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En la luna de Babel

~ Blog sobre lenguas y traducción

En la luna de Babel

Publicaciones de la categoría: traducción literaria

Traducción editorial (II). La relación traductor-autor. El arte y oficio de traducir para autores autopublicados

29 lunes Ene 2024

Posted by enlalunadebabel in Cuestiones laborales, Traducción, traducción literaria

≈ 2 comentarios

Etiquetas

autoresindependientes, cultura, literatura, Traducción, traduccióneditorial, traducciónliteraria, traducirlibros, traducirparaautores

Hace un tiempo publiqué una entrada sobre cómo empezar en traducción literaria a través de las editoriales, que parece ser la vía más habitual. Sin embargo, hay otros caminos para traducir libros y hoy exploraremos uno no tan concurrido, pero igual de gratificante si nos lo montamos bien.

Te hablo de traducir directamente para un autor —autopublicado, en su mayoría— que sea consciente de las bondades de contar con un traductor para llevar sus libros al público hispanohablante. En mi caso, llevo años colaborando con una autora estadounidense, para la que he traducido varias sagas, y he trabajado con un par más a lo largo del tiempo, en proyectos puntuales. Sin embargo, quería conocer (y que conocieras) la experiencia de una compañera que solo trabaja con autoras autopublicadas, de modo que aquí tienes una entrevista com-ple-tí-si-ma a Virginia Cavanillas.

Si no la conoces, en su propio blog, Virginia se describe así: «Abogada de profesión —que no de vocación— y con amplia experiencia en traducción de textos legales, en abril de 2018 cambié toga por pluma y me lancé de cabeza al mundo literario, del que siempre he sido una apasionada». Y no le va nada mal, puesto que ahora se dedica solo a la traducción de libros para autores y autoras independientes. ¿Tienes curiosidad por saber cómo se lo guisa y cómo se lo come?

Para que puedas localizarlas mejor, aquí van las preguntas que le hice, que no son pocas.

1. Inicios en la traducción:

  • ¿Cómo comenzaste a trabajar como traductora… y como traductora para autores/as directamente?
  • ¿Qué te motivó a elegir trabajar con autores/as en lugar de con editoriales?

2. Proceso de trabajo:

  • ¿Cuál es tu proceso típico al traducir una obra para un autor/a directo/a? ¿Es distinto a traducir para editoriales?
  • ¿Cómo trabajas con los autores durante el proceso de traducción? ¿Tienes más relación con ellos a la hora de trabajar que cuando se traduce mediante una editorial? ¿Cómo manejas las diferencias creativas con los autores durante el proceso de traducción?
  • ¿Tienes alguna anécdota interesante sobre una colaboración particularmente única o complicada?

3. Desafíos y gratificaciones:

  • ¿Cuáles son los desafíos, retos, dificultades… más comunes a los que te enfrentas al traducir para autores directamente?
  • ¿Qué aspectos encuentras más gratificantes en este tipo de trabajo?

4. Consideraciones culturales:

  • ¿Cómo abordas las diferencias culturales al traducir obras literarias directamente para autores?
  • ¿Has tenido que explicar ciertos elementos culturales a los autores para garantizar una traducción precisa?

5. Variedad de géneros:

  • ¿Has trabajado en la traducción de diferentes géneros literarios? ¿Cómo abordas las particularidades de cada uno?
  • ¿Prefieres traducir ciertos géneros sobre otros?

6. Herramientas y recursos:

  • ¿Cuáles son las herramientas y recursos que consideras esenciales en tu trabajo como traductora literaria?
  • ¿Cómo incorporas las nuevas tecnologías en tu proceso de traducción?

7. Consejos para autores:

  • ¿Qué consejos les darías a los autores que están planteándose trabajar con un traductor directamente?
  • ¿Cómo pueden los autores facilitar el proceso de traducción desde tu perspectiva?

8. Consejos para traductores:

  • ¿Cómo lo haces/has hecho para encontrar a autores directos con los que trabajar?
  • ¿Te es difícil hablar de tarifas, derechos, etc. con ellos/as? Cómo gestionas el trato con los clientes, vaya.

9. Desarrollo profesional:

  • ¿Cómo te mantienes actualizada en cuanto a las tendencias literarias y lingüísticas en tus idiomas de trabajo?
  • ¿Hay algún área específica en la que te gustaría seguir desarrollándote como traductora?

¿Qué? ¿Vamos allá? Pues prepárate un cafecito, un té o un mate y sigue leyendo.

1. INICIOS EN LA TRADUCCIÓN:

  • ¿Cómo comenzaste a trabajar como traductora… y como traductora para autores/as directamente?

Yo vengo de la rama legal, empecé como traductora jurídica. El paso a literaria surgió por casualidad, no puedo negar que tuve un golpe de suerte que supe aprovechar. Sea como fuere, allá por 2015 colaboraba con varios blogs literarios anglosajones y empecé a hacer lecturas cero profesionales e informes de lectura (lo que viene siendo un lector editorial, pero por libre). Empezó como un hobby, digamos, una ocupación extra que encima me encantaba; pero entonces decidí tomarme una excedencia en el trabajo, empezar a escribir y, yo qué sé, encontrarme, y fue entonces cuando una autora indie con la que llevaba un tiempo trabajando me propuso traducir una de sus obras. Una cortita, para probar: Nota que estoy aquí, de Anyta Sunday. Ahí empezó todo. Descubrí que me encantaba y que se me daba bien (aunque de esa novelette cambiaría mil cosas; oh, la inexperiencia) y dejé mi trabajo del todo. A día de hoy llevo veinticuatro libros traducidos y no puedo estar más convencida de que el cambio de rumbo profesional (y de vida) era lo que tenía que hacer.

  • ¿Qué te motivó a elegir trabajar con autores/as en lugar de con editoriales?

Por aquel entonces yo desconocía que la traducción freelance existiera como tal y que se llevara a cabo al margen de las editoriales. Desconocía muchas cosas (trámites legales, fiscales, tipo de contratos…). Cuando Anyta Sunday me propuso traducir su libro y me contó que sus historias ya se habían traducido al italiano, francés, alemán y tailandés, me sorprendí muchísimo, porque aun llevando un tiempo buceando las aguas literarias, era algo que desconocía por completo. Tengo cero experiencia con editoriales y eso que hay varias que podrían interesarme porque traducen obras y autores que me apasionan. De hecho, una vez cada varios meses, creo que ha llegado el momento de mandarles mi currículum, una propuesta de traducción, hacer por primera vez una prueba de traducción… Intentar tantear otro terreno, vaya; pero luego siempre se me pasa. Entre otras cosas, aunque la principal siga siendo que —por suerte— por ahora tengo trabajo suficiente y un tiempo finito, porque mi experiencia con autoras autopublicadas es una maravilla y supongo que me costaría mucho desprenderme de la libertad artística y creativa que me dan. O de la confianza, que, tras seis años trabajando con las mismas autoras, es bastante grande.

2. PROCESO DE TRABAJO:

  • ¿Cuál es tu proceso típico al traducir una obra para un autor/a directo/a? ¿Es distinto a traducir para editoriales?

Soy una persona muy caótica que maneja el tiempo fatal, pero me ayuda que mis procesos tengan siempre las mismas pautas, aunque luego siempre tenga que ajustar tiempos y horarios; porque da igual que tenga dos meses, tres o cuatro, el deadline siempre me pilla por sorpresa y, cada vez (cada vez, en serio) juro —y perjuro— que jamás volveré a traducir y que me dedicaré a otra cosa.

  1. Lo primero que hago es leerme el libro de principio a fin, subrayando los pasajes que sé que van a ser más complicados o los juegos de palabras más difíciles para irles dando una pensada. Los tres primeros días tras ponerme con un encargo los dedico exclusivamente a leer. A la mayoría de los libros que traduzco ya le he hecho una lectura cero (he dejado de hacer informes de lectura para autores, pero sigo siendo alpha reader de una de mis clientas) o los he leído por placer, por lo que no me llegan de nuevas.
  2. Una vez leído, me fijo un plazo (que suele ser de dos meses, tres en algunos casos), hago el cálculo de palabras/día (unas dos mil, tres mil) y me pongo manos a la obra.
  3. Cuando acabo de traducir (una versión muy limpita que voy revisando capítulo a capítulo), empiezo la primera corrección.
  4. Paso el documento a lectura beta.
  5. Le hago una segunda corrección y se lo entrego a la autora para que lo maquete.
  6. Me lo devuelve editado y le hago una última corrección-revisión.
  7. Lo entrego de forma definitiva en un correo junto a la factura (muy eficiente).

No suelo traducir más de un libro a la vez (solo lo he hecho en una ocasión y me desesperé) y traduzco una media de cuatro libros al año.

  • ¿Cómo trabajas con los autores durante el proceso de traducción? ¿Tienes más relación con ellos a la hora de trabajar que cuando se traduce mediante una editorial? ¿Cómo manejas las diferencias creativas con los autores durante el proceso de traducción?

Trabajo principalmente con tres autoras y, por suerte, tenemos una relación bastante cercana (aunque no con todas igual) y estamos en contacto directo durante todo el proceso. Si tengo alguna duda intento reunir dos o tres cositas, para no ser un incordio y molestar cada vez que no entienda por qué algo es de una determinada manera, y les mando un correo con mis dudas. Suelen contestarme en el día. También tengo su número de teléfono, así que a veces huimos de formalidades y hablamos directamente o nos mandamos Whatsapp para resolver temas más o menos urgentes (nunca lo son, pero yo tiendo a pensar que son de vida o muerte).

Siempre que existe el más mínimo riesgo de que haya podido malinterpretar algo (por ejemplo, que sea confuso quién habla en un determinado diálogo), les pregunto. Prefiero ser pesada que equivocarme.

En cuanto al tema creativo: me dejan total libertad y después de tantos años de colaboración confían en mí lo suficiente como para no tener que consultarles cada decisión. Pero, aun así, en casos concretos en los que los cambios son destacables, lo hago. Por ejemplo, si le tengo que cambiar el nombre o apodo a algún personaje porque se va a jugar con ello en la narración. En Leo quiere a Aries (la primera novela larga que traduje) hay una secundaria que en inglés se llama Liz y en un punto de la novela juegan con Liz/lizard y hacen una broma con su lengua reptiliana. Antes de hacer la adaptación, dado que cambiar un nombre para mí es una modificación quizá no sustancial, pero sí una de la que la autora debería estar al tanto, lo consulté con ella y le hice saber que Liz/lizard pasaba a llamarse Camila/camaleón.

Ocurrió algo similar con uno de los protagonistas de Quédate conmigo, al que llamaban Mr. Woodpecker tanto por el pájaro como por su connotación sexual y tuve que adaptarlo y llamarlo profesor Pito negro, ya que, tras analizar ciento veintisiete mil especies de aves, era el que más se adaptaba a las características del pájaro original y cumplía a la vez con la connotación sexual. Pero, claro, el nombre era mucho más feo, había que consultar. Pues como esas, una cuantas; pero siempre tengo luz verde y lo agradezco infinito, la verdad.

  • ¿Tienes alguna anécdota interesante sobre una colaboración particularmente única o complicada?

Una de las autoras con las que más trabajo es conocida por sus juegos de palabras y dobles sentidos, y me vuelve muy loca con cada libro, así que anécdotas tengo unas cuantas. He tenido que traducir una canción escrita al más puro estilo Shakespeare, adaptando número de versos y rimas; un libro entero en el que se jugaba con acrónimos y aliteraciones, y hasta hacían duelos de sinónimos (una de las traducciones de las que estoy más orgullosa, por cierto) y en uno de los últimos libros que he traducido (un retelling gay de La abadía de Nothanger) estuve una semana (¡una semana!) atascada en un diálogo de una página y cada día de esa semana mandé un mensaje a la autora diciéndole: «Te odio y admiro a partes iguales».

Creo que fue de las cosas más difíciles con las que me he encontrado en mi carrera. Resumiéndote mucho, porque ya me estoy pasando, te diré que era un diálogo entre los protagonistas en el que opinaban, muy eruditos ellos, sobre los puns que contenían las obras de Shakespeare y Dickens; y mencionaban primero un pasaje de Romeo y Julieta y luego hacían referencia a Oliver Twist (por lo visto, se rumorea que el autor llamó Master Bates a un personaje a propósito porque en inglés sonaba como «masturbates», pero descubrí que la mayoría de los dobles sentidos de los que hablaban mis protagonistas se habían perdido en las traducciones al español y tuve que romperme la cabeza para dar con algo sin marearme del vértigo que me daba «reinventar» a tremendos autores.  Al final quedó fenomenal. Y recuerdo que lo comenté en Instagram (y creo que en el blog) porque yo soy muy de comentar estas cosas públicamente; me gusta que la gente sepa el trabajazo que hacemos. Las cosas como son.

3. DESAFÍOS Y GRATIFICACIONES:

  • ¿Cuáles son los desafíos, retos, dificultades… más comunes a los que te enfrentas al traducir para autores directamente?

Creo que mis respuestas anteriores contestan a esta pregunta mejor que cualquier otra cosa que pueda decir. Contestan incluso a la siguiente; porque, aunque me queje y mande mensajes «amenazantes» a clientas que con los años se han convertido en amigas (y no por ello me pagan menos. Ni más tarde, ja, ja, ja, puede que sea, incluso, al contrario) me encanta enfrentarme a los retos que me ponen, tirar de ingenio, inventar, crear, transcrear, enorgullecerme del resultado.

Una dificultad, que quizá casi siempre se vea como un pro (porque en realidad lo es), es que, al tener flexibilidad de horarios y ser yo quien fija los plazos de entrega (más o menos, pero tengo un margen de decisión-adaptación muy amplio), el día a día puede dar lugar a mucha procrastinación. Y más en mi caso, que me distraigo con una facilidad abrumadora, soy caótica por naturaleza y además vivo buscando huecos para escribir mis propias historias. Es un peligro, porque a veces cedes y te tomas un día libre porque puedes, a veces dos, y luego tienes que recuperar el fin de semana y te agobias. O al menos, yo me agobio, porque procrastinadora, sí; pero ansiosa también.

  • ¿Qué aspectos encuentras más gratificantes en este tipo de trabajo?

Dar con la solución perfecta a un determinado juego de palabras. Leer el resultado (por encima, no suelo releer mis traducciones una vez publicadas, que ahí es cuando encuentras esa errata que se te había pasado) y que ese resultado guste. Porque, sí, me gusta gustar, como a todo el mundo. Me gusta que me digan que el libro parece escrito en español, me gusta que la gente empiece a mencionar a quien traduce en sus reseñas y me gusta que las opiniones sobre mi trabajo sean buenas. Me gusta levantarme y no odiar lo que tengo que hacer como me ha pasado en otros momentos de mi vida. Soy una privilegiada y lo sé, doy gracias cada día por ello.

4. CONSIDERACIONES CULTURALES:

  • ¿Cómo abordas las diferencias culturales al traducir obras literarias directamente para autores?

Mi prioridad siempre es adaptar todo lo que se pueda de la mejor forma posible, aunque lingüísticamente me aleje del original, y cerrar la brecha cultural que pueda existir. Al menos, esa es mi forma de traducir. Intento separarme de lo que sé como conocedora del inglés, de la autora y de la obra, para intentar verlo con los ojos de alguien que no sabe nada al respecto ni tiene por qué. Tengo la suerte de contar con unas amigas (cada una de su padre, madre, tierra y profesión) que echan un vistazo a lo que traduzco antes de que lo entregue y me asesoran sobre si hay algo que no se entienda.

Mi máxima: que mi público meta lo entienda todo y bien sin tener que recurrir (a ser posible) a notas al pie; así, aparte de una perfecta comprensión, garantizo (o intento garantizar) la mayor fluidez posible. Ya me empapo yo de la cultura origen, de sus costumbres o marcas comerciales para que lo que le llegue a los lectores sea el equivalente más preciso posible.

Antes que a las notas al pie, recurro a la traducción explicativa. Lo he hecho en cuatro ocasiones (creo) en estos siete años. Lo he metido de forma concisa y natural en la narración y ha quedado bien. No me he visto en ninguna encrucijada especialmente complicada. Diferencias típicas como marcas de chocolatinas (Almond Joy pasa a ser chocolatina rellena de coco), de cereales (aunque más evidentes, los Honey Puffs o Honey Comb pasan a ser cereales de o con miel directamente), juegos como el Snap se convierten en el burro o en un juego de cartas sin más si no es importante en la trama.

En dos de mis próximas traducciones tengo un personaje no binario y otro que pide que, mientras encuentra su identidad, lo traten como they/them. En ambos libros usaré lenguaje no binario, tanto directo como indirecto, respetando la intención de la autora y siendo fiel al original.

  • ¿Has tenido que explicar ciertos elementos culturales a los autores para garantizar una traducción precisa?

Hace un par años hice una traducción inversa; la única (y la última, con toda probabilidad). Fue un trabajazo a cuatro manos con una compañera neozelandesa que me iba corrigiendo capítulo a capítulo. Una de las experiencias más enriquecedoras en lo profesional y que me consta que quedó impecable, pero que no volvería a repetir por la inseguridad y el nivel de estrés que me generó. El caso es que ese libro tenía una banda sonora muy específica y muy española. Se hablaba mucho de música, ciertas canciones se entretejían con la trama y protagonizaban momentos estelares en la narración. Pero eran canciones totalmente desconocidas en el mundo anglosajón. Así que hablé con la autora y le cambié la banda sonora que afectaba a los personajes y a la historia. El resto de canciones que sonaba en el libro se quedó, porque no hacían más que eso: sonar de fondo; y si alguien en Minnesota tenía curiosidad por saber quiénes eran Duncan Dhu podía buscarlos y escucharlos. Lo que hice fue buscar canciones que, por el tono, la letra y la época se amoldaran a los momentos culmen en los que salían. Porque la letra era comentada por los personajes y tenía que ver con su relación. A la autora le encantaron las opciones. Le ofrecí varias y creo que entre las dos elegimos las que más encajaban. Si se trataba de que el público meta (en este caso, en anglosajón) entendiera el sentimiento, el peso de una canción concreta en un momento determinado, no podíamos dejarlo tal cual. Se perdía el mensaje y la emoción, y se trataba de eso, de traducir emociones.

5. VARIEDAD DE GÉNEROS:

  • ¿Has trabajado en la traducción de diferentes géneros literarios? ¿Cómo abordas las particularidades de cada uno? Me dedico en exclusiva a la ficción LGBT. Al romance M/M (male-male) y dentro del nicho (porque es un nicho de proporciones épicas) tanto a la comedia romántica, como al romance contemporáneo, Dark Romance o fantasía; pero dentro siempre del mismo género.
  • ¿Prefieres traducir ciertos géneros sobre otros? Te diré que, a pesar de mi especialización, no me cierro a nada.

6. HERRAMIENTAS Y RECURSOS:

  • ¿Cuáles son las herramientas y recursos que consideras esenciales en tu trabajo como traductora literaria? No uso ninguna TAO (quizá me equivoco y me harían el trabajo más fácil, no sé). Soy muy clásica y tengo unos básicos inseparables: el DLE, el Panhispánico, el combinatorio práctico del español contemporáneo, el diccionario español de construcciones preposicionales, el diccionario de dudas y dificultades de la lengua española, la nueva gramática de la lengua española…  Recurro mucho a la Fundéu (me deben de tener en spam de lo pesada que soy) y al instituto Cervantes; mis diccionarios monolingües favoritos son el Merriam y el Collins y tengo siempre a mano el libro de estilo de la lengua española y los apuntes de un curso de corrección que me fue especialmente útil.
  • ¿Cómo incorporas las nuevas tecnologías en tu proceso de traducción? Mal. Ja, ja, ja. Tengo una mente extraña que procrastina hasta el extremo para no tener que aprender a manejar X cosa. Sé que el tiempo que pierda en aprender no será tiempo perdido, que es una superinversión de futuro. Pero aún no he llegado a ese punto. Y encima estoy embarcada en una batalla (perdida, me temo) contra las traducciones con IA que creo que están petando el mercado de historias sin alma ni gracia, y mi odio me nubla el juicio y no me deja ver lo útiles que pueden ser en algunos casos. Ojalá una máquina nos ayudara en nuestro curro diario, de verdad, ojalá. Pero hoy por hoy, y tal y como están las cosas con la posedición, no lo veo, la verdad.

7. CONSEJOS PARA AUTORES:

  • ¿Qué consejos les darías a los autores que están planteándose trabajar con un traductor directamente?

Que no tengan miedo, que entrar en un mercado nuevo siempre da pavor, pero que sí pueden invertir en un traductor profesional autónomo o de una editorial pequeñita, que lo hagan. Es cierto que es un riesgo muy grande, que buscar a quien adapte su bebé a otro idioma no es fácil, sobre todo si no conoces ese idioma. Porque, y este es un miedo muy común (y muy comprensible): ¿quién te garantiza que el resultado vaya a ser el deseado? Por desgracia, he visto traducciones al español malísimas (en el género que traduzco proliferan mucho las posediciones mediocres; algunas de ellas, muy malas) y también me ha llegado alguna traducción del español al inglés muy poco natural y cero idiomática.

Trucos:

  1. Recurrir a alguien de confianza que sí conozca el idioma y que pueda tantear otras obras de quien se pretende contratar o recurrir a algún compañero (traductor, escritor, filólogo o entendido en general) y encargarle (por una tarifa asequible) la lectura de X libro. Se puede pedir un informe de lectura detallado o un simple feedback que le ayude a aclarar sus dudas.
  2. A la hora de buscar un traductor también recomendaría echar un vistazo a sus redes sociales, buscar reseñas sobre sus traducciones en Goodreads, buscar opiniones de clientes en Amazon u otras plataformas de libros.
  3. Y muy importante (aunque suene rastrerillo llegados a este punto): que digan siempre y pronto cuánto pueden pagar. Y digo «pueden» y no «están dispuestos a» de forma intencionada. Porque tras siete años en esto soy más que consciente de que la mayoría de autores pequeños no se puede permitir un traductor. Y es importante ir de frente y que ninguna de las partes pierda el tiempo. A mí me llegaron a ofrecer pagarme con royalties, pero sin tarifa alguna de por medio. Lo hicieron de forma muy educada y en el primer correo que intercambiamos, lo cual agradecí mucho; me negué también muy educadamente y le dije que, cuando pudiera invertir en mi trabajo, estaría encantada de traducir su obra (que, además, me gustaba).
  4. Los traductores freelance podemos ser tan buenos como los editoriales (no es dónde trabajas, sino cómo) y esto es algo que todo autor tiene que tener claro.
  5. Hay un contra bastante grande a la hora de elegir un traductor independiente en lugar de una editorial y es la labor de promoción. La editorial te da visibilidad y el pobre freelance no tanta. Esto es así, y no vamos a ocultarlo. Por mucho que al traductor se le pague un extra por hacer algún tipo de marketing (y es un concepto que existe) su alcance no es el mismo y se nota. Ese es el único contra que puedo encontrar. La calidad no debería depender del tipo de traductor que seas.
  • ¿Cómo pueden los autores facilitar el proceso de traducción desde tu perspectiva?

Accesibilidad. Pero yo creo que, en general, con los indies no es un problema. A ver, habrá de todo, yo solo he trabajado con cinco autoras autopublicadas, pero suelen estar muy dispuestas, dado que saben que amortizar su inversión no va a ser sencillo y ayudan en la medida de lo posible.

Quizá suene un poco pesimista en cuanto a los riesgos de entrar en un mercado nuevo; no lo soy, soy realista. Cualquier historia puede dar un pelotazo por cualquier motivo (la calidad, por desgracia, no es el más importante de ellos), pero, en general, cuesta abrirse camino.

8. CONSEJOS PARA TRADUCTORES:

  • ¿Cómo lo haces/has hecho para encontrar a autores directos con los que trabajar? Seguro que es lo que más les interesa a los compañeros que empiezan o quieren iniciarse en editorial.

Lo primero es saber si te diriges a un autor autopublicado o a uno editorial. Porque, en el segundo supuesto, ya se trate de una editorial pequeña e independiente —supermajos ellos y superaccesibles— o de una de las grandes, los derechos de las obras del autor estarán cedidos y, por lo tanto, no va a poder negociar las condiciones.

Una vez sabes a qué tipo de autor te vas a dirigir, yo recomiendo contactar por correo electrónico; o, al menos, es lo que yo hago, aunque alguna vez he escrito un mensaje privado en redes sociales porque por lo que sea me ha resultado más sencillo (porque la autora que me interesaba me seguía, por ejemplo).

A la hora de contactar hay que intentar personalizar lo máximo posible. ¿Qué motivos hay para querer traducir a X Autor? El principal suele ser que has leído uno de sus libros y te ha gustado; y eso es precisamente lo que hay que decirles. Yo busco su información de contacto en su web o, si no tienen, en redes; y parto de ahí.

Cuando me presento por correo, aparte del motivo por el que quiero traducirlos, adjunto un enlace a mis traducciones en Amazon; o las enumero y añado el link para que echen un vistazo ellos mismos. Aunque no conozcan nuestro idioma, pueden ver la puntuación y la opinión de los clientes.

Si el autor es indie, puede contestarte o no. Muchos no lo hacen, ni se plantean la posibilidad de traducir a otro idioma. Otros, los que no son autopublicados, pero pertenecen a un grupo editorial independiente, te pueden dar el contacto de su editor y decirte que le hagas a él la propuesta. Mismo proceder. O el correo de su agente literario. E igual, esa primera toma de contacto es más o menos similar.

La opción de hablar de tarifas en el primer mail depende ya de cada uno. Yo lo he hecho en alguna ocasión, con mejor o peor resultado. Por desgracia, y aquí voy a sonar pesimista de nuevo, la mayoría no quiere un traductor independiente; quieren llamar la atención de una editorial y que alguien le ofrezca algo jugoso, no humo (aunque no lo sea, pero ofrecer garantías es complicado y en los tiempos que corren, más).

Y hay otro problema añadido, quizá el más grave: en el mercado anglosajón (en mi nicho, al menos) está proliferando de forma aterradora la posedición. Los primeros puestos de los rankings de Amazon están petados de traducciones automáticas más o menos poseditadas que te dan ganas de llorar mientras te sangran los ojos (aunque eso suponga que te escuezan más). Y, claro, si esto es así y los autores se están acostumbrando a pagar cacahuetes por una traducción que sorprendentemente sí que vende en nuestro mercado: ¿por qué invertir en calidad y profesionalidad? Pero esto ya para otro día. 

Como verás, hablo en todo momento de Amazon porque es el mercado en el que me muevo y el que tengo que conocer: superventas, movimientos en los rankings, categorías, lectores…

Quizá el consejo más importante que pueda dar a los compañeros que quieran embarcarse en la aventura de la traducción literaria independiente es que puede resultar difícil y frustrante al principio. Que no desesperen, que no se rindan si de verdad les interesa, pero que se preparen para currar y moverse mucho. Es un momento de mucha incertidumbre en el sector, el efecto llamada de los autores que están triunfando con traducciones (o posediciones) mediocres es preocupante, pero quiero creer que no todo está perdido y que siempre habrá alguien que valore el trabajo de profesionales que además de ilusión y muchas ganas, entreguen resultados de calidad y con alma.

  • ¿Te es difícil hablar de tarifas, derechos, etc. con ellos/as? Cómo gestionas el trato con los clientes, vaya.

Creo que hay que hablarlo directamente y cuanto antes mejor, porque si no puede que estés perdiendo el tiempo. Puedes decirlo o no en un primer mail de contacto, pero si no es ahí, yo creo que el segundo tiene que estipular tu tarifa. O el marco en el que te mueves. No está mal hacer ofertas (o yo no lo veo mal) y ceder un poco a cambio de un par de encargos más. En plan: «yo cobro X, pero puedo cobrarte Y si me encargas toda la serie». Eso ya depende de cada uno. Pero creo que hay que ir de frente, porque en el mercado en el que yo me muevo, al menos, no todos se lo van a poder permitir y saber a qué atenerse es bueno para dejar de romantizar el traducir un libro que leíste y te llegó al alma, porque si su autor no puede pagarte, es mejor saberlo cuanto antes y no hacerte ilusiones, que luego el rechazo o la caída duelen más.

Los contratos (insisto una vez más: los que yo conozco) suelen ser precisos en cuanto a las tarifas, plazos, titularidad de los derechos, temas fiscales, dónde figurará tu nombre… Si alguien tiene dudas, siempre es mejor consultar con un compañero con más experiencia y preguntar lo que sea antes de firmar.

9. DESARROLLO PROFESIONAL:

  • ¿Cómo te mantienes actualizada en cuanto a las tendencias literarias y lingüísticas en tus idiomas de trabajo?

Hago todos los cursos que me resultan interesantes y me puedo permitir, pero como no siempre tengo posibilidad (dinero, tiempo…) recurro mucho a libros de lingüística, escritura y estilo. Leo mucho, en español y en inglés; novedades y clásicos. Y, muy a mi pesar, porque no me gustan especialmente, me empapo del mundo literario en redes: qué se lee, qué se opina. Suelo leer opiniones en Amazon o en Goodreads (no de lo que escribo o traduzco, aunque a veces sea necesario) y ver qué se opina de una determinada traducción o forma de escribir. La gente no siempre valora lo mismo que yo y es interesante saber por qué.

  • ¿Hay algún área específica en la que te gustaría seguir desarrollándote como traductora?

En la medida de lo posible, me quedo en mi nicho que mientras no se lo coma la IA es un lugar tranquilo, que conozco y que me da seguridad.

¿Qué te ha parecido? Si quieres dejar alguna duda, pregunta o consulta, puedes hacerlo en los comentarios. Mientras tanto, si quieres saber más sobre Virginia, puedes encontrarla por aquí:

  • Blog: https://vicatraducciones.blogspot.com
  • Instagram: https://www.instagram.com/virginiacavanillas/
  • Goodreads: https://www.goodreads.com/author/show/18274159.Virginia_Cavanillas
  • Amazon: https://www.amazon.es/s?i=digital-text&rh=p_27%3AVirginia+Cavanillas&s=relevancerank&text=Virginia+Cavanillas&ref=dp_byline_sr_ebooks_2
  • Correo electrónico: vicatraducciones@gmail.com
  • X: @VCavanillas
  • BluesKy: @VCavanillas.bsky.social

Muchas gracias por leer(nos) y nos vemos en la próxima entrada. En esta ocasión, seguiremos la estela de la traducción de libros y nos centraremos en una plataforma reciente. ¡Aquí te espero!

Algunos apuntes rápidos para encontrar trabajo

06 martes Jun 2023

Posted by enlalunadebabel in Traducción, traducción literaria, Vida traductoril

≈ 1 comentario

Etiquetas

el cv del traductor, empezar a traducir, encontrar clientes, encontrar trabajo, encontrar trabajo de traducción, traductor principiante

Como traductora siempre abierta a nuevos proyectos y trabajos (ya sabes, hay que estar con los ojos abiertos que el mundo cambia muy deprisa) y aprovechando las sesiones de preguntas y respuestas que suelo organizar en Instagram, hoy vengo con varias estrategias que podemos implementar para aumentar nuestras oportunidades laborales.

Vamos con algunas sugerencias:

  1. Mejora tu visibilidad en línea: Crea y actualiza tu perfil profesional en plataformas especializadas en traducción, como ProZ o TranslatorsCafe, y potencia tu LinkedIn (sé que algunas personas son reacias, pero a mí me parece una buena red, sobre todo para tener el CV en línea y ver lo que se cuece en el sector; esto da para artículo aparte). Asegúrate de incluir información relevante sobre tus habilidades, experiencia y especializaciones. También puedes hacerte un sitio web o un blog donde puedas enseñar muestras de tu trabajo y compartir información útil sobre la traducción. De primeras, no te hace falta un sitio web superpotente; trastea con las plantillas de WordPress, verás que puedes montarte algo sencillito en un solo día.
  2. Construye una red de contactos: Participa activamente en grupos y comunidades de traducción en línea y fuera de ella. Únete a asociaciones profesionales de traductores y asiste a eventos y conferencias para conocer a colegas y a potenciales clientes (de ahí que sea recomendable no ir solamente a congresos de traducción). La red de contactos puede generar oportunidades laborales y futuras referencias.
  3. Enfócate en tu especialización: Identifica tus áreas de especialización y explótalas. Es más probable que encuentres trabajos en tu(s) campo(s) de experiencia, ya que muchos clientes, sobre todo los directos, buscan traductores especializados en áreas concretas. Investiga y mantente actualizado/a en tu campo para ofrecer traducciones de calidad y demostrar tu experiencia.
  4. Contacta directamente con clientes potenciales: Investiga y hazte una lista de editoriales, agencias de traducción o empresas que podrían necesitar tus servicios. Envíales una carta de presentación personalizada (en el cuerpo mismo del correo electrónico) y tu currículum, destacando tus habilidades y experiencia más relevantes. También puedes ofrecer muestras de tu trabajo o enlaces a tu porfolio en línea (yo lo tengo puesto en el mismo CV para que se pueda acceder directamente mediante enlace). Te recomiendo que adaptes el CV para cada idioma y oferta concreta seleccionando lo más relevante para ese puesto en cuestión.
  5. Colabora con otros traductores: Establece relaciones de colaboración con otros traductores para trabajar en proyectos conjuntos. Esto te permitirá ampliar tu red de clientes potenciales y acceder a trabajos más grandes o complejos que requerirían la colaboración de varios traductores. Algunos compañeros se han montado una especie de sociedad o cooperativa, pero no es necesario ir tan lejos.
  6. Promociona tus servicios de forma proactiva: Utiliza las redes sociales y tu presencia en línea para promocionar tus servicios de traducción. Comparte publicaciones relevantes, interactúa con la comunidad y muestra tu experiencia y habilidades. También puedes ofrecer alguna promoción especial para atraer nuevos clientes. Como profesional autónomo, tú te lo guisas y tú te lo comes. No tengas miedo a autopromocionarte.
  7. Investiga agencias de traducción: Hay muchísimas agencias de traducción. Empezar con una agencia es relativamente más fácil que dar con un primer cliente directo. Explora la posibilidad de trabajar para agencias nacionales e internacionales contactando primero con aquellas que abordan tus áreas de experiencia (podrás verlo en su web) y envíales una solicitud de colaboración. Muchas anuncian las ofertas de empleo por LinkedIn e incluso a través de sus redes sociales (como Twitter). Aunque cuesta cuando se es novatillo o novatilla, piensa que las tarifas siempre se pueden negociar, así que no te cortes. Ah, y échale un vistazo al BlueBord de Proz o sitios similares para ver si hay algo relevante de esa agencia que debas conocer (condiciones de pago, trato, etc.).

Para más ideas sobre posibles clientes con los que empezar, no te pierdas este artículo del blog. Y para ver qué enviarles y cómo, tienes unos apuntes por aquí. Si lo que te interesa es la literaria, por aquí van unos consejos para empezar en traducción editorial.

La base de datos

Ah, y es importantísimo que lleves un buen control de las puertas a las que llamas. Crear una base de datos de (posibles) clientes puede ser muy útil para organizar la información sobre los CV y materiales que envías. Aquí tienes algunos pasos para hacerlo (son de cajón, lo sé, pero nunca está de más un repasillo):

  1. Elige una herramienta: Determina qué tipo de herramienta utilizarás para crear y gestionar tu base de datos. Puedes optar por una hoja de cálculo en Excel o Google Sheets, o utilizar un software especializado en gestión de clientes, como CRM (Customer Relationship Management) o programas de seguimiento de proyectos.
  2. Define los campos de información y créala: Decide qué campos de información serán necesarios para tu base de datos y disponlos en columnas. Algunos ejemplos pueden incluir el nombre del cliente, la empresa, el cargo, la dirección de correo electrónico, el teléfono, la fecha de envío del CV o materiales (¿les envías el CV general o el especializado? ¿Les has adjuntado un listado de traducciones o una muestra?), si te hacen una prueba de traducción, qué tipo de proyectos te envían (ya más adelante), entre otros. Personaliza las columnas según tus necesidades y añade columnas adicionales para comentarios o clasificaciones, si lo deseas.
  3. Introduce toda la información: A medida que envíes CV y materiales a los clientes, introduce los datos correspondientes en la base de datos (léase: no la tengas muerta de asco en el ordenador, ¡úsala!). Incluye la información relevante para cada cliente y proyecto. Si es posible, guarda una copia de los CV y materiales en una carpeta específica o vincula los archivos correspondientes en tu base de datos.
  4. Mantén la base de datos actualizada: A medida que surjan cambios en la información de tus clientes o proyectos, haz las actualizaciones correspondientes, esto te permitirá tener un registro preciso y actualizado de tus envíos y comunicaciones. ¿Te han dicho que te responderían en breve y ya han pasado tres meses? Vuelve a escribir. ¿Has cursado un posgrado o te has sacado alguna titulación nueva? Aprovecha para darle un toque a ese cliente para quien creas que puede ser una información valiosa. Si lo tienes todo registrado, te será más fácil organizarte y, por ende, comunicarte de modo más eficaz.
  5. Utiliza etiquetas o categorías: Si tienes una gran cantidad de clientes o proyectos, puedes utilizar etiquetas o categorías para clasificar y organizar tu base de datos. Por ejemplo, puedes etiquetar los clientes según su área de especialización o el tipo de proyecto que has enviado.
  6. Lleva un seguimiento: Utiliza tu base de datos como una herramienta de seguimiento de los clientes a los que has enviado CV o los varios materiales y anota las fechas de seguimiento o cualquier respuesta que hayas recibido. Esto te ayudará a mantener un historial y a gestionar eficientemente tus relaciones con los clientes.

El porfolio

«¿Y eso que decías del porfolio?». Podemos ir apuntando los encargos en los que vamos trabajando, sobre todo al principio, si queremos demostrar nuestra experiencia y enseñárselo a un posible cliente interesado. Podemos incluir lo siguiente:

El correo

Lo he dejado para el final, pero es importantísimo que nos sepamos comunicar para que el posible cliente esté interesado en descargarse ese CV que con tanto esmero hemos redactado. ¿Cómo escribir un correo eficiente? Aquí va:

Por último, recuerda que la constancia y la paciencia son clave en la búsqueda de nuevos trabajos, y la traducción no es ninguna excepción. Ten una actitud proactiva, sigue aprendiendo y mejorando tus habilidades y no dudes en buscar oportunidades y contactos que puedan abrirte puertas.

¡Te deseo mucho éxito!

Las ventajas de la continuidad en traducción

30 martes May 2023

Posted by enlalunadebabel in Traducción, traducción literaria

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continuidad en traducción, LIJ, literatura infantil, traducción, traducción literaria, traducir para niños

Estas semanas estoy trabajando en el sexto volumen de una colección de libros infantiles y me ha dado por pensar en las ventajas de que una sola persona se ocupe de una saga de libros, de todos los episodios de una serie o de una colección de textos en general.

Algunos libros de la colección de Izzy y sus amigos, de Pamela Butchart con edición de Bindi Books.

En estos libros, por ejemplo, el narrador es uno de los personajes, una niña llamada Izzy, que junto a sus amigos se embarca siempre en misiones descabelladas porque les da por malinterpretar alguna situación en el colegio. La narración es fresca y desenfadada, y, de hecho, la narradora se expresa como lo haría una niña de esa edad: relatando casi sin pausas, repitiendo mucho los conectores de discurso, anteponiéndose ella cuando se enumeran los sujetos de una frase, etc.

Como traductora de todos estos libros, conozco bien a los personajes (cada uno tiene sus filias y fobias), sé cómo se expresan, recuerdo experiencias pasadas de otros libros que me ayudan a trabajar bien la trama y, sobre todo, entiendo y puedo aplicar bien el tono general de la narración

¿Qué otras ventajas tiene que una misma persona se ocupe de toda una saga (o de todos los episodios de una serie o de una misma serie de textos si hablamos de otras ramas de la traducción)? Hay varias razones, veámoslas:

  1. Coherencia lingüística: Al tener un solo traductor o traductora a lo largo de toda la serie, se asegura una mayor coherencia lingüística. El traductor está familiarizado con el estilo, la terminología y las peculiaridades del autor, lo que le permite mantener una voz consistente a lo largo de los libros. Esto es especialmente importante en series y sagas largas o con tramas complejas, donde la coherencia es fundamental para una experiencia de lectura satisfactoria.
  2. Consistencia de personajes y tramas: Al conocer la serie en su totalidad, el traductor puede mantener la coherencia en la caracterización de los personajes y el desarrollo de las tramas a lo largo de los libros. Esto implica una comprensión más profunda de los personajes y sus motivaciones, así como la capacidad de anticipar y mantener el suspense de manera efectiva.
  3. Mantenimiento de la visión del autor: El traductor que trabaja en toda la colección tiene una mejor comprensión de la visión y el estilo del autor. Esto le permite captar mejor los matices, el tono y la intención detrás de las palabras del autor, y transmitirlos de manera más fiel al público lector. La consistencia en la interpretación de la obra es esencial para mantener la integridad creativa y el mensaje del autor.
  4. Eficiencia y productividad: Al tener un traductor dedicado a los textos, se puede agilizar el proceso de traducción. El traductor ya está familiarizado con la terminología específica y las convenciones lingüísticas utilizadas en la saga, lo que reduce el tiempo de investigación y consulta. Además, al trabajar en esos mismos textos de forma continua, el traductor puede mantener un ritmo constante e incluso evitar posibles retrasos en la publicación de los libros.
  5. Retroalimentación y aprendizaje continuo: Al trabajar en una saga, el traductor tiene la oportunidad de recibir comentarios y retroalimentación de los lectores, editores y el propio autor (más infrecuente, pero no imposible) a medida que avanza en la traducción de los libros. Esto permite un aprendizaje continuo y una mejora constante en la calidad de la traducción, ya que el traductor puede aplicar los comentarios recibidos a los libros siguientes de la serie. Por ejemplo, en un primer libro de la saga infantil me di cuenta de que se me habían escapado un par de Zack en lugar de Zach. En los siguientes, sabía que era una posible metedura de pata y ahora el control de calidad es más rápido.

Algunas veces, es difícil tener a un mismo traductor para todo porque, como profesionales autónomos que somos, se nos pueden solapar los encargos o cambian las condiciones de algún proyecto, pero siempre que se pueda, soy una firme defensora de asignar siempre un mismo texto (y si me apuras, un mismo autor) a un traductor. En el caso de las agencias de traducción, por ejemplo, lo más habitual es que a un traductor se le asigne siempre un cliente determinado. El profesional se acaba familiarizando con los textos, entiende los conceptos, aplica bien la terminología y, al final, acaba sabiendo también qué espera exactamente el cliente.

En resumen, asignar a un mismo traductor toda una serie de libros (o textos, vaya) proporciona coherencia lingüística, consistencia en personajes y tramas, mantiene la visión del autor, mejora la eficiencia y permite un proceso de retroalimentación y aprendizaje continuo. Todo esto contribuye a una experiencia de lectura más satisfactoria para los lectores y al mantenimiento de la integridad creativa de la saga en cuestión.

¡Extra! ¡Extra! ¿Cómo se traduce un cómic?

09 lunes May 2022

Posted by enlalunadebabel in Traducción, traducción literaria

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cómic, historieta, novela gráfica, traducción, traducción subordinada

Este fin de semana pasado se celebró la última edición del Salón del Cómic en Barcelona; una ocasión única para descubrir las novedades, conocer a los autores y conseguir alguna firma que otra. Como traductora, aproveché para saludar a algunas editoriales. Pero ¿en qué consiste esto de traducir cómics?

La traducción de cómics (tiras cómicas, historietas gráficas, tebeos) es un ejemplo de traducción subordinada. En este tipo de textos, el contenido de los diálogos de los personajes están marcados en globos o bocadillos (callouts, speech baloons, speech bubbles, dialogue baloons) y cajas, con lo que se limita el espacio disponible para su traducción.

Este tipo de traducción tiene una dificultad añadida: los diálogos están estrechamente relacionados con el contenido visual; forman una unidad indivisible. Así pues, además de la limitación de espacio a la que nos vemos sometidos, es esencial mantener la correspondencia entre el texto y el dibujo.

Los cómics son historias visuales que están divididas en espacios de recuadros llamados viñetas (panels, en inglés). Cada viñeta representa un momento de la historia un cómic puede estar compuesto por una sola viñeta o por varias, que pueden cubrir una sola línea (a lo que llamamos tira), una página o un álbum entero.

¿Cuál es el orden de lectura de las viñetas y los globos?

Normalmente, las viñetas siguen el siguiente orden: primero, de izquierda a derecha y después, de arriba abajo. Los globos dentro de cada viñeta se organizan de la misma manera. Es importantísimo establecer correctamente la secuencia de los globos en una viñeta, ya que nuestra traducción deberá respetar este mismo orden. Caso aparte es el manga, donde las convenciones son distintas.

¿Cómo entregamos la traducción de un cómic?

Si el cómic tiene varias páginas, hay especificar primero el número de la página del TO que estamos traduciendo («Pág. 4»).

En el renglón siguiente indicamos por orden las viñetas y su traducción. Por ejemplo, «4-3:» indicaría que el texto pertenece a la viñeta número 4 y al globo número 3 dentro de esa viñeta. Algunas veces tampoco hace falta numerar el globo en sí si se sigue el orden de lectura. Como todo, lo mejor es preguntar a la editorial por sus preferencias.

También debemos respetar los resaltes en el texto; las negritas, por ejemplo, y cuando haya alguna cartela, rótulo o elemento especial en la imagen (en una viñeta aparece un cómic y también hay un cartel para el lavabo; ambos elementos anunciados entre corchetes).

Muestra de una página de un cómic de Bob Esponja.

Particularidades de la traducción de cómics:

1. Limitación de espacio: el traductor debe intentar que el texto meta de cada globo tenga aproximadamente la misma longitud que la del texto original. Cuando no sea posible, se usarán estrategias para ajustar la extensión.

2. Lenguaje coloquial (oralidad fingida): los cómics conservan muchas de las características del lenguaje hablado que, por lo general, tienda emplear un registro familiar y coloquial, aunque no siempre sea el caso.

  • Las oraciones suelen ser breves y sencillas.
  • La entonación es variada, con mezcla de oraciones interrogativas exclamativas y declarativas.
  • Las interjecciones son frecuentes.
  • Se encuentran repeticiones y redundancias.
  • Las oraciones pueden no terminar o interrumpirse.
  • Presencia de titubeos
  • Uso de contracciones
  • Palabras apocopadas y alargadas
  • Uso de modismos, frases hechas, refranes
  • Presencia de vocativos y apelaciones, además de expresiones de saludo y despedida.
  • Según el cómic, también puede haber insultos o palabras malsonantes.

3. Recursos de entretenimiento: los cómics se consideran literatura de entretenimiento, lo cual conlleva unas características específicas del uso de la lengua que se convierten en dificultades de comprensión y traslado a otra lengua.

  • Comparaciones humorísticas
  • Juegos de palabras
  • Chistes
  • Dobles sentidos,
  • Nombres humorísticos
  • Exageraciones
  • Equivocaciones
  • Coloquialismos
  • Ironías

4. Onomatopeyas: aunque encontramos los mismos sonidos en todas las culturas, la representación gráfica de estos sonidos puede variar de una lengua a otra. El típico «quiquiriquí» del gallo español que equivale al cock-a-doodle-do del inglés. Con onomatopeyas inventadas, se puede mantener la original o crear una nueva que funcione en la lengua meta.

5. Aspectos culturales:

Como en todas las traducciones, los aspectos culturales pueden ser problemáticos al trasvasar a la lengua meta. La cosa se complica en una traducción subordinada como es el cómic, porque algunas veces se desaconseja dejar notas al pie.

Las posibles soluciones dependerán de si es una traducción extranjerizante, domesticante o equilibrada. Por eso, antes de empezar a traducir, es fundamental determinar su función principal. ¿Traducimos una novela gráfica con alto grado de sátira social y política? ¿Es una historieta que busca reír? ¿Es un cómic didáctico para niños?

La función del cómic es la pieza clave que nos servirá de base para solucionar los problemas o escollos de traducción que nos presente el texto. Por ejemplo, si la función principal es provocar la risa del lector, cuando nos encontremos un juego de palabras intraducible, podemos hacer una traducción libre con el objetivo de mantener la función del texto: hacer reír.

Páginas y recursos útiles

  • Comics in Dialogue: https://youtu.be/pmDmsxlPj10. Charla/mesa redonda de Esther Cruz y Regina López sobre la traducción de cómics.
  • Traducircomics: http://traducircomics.blogspot.com. Con la gramática del cómic, técnicas narrativas, onomatopeyas, críticas y propuestas de traducción, lecturas recomendadas…
  • Tradurietas: https://facebook.com/tradurietas/. Comunidad de apasionados de la traducción de historietas, cómics, novelas gráficas, etc.

Bibliografía

  • Gasca, Luis y Román Gubern. Diccionario de onomatopeyas del cómic. Cátedra, 2009 (2.ª edición).
  • Gasca, Luis y Román Gubern. El discurso del cómic. Cátedra, 2011.
  • McCloud, Scott. Entender el cómic. El arte invisible. Astiberri, 2019.
  • Riera-Eures, Manel y Margarida Sanjaume. Diccionari d’onomatopeies i altres interjeccions. Amb equivalències en anglès, espanyol i francés. Eumo Editorial, 2010. (Aquí va un ejemplo)
  • Rodríguez, Francisco. Cómic y traducción: preliminar teórico-práctico de una disciplina. Editorial Sindéresis, 2019.

Traducción a cuatro manos: la experiencia de Yuliss y Tamara

03 miércoles Nov 2021

Posted by enlalunadebabel in Testimonios, Traducción, traducción literaria, Vida traductoril

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empezar a traducir, traducción, traducción literaria, traducir a cuatro manos, traducir romántica, traductor principiante

A Julia M. Priego, Yuliss, la conocí en Málaga para unas jornadas del máster de la UMA y posteriormente participamos en una mesa redonda en las Jornadas Ándalus Románticas de 2015 con Juan Pascual y Puerto Barruetabeña. Por aquel entonces ya la veía con unas ganas tremendas de comerse el mundo… y en ello está ahora mismo junto a Tamara Arteaga, con quien lleva traducidos ya un buen puñado de libros.

Siempre me ha llamado la atención este modo de trabajo a cuatro manos para traducir libros, así que hoy las invito al blog para que me cuenten un poco cómo lo hacen ellas. ¡Vamos allá!

Tamara Arteaga (izquierda) y Yuliss M. Priego (derecha).

Antes de nada, un poco de contexto. Contadme, ¿qué formación tenéis?

Yuliss: Pues yo estudié el Grado en Traducción e Interpretación en la Universidad de Málaga, de donde soy, y luego decidí hacer el Máster en Traducción para el Mundo Editorial en la misma universidad, igual que Tamara.

Tamara: Así es. Yo cursé la licenciatura en Traducción e Interpretación en la Universidad del País Vasco y acto seguido el Máster en Traducción para el Mundo Editorial de la UMA.

Os conozco como tándem desde hace ya unos años, tenéis cuenta común en Twitter y web propia, Manzanitas Servicios Editoriales. ¿Cómo decidisteis unir fuerzas para traducir a cuatro manos?

Yuliss: Pues nosotras nos conocimos en 2008 gracias al fenómeno mundial de Crepúsculo, porque ambas traducíamos fanfics en una comunidad fan (www.fanfiction.net). Empezamos a entablar conversación sobre lo que habíamos leído y lo que nos gustaba, y…

Tamara: …y el resto es historia. Gracias a esa amistad yo me vine a Málaga a estudiar el máster y desde entonces fue natural para las dos trabajar juntas. De hecho, yo ya me he establecido aquí en Málaga y, además de traducir juntas, también impartimos clases de inglés en la misma academia.

Yuliss: Vaya, que nos tenemos más vistas que nada. Nos falta vivir juntas *Se ríe*.

¿Cómo es vuestro proceso de trabajo? ¿Cómo os repartís el trabajo? ¿Qué etapas seguís?

Tamara: Nos gusta dividir cada proyecto en varias etapas. Primero, echamos un vistazo a la longitud del documento, la fuente, la terminología, el número de capítulos… y después procedemos a repartirnos el libro de forma equitativa. A veces, una hace los capítulos pares, y la otra, los impares. En otras ocasiones, los hacemos de dos en dos, si son muy cortitos. De esa forma, las dos vamos avanzando a la par y conforme vamos acabando capítulos, revisamos los de la otra antes de la corrección final.

Yuliss: Lo bueno que tenemos nosotras es que, como nos conocemos desde hace tanto tiempo, y estamos tan compenetradas ¾tanto que a veces hasta hablamos a la vez y con la misma entonación y las mismas palabras¾, sabemos en qué peca más la otra y nos complementamos bien. De hecho, al ser Tamara del País Vasco y yo de Andalucía, nos ayudamos mutuamente a no caer en localismos que, sin el punto de vista de la otra, se nos escaparían seguro. Luego, cuando terminamos de traducir el manuscrito, nos gusta imprimirnos la novela (si la fecha de entrega nos lo permite) y corregirla a mano.

Tamara: Sí. Y es en esa revisión final (que yo personalmente odio, pero es muy necesaria), donde hacemos cambios de última hora y ponemos en común los errores más frecuentes que nos hemos encontrado para intentar evitarlos en los futuros proyectos.

¿Qué pros y contras creéis que tiene este método de trabajo? ¿Cómo explotáis las ventajas y solucionáis los contras que pueda haber?

Yuliss: Pues, a ver. Yo empecé traduciendo sola y luego seguí haciéndolo a cuatro manos con Tamara. Tener a otra persona que te corrija y que use otro tipo de expresiones y de lenguaje, a fin de cuentas, es bastante beneficioso para el texto. Cuando una traduce sola, luego depende de sí misma para revisarlo y es probable o, mejor dicho, seguro, que se nos pasen cosas por tener el texto viciado. Cuando somos dos, aunque ambas hayamos trabajado en el texto a la vez, es mucho más fácil identificar errores que se nos hayan escapado a cualquiera de las dos.

Tamara: En mi caso, yo siempre he traducido a cuatro manos. Mi primer encargo fue con Juan Pascual, y a partir de ahí he trabajado codo con codo con Julia. No sabría decirte qué contras hay de trabajar a cuatro manos porque, sinceramente, no los veo. El tema del dinero dividido… Teniendo en cuenta que al final solo traduzco medio libro, lo veo justo, y me permite compaginarlo con otro trabajo que me ayuda a pagar facturas, para qué nos vamos a engañar. A mí me gusta desahogarme de lo que traduzco con Julia, escribirle sobre lo que pasa y comentar en caso de que haya salseo *se ríe*, así que en todos los años que llevo traduciendo con ella, me quedo con lo mucho que he aprendido, la facilidad que tenemos de solventar problemas que nos han ocasionado varios textos a lo largo de los años y, por último, en que lejos de crear tensión en nuestra amistad, la ha fortalecido muchísimo.

Yuliss: Sí, aunque siendo sinceras, yo sí que podría ver una desventaja en trabajar junto a otra persona con la que, a fin de cuentas, no compartes un vínculo o una conexión. Lógicamente, este no es nuestro caso, porque lo único que nos falta es saber lo que está pensando la otra (y, a veces, hasta eso pasa *se ríe*). Pero cuando una editorial X, por ejemplo, necesita la traducción de un libro en un plazo de tiempo exageradamente corto e imposible para un solo traductor, suele encargarla a diferentes traductores que muy posiblemente no se conocen de nada. Eso sí podría llevar a que el lector luego note y perciba discrepancias por culpa de no haber unificado bien, o porque cada uno tiene un estilo muy distinto a la hora de narrar. Diríamos, entonces, que un requisito indispensable para que una traducción a cuatro manos sea un éxito es que haya cierta sinergia entre las dos personas involucradas.

Está claro que en vuestro caso hay mucha química, pero también mucho conocimiento del género romántico. Creo recordar que también teníais un blog y escribíais reseñas. ¿Seguís en la blogosfera? ¿Diríais que eso os ha especializado de alguna manera?

Tamara: Para mí, tener un blog, un canal de YouTube, o varias redes sociales a la vez es un «quiero y no puedo». Hay gente que lo llamaría un mal necesario, el problema que tenemos nosotras es que somos tan puntillosas que no pasaríamos precisamente poco tiempo con eso, un tiempo que no nos sobra. Si tenemos que elegir entre traducir los fines de semana o dedicarnos a las redes/blog/YouTube, la respuesta está clara. La traducción ya afecta a mi yo lector en sí. Así que necesito un poco de espacio personal también.

Yuliss: En lo referente a ser o no «especialista». Yo no creo que seamos especialistas de nada. Es cierto que tenemos unos gustos literarios similares y más específicos, pero, como ya hemos mencionado antes, no queremos limitarnos en nuestro trabajo. Suena a cliché, pero la traducción es aprender, y si nos encasillamos en un tipo de novela o género únicamente, entonces dejaríamos de aprender, y sería una pena. Además, cada novela es un mundo, y cada autor una rama de ese gran árbol que es la literatura.

Tamara y Yuliss con una de sus criaturas.

Tamara: Yo nunca he querido limitarme a la hora de géneros o subgéneros. Sí que es cierto que yo leo novelas románticas en su gran mayoría, y eso se nota también a la hora del interés que me pueda generar un encargo u otro. Sin embargo, también me gusta el desafío que implica traducir una novela a la inversa o que nos manden un encargo de algo completamente ajeno a lo que estamos acostumbradas, como puede ser una biografía o algo de esoterismo. Pero, vaya, que, siendo franca, siempre y cuando sea una editorial que se porte bien (y con eso me refiero a que pague bien, aunque hoy en día difícil…), yo no me quejo…

Yuliss: Yo leo un poco de todo, la verdad. Me gusta la novela romántica, así como la ciencia ficción, la fantasía, o la literatura juvenil. Debo decir que la novela romántica tiene un lugar especial en mi corazón porque fue el género con el que empecé a traducir profesionalmente, pero hoy día flipo con los encargos de juvenil fantástica, o incluso con la narrativa sentimental. Pero bueno, que yo le meto mano a todo *je, je*, tal y como ha dicho Tamara.

¿Tenéis algún trabajo interesante entre manos ahora mismo? ¿Y algún encargo que os haya marcado?

Tamara: En cuanto a proyectos que tengamos entre manos, no podemos desvelar mucho, pero sí que hay novelas New Adult que nos están gustando mucho, así como alguna que otra erótica que…*ñam*. No obstante, si tenemos que mencionar una traducción en especial, diríamos que con la que más hemos aprendido por el reto que nos supuso y el estilo particular de la autora es La maestra de la oscuridad de Addie Thorley, publicada por Munyx Editorial este pasado septiembre.

Yuliss: Totalmente. Es una novela juvenil fantástica, una reinterpretación de la famosísima novela Nuestra señora de París de Victor Hugo, que ha supuesto un antes y un después en nuestra carrera profesional. Ojalá todos los encargos fuesen así de satisfactorios.

Sé que ambas trabajáis en una academia de inglés. ¿Cómo lleváis lo de compaginar la traducción con la docencia?

Tamara: Tenemos la suerte de trabajar de lunes a jueves en la academia de inglés en la que llevamos impartiendo clases desde 2014. Gracias a eso, pagamos facturas y tenemos el tiempo libre suficiente como para dedicarnos a la traducción literaria; a cuatro manos, por supuesto. En mi caso, jamás lo he visto como un sacrificio de mi tiempo libre, sino más bien como cumplir un sueño. El sueño de trabajar en lo que he estudiado, aunque sea durante los fines de semana (y no esté tan bien remunerado como yo querría). Pero, bueno, si quiero tener perspectivas de futuro, no me queda de otra.

Yuliss: Mentiría si dijera que no me encantaría poder trabajar únicamente de la traducción literaria. Lo cierto es que es muy difícil vivir únicamente de eso. Soy consciente de que hay compañeros que lo hacen, o que malviven, no lo sé, pero en mi caso es imposible. Siempre me ha gustado traducir y, al igual que Tamara, tampoco veo como un sacrificio tener que dedicar muchos fines de semana a esa tarea. Pero, bueno, a veces necesitamos desconectar y, aunque tengamos que rechazar algún encargo, priorizamos nuestra salud mental. O si no los rechazamos, al menos sí pedimos unos plazos de entrega más que razonables, incluso para ser dos. De hecho, que seamos dos no necesariamente supone que tengamos el trabajo en la mitad de tiempo. Más bien lo contrario, dado lo rigurosas y perfeccionistas que somos.

Ya para terminar, porque sé que interesa y muchos querrán conocer vuestro modus operandi, ¿cómo buscáis trabajo y os presentáis a las editoriales? ¿Algún consejo para los traductores noveles (y no tan noveles) que nos leen?

Yuliss: En nuestro caso, lo que más nos ha funcionado a la hora de encontrar trabajo es, sin duda, hacer contactos. Conocer a los editores, a otros traductores, a gente del gremio. Aunque parezca una tontería, que te puedan poner cara es una ventaja sobre aquellas personas que mandan los CV sin ton ni son y a las que las editoriales no conocen de nada. Incluso un mismo compañero del gremio puede conseguirnos algún trabajo cuando este ve que no puede aceptarlo. En definitiva, ir a ferias, a encuentros, a charlas, conferencias, y hacer contactos.

Tamara: De hecho, conseguimos nuestra primera traducción a cuatro manos tras proponer una novela a una editorial en la Feria del Libro de Madrid de hace ya unos cuantos años. Además, ya hemos mencionado anteriormente que es importante conocer la línea editorial del sector en el que trabajamos. Así que nos aseguramos de tener algo en «común» con las editoriales a las que nos dirigimos o escribimos. La comunicación es clave. Por otra parte, yo recomendaría no limitarse solo a eventos españoles. No hay que olvidar que también se pueden encontrar clientes en autores extranjeros.

Yuliss: Y en cuanto a consejos, básicamente yo lo resumiría en una frase: ECHADLE MORRO. Mucho. Mi madre siempre me ha insistido desde pequeña que el que no llora, no mama, que el no ya se tiene, así que, ¿por qué no? Nosotras, cuando hacemos ronda de emails, sabemos que en su gran mayoría no vamos a recibir respuesta; pero, mira, siempre hay alguna editorial que responde, ya sea de forma positiva o negativa. Hay que insistir y ser pesados. Y, por mucha pereza que dé, las redes sociales ayudan mucho a eso. Conectar con editoriales ahora es muchísimo más fácil que antes, pero tampoco hay que olvidar que lo que vemos en Twitter, o Facebook, o Instagram, luego realmente no se refleja en la vida real.

Tamara: Bueno, yo no me considero nadie como para dar consejos; de hecho, casi preferiría que me los den a mí. Pero si tuviese que quedarme con algo de lo mucho que he aprendido, diría que no hay que hacerle caso a esa vocecita en nuestra cabeza que dice que no valemos para esto. Hay momentos en los que dudamos de nuestra capacidad, de nuestra competencia, pero jamás hay que olvidar que todos empezamos, todos progresamos, y al final lo que cuenta es que el lector, la editorial y el propio traductor queden satisfechos con el trabajo realizado.

Me encanta terminar con estos consejos y lecciones, porque son aplicables a muchas otras ramas también. Lo que decimos muchos a riesgo de hacernos pesados: paciencia, morro y mucho ánimo siempre. Yuliss, Tamara, muchísimas gracias a las dos por vuestro tiempo e interés. ¡Y por muchas más traducciones!

Pinceladas del curso de traducción romántica y erótica

11 lunes May 2020

Posted by enlalunadebabel in Aprendizaje, Recursos, Traducción, traducción literaria

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aprender a traducir, cursos para traductores, el mercado de la traducción, traducción erótica, traducción romántica

Hoy empieza la tercera edición oficial del curso de traducción romántica y erótica con AulaSIC y me acabo de dar cuenta de que no había hablado de él por aquí. A veces parece que me cuesta vender(me). ¿También te pasa?

Bueno, pues voy a ponerle remedio. En la entrada de hoy te cuento qué incluye el curso y cómo funciona. Para empezar, el objetivo del curso es dar a conocer y practicar la traducción romántica y erótica en la combinación EN-ES. Pero no solo eso, además de descubrir la terminología, el tono y las demás cuestiones propias del género, también es una forma amena de conocer la traducción editorial. En el curso hacemos hincapié en el mercado específico de este tipo de traducciones y en las oportunidades para introducirse en él.

Veamos los módulos y materiales que integran el curso:

Módulo 1. Introducción a la traducción romántico-erótica. Los clásicos 

En este módulo comentamos algunas de las obras clásicas más relevantes del género erótico-romántico. También vemos aspectos prácticos de la traducción editorial como las técnicas de traducción aplicadas al formato de los diálogos o los errores más comunes en este género para empezar a traducir desde cero con solidez.

Material de soporte: 

  • Dosier con el temario
  • Apuntes sobre el formato de los diálogos
  • Apuntes sobre diferencias léxicas, morfológicas y de puntuación entre inglés y español
  • Compendio de errores comunes en traducción editorial
  • Muestra de traducción

Práctica: Traducción de dos textos clásicos.

Módulo 2. La novela romántica en la actualidad: histórica y moderna 

En este apartado profundizamos en los distintos géneros de la romántica, haciendo hincapié en los subgéneros más actuales, y vemos las estructuras, tópicos y líneas narrativas más habituales que nos ayudan a entender mejor el contexto de cada historia.

Material de soporte: 

  • Dosier con géneros y subgéneros
  • Comparativa de traducciones
  • Glosario

Prácticas: Traducción de dos textos de novela romántica (histórico y actual).

Módulo 3. La novela erótica y coqueteos con el BDSM

En este módulo descubrimos los entresijos de la novela erótica y vemos la gama de instrumental que podemos esperar en aquellas historias con BDSM. Además, vemos una pincelada de la traducción homoerótica con un fragmento actual.

Material de soporte: 

  • Dosier con teoría sobre las novela eróticas
  • Glosario con jerga sexual
  • Vocabulario erótico
  • Ejemplo de narrativa erótica en español

Prácticas: Traducción de tres fragmentos de novelas eróticas. 

Módulo 4. El mercado de la traducción romántico-erótica 

En este módulo hablamos de editoriales que publican el género, abarcando números y ventas. Vemos también cómo acceder a esta rama de la traducción y cómo se hace una propuesta editorial con su correspondiente informe de lectura.

Material de soporte: 

  • Capítulo completo e información de contexto para la práctica final
  • Modelos de informes de lectura

Sesión online conmigo para hablar del mercado editorial y responder a cualquier duda.

Práctica final: Traducción.

Aunque normalmente en los cursos de AulaSIC las prácticas son autocorregibles tras haber rellenado un cuestionario por módulo (que es parte de la nota final), en este curso reviso y comento todos y cada uno de los textos traducidos para que el alumno aprenda de las correcciones.

¿Qué más ofrece el curso? Hay un foro llamado tutoría en el que, además de cuestiones organizativas, también hablamos de temas relacionados con la traducción y luego hay un foro por módulo para debatir sobre los ejercicios o plantear dudas sobre el tema en cuestión. Evidentemente, tienes línea directa conmigo y, además de usar los foros, puedes preguntarme lo que necesites por privado.

¿Cuál es el perfil del alumno? Hasta ahora ha habido de todo, desde estudiantes de último curso de TeI, recién egresados y traductores de otras ramas y géneros. La única condición indispensable es saber usar bien los dos idiomas, el inglés y el castellano.

¿Cuánto tiempo dura? Normalmente se dispone de un mes para presentar todo. En la edición normal del curso, cada semana se abre un módulo para ir paso a paso, aunque no es necesario haber entregado las prácticas del módulo 1 para acceder al 2, por ejemplo. En la edición especial que aún está en curso durante este confinamiento por la COVID-19 (con ediciones que empiezan cada miércoles), tienes los cuatro módulos abiertos desde el principio y puedes organizarte como prefieras. Y lo mejor es que, en caso de ir con el tiempo justo, siempre puedes pedir una extensión, aunque normalmente hay margen suficiente.

Y eso sería más o menos todo. Si tienes alguna duda, puedes preguntarme a mí o acudir a AulaSIC, que a fin de cuentas es quien lo gestiona todo y se ocupa de precios, promociones y demás.

Si no nos vemos por el curso, ya sabes, ¡nos seguimos por las redes! Cuídate mucho. #StaySafe

Un puñado de primeras veces

13 miércoles Nov 2019

Posted by enlalunadebabel in Aprendizaje, català, Cuestiones laborales, interpretación, Traducción, traducción literaria, Vida traductoril

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cómo preparar una interpretación, conocer a una autora, intérprete por un día, salir de la zona de confort, traducció al català, traducir libros

Una de las cosas que más me gusta de esta profesión es que siempre aprendes cosas nuevas y, normalmente, salen encargos y proyectos que te empujan a salir de tu zona de confort.

Cada traducción es distinta a la anterior; un mismo día puedes estar traduciendo sobre un niño y su amigo imaginario, sobre medidas contra el acoso escolar y sobre una empresa de alquiler de coches. No digo que no haya trabajos más rutinarios o más aburridos, hay de todo, pero en la variedad está el gusto y en este oficio suele darse en abundancia.

Sin embargo, estos últimos días he salido de la burbuja a lo grande. Para poneros en situación, empecé a colaborar con la editorial Mai Més hace unos meses con la traducción al catalán de Trail of Lightning, El rastre del llamp, de Rebecca Roanhorse, una novela distópica con protagonista femenina muy cañera y trasfondo navajo muy interesante. ¡Y ganadora del premio Locus, por si fuera poco!

Para mí, esta fue mi primera incursión en el género fantástico, por el que siempre he tenido bastante respeto. Los lectores son muy exigentes (como debe ser, por otro lado), no había tocado ciencia ficción desde mi adolescencia y no había leído a grandes como Sanderson o Pratchett (shame on me!). Aun así, me informé sobre el libro, me gustó y vi que no pertenecía a ninguna saga ya empezada. Recalco esto porque llegar a una saga a medias es complicado; debes empaparte bien del mundo creado en el libro, el estilo y la terminología propia.

Disfruté mucho con esta historia (os la recomiendo si sabéis catalán y, si no, creo que se han adquirido ya los derechos para traducirla al castellano), el libro quedó de diez y también por primera vez mi nombre apareció en una cubierta.

Pero lo que me empujó a salir de la burbuja de mi despacho fue hacer de intérprete para la autora en su visita a Barcelona. Los editores de Mai Més, más majos que las pesetas, me pidieron si podía echarles una mano aunque no fuera intérprete. Necesitaban interpretación para la presentación de la autora a varios periodistas y blogueras y, posteriormente, para el encuentro con lectores en la librería Gigamesh, templo friqui por excelencia.

Presentación de Rebecca a la prensa en la librería Gigamesh
este pasado viernes.

No sabéis los nervios que me entraron. Si me leéis por redes, sabéis que siempre he alabado el trabajo de los intérpretes, lo respeto muchísimo y me parece realmente encomiable. Solo había hecho un par de interpretaciones para empresas y de eso hacía muchos años. Además, siempre digo que tengo poca memoria y, claro, no dejaba de imaginarme ahí delante de la gente boquiabierta y con la mente en blanco.

Así pues, me preparé la tarea como si fuera un examen, de algún modo lo era. Lo mejor fue que gran parte de esa documentación ya estaba hecha. Cuando traduzco un libro suelo apuntar las directrices que sigo para que puedan ayudar después a la correctora y la editora. Apunto las dificultades o las curiosidades terminológicas y algunas cuestiones más para entender mejor el contexto. En este caso, me había hecho también un glosario porque en la novela aparecen muchos términos en navajo.

Fragmento de los apuntes que me fueron de perlas también para interpretar.

Llegó el viernes, la prueba de fuego después de tanto tiempo sin desempolvar mis herramientas de interpretación, y la experiencia fue muy grata. Además, por primera vez (¡otra primera vez!) conocía a una autora a la que había traducido y me hizo mucha ilusión. Debo decir que en este caso, muchos asistentes sabían inglés, lo que supuso una ventaja.

Ayer volvimos a reunirnos para que los lectores conocieran a Roanhorse y pudieran preguntarle lo que quisieran. En este caso me encargaba no solo de la interpretación, sino también de hacerle las preguntas y de servir de enlace con los asistentes. Esta vez iba bastante más tranquila porque ya había tenido contacto con la tarea la semana anterior, había practicado la toma de notas, conocía a la autora y, sobre todo, su acento y su forma de hablar. También me había leído entrevistas anteriores, con lo que tenía una idea aproximada de los temas que podían salir.

Encuentro de Rebecca Roanhorse con los lectores en la librería Gigamesh.

Me sentí muy cómoda y creo que eso al final se nota. No soy intérprete profesional (siempre he separado bastante traducción de interpretación), pero creo que al final conseguí transmitir bien su mensaje. Y, por supuesto, me alegro de haberme atrevido a salir de mi zona de confort.

En definitiva, con preparación y sin subestimar ningún encargo, si nos vemos capacitados va bien de vez en cuando salir de nuestra burbujita y lanzarnos a probar más primeras veces. Puede que nos guste tanto que no se quede en esa primera vez.

***

Reseñas:

  • Reseña del libro en El Biblionauta
  • Reseña en Café de Tinta
  • Reseña en A través de otro espejo
  • Reseña en El Kraken
  • Reseñas y mitología en Miss Spoiler

Fuentes de información sobre la cultura de los navajo:

  • Navajo Word of the Day
  • Navajo Times
  • Historia y glosario de los navajo

Las peores escenas de sexo en literatura y cómo no describir el cuerpo femenino

18 jueves Jul 2019

Posted by enlalunadebabel in Literatura, Traducción, traducción literaria

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Bad Sex in Fiction Award, Describe Yourself Like a Male Author Would, fragmentos eróticos, literatura erótica, traducción erótica

Ando preparando los materiales para el curso de traducción erótica de AulaSic y me doy cuenta de que no he hablado nunca en el blog de una iniciativa curiosísima que premia las peores escenas de sexo en literatura.

Se trata de los premios Bad Sex in Fiction Award que concede la revista literaria británica Literary Review desde hace 26 años y que hace hincapié en las descripciones de escenas sexuales superficiales, redundantes o mal escritas en la literatura de ficción contemporánea. Un toque de atención por el mal trato que se le da al sexo en las novelas actuales, vaya.

El galardón de este año pasado se lo llevó el estadounidense James Frey, cuya obra más conocida es Soy el número cuatro, una novela de ciencia ficción juvenil que llegó a los cines de todo el mundo. La escena que le valió el premio pertenece a su última obra, Katerina, y que el Washington Post ya calificó como una de las peores novelas del año. Este fragmento discurre en un lavabo de París en el que Jay y su novia Katerina, una modelo noruega, dan rienda suelta a su pasión:

I’m hard and deep inside her fucking her on the bathroom sink her tight little black dress still on her thong on the floor my pants at my knees our eyes locked, our hearts and souls and bodies locked.

Cum inside me.
Cum inside me.
Cum inside me.
Blinding breathless shaking overwhelming exploding white God I cum inside her my cock throbbing we’re both moaning eyes hearts souls bodies one.
One.
White.
God.
Cum.
Cum.
Cum.
I close my eyes let out my breath.
Cum.
I lean against her both breathing hard I’m still inside her smiling. She takes my hands lifts them and places them around her body, she puts her arms around me, we stay still and breathe, hard inside her, tight and warm and wet around me, we breathe. She gently pushes me away, we look into each other’s eyes, she smiles.

Entre el efecto de la puntuación inexistente (I cum inside her my cock throbbing we’re both moaning eyes hearts souls bodies one) y las repeticiones (Cum inside me / Cum), queda un fragmento de lo más majo.

No todos los libros revelan lo que encontrarás en su interior.
Otros sí: https://lithub.com/30-of-literary-fictions-most-risque-book-covers/

Y no os penséis que los escritores se lo toman a mal. En este caso, al saberse ganador, James Frey dijo: «Es un honor recibir este premio tan prestigioso. Felicidades a todos los demás finalistas: he gozado de horas de lectura durante todo este año». Aun así, no acudió a recoger el premio en la ceremonia de entrega.

Otros finalistas incluyen los siguientes pasajes. La inventiva no conoce límites, ya veis. Fijaos, sobre todo, en la ejemplificación y las comparaciones dudosas que se marcan. Aquí van algunas para nota:

  • The Divine Comedy de Craig Raine: «And he came. Like a wubbering springboard. His ejaculate jumped the length of her arm. Eight diminishing gouts. The first too high for her to lick. Right on the shoulder». (Y se corrió. Como un trampolín que se estremece. La eyaculación abarcó la longitud de un brazo. Ocho gotas menguantes. La primera demasiado alta para que ella pudiera lamerla. Justo sobre su hombro).
  • Killing Commendatore de Haruki Murakami: «I slipped my erect penis inside. Or, from another angle, that part of her actively swallowed my penis, immersing it in what felt like warm butter» (Esa parte de ella se tragó activamente mi pene, sumergiéndolo en lo que se me antojaba mantequilla caliente);
  • Rowan Somerville:«…like desert vegetation following an underground stream» (hablando de vello púbico: como la vegetación del desierto que bordea un riachuelo subterráneo). O «He unbuttoned the front of her shirt and pulled it to the side so that her breast was uncovered, her nipple poking out, upturned like the nose of the loveliest nocturnal animal, sniffing the night. He took it between his lips and sucked the salt from her». (…el pezón levantado como la nariz del animal nocturno más adorable, olfateando la noche. Lo tomó entre los labios y le chupó la sal).
  • Scoundrels de Major Victor Cornwall y Major Arthur St. John Trevelyan: «Her vaginal ratchet moved in concertina-like waves, slowly chugging my organ as a boa constrictor swallows its prey». (Su trinquete vaginal se movía como los fuelles de una concertina, chupándome el órgano lentamente cual boa constrictor que se traga a su presa). Y parecía difícil combinar mecánica, música y zoología, ¿eh?

No penséis que el mal sexo escrito es terreno exclusivo de los hombres; también encontramos a escritoras, como Nicola Barker y su «She smells of almonds, like a plump Bakewell pudding; and he is the spoon, the whipped cream, the helpless dollop of warm custard». (Ella huele a almendras, como un pudín Bakewell esponjoso; y él es la cuchara, la nata montada, la cucharada indefensa de natilla caliente). Va, ahora en serio, algunos escriben con hambre, ¿no?

Y eso me lleva, ya para terminar y siguiendo con las ejemplificaciones y analogías, a las descripciones del cuerpo de las mujeres que —la gran mayoría de las veces— escriben hombres.

He aquí un fragmento glorioso de Edmund White: «…and full breasts that visibly strained at the breastbone like two puppies pulling on their leashes in slightly diverging directions». ¿Perdona?

Imagen que subió Alexis Ames, @alexis_writes1, a Twitter.

Normal que de esta obsesión por los pechos salgan parodias así:

Justo el año pasado empezó un juego en Twitter, Describe Yourself Like a Male Author Would (descríbete como lo haría un escritor; un señoro, mejor dicho) que surgió de un hilo viral de Gwen C. Katz sobre los clichés que los hombres utilizan para describir a las mujeres y que, cómo no, se centran en su figura.

Muchas mujeres respondieron con autodescripciones que parodiaban la forma de escribir de estos autores a partir de una iniciativa, relacionada con esto, de Whitney Reynolds:

En fin, también os digo que esto no es exclusivo de las demás literaturas. Seguro que podemos encontrar ejemplos patrios. Así a vuelapluma, se me ocurre este de Falcó, de Arturo Pérez-Reverte, que combina ambas cosas, sexo raruno y ejemplificación curiosa:

—Estás bien, españolito —dijo—. Estás muy bien.

—Gracias.

Falcó se arrodilló y le introdujo los dedos en el sexo. Ella sonreía.

—Dime puta.

—Puta.

Se intensificó la sonrisa obscena.

—Ahora dime puerca.

—Puerca.

Quiso tumbarla de espaldas en la alfombra , pero se le escabulló, riendo. Después se dio la vuelta, poniéndose a cuatro patas. Los senos germánicos colgaban grandes y pesados. Sólo faltaba música de Wagner.

—Házmelo por detrás —ordenó ella.

Y ya estaría. Espero que hayáis quedado bien satisfechos con los ejemplos, pero si queréis dejar otros fragmentos curiosos de este tipo, por favor, no os cortéis.

***

Artículos relacionados:

  • La traducción sensual
  • Traducir erótica (I)
  • Traducir erótica (II)
  • Bad Sex: las peores escenas eróticas de la literatura

Lecturas para traductores. Especial Día del Libro

23 martes Abr 2019

Posted by enlalunadebabel in Cuestiones laborales, Literatura, Recursos, Traducción, traducción literaria

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libros de referencia, libros de traducción, libros para traductores, recursos traducir, revista Archiletras

Sin duda, hoy es uno de los días más bonitos del año. Las calles se llenan de libros y de rosas. Pero sobre todo de libros. Y este blog no iba a ser una excepción. Llevamos ya varias entregas de recomendaciones para traductores y hoy volvemos a la carga.

Si os las perdisteis en su momento, aquí van:

  1. https://enlalunadebabel.com/2012/09/10/lecturas-para-el-traductor/
  2. https://enlalunadebabel.com/2014/08/11/mas-lecturas-para-el-traductor/
  3. https://enlalunadebabel.com/2017/04/10/seguimos-con-las-lecturas-para-traductores/
  4. https://enlalunadebabel.com/2017/11/27/lecturas-para-el-traductor-especial-principiantes-iv/
  5. https://enlalunadebabel.com/2019/02/13/lecturas-para-traductores-clasicos-basicos-con-sorpresa-v/

La primera recomendación no es un libro en sí, sino una revista trimestral que es ya de lectura obligada para todos los que trabajamos con la lengua: Archiletras. Como se presentan en su web: «Archiletras es un medio de comunicación global y panhispánico, impreso y digital, en torno a la lengua española. Un medio de comunicación para todos aquellos que tienen la lengua como su materia profesional o como una de sus principales herramientas profesionales». Y no defrauda. Detrás hay firmas como las de Elena Álvarez Mellado, Alberto Gómez Font, Álex Grijelmo, Isaías Lafuente, Rosalía Lloret, Antonio Martín, Estrella Montolío, Rafael del Moral y muchas más.

Los tres números de Archiletras publicados hasta la fecha

Ya van por el tercer número y hasta ahora han tratado temas tan distintos como el léxico de la publicidad, el lenguaje inclusivo o la norma lingüística (primer número); la lingüística forense, los términos económicos que nos ha dejado la crisis o las olvidadas mujeres lingüistas hispano-americanas (segundo número); la enseñanza del español, el auge de la caligrafía o el sesquipedalismo (tercer número). En definitiva, temas para todos los gustos que harán las delicias de todo aquel amante de la lengua que se precie.

En la web puedes adquirirlos por separado por 10 € cada uno o suscribirte. Chivatazo: hoy, Día del Libro, tienes cuatro números por ese precio.

La segunda recomendación es el delicioso libro de Amelia Pérez de Vilar, Los enemigos del traductor. Elogio y vituperio del oficio, editado por Fórcola. Su misma solapa es toda una declaración de intenciones:

«Los traductores han sido históricamente acusados de ser unos traidores. Si a los editores Goethe los enviaba directamente al averno, por ser hijos del diablo, aquellos siguen siendo condenados a un infierno peor: el del olvido.

Amelia Pérez de Villar, escritora y traductora, aborda en este apasionado e intenso ensayo una reflexión lúcida y comprometida con un oficio que, sin renunciar al rigor y la profesionalidad, considera artesano. No es una profesión apta para simples titulados en traductología —“el diccionario se queda siempre corto”—, sino para iniciados con horas de vuelo, para los que la vocación no deja de ser aliada de la experiencia, la sabiduría, el instinto y la cultura. Un trabajo oscuro, solitario y discreto, que hoy más que nunca, tras su reconocimiento legislativo, exige respeto y un pago justo. Soldados de fortuna, los traductores se enfrentan a múltiples enemigos: la invisibilidad; el permanente silencio de la crítica —apenas ocupa una línea citar al traductor—; la falta de reconocimiento, tanto profesional como social; el intrusismo; la inseguridad laboral; los ingresos exiguos; y hasta la tendencia al “aplanamiento” de ciertos editores.

El proceso de traducción nunca es recto, liso ni unívoco. En tiempos de velocidad desquiciada, el trabajo de traductor requiere tiempo, arqueología lingüística, y hasta investigación anticuaria. Con todo, aunque el traductor todavía sea en muchos casos un mal necesario, para muchos editores contar con un buen profesional es una inversión y una garantía de calidad. Estas páginas son un intento de dignificar esta profesión que tan dura es de aprender y de ejercer —reservada sólo a quienes le profesan amor y respeto, quienes sienten pasión por el lenguaje—, y sin la cual Babel nos ganaría la partida».

Con mucho sentido común, Amelia nos desgrana las bondades de este oficio, y las que no lo son, en un retrato fidedigno de nuestra profesión. Si queréis saber algo más, podéis leer aquí una reseña muy completa.

Podéis adquirirlo en la web del editor, pedirlo en vuestra librería de confianza o hasta en Amazon.

Por último, pero me he dejado lo mejor para el final, La profesión del traductor e intérprete: claves para dar el salto al mundo laboral, que edita Ediciones Trea con la coordinación de Purificación Meseguer Cutillas y Ana María Rojo López, de la Universidad de Murcia, y que firman también otros compañeros de la profesión. Un manual completo, sincero y muy directo para los traductores noveles que se enfrentan al dilema de «¿Y ahora qué?» al acabar los estudios de Traducción e Interpretación.

¿Qué vamos a encontrar en él? En el primer bloque, Marta Navarro y Juan Goberna nos hablan de los posgrados y másteres que se pueden cursar al terminar TeI y los congresos, seminarios y demás actividades que puedan complementar la formación recibida durante el grado y puedan preparar al recién licenciado para su entrada al mundo laboral.

En el segundo bloque, enfocado en el perfil profesional, Laeticia Abihissira nos habla de cómo presentarnos como traductores en internet para empezar a buscar clientes. Itziar Hernández hace hincapié en las bondades de las asociaciones de traductores e intérpretes, lo que estas pueden hacer por nosotros y, sobre todo, lo que nosotros podemos hacer por ellas.

El tercer bloque aborda los primeros pasos que podemos dar como profesionales: cómo iniciarnos en el sector privado (Inmaculada Vicente), cómo acceder a la traducción editorial (Miguel Ros) y cómo conseguir los primeros encargos en las industrias creativas como la subtitulación, la audiodescripción y la transcreación (Marina Ramos, María Olalla y María Monje). En este bloque podemos encontrar trámites para ser autónomos, consejos para hacer facturas, métodos para buscar clientes y trucos para abordar las pruebas de traducción.

Por último, en el cuarto bloque encontramos consejos variados para ejercer la profesión. Ana I. Foulquié aborda el uso eficaz de las memorias de traducción y nos explica los diversos tipos que podemos usar, tanto gratis como de pago. Nieves Flutet nos habla de la ortotipografía y la corrección de estilo y hasta nos incluye una chuleta con atajos de teclado útiles. María Ángeles Orts trata las fuentes y los recursos para documentarse y nos da algunos enlaces útiles. Paula Cifuentes pone el broche final con la productividad escribiendo sobre aquellas técnicas y herramientas que nos pueden facilitar la tarea.

En definitiva, si estáis a punto de terminar la carrera o hace poco que salisteis al mundo laboral y no termináis de tener las cosas claras, este es vuestro libro.

Igual que en el libro de Pérez de Villar, podéis encontrar este libro en la web del editor, pedirlo a vuestro librero o encontrarlo en Amazon.

***

Espero que os hayan gustado las recomendaciones de hoy y para terminar con buen sabor de boca, ¿qué os parece un sorteo*? Entre todos los comentarios que dejéis en esta entrada hasta el domingo 28 con vuestra recomendación literaria (sea la que sea), elegiremos uno al azar que ganará este estupendo lote de libreta, libretilla de pósits, bolsa de tela, broche de madera reciclada con el típico panot de Barcelona y el librazo de Meseguer y Rojo. ¡Comentad, compartid la entrada y mucha suerte!

*Válido solo para España. Los resultados se comunicarán el lunes mediante respuesta en el mismo comentario. ¡Estad atentos! 🙂

Lecturas para traductores. Clásicos básicos… con sorpresa (V)

13 miércoles Feb 2019

Posted by enlalunadebabel in Aprendizaje, Recursos, Traducción, traducción literaria

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documentación para traducir, lecturas, libros para traductores

Sabéis que, de vez en cuando, en el blog hablo de los libros que deberían estar en la biblioteca de cualquier traductor que se precie; como muestra, aquí van la primera entrega, la segunda, la tercera y la cuarta, que dediqué a los principiantes.

Pues hoy os propongo una muy especial. Los libros que veréis a continuación suelen recomendarse durante la carrera y los másteres por un buen motivo. Aunque a veces puedan parecer aburridos (sobre todo durante el grado), son fruto de años de práctica e investigación y son un buen apoyo no solo para los estudiantes sino también para los profesionales. Por ejemplo, el libro de Mossop es muy muy útil para la revisión y corrección de traducciones propias y ajenas.

 

Aquí tenéis la lista completa:

  1. Introducing Translation Studies de Jeremy Munday
  2. In Other Words de Mona Baker
  3. Translating as a Purposeful Activity, de Christiane Nord
  4. The Translation Studies Reader, a cargo de Lawrence Venuti
  5. Translation: The Basics de Juliane House
  6. Revising and Editing for Translators de Brian Mossop
  7. The Translator’s Invisibility de Lawrence Venuti
  8. Exploring Translation Theories de Anthony Pym
  9. Teaching Translation de Lawrence Venuti
  10. The Routledge Handbook of Translation and Culture, a cargo de Sue-Ann Harding y Ovidi Carbonell Cortés

¿Y por qué son tan especiales estos libros? Pues porque hasta el 28 de febrero de 2019, Routledge nos ofrece acceso gratuito para que podamos disfrutarlos desde ESTA PÁGINA.

Así que ¡leed cuanto podáis! En casos como estos, recomiendo que le echéis un buen vistazo a cada uno. Es la mejor forma de valorar si os merece la pena la inversión. De los libros más recientes solo puede consultarse en línea el 10 % del contenido, así que fijaos bien en el índice o la tabla de contenidos. Una oportunidad como pocas. ¡Aprovechad!

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