa y española. Similitudes y diferencias

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La puntuación es un reflejo gráfico de la sintaxis y la prosodia. El uso de los signos de puntuación se rige en buena parte por unas normas, fruto de las tradiciones editoriales de cada lengua y cultura, aunque siempre hay margen para las preferencias del redactor. La puntuación  estructura el texto, facilita su comprensión, deshace ambigüedades y marca las pausas para una lectura oral.

Desde el punto de vista de la traducción, redactar el texto meta incluye también saberlo puntuar según las convenciones de la lengua de llegada, meta. Por eso hoy repasamos estas convenciones en inglés y español, veremos en qué se parecen y en qué se diferencian.

Para empezar, los protagonistas:

Full stop . Punto
Period . Punto (inglés estadounidense)
Ellipses Puntos suspensivos
Colon : Dos puntos
Semicolon ; Punto y coma
Comma , Coma
Question mark ? Signo de interrogación
Exclamation mark ! Signo de exclamación
Dash Guión largo
Underscore _ Guión bajo
Quotation marks « » Comillas
Parenthesis ( ) Paréntesis
Brackets [ ] Corchetes
Braces / curly brackets { } Corchetes
Asterisk * Asterisco

Para examinar estas similitudes y diferencias con más detalle tomaremos como referencia la puntuación inglesa, que es la que podemos encontrar en nuestros TO.

1. Full stop

Igual que en castellano, marca final de oración (I went to Paris last week.) y no se coloca al final de una frase exclamativa o interrogativa. También se emplea después de una palabra abreviada (Jackson and Co.) pero no si la última letra de la abreviatura es la misma que en la versión completa: Ltd = limited (S.A.); Mr = mister (Sr.).

De todas formas, en las cartas (sobre todo en inglés británico), es normal que el punto se omita por completo (USA). Y nunca se emplea en abreviaturas que se pronuncian como palabras: NATO (OTAN).

2. Ellipses

Los tres puntos se colocan al final de una palabra
 y significan que lo que se quiere decir sigue en la próxima línea o no se ha terminado, queda en suspense. Como en español, vamos.

3. Colon

El uso principal de los dos puntos está en enumerar una lista.
 Por ejemplo: We saw all of Paris’s attractions: the Eiffel tower, the Champs Elysés, the Louvre. También se usan delante de una explicación: We can’t stay here any longer: the money has run out. Y, finalmente, introducen una cita, algo que alguien ha dicho: In the words of Marco Polo: ‘The man who travels alone travels furthest.’

Pero, cuidado, no empleamos los dos puntos en una carta en inglés después del encabezamiento como en una carta en español. En inglés se usa una coma, que es algo que (como no)está empezando a arraigar en nuestro idioma.

4. Semicolon

Se usa el punto y coma para separar dos cláusulas, dos ideas, como si fuesen dos frases distintas; sin embargo, la segunda idea se refiere a, o califica, la idea anterior: Some people work best at night; others prefer working in the morning. / It’s a good plan; let’s hope it works out. 

Se emplea el punto y coma también para separar los elementos en una lista dentro de una frase; pero estos elementos suelen ser pequeñas frases y no palabras sueltas: We’ve got a lot to do today: take the car to the garage; clean the house; take the dog for a walk and loads of other things.

Si queréis verle el lado más salvaje, leed este artículo ilustrado de The Oatmeal.

5. Comma

Aparece después de palabras como ‘sin embargo’ (however) y ‘así que’ (therefore), sobre todo, cuando están situadas al principio de la frase aunque también pueden aparecer al final y en mitad de una frase: We ran back to the road; the car had gone, however. We didn’t, therefore, have any other option.

También se usan las comas dentro de una frase para evitar la necesidad de escribir muchas pequeñas frases; y convierten una frase larga en algo más comprensible y estilísticamente más atractivo. En este sentido coincide con el español.

En vez de repetir «and» entre una serie de elementos en una frase, utilizamos las comas con la excepción de los últimos dos elementos que se dividen con «and»: In the park there were trees, bushes, flowers and a lovely statue. Sin embargo, en inglés estadounidense también separan con una coma el penúltimo elemento de la conjunción que precede al último: We bought apples, pears, bananas, and oranges. ¡Cuidado! Esto en español sería un error.

No obstante, como comenta Merche García (Traducir&co), sí que se emplea la coma si el resto de los elementos están separados por punto y coma: «asistieron las siguientes personalidades: el vicepresidente del Gobierno; el obispo de Osma; los directivos del club de fútbol local, y una amplia representación de los ayuntamientos afectados».

En cualquier caso, en inglés empleamos «and» si hay dos elementos que pertenecen al mismo grupo de cualidades; ej. colores: Blue and white flowers. (flores azules y blancas); pero: A dirty, old man. (Un hombre sucio y viejo.)

La coma es imprescindible para evitar un significado ambiguo. Tomemos esta frase como ejemplo: Charles, Prince of England, took a plane to New York. (Carlos, Príncipe de Inglaterra, cogió el avión para Nueva York.) Se entiende aquí que hablamos del príncipe Carlos. Pero aquí: Charles Prince of England took a plane to New York. (Carlos Príncipe de Inglaterra cogió un avión para Nueva York); puede que hablemos de un tal Charles Prince.

¿Quién dijo que la puntuación no era importante?

La coma decimal (decimal point) es algo distinto. Hay que recordar la información siguiente acerca del uso de las comas y puntos con los números: ¡todo es al revés! Por ejemplo: 3,4 en español, se escribe 3.4 en inglés, así como 2 827 232 en español, se escribe 2,827,232 en inglés.

6. Interrogation and exclamation marks

Ambos signos se escriben al final de la frase, es decir, solo usamos el signo de cierre. Además de las frases interrogativas propiamente dichas, también encontramos el signo de interrogación en los famosos «question tags»: una oración al final de una otra afirmativa que suele decir «¿verdad?», aunque se sabe que el interlocutor no pide respuesta alguna, simplemente afirma lo dicho: Oh, no. We’re going to be late again, aren’t we?

¿Alguna otra diferencia? Un signo de exclamación puede dividir una frase y así sigue el resto de la frase comenzada por una minúscula: Alas! the worst happened.

7. Dash

Un guión solo se agrega cuando se añade información extra pero no se vuelve a la información inicial. La frase suele terminar. Ejemplo: 
I went to France – in fact, it was my second visit. En este sentido, se usa también para presentar incisos, algo que en español podemos expresar con una coma:

«Maybe he took the pill, but I doubt it–he’s a ninny»

–Quizá se haya tomado la pastilla, pero lo dudo, es un bobo.

Muchas veces el guión largo inglés se usa para introducir también una enumeración, con lo que se traduce al español con dos puntos.

Los dos guiones se utilizan para añadir información adicional o información contraria. Se trata de una versión más suave de los paréntesis. La diferencia es que los paréntesis son un salto más largo en el flujo narrativo: Jimmy wanted everything –apart from responsibility, of course– and he wanted it now.

La puntuación en los diálogos

En los textos literarios las convenciones son generalmente bastante distintas por lo que respecta a la señalización de diálogos (la única coincidencia es que cada cambio de participante se marca con un salto de línea). A modo de resumen podríamos decir que en inglés se marcan los límites de las intervenciones directas y se considera el inciso del narrador como parte del texto principal, mientras que en castellano no se marcan las intervenciones directas (salvo el inicio de línea), pero sí se señala el inciso del narrador.

Los signos usados también son diferentes: en inglés se usan las comillas (simples o dobles) y en castellano utilizamos el guión largo. Esta diferencia también se refleja en el contacto de los signos. En inglés, las marcas de pausa (comas, punto, punto y coma…) que se considera que forman parte del enunciado directo entran dentro del período delimitado por las comillas (aunque en textos contemporáneos también pueden ir fuera). En cambio, en español las mismas marcas «salen» del enunciado y forman parte del texto principal, de modo que reaparecen después del inciso del narrador y no antes. Lo veremos más claro con este ejemplo de El señor de las moscas:

EN:

The fat boy stood by him, breathing hard.

“My auntie told me not to run,” he explained, “on account of my asthma.”

ES:

El chico rellenito se detuvo a su lado, jadeando.

−Mi tía me dijo que no corriera −explicó−. Por el asma.

Con este fragmento observamos que:

  1. En inglés introducen los diálogos con comillas mientras que en español usamos el guión largo.
  2. Los incisos en español van entre guiones largos y pegados al inciso mismo.
  3. Los signos de puntuación en inglés se escriben antes de las comillas. En español se escriben inmediatamente del inciso, después del guión largo.

La cursiva delatora

Hay que andarse con ojo con la cursiva (italics). Cuando una palabra se escribe en cursiva en una novela o en un correo electrónico, significa que hay que dar énfasis a esa palabra.

“Tim, your father really wants you to go.”

“Yeah, well I really don’t want to go!”.

En español no usamos la cursiva de este modo y hay que buscar otras estrategias (léxicas, preferiblemente) para enfatizar.

***

Para saber más:

  • Ramón Sol. Manual práctico de estilo (Urano). Muy, muy recomendable.
  • Josep M. Pujol i Joan Solà. Ortotipografia. Manual de l’autor, l’autoeditor i el dissenyador gràfic (Columna). En catalán.
  • Jordi Ainaud, Anna Espunya , Dídac Pujol. Manual de traducció anglès-català (Eumo Editorial). En catalán.
  • Puntuación en inglés (más detallada): http://www.englishcom.com.mx/secciones/aprender-ingles/escribir/puntuacion-en-ingles/
  • The Chicago Manual of Style (de referencia para los redactores estadounidenses): http://www.chicagomanualofstyle.org/home.html

Anecdotario ilustrado II

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Dos semanas después del primer anecdotario ilustrado, hoy vuelvo con mis garabatillos para hablar de estas cosas nimias que pasan y que quizá vosotros hayáis sentido también en algún momento.

A veces es bueno tener pájaros en la cabeza

Tener ganas de hacer cosas y apuntar alto. Perder el miedo a salir de la zona de comodidad. Seguir tu instinto aunque existan riesgos o aunque los demás no estén de acuerdo. Cuando dije que quería estudiar Traducción muchos se extrañaron. ¿Con las buenas notas que sacas siempre? ¿Por qué no Derecho o Medicina, incluso? Pero cuando quieres algo de verdad, va bien tener algún pájaro que otro en la recámara.

Paso a paso pero sin perder el ritmo

Las cosas no suceden de la noche a la mañana. La agencia con la que trabajo más regularmente no me contestó el mail ofreciéndole «mis servicios de traducción» hasta casi un año después de habérselo enviado. Llevamos juntos siete años. ¿Quién me lo hubiera dicho cuando me desesperaba al no recibir contestación? Y me ha pasado bastantes veces más. Como suele decirse, la paciencia es la madre de la ciencia.

Encuentra tus fuentes de energía

Y no solo café, que es importante, pero no es lo principal. En mi caso saco energía de varios sitios: de los emails de agradecimiento de los clientes, de ver mi nombre escrito en un libro, del ratito que le dedico al dibujo y de los días que puedo salir en bici. Todo contribuye, aunque sean cosas aparentemente pequeñas.

Que las lágrimas no te impidan ver las estrellas

Sucederá. En algún momento meterás la pata. Hace unos años acepté un trabajo dos días antes de Navidad, era un trabajo aparentemente sencillo, que traduje y entregué a tiempo a pesar del poco margen que me dieron. Resulta que no hubo corrección posterior por parte de la agencia (con la que trabajaba por primera vez… y última) y hubo unos errores que, aunque pequeños, acabaron impresos en unos panfletos que tuvieron bastante difusión y que hubo que volver a imprimir. A nadie le gusta cometer errores y se pasa mal, pero de todo se sale. Todos fallamos, fracasamos o nos equivocamos alguna vez. Somos humanos. Aceptémoslo con humildad y sigamos adelante.

Cuidado con las relaciones absorbentes

Sí, me refiero al ordenador. ¡Y se me hace tan difícil! Es una herramienta indispensable para trabajar pero si no llevas cuidado, te absorbe, pierdes la noción del tiempo y la producción se va al garete. Reconozco que es una cuestión que aún tengo que pulir, por muchos años que hayan pasado ya. ¿Algún consejo para poder separarme de él sin dolor? 🙂

«Pardon my French!» – Los eufemismos en inglés

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Si en el último post veíamos eufemismos españoles, hoy damos un repaso a los ingleses. Seguro que os los habéis encontrado en algún momento e incluso os ha tocado traducir alguno que otro.

Por ejemplo, una persona ciega no es blind sino visually challenged, una persona entrada en carnes (otro eufemismo) no es fat sino full-figured y los políticos no mienten, lie, pero sí son economical with the truth. Si estás a dos velas, en lugar de broke es más bonito decir que tienes a temporary negative cash flow. Y si a causa de esto tienes que vivir en una barriada pobre, no le llames slum, llámale substandard housing, economically depressed neighbourhood o culturally-deprived environment.

El mundo laboral es terreno abonado para el eufemismo también, sobre todo en tema de despidos, que es lo más delicado. Como en la viñeta anterior, let go es una manera muy fina de referirse al despido, ¡como si la gente quisiera marcharse! Ocurre con make redundant, que a mí siempre me ha sonado a «eres redundante, sobras» y también es eufemístico el verbo dehire, como en la viñeta siguiente.

Sin embargo, un concepto recurrente en los eufemismos es la muerte. Si no lo habéis visto ya, os recomiendo este sketch de Monty Python en el que se enumeran las varias formas de hablar de la Parca. Alguna vez lo he utilizado en mis clases como actividad.

«E’s not pinin’! ‘E’s passed on! This parrot is no more! He has ceased to be! ‘E’s expired and gone to meet ‘is maker! ‘E’s a stiff! Bereft of life, ‘e rests in peace! If you hadn’t nailed ‘im to the perch ‘e’d be pushing up the daisies! ‘Is metabolic processes are now ‘istory! ‘E’s off the twig! ‘E’s kicked the bucket, ‘e’s shuffled off ‘is mortal coil, run down the curtain and joined the bleedin’ choir invisible!! This is an ex parrot!»

Como en español, en las relaciones humanas suelen usarse los eufemismos para ocultar o no herir con una verdad incómoda:

Reality

Sarcastic euphemism

A bleached blond Peroxide dependant
A great butt A superior posterior
A great tan Pigmentally enhanced
A perfect body Anatomically gifted
An airhead Reality impaired
Bald Follicularly challenged
Blind Visually challanged
Body odour Nondiscretionary fragrance
Conceited Humbly challenged
Dishonest Ethically disoriented
Drunk or tipsy Chemically inconvencienced
Fat Horizontally challenged; person of substance; full-figured
Half naked Wardrobe impaired
Homeless Residentially flexible
Married or hitched Domestic incarceration
Perverted Sexually dysfunctional
Pissed off Satisfaction deprived
Por Financially inept
Pregnant Parasitically oppressed
Redneck Rustically inclined; person  of region
Rich Economically maximized
Sexist Gender biased with niceness deprived overtones
Small or short Vertically challenged
Tall Vertically gifted; altitudinally endowed
Ugly Under-attractive
Unemployed Non-waged

(Ahora ya lo sabéis, cuidado con cómo se describe alguien en un chat…)

En esta línea eufemística pero en un tono mucho más serio, una corriente muy actual en el mundo anglosajón es deshacerse también del lenguaje sexista. Para esto se propone cambiar las palabras terminadas con -man/-woman por -person, encontrar otro sustituto (policeman/woman – police officer) o emplear genéricos ( man – people, human beings).

En cuanto a los sujetos, se tiende a evitar el masculino «he» de diversas formas:

  1. Usar la forma plural de sustantivos y pronombres: All the students brought their own dictionaries.
  2. Cambiar la expresión para evitar el uso de un pronombre: Each student brought a dictionary.
  3. Usar la expresión his or her: Each student brought his or her own dictionary.
  4. Usar s/he: Each student brought the dictionary that s/he preferred.
  5. Usar el pronombre del plural their después de un pronombre indefinido: Everyone brought their own dictionary.

Además del sexo, otras preocupaciones lingüísticas a suavizar son las razas (no digamos «black», digamos «African-American»), las enfermedades y minusvalías (mejor «people with disabilities» que «handicapped»), la edad (no diremos «old people», es mejor «senior citizens») o la orientación sexual (en lugar del adjetivo «gay/lesbian», es más aceptable hablar de «same-sex»).

Entiendo que haya cosas que puedan y deban modificarse pero hay otras, como cambiar blackboard por chalkboard que rozan el ridículo, ¿no creéis? Más que nada porque la misma superficie de la pizarra es negruzca. En fin, veamos algunos ejemplos de estos eufemismos (que también podéis descargar aquí):

Insensitive Words & Phrases

Possible Alternatives / Euphemisms

Acting like wild Indians Out of control
AIDS sufferer A person living with AIDS
Bitchy or «PMSing» Assertive
Black sheep Outcast
Black/nigger/negro/coloured/Afro-American African American
Blackboard Chalkboard, board
Blacklisted Banned
Blind Visually challenged
Bums Homeless people
Businessman Business person, executive
Chairman Chairperson, chair
Deaf People with hearing impairments
Decrepit/senile/aged/ old/elderly Chronologically gifted/older person/senior citizen/seniors
Die Pass away, pushing daisies
Emotional cripple Difficult to express somebody’s emotions
Fat Overweight/Person of size/Differently sized person/Individual with an eating disorder/full-figured
Fireman Firefighter
Flip chart Easel (Flip is a derogatory word referring to Filipinos)
Gifted children Advanced learners
Guys (when referring to a mixed group) Friends; folks; group
Half-breed Multi-ethnic
Handicapped People with special needs; people who are physically/mentally challenged; people with disabilities
He He/she, s/he, everybody
His His/her, their
Indians Native Americans/’First Nations’ people
Insane/idiot/crazy/mad Mentally challenged or ill
Invalid/the handicapped/cripple Disabled/people with disabilities/physically disabled or challenged/differently abled
Jew down Negotiate
Job seeker’s allowance Unemployment benefit
Jungle Rainforest
Manhole Utility hole
Mankind Humankind
Man-made Artificial
Manning the project Staffing the project
Mentally retarded Developmentally challenged
Minority groups People of colour/Emergent groups/Traditionally underrepresented groups
No culture (when referring to parts of the U.S. where the opera and the theater are scarce or nonexistent) Lacking European culture
Old people Seniors; «Chronologically Advantaged»
Oriental (when referring to people) Asian (using the specific nationality, i.e. Korean is even better, when possible)
Oriental/Asiatic Asian (Pacific Islander, Chinese American, Korean, Indian )
Pet Companion animal
Policeman  Police officer
Policemen/postman Police officer/mail carrier
Poor Lower income bracket
Prostitute Sex worker
Race Ethnicity or nationality (There is only one race–human)
Retarded Developmentally challenged
Salesman /woman Sales person
Steward /stewardess Flight attendant
Swamp Wet land
The little woman; the wife Your wife; his wife
Ugly Esthetically challenged
Uneducated (when referring to adults) Lacking a formal education
Wheel-chair bound A person who uses a wheel-chair
White lie Lie (Calling it white does not make it okay)

Para terminar, os dejo un artículo muy interesante sobre los eufemismos más habituales en inglés:

Stop being coy

I will die, not pass away.

I am an old cripple, drawing an old-age pension, working hard to raise vast quantities of vegetables on an allotment, and well aware that, one of these days, I shall die. All this is fact.

If, however, I listen to the voice of officialdom, it turns out that I am a disadvantaged senior citizen, registered as disabled, drawing a retirement pension, renting a leisure garden, and presumably immortal, because I shall never die, I shall merely pass away.

The euphemisms which pour from the lips of politicians and trade union leaders are endless. Taking industrial action equals going on strike, and working to rule equals being bloody minded.

and let us please do away with the following:

  • lower income bracket (poor)
  • under the weather (ill)
  • low IQ (stupid)
  • jobseeker’s allowance (unemployment benefit)
  • Ministry of Defence (Ministry of War)
  • have a dialogue (talk)
  • companion animal (pet)

All this effort to avoid unpleasantness is certain to fail, because the euphemism quickly acquires the stigma of the word it replaced. I, and probably others, do not feel younger because I am called a senior citizen.

Bryan Heath (retired vet)

¡Hasta la próxima!

Maquillaje lingüístico: los eufemismos

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La desaceleración económica está ocasionando muchos daños colaterales como ceses temporales de la convivencia al darse situaciones de falta de liquidez en las que no se puede hacer frente a los pagos. ¿Queda bonito, verdad?

Pues, en realidad, que la crisis ocasione muchas víctimas y provoque separaciones y divorcios porque las familias se arruinan y no pueden pagar las facturas, por ejemplo, no tiene nada de bonito. Pero no pasa nada, porque lo malo siempre se puede adornar. De eso se encargan los eufemismos, palabras o expresiones políticamente aceptables o menos ofensivas que sustituyen a otras palabras de mal gusto o tabú, que pueden ofender o sugerir algo no placentero o peyorativo al oyente o al lector.

Los eufemismos se usan mucho en el lenguaje políticamente correcto para evitar posibles ofensas a grupos de individuos. También son comunes en política para camuflar o hacer que suenen más naturales las políticas impopulares, suavizar declaraciones controvertidas, o bien reducir el impacto al comunicar una crisis económica (¿de qué me suena?). De hecho, si este lenguaje se usa tanto en los discursos políticos es por algo. Como dijo el alemán Hannes Mäder: “Todo el que pretenda imponer su dominio al hombre ha de apoderarse de su idioma”. Ya lo he comentado alguna vez en el blog: las palabras pueden ser tan peligrosas como las armas.

Se habla de “daños colaterales” cuando se informa de muertes civiles, de “operación militar” como sinónimo de invasión de una nación, de “escudos humanos” en alusión a mujeres y niños expuestos como objetivo bélico y de “fuego amigo» como el causante de muertes por error en el propio bando. Dolor camuflado con palabras.

Claro que también lo usamos en nuestro día a día. ¿Os acordáis de cómo la Casa Real evitó la palabra “separación” al anunciar el “cese temporal de la convivencia” entre la infanta Elena y su marido?

Sin embargo, está claro que los que oímos más últimamente son los que tienen que ver con la economía y el trabajo, de modo que podemos empezar por ver algunos ejemplos de este tipo:

Hablando de eufemismos en el mundo laboral, siempre me ha apasionado el maquillaje de los cargos. ¡Son la mar de útiles para adornar nuestros currículos! Fijaos en los que proponen en 1de3:

  • Coordinador Oficial de Movimientos Internos (portero)
  • Coordinador Oficial de Movimiento Nocturno (vigilante)
  • Distribuidor Interno de Recursos Humanos (ascensorista)
  • Especialista en Logística de Energía Combustible (butanero)
  • Auxiliar de Servicios de Ingeniería Civil (peón de obra)
  • Subalterno Auxiliar de Servicios de Ingeniería Civil (ayudante de peón de obra)
  • Especialista en Logística de Documentos (mensajero)
  • Especialista Avanzado en Logística de Documentos (mensajero con moto)
  • Técnico de Mercadeo Dirigido (repartidor de volantes en las esquinas)
  • Especialista en Logística de Alimentos (mozo de almacén)
  • Abastecedor Logístico en Ubicaciones de Alta Concentración (vendedor de bocatas en el estadio)
  • Distribuidor de Productos Alternativos de Alta Rotación (vendedor ambulante)
  • Técnico Sanitario de Caminos Públicos (barrendero de calles)

¡Si hasta nos sirve para maquillar nuestras aficiones! Un viciado a los videojuegos y a la consola podría poner que es «Técnico Operador de Dispositivos Lúdico-electrónicos a Jornada Completa». ¿Por qué no?

Y ya no digamos, cuando los cargos se ponen en inglés, que da más caché. Pero esto lo dejo en una imagen, que vale más que mil palabras.

(Hacía tiempo que buscaba una excusa para colgar esta foto. ¡Pobre Paco!)

Pasemos a los eufemismos político. Os propongo los siguientes pero no es una lista exhaustiva. ¿Os acordáis de los famosos «hilillos» de Rajoy al hablar del chapapote que tantas pérdidas provocó en Galicia? En fin, aquí van algunos:

Y, por último, veamos los relacionados con la vida cotidiana y las relaciones humanas, que tampoco se libran del maquillaje lingüístico por cuestión de finura, para suavizar. Va, reconocedlo, seguro que alguna vez los habéis usado.

(Si os han gustado los ejemplos, podéis descargaros un PDF con las listas de eufemismos)

Y, en el próximo post, eufemismos en inglés.

***

Fuentes: el periscopio, el jueves y 1de3.

Anecdotario ilustrado

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No sé si os pasa, pero cuando estoy más estresada es cuando más ideas y ganas tengo de hacer cosas (otras cosas que no sean trabajar, evidentemente). Es en estos momentos cuando, curiosamente, más inspirada estoy para dedicarme a mi gran afición: el dibujo.

El problema es que esa inspiración va muchas veces ligada al mismo trabajo, de modo que he pensado en crear una serie de posts con esta temática. No serán exclusivamente anécdotas de traducción (para eso ya está Mox, el alter ego de Alejandro Moreno-Ramos) pero sí reflejaran situaciones cotidianas o pensamientos de un traductor o de un trabajador autónomo, por extensión.

Y a veces, sin previo aviso, el trabajo te engulle y pierdes la noción del espacio y el tiempo

Sutileza. Porque no todo se puede decir con flores (de interpretación libre)

Cabeza que sigue en marcha cuando te acuestas de madrugada tras una jornada intensa de traducción…

Las palabras son más peligrosas que las balas. Hay que ser precavido con lo que se dice. Y lo que se traduce

A veces pienso en lo bien que estaría que hubiera una poción que ayudara a traducir, a encontrar ese «mot juste» que siempre buscamos. Por supuesto, preferiblemente no adictiva, para eso ya tengo el café

En la caja de Pandora de un traductor hay facturas impagadas, inseguridades, prisas, trabajos para ayer… ¿Qué quedará en el fondo?

Y en próximos episodios, más.

Interjecciones y naturalidad

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En doblaje ambos conceptos van bastante ligados. El producto doblado debe ser verosímil, que la lengua hablada sea prácticamente igual a la de la calle.

Las interjecciones son un tipo de palabras invariables con las que se expresan sentimientos y emociones, por lo que suelen pronunciarse con entonación exclamativa.

Las interjecciones se encuentran también en traducción literaria, sobre todo en las diálogos, que le dan naturalidad al texto, pero comparativamente encontramos muchas más en traducción audiovisual.

Su significado es expresivo: se emplean para expresar sentimientos del hablante (por ejemplo, impresiones repentinas como el dolor, la sorpresa, la admiración, etc.) o para influir en el receptor o receptores.

Las interjecciones no suelen realizar ninguna función sintáctica en la oración ni servir de enlace entre elementos de la oración. Sin embargo, algunas interjecciones pueden llevar un complemento introducido por una preposición. Estas construcciones se denominan frases interjectivas.

En general, las expresiones más aceptadas son:

El uso de unas interjecciones impropias u otras cambia con el paso del tiempo. Caracoles y cáspita eran antaño interjecciones de uso frecuente que hoy en día apenas tienen utilización en la lengua oral.

El caso de caracoles es un caso curioso de expresión española que ha pasado a formar parte de la «lengua traducida», según se expone en un artículo del Centro Virtual CervantesHoy, por ejemplo, las que más encontramos por influencia del inglés son cielos y demonios

A continuación daremos un repaso más exhaustivo a estas interjecciones.

Interjecciones

Por antonomasia, las interjecciones son un buen indicador de la lengua espontánea y, por tanto, de la pragmática (subcampo de la lingüística que estudia los principios de la comunicación humana y como el contexto influye en la interpretación del significado).

Martínez Álvarez (1990) las clasifica en tres tipos: (a) onomatopéyicas (adaptaciones fonemáticas de ruidos o acciones), (b) apelativas (destinadas a atraer la atención del interlocutor o imponer alguna actitud), (c) emotivas, las que manifiestan el estado de ánimo del hablante ante lo que expone, ante lo que experimenta interiormente o ante la situación en sí.

Afirma que cada interjección puede aludir a realidades muy diversas, solo deducibles gracias al contexto. Las referencias de las interjecciones son múltiples y variables de situación a situación, de manera que los límites de su aplicabilidad son siempre difusos. Por este motivo, resulta aún más complicado, si es posible, averiguar la finalidad comunicativa de una interjección en una situación muy concreta del diálogo de una lengua determinada para su traslado a otro idioma. La traducción de las interjecciones es, por tanto, terreno abonado para el calco pragmático si no se tienen en cuenta estas consideraciones.

1.1. Interjecciones onomatopéyicas

En audiovisual no encontramos muchas interjecciones onomatopéyicas, quizás por ser más propias de otras tipologías textuales y audiovisuales (dibujos animados destinados a un público infantil).

Un ejemplo puede ser:

  • Pss-pss-pss-ss! Over here. — ¡Pst, pst, pst! ¡Estoy aquí!

1.2. Interjecciones apelativas

Esta modalidad no presenta muchas dificultades de traducción, ya que se trata de partículas que responden a usos pragmáticos bastante próximos en inglés y en español.

Algunos ejemplos que he encontrado a la hora de traducir productos audiovisuales:

  • Uh, Dan! Come over here — ¡Oye, Dan! ¡Ven aquí!
  • Oh, guys. Can you…? — Eh, tíos. ¿Podéis…?
  • Hey, Leo. I’m the only friend… — Oye, Leo. Soy el único amigo…

Se han utilizado diversas partículas en inglés y yo también las he traducido de forma diferente en castellano dependiendo del contexto.

1.3. Interjecciones emotivas

Recordemos que son las que manifiestan el estado de ánimo del hablante ante lo que expone, lo que experimenta interiormente o ante la situación en que se encuentra. Responden a estas características algunos casos que se detallan, a continuación, según el tipo de emoción expresado:

a. Sorpresa, extrañeza, admiración, decepción, compasión, miedo (entre otras emociones y estados de ánimo que se deducen según la situación comunicativa y el contexto)

  • Wow — Vaya

(Le pregunta a un personaje si está bien y él responde)

  • Hell, yeah, man! It ‘rush! — ¡Ya ves, tío! ¡Un subidón! (El hell aquí enfatiza, pero tampoco hay traducirlo con una palabra malsonante, como suelen hacer los fansubs)

b. Acuerdo, asentimiento o aprobación

  • Okey. All right. — Vale. De Acuerdo
  • Uh-huh. Yeah. See, you know what? — Ajá. Ya. Mira, ¿sabes qué? No tengo ni idea.

c. Desaprobación, rechazo, desdén o asco

  • Oh, come …! You gotta be kidding me! — ¡Venga ya! ¡Tiene que ser una broma!

d. Sobresalto, susto o dolor

  • OW! — ¡Ay!
  • ¡Ah! Get your hands off me …  — ¡Ah! Quítame las manos de …

e. Duda, reserva, indecisión, desconfianza

  • JACK: I’m great. / LIZ: Mm. — Mmm.

f. Sarcasmo, incredulidad, ironía

  • Oh, yeah? When will that be? — ¿Ah sí? ¿Y Cuando será eso?

La omnipresente «oh» y sus dificultades 

Una interjección que me parece curiosa es «oh». Tradicionalmente es la que conlleva más problemas de traducción, quizá porque su uso en todo tipo de situaciones diferentes la convierte en una partícula de difícil sistematización a la hora de fijar las correspondencias en español. Destacamos el caso de «oh, yes», que es uno de los anglicismos pragmáticos más extendidos y criticados porque en doblaje se suele oír mucho «¡oh, sí!» En lugar del habitual «ah, sí».

A diferencia del inglés, en nuestra lengua no la usamos casi nunca en una conversación coloquial y, por tanto, las numerosas veces que aparece en los diálogos en inglés, hay que recurrir a estrategias diversas.

A continuación podemos observar tres usos aprovechando la ocasión de tres ejemplos extraídos de algunos productos audiovisuales:

1. Se utiliza, con gran frecuencia, para expresar emociones de todo tipo (sorpresa, temor, decepción, etc.), Para las que el español dispone de más variedad de interjecciones que el inglés, por lo que el calco, además de poco natural, es estilísticamente empobrecedor y repetitivo.

  • Oh, you did listen to it? — ¿Lo has escuchado? (Aquí, «did» ya enfatiza, y con el tono de voz ya se puede reflejar la sorpresa.)

2. También se utiliza a menudo como mecanismo intensificador para enfatizar el enunciado que acompaña, función de la cual no tiene esta interjección en español. Por tanto, en estos contextos, en vez de calcar la interjección, es preferible recurrir a otras fórmulas más propias de la intensificación en nuestra lengua:

  • Oh, please. That twerp belong donde tricycle with a red nose. 
  • Venga, va. A ese imbécil solo le falta un triciclo y una nariz roja.

3. En otras ocasiones, aparece en el discurso como una adición imprecisa de la conversación que ni siquiera expresa ningún tipo de emoción en particular, sobre todo cuando va al lado de fórmulas rutinarias y muy usuales como thank you, well, right, don’t worry, de modo que la omisión se convierte, en estos casos, en el mejor procedimiento en la traducción al español

  • Oh, thank you, darling. — Ay, gracias, cariño. (Aquí me pareció que quedaba bien un «ay» porque el personaje está distraído)

En definitiva, hay que entender bien el contexto y evitar caer en expresiones calcadas. A veces basta con releer en voz alta lo que hemos escrito para darnos cuenta de si chirría o no. Como en la vida misma, la naturalidad lo es todo.

Ortografía, palabros y ventas

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«El que nunca haya cambiado una «b» por una «v», olvidado una «h» o una tilde o se haya comido alguna que otra letra para acortar una palabra, que tire la primera piedra.» Podría ser una buena frase lapidaria (y nunca mejor dicho).

Profesores, lingüistas, correctores y traductores solemos ser muy tiquismiquis por lo que respecta a la ortografía pero, en realidad, estos pequeños errores ortográficos pueden salir muy caros tanto a los consumidores como a las empresas.

La prueba del delito

El año pasado se publicó un artículo que hablaba precisamente de esto. Un empresario online afirmaba que la mala ortografía le estaba costando millones de libras al Reino Unido.

Charles Duncombe, que dirige sitios web de viajes, teléfonos móviles y ropa, exponía que la mala ortografía es un problema grave para la economía online. Al analizar las cifras de un sitio web, decía, se observa que un solo error de ortografía puede reducir a la mitad las ventas online. Las cifras de ventas indican que las faltas de ortografía disuaden a los consumidores porque recelan de la credibilidad del sitio web. Evidentemente, los textos no se redactan solos y Ducombe hablaba también de las dificultades que tenía para contratar personal que supiera escribir bien.

William Dutton, director del Oxford Internet Institute, reconoce que en algunas áreas informales de Internet, como Facebook, existe una mayor tolerancia y laxitud por lo que respecta a la ortografía y la gramática. Sin embargo, los errores ortográficos en una página de inicio o en una oferta comercial pueden plantear dudas acerca de la confianza y la credibilidad del sitio. «En estos casos en los que al consumidor le preocupan el spam o el phishing, una palabra mal escrita podría suponer un gran problema.»

Y con razón. ¿Quién no ha recibido un email así o se le ha abierto una ventanita de este tipo? ¿No se nota a la legua que es falso? Y eso que no es de los peores. Lo que falla aquí es más bien la construcción de las frases en sí:

El siguiente caso es el más típico: «Si tu línea fue faborecida«, «recorda que tu línea»… Fijaos también en el batiburrillo de lenguas.

Y ya no hablemos solo de phishing. ¿No da mala imagen que una empresa de renombre como FNAC publique textos con faltas de ortografía? Por ejemplo, la siguiente imagen es de una publicidad por email de FNAC el día del libro en Cataluña de este año.

¿Descuente? Aún no entiendo el origen de este error. En catalán es «descompte». De haber pasado por un traductor automático, como el sustantivo «descuento» se corresponde también a la primera persona del verbo, lo más normal sería que hubiera traducido «descompto», pero no la palabra que finalmente salió publicada.

¿Y qué me decís de las faltas que campan por las modernas aplicaciones para smartphones? Me da a mí que algunas vienen del inglés, como en este caso. Refrescos los hay de todo tipo (limón, naranja, cola) pero, no sé vosotros, yo no he probado aún ninguno de «elementos».

¡Si hasta las hay en el tan popular Apalabrados! ¿Felicitaciones? ¿No será «felicidades»?

¿Se entiende el mensaje? Sí. ¿Sangran los ojos? Psé. Pero, ¿no creéis que es muy cutre que se gasten una buena suma en desarrollar y comercializar algo para luego no echarle un vistazo?

Jugando al desconcierto

Aunque no siempre las faltas son despistes. A veces, en la publicidad de las grandes empresas es frecuente el uso palabras coloquiales o juegos de palabras inventadas para agradar a los consumidores. Un ejemplo sería el de 7up “pura refrescancia”:

La palabra «refrescancia» no existe según el diccionario de la Real Academia Española. El problema es que, muchas veces, las personas creen que estas palabras son correctas y las empiezan a utilizar sin saber que tan solo es una técnica de la empresa para llamar la atención. ¿A que aún recordáis lo del ziritione?

Otro caso memorable fue el error que el centro comercial Illa Diagonal, en Barcelona, perpetró en su publicidad en 2002.

Letra blanca. Fondo negro. Fallo garrafal.

Al principio de las rebajas se habló muchísimo de este cartel y al final resultó que habían usado esa falta elemental («revaixes», que no «rebaixes») como reclamo comercial. El mismo centro tuvo que reconocer que respondía a una estrategia de marketing que pretendía que los ciudadanos comparasen la bajada de los precios con la transformación de la «b» en una «v».

A río revuelto…

Sin embargo, estos errores ortográficos (los no intencionados, se entiende) pueden tener su contrapartida, ya que las malas noticias para las empresas se convierten en buenas oportunidades para los consumidores. Por ejemplo, la compañía Typo Buddy encuentra productos ofertados en eBay o en otras webs de subastas y ventas online siempre y cuando el anuncio contenga faltas de ortografía.

Estos anuncios son menos visitados porque no aparecen en las búsquedas debido a sus errores tipográficos (en lugar de «polo Abercrombie» quizá la marca en el anuncio rece «Abercombie» o «Abrecombie» o cualquier otra variante), los productos no suben de precio y así los usuarios de Typo Buddy pueden conseguirlos con un precio inferior.

El futuro

Pues como tantas otras cosas actualmente, lo veo un poco negro. Volviendo al artículo, Ducombe comenta que, al contratar al personal, muchas de las solicitudes de empleo contienen errores de ortografía o muestran una gramática que deja mucho que desear. «Algunas personas incluso utilizan el lenguaje de los sms en su carta de presentación e incluso aquellos que parecían ser capaces de escribir en un principio, al someterles a una prueba escrita y sin acceso a un corrector ortográfico, tuvieron problemas con la ortografía.»

Resulta que en el Reino Unido el 42% de los empresarios no está satisfecho con las habilidades de lectura y escritura de los estudiantes que acaban el instituto (o la universidad, incluso) y prácticamente la mitad ha tenido que invertir en formación para que su personal tuviera una buena base de partida. «Esta situación es un problema real y el gobierno debe hacer de la mejora de la alfabetización básica una prioridad.»

Y ahí voy ahora, como broche final, ¿cómo se come eso en un momento en el que se recorta hasta en educación?

Máximas del traductor

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No son universales, son las mías, las que he ido observando estos siete años que llevo traduciendo. Por no mencionar las cosas buenas y malas del día a día traductoril, de las que ya hablé aquí y aquí.

Seguro que con el paso del tiempo estas máximas irán aumentando o incluso tendré que corregir alguna que otra, pero a día de hoy (y sin ánimo de pontificar) mi visión de nuestro bello oficio es esta:

1. Do what you love… and love what you do.

Esencial. Especialmente si trabajas en casa, solo (con o sin mascota/cactus), la soledad y el aislamiento a la hora de traducir pueden legar a desgastar. Sucede también en otros trabajos, pero creo que la traducción es vocacional y para mí no hay nada más importante que amar lo que haces.

2. Trabajo y constancia

Nadie regala nada y en este mundillo te lo tienes que currar. Tu valía se demuestra andando: buscando posibles clientes (y no desesperando si tardan en contestar o no lo hacen), haciendo buenas pruebas de traducción y fidelizar al cliente con un buen trabajo. La gente quiere buenos textos y personas resolutivas que les salven la papeleta porque, al fin y al cabo, para muchos, la traducción de un texto no es más que un mero trámite que hay que cumplir.

3. Flujo de trabajo

Sí, sé que «con la que está cayendo» todo trabajo es bienvenido. No sé si a los demás traductores os pasará, pero me ilusiona bastante recibir nuevos encargos y no me importa dedicarle según qué momentos a según que traducciones. Y esto tiene que ver con lo siguiente:

4. Under pressure

Hay que saber gestionarse bien el tiempo para no pillarse los dedos pero en ocasiones no se puede. Y ahí empieza la presión. Pero no siempre es algo negativo; en ocasiones nos ayuda a ser más eficientes y a concentrarnos másNos ayuda a sentirnos más vivos y productivos, además, hace la vida más interesante. De hecho, muchos de nosotros crecemos bajo presión. Como dijo alguien, refiriéndose a su trabajo, «… lo que me gusta es la acción». Es el estrés lo que debe ser evitado y éste se da cuando hay demasiada -o muy poca- presión en nuestras vidas.

5. No todo lo que reluce…

No me refiero a clientes (de todas formas y colores), tarifas (son para volverse loco) y a los demás compañeros del mundillo o al sector en sí. Me refiero, sobre todo, a cómo nos enfrentamos a un texto. El traductor tiene que dudar por sistema. Desconfiemos de lo sencillo e informémonos siempre.

6. Aprendizaje continuo

Ya comenté un poquito este tema en la entrada El vendedor de enciclopedias y va naturalmente ligado a lo anterior. No hace falta que un traductor sea una enciclopedia andante o un diccionario parlante pero sí debe saber buscar dónde encontrar el conocimiento. Por ejemplo, esta página de Cristina Fernández puede ser un buen sitio donde empezar.

7. Ensayo y error

Ojalá la vida viniera con un teclado y pudiéramos pulsar Ctrl Z cuando nos viéramos en un apuro. Claro que, por otro lado, no aprenderíamos de nuestros errores de la misma forma. Truman Capote decía lo siguiente: “Failure is the condiment that gives success its flavor”.

He cometido errores, he tenido que retractarme de cosas o rehacer traducciones pero todo esto a la larga ayuda a aprender. Una vez sales de la Universidad no tienes a nadie ahí que te corrija con esmero y te dé una nota. El silencio al entregar un trabajo y que te confíen otro después significa que lo has hecho bien pero a veces se echa de menos más feedback.

8. Mente abierta y receptiva

Lo bonito e interesante de traducir es la variedad de textos que caen en tus manos. Claro que, puede que termines traduciendo algo con lo que no estás de acuerdo, no vaya contigo o te horrorice. Considero que es part and parcel de lo que supone traducir y que hay que tratar con el mismo respeto todos los textos. Ya me gustaría a mí traducir solo películas y libros, pero en mi caso no basta…

9. Sin límites

Lo bueno de trabajar por cuenta ajena es que uno decide. A no ser que haya algo apremiante y dejando a un lado la economía, uno se organiza como quiere y puede decir que no a lo que desee. Nuestro límite lo ponemos nosotros.

10. Adicciones varias

Eso sí: ¡café que no falte!

Bonus track (psst, psst… un chivatazo)

¿Qué os parece a vosotros? ¿Qué máximas añadiríais? ¿Qué aconsejaríais?

Madre no hay más que una…

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…pero muy original no es.

«¡Con tu tío y con tu tía irás a Bel Air!»

Como prueba de esto tenemos las típicas frases que todos hemos oído en alguna ocasión y que son dignas de estudio por su universalidad. Por las célebres: «Tómate el zumo que se le van las vitaminas», «No quiero ver nada en el plato», «Lo que pica cura», «Como vaya yo y lo encuentre…» (típica amenaza tras preguntarle «¿Dónde está X?» y que te diga «En su sitio»), «¿Y si tus amigos se tiran por un puente tú también te tiras?» (como dice una amiga, por encajar, de adolescente lo hubieras hecho), «No voy a comprar más helados, que os los coméis» (¿La idea no es esa?), «Me tenéis hasta el gorro»«¿Te crees que la policía es tonta?» o «La silla de tu habitación no es un perchero».

Veamos algunos rasgos básicos del lenguaje materno:

  • Hipérboles: «¡Es la primera vez que me siento en todo el día!» o «Te he dicho mil veces que eso no se toca».
  • Rimas: «Si eres buena para trasnochar, eres buena para madrugar», «Andando que es gerundio», en plan frase hecha «De bien nacido es ser agradecido» o en diálogos verídicos como este:

    —Venga, a comer.

    —Ahora voy.

    —Voy, voy, pero quieto me estoy.

    También se suelen emplear a modo de réplicas:

    —Me aburro.

    —Cómprate un burro.

    O la célebre frase de una madre catalana:

    —Tinc gana (tengo hambre)

    —Menja’t una cama (cómete una pierna)

  • Ejemplificación y comparación: «A ver si te crees que esto es una pensión y puedes entrar y salir cuando te dé la gana» o «¿Te has pensado que soy tu chacha?».
  • Enumeración«Cuento hasta tres. A la unaaaaaa, a las dooooos, a las dos y mediaaaaaaaa…»(está claro que mucho caso no se suele hacer si se llega a este punto). Como ayuda, en un blog de padres aconsejan: «La postura es muy importante. Brazos en jarra, que no falten. Un pie más adelantado que el otro y repiqueteando con la punta al suelo. Cabeza ladeada. Si no se abusa, se pronuncia con rigidez castrense y voz firme, tiene propiedades asombrosas para la ecuación velocidad igual a espacio dividido por tiempo». Tomaré nota.
  • Repetición:

—X, ¿qué estás haciendo? [Madre en algún lugar de la casa]

—Nada. [Tú en cualquier otro]

—Nada bueno…

  • Refranes: así, en general. Tengo la suerte de que mi madre siempre ha sido muy refranera y creo que es un rasgo muy bonito que vale la pena conservar. Ahora bien, nunca he entendido que se puedan contradecir como «A quien madruga Dios le ayuda» y «No por mucho madrugar amanece más temprano». ¿En qué quedamos?
  • Modificación de letras: esta me tiene intrigada.

—Mamá, quiero coca cola.

—¡Ni coca cola ni coca colo!

Igual que:

—Dame dinero para ropa.
—Sí, para ropo te voy a dar.

El cómico Manu Sánchez se hace eco también de esas idiosincrasias.

Por cierto, si queréis más ejemplos y consejos de madre de este estilo, echadle un ojo al blog Cómo no ser una drama mama. Y, cómo no, también corre una cadena por Internet con estas cosas que necesitamos saber y que hemos aprendido de nuestras madres:

✎ Mi madre me enseñó a apreciar un trabajo bien hecho:

«Si os vais a matar, hacedlo afuera, ¡que acabo de limpiar!»

✎ Mi madre me enseñó religión:

«Reza para que esta mancha salga de la alfombra» o bien «Reza para que tu padre no se entere»

✎ Mi madre me enseñó razonamiento:

«Porque yo lo digo. Por eso… ¡y punto!»

✎ Mi madre me enseñó previsión:

«Lleva siempre ropa interior limpia, por si tienes un accidente.»

✎ Mi madre me enseñó ironía:

«Tú sigue llorando… Ya verás como te doy un motivo para que llores de verdad.»

✎ Mi madre me enseñó a ser ahorrativo:

«Guárdate las lágrimas para cuando yo me muera.»

✎ Mi madre me enseñó osmosis:

«Cierra la boca y come.»

✎ Mi madre me enseñó contorsionismo:

«¡Mira la suciedad que tienes en la nuca, vuélvete!»

✎ Mi madre me enseñó fuerza y voluntad:

«Te vas a quedar sentado hasta que te lo comas todo.»

✎ Mi madre me enseño meteorología:

«Parece que haya pasado un huracán por tu cuarto.»

✎ Mi madre me enseñó a decir la verdad:

«¡Te he dicho un millón de veces que no seas exagerado!»

✎ Mi madre me enseñó habilidades como ventriloquia:

«No me rezongues, cállate y contéstame: ¿por qué lo has hecho?!»

✎ Mi madre me enseñó lenguaje encriptado

«No me, no me… que te, que te…»

✎ Mi madre me enseñó geografía de España:

«¡Como sigáis así os voy a mandar a uno a Cádiz y al otro a La Coruña!»

✎ Mi madre me enseñó lógica:

«Mamá, ¿qué hay de comer?» «¡Comida!»

Pero, sin duda, la frase más definitiva es «Cuando tengas hijos lo entenderás» (y la versión «Cuando seas padre comerás huevos»). Porque resulta que sí, que pasan los años, y acabas repitiéndolas. Y eso que no tengo hijos, pero a mi pareja y a mi perro ya se las he soltado alguna vez.

Para terminar os dejo con unas viñetas de Maitena sobre la maternidad. Porque no lo tiene nada fácil, dale ya un buen achuchón a la tuya.

Fansubbing feat. «Misfits»

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La semana pasada Eugenia Arrés nos deleitaba con un post completísimo sobre  la subtitulación profesional y me vinieron a la cabeza los fansubs de una serie que me descubrió una amiga el año pasado: Misfits.

Partimos de la premisa que son subtítulos hechos por voluntarios y comento ya antes de empezar que mi objetivo no es criticarles, que quede claro, aunque sí es cierto que muchas veces la calidad de estos subtítulos deja mucho que desear. A mí me inquietan especialmente los casos en los que el género no se corresponde (que hablen de una chica y los adjetivos sean masculinos solo porque en el inglés no se haga esta distinción) porque me da a mí que hay quien no se fija en el vídeo siquiera. Me parece estupendo que por placer alguien se dedique a hacer los subtítulos de una serie o película que le gusta pero, por lo menos, debería de hacerlo con mimo, ¿no? Sea como sea, aquí va el análisis.

Por si alguien no la conoce, Misfits es una serie de la televisión británica sobre un grupo de jóvenes delincuentes obligados a trabajar en un centro de servicio a la comunidad donde, después de una extraña tormenta eléctrica, reciben superpoderes. A efectos de este estudio se tomaron los primeros capítulos de la primera temporada. Para empezar, dividiremos el análisis en aspectos ortotipográficos, técnicos y de traducción.

A. Aspectos ortotipográficos

1. Comillas: se utilizan simples y dobles con distintos fines pero no siempre hay coherencia. Por ejemplo, usan las dobles para hacer referencia a algo que ha dicho otro. Por ejemplo, en la serie un chico se mofa de otro repitiendo lo que ha dicho antes: “¡Gilipollas!”.

Se usan las simples para reflejar los pensamientos de los personajes:

Ahora bien, hay que usarlas cuando realmente es necesario ya que ocupan espacio que podemos necesitar para otros caracteres.

2. Puntos suspensivos: se usan para dar suspense en un mismo subtítulo. Es decir, le dan el uso habitual y no para indicar que una frase sigue en varios subtítulos.

3. Almohadillas: se traducen las canciones relevantes para el momento (eso está bien) con almohadillas porque quizá el fansubber no tuvo la posibilidad de utilizar la cursiva. 4. Guiones: cuando hay un diálogo y las personas coinciden en la escena se usa un guión por persona para diferenciarlas. Aquí no se separan los diálogos con guión en la misma intervención y da pie a equívocos: 5. Insertos: los insertos ayudan a contextualizar la imagen. A veces se refieren a lugares, otras al tiempo. En un capítulo, por ejemplo, se optó por poner el título de la canción que suena como un inserto. No me parece necesario; parece que sea un videoclip.

B. Aspectos técnicos

1. Segmentación: No se tienen en cuenta muchos aspectos en cuanto a la división de, por ejemplo: a) verbo y objeto b) perífrasis verbales o tiempos verbales compuestos (prima la brevedad porque no hay demasiado tiempo para leer) c) determinante y sustantivo:

2. Sincronía: entran y salen a destiempo y no respetan los cambios de plano.

Por  ejemplo, el subtítulo de la declaración anterior sigue presente en el cambio de plano y puede confundir.

3. Contenido y velocidad:

No hay reducción apenas y los subtítulos suelen ser demasiado largos:

(¿Hacía falta desarrollar las siglas? ¿Y si buscamos una traducción?)

(En este último caso, son 108 caracteres en solamente 4 segundos. Si no eres Flash, olvídate)

A veces, cuestan mucho de leer y entender, y no solo por la velocidad.

(¿Mandeee?)

En otros casos se da lo contrario, un subtítulo corto que permanece demasiado tiempo en pantalla, con cambios de plano incluidos. Inconscientemente lo releeremos.

Ejemplo:               Debería irme. (12 caracteres: 4 segundos en pantalla)

C. Aspectos de traducción

Para empezar, podemos destacar la transcripción (que no traducción, muchas veces) de onomatopeyas e interjecciones, que no es necesaria.

(Calco total. ¿Qué tal un «Mira qué bien»?)

(¿Hacía falta desperdiciar tanto espacio? Ya puestos: «No tan deprisa. Ella…»)

También se observan faltas de coherencia de un subtítulo a otro:

(¿En qué quedamos?)

Se explicitan sujetos cuando no hace falta. En castellano la flexión verbal es suficiente para determinar el sujeto:

También hay errores de género constantes, como si se hubiera trabajado solamente con los subtítulos o el guión, o bien no se hubiera visto la imagen para traducir (algo recurrente en los fansubs)

Por otro lado, la serie tiene un registro muy coloquial que la versión subtitulada no siempre recoge correctamente. Al mismo tiempo se da una disparidad de estilo y registro. ¿Lo traducen varias personas y de distintos países?

Además del cambio de sexo, pues es ella quien habla, hay esa pincelada sudamericana que sorprende puesto que es la primera y última vez que aparece en el capítulo.

Y he aquí algunos errores de comprensión, calcos o traducciones mejorables observadas:

Original

Fansubs

Sugerencia

We could’ve died, you dick. Podríamos haber muerto, picha. Imbécil / gilipollas
Bastard Bastardo Cabrón / Cabronazo / Hijo de puta
I’m gonna mash you up Te voy a hacer puré Te daré una paliza / Te haré picadillo
I need a favour, mate. Can I stay at yours? Necesito un favor, colega. ¿Puedo quedarme y ser tuya? ¿Puedo quedarme en tu casa?
I’m telling you. I’m losing it. (the head) Te lo digo. Lo estoy perdiendo. Se me va la olla.
You’re a mental case. Tío, eres un caso mental. Estás para que te encierren.
I fucking love you. Te amo jodidamente. Te quiero, joder.
She can’t throw me out, she’s my mum. Puede expulsarme, es mi madre. No puede echarme, es mi madre.
(después de empujarle)What was that for? ¿Para qué era eso? ¿A qué ha venido eso?
Jesus. Jesús. Joder.
You cannot just walk off like that when you feel like it. No puedes marcharte cuando te sientes así. No puedes irte así como así. / …cuando te dé la gana.
She seriously looks high maintenance. Parece que es de alto coste de mantenimiento.
Will you please fuck off!? Podrías por favor irte a la mierda. ¡Que te pires, joder!
– How do you feel?- Brilliant! Peaches and cream!

Melocotones con crema.

(life is not all peaches and cream)

Sí, me encuentro genial.
It’s not down to you. Eso depende de ti. No depende de ti. / No es culpa tuya.
Did you tattoo him? ¿Te ha tatuado él? ¿Lo tatuaste tú? (Parece que intentan captarlos de oído.)
Listen, I ain’t seen you in town lately. Oye, te he visto por la ciudad últimamente. Últimamente no sales mucho.
One day someone will find out about us. Algún día alguien va a encontrarnos. Algún día nos descubrirán.

Para terminar, la guinda, el fansubber se quedó lost in translation:

Supongo que a estas alturas ya habréis sacado vuestras conclusiones. Nadie es perfecto y los profesionales también se equivocan pero si se quiere practicar y aprender hay que buscar bien lo que no se sabe, informarse un poco de cómo se hacen unos subtítulos y, como ya decía antes, esmerarse y hacerlos con mimo. Está muy bien querer ser el primero en sacar los subtítulos del último capítulo de una serie pero hay veces que no hay por dónde cogerlos.

***

Para saber un poquillo más, además del gran blog de Arrés podéis descargaros las siguientes directrices y reglas básicas de subtitulación (en inglés): reglas_subtitulación