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En la luna de Babel

~ Blog sobre lenguas y traducción

En la luna de Babel

Publicaciones de la categoría: Lengua española

Cuerpos danone y sonrisas profidén. Eponimia y traducción.

16 sábado Feb 2013

Posted by enlalunadebabel in Humor, Lengua española, Traducción

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bimbo, castellano, danone, epónimo, inglés, lengua, metonimia, profident+

Hace poco me topé con una «Colgate smile» en una novela y me resultó curiosísimo porque nosotros tenemos «sonrisas profidén». En este caso lo cambié por esta última marca, que es el referente que conocemos en España gracias a la publicidad.

Algo parecido ocurriría si un traductor al inglés quisiera traducir nuestro «pan bimbo» (al menos en Cataluña). Bimbo es una marca registrada pero se ha convertido en un sinónimo de «pan de molde» («pan de caja» o «pan cuadrado» en otros países). Traducirlo literalmente no tendría ningún sentido. Bueno, en realidad sí porque «bimbo» en inglés se refiere a una chica tan guapa como boba pero no tendría nada que ver con el pan, aunque esté más buena que el mismo. En inglés sería simplemente «bread» o, si queremos ser más específicos, «sliced bread» or «sandwich bread».

Ambos ejemplos son casos de eponimia, un mecanismo de formación de palabras muy frecuente que consiste en la creación de una palabra nueva por designación metonímica: un objeto toma el nombre de su inventor; una enfermedad, el de su descubridor; una actitud vital o un comportamiento, el del personaje que lo representó o lo describió y, por extensión, productos que toman el nombre de una marca conocida. Así, una situación dantesca (un término que le encanta a Pedro Piqueras y usado bastante en periodismo como sinónimo de «espantoso» y «aterrador») viene de Dante Alighieri. Una situación kafkiana, absurda y angustiosa, le debe su nombre a Franz Kafka, etc.

Los epónimos son muy habituales en la medicina a la hora de nombrar enfermedades o síndromes, como el de Down, que le debe el nombre al médico John Langdon Down o bien procesos, como el de pasteurización, por el químico Louis Pasteur. La tecnología es otro campo muy dado a los epónimos. Pensemos en el motor diésel, que se llama así por Rudolf Diesel, inventor del motor y de su combustible. Las corrientes de pensamiento político y filosófico también nos proporcionan ejemplos: gongorismo, trotskismo, calvinismo… Y si ampliamos el concepto de nombre propio de persona a nombre propio en general (incluyendo países, ciudades y regiones) la lista se amplía mucho más: dálmata, macedonia, persiana, hamburguesa, daiquiri, mahonesa…

Algunos epónimos son bastante evidentes; otros se han convertido en sustantivos o adjetivos comunes de origen más opaco.

  • La trompa de falopio debe su nombre a Gabrielle Fallopio, médico anatómico italiano.
  • El bacilo de Koch, causante de la tuberculosis, recuerda a Robert Koch, bacteriólogo alemán galardonado con el Nobel.
  • El cóctel molotov es por a Viacheslav Mikhailovich Molotov, ministro de Asuntos Exteriores de la URSS en 1940.
  • La escala de Richter le debe el nombre a Charles Richter, sismólogo estadounidense.
  • El tupperware se llama así por su creador, Earl Silas Tupper. Dicho sea de paso, tanto éxito tiene la dichosa palabra que la hemos castellanizado como «táper» (no está reconocida por la RAE pero sí lo hace la fundéu) y me resulta curioso porque no es más que la «fiambrera» de toda la vida.

Táper

Otros términos no son tan evidentes aunque los usemos a diario, como los leotardos, que le deben el nombre a Jules Léotard, acróbata francés, o la tertulia, por Quinto Séptimo Florencio Tertuliano, un autor clásico.

La eponimia en traducción

¿Y qué relación tiene esto con la traducción? Bueno, no todas las lenguas usan los mismos referentes, como en el caso de la «sonrisa profident» de antes, y al traducir habrá que adaptar algunas cosas. Tampoco entro en mucho detalle porque ya hablé de los mecanismos para adaptar las referencias culturales en esta entrada dedicada al doblaje.

Brevemente, sin embargo, ante un epónimo tenemos varias posibilidades:

1. Transferirlo y dar una explicación: Triplex: «triplex o cristal de seguridad laminado».

2. Sustituirlo por el nombre genérico: Tampax: «tampón»; Hoover: «aspiradora» (en inglés, pasar la aspiradora también es «to hoover«); Black and Decker: «taladro».

3. Sustituirlo por otro epónimo derivado también de nombre de marca registrada, con o sin explicación alguna: Scotch tape: «celo».

4. Transferirlo, con o sin modificaciones ortográficas, sobre todo si el nombre del producto se conoce en la cultura de destino.

5. Traducir un no epónimo por un epónimo: mobile phone: «motorola»; camera: «leica». No obstante, es una cuestión más peliaguda si en realidad no estamos seguros de que esa sea la marca. Además, en según qué tipo de traducciones no podemos incluir el nombre de una marca tan alegremente por cuestión de derechos, patentes, etc.

Veámoslo con algunos ejemplos prácticos. «Scotch tape» es muy común en textos anglosajones para referirse a nuestro «celo». Yo optaría aquí por dos cosas: o bien hablar de «cinta adhesiva» si no queremos hablar de marcas o bien llamarle «celo», que, por otro lado, es lo más común en lengua oral o lo que más se oye por la península, al menos.

celo

La RAE acepta el término y recoge su origen

Lo mismo sucede con «band aid«, una conocida marca de tiritas que ha dado nombre a estos apósitos. Si me lo encuentro en un texto optaré por «tirita» o «curita» pero no lo dejaré tal cual porque tal vez no se entienda en la traducción. No hablo de sustituir así como así una marca por otra pero si el término ha quedado fijado ya y va a quedar más natural, ¿por qué no? (Quiero recalcar que hablo desde mi especialidad, la literaria, si fuera técnica o médica seguramente iría con pies de plomo.)

Un caso parecido es el de «biro«. En inglés se usa para hablar del «bolígrafo» pero su nombre hace referencia a su inventor, el húngaro Ladislas Josef Biro. La curiosidad en este caso es que en Argentina, Paraguay y Uruguay hablan de «birome».

birome Un último caso curioso es el del calzado deportivo que tiene nombres diferentes dentro de España. En Cataluña se oye mucho «bambas» (por la marca comercial Wambas), mientras que en otras comunidades es más común oír «tenis», «deportivas» o «playeras», por ejemplo.

bamba En este caso optaría por un genérico como «zapatillas de deporte» para evitar algo que quizá pareciera muy local.

Así que no te dejes llevar por tu «sonrisa profidén», tu «cuerpo danone» o tu «primo de zumosol» porque puede que en otro idioma esas referencias cambien.

***

Para saber más:

  • Diccionario de epónimos
  • Los epónimos en medicina, M. Ángeles Alcaraz
  • Eponimia y traducción, Virgilio Moya
  • Palabras de marca, Román Paladino.

El lenguaje escatológico y sus eufemismos

24 lunes Dic 2012

Posted by enlalunadebabel in Humor, Lengua española, Traducción

≈ 28 comentarios

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caga tió, caganer, cagar, Dalí, defecar, diario de un genio, escatológico, escatología, eufemismo, humor, Navidad, tradición, traducción, traducción literaria

Con la llegada de la Navidad vuelven las tradiciones a todos los hogares, si bien algunas son más extrañas que otras, como en Cataluña. Parece que al tópico de ser agarrados se une muestra pasión por lo escatológico y no es de extrañar.

Para empezar tenemos al caganer, la figurita de un hombre defecando tranquilamente en el belén con su barretina y muchas veces fumando en pipa. Esta curiosa tradición se sitúa entre el cambio de siglo XVII y XVIII, en pleno Barroco, un movimiento cultural y artístico caracterizado por un realismo algo exagerado, digamos. Esta figura se actualiza año tras año y actualmente adquiere la forma de los políticos o deportistas más prominentes, o bien del famosillo de turno.

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Piqué y Shakira en plena faena

Luego le damos de palos a un tronco para que nos cague dulces y regalos: el sufrido (caga) tió. No es que nos pirre el sadomasoquismo o la ultraviolencia a lo Alex DeLarge, el protagonista de La naranja mecánica. Todo tiene su explicación; de hecho, existen dos teorías detrás de esta práctica. La primera es que simboliza la fertilidad de la tierra y garantiza la prosperidad del próximo año; la segunda, que el tronco representa a la naturaleza que duerme en invierno y hay que despertarla a palos para que defeque y comience de nuevo el ciclo.

Caga tió

El pobre incauto sonriendo con la panza llena, ajeno a lo que está a punto de sucederle

Además, tenemos algunos refranes que respaldan lo dicho, como “Qui mengi molt i cagui fort no ha de témer la mort” (Quien come mucho y caga fuerte, no debe temer a la muerte). Y hasta Salvador Dalí, nuestro catalán más insigne, escribió un ensayo escatológico sobre las ventosidades titulado «El arte de tirarse pedos o Manual del artillero socarrón», que incluyó como apéndice en su Diario de un genio (Tusquets, 2004).

Así pues, como buena catalana, en algún momento tenía que abordar el tema y aunque en un principio pueda parecer una cuestión baladí, tiene más miga de la que parece. En esta entrada abordamos un poco este vocabulario escatológico con una pincelada de humor, sobre todo por lo mucho que tratamos de adornarlo con eufemismos, sea en el idioma que sea. Y como cada lengua modela la realidad a su antojo, al traducir estas expresiones eufemísticas deberemos adaptarlas a nuestra cultura.

Veamos algunos eufemismos para “toilet” en el Reino Unido: bog, loo, cloakroom, close stool, closet, commode, convenience, garderobe, gents’, heads, jakes, khazi, ladies’, latrine, little boys’ room, necessary, netty, place of easement, powder room, privy, smallest room, thunder-box, water-closet y WC.

En cuanto a las necesidades, empecemos por la «agüita amarilla». Lo más común en inglés es pee, piss, have a piss (UK), take a leak (US) pero encontramos otras maneras más disimuladas o todo lo contrario, más bastas y humorísticas, como mark the territory, shake the dew off one’s lily, bleed the lizard, take a slash, squeeze the weasel, drain the dragon o see a man about a horse. Esta última también puede usarse como comodín para decir que alguien debe ausentarse, aunque en general es para ir al lavabo.

Para hacer lo gordo o bien aguas mayores (más eufemismos), los angloparlantes usan shit, poop y take a dump, y como expresiones más eufemísticas: doo-doo, bake a loaf, chop a log, disembowel, do the royal squat, drop a bomb, make mud, stain the porcelain, park your breakfast, take a load off your mind, drop the kids off at the pool…

En España hablamos de lavabo, retrete, baño, excusado, aseo, servicios o sanitario, entre otros. En cuanto a expresiones, vamos al tigre/al meódromo, nos sentamos en el trono o bien visitamos al señor Roca.

Vinilo retrete

Vinilo para hacer tus necesidades como un señor feudal a lo «Juego de tronos»

Una vez allí, para responder la llamada de la naturaleza, podemos cambiarle el agua al canario, es decir, hacer aguas menores, si no queremos hablar de mear o echar un meo.

Aunque también podemos ir de vientre, dejar un regalito, plantar un pino, deshacernos de nuestro lado oscuro, sacar la leña al patio, encargar un brazo de gitano, liberar a Willy, poner un fax, pasar de lo abstracto a lo concreto, echar troncos al aserradero, darle sabor al caldo, echar al inquilino, calcular nuestro producto interior bruto, vaciar la papelera de reciclaje o compilar el Kernel (sobre todo si eres informático).

La verdad es que podemos llegar a ser muy originales a la par que faltones y no sería la primera vez que para estos menesteres oigo también: Me voy, que el perro asoma la cola/el hocico o bien Obama sale de la Casa Blanca (de hecho, este último solo se lo he oído a mi hermano. Mira, Roger, surts al blog!).

Tras una consulta en twitter salieron muchísimas más (gracias, @vulzen, @javmallo, @TraductorJur): echar una placa, bombardear la zona, aliviarse, negociar la liberación de rehenes, salir el topo de la madriguera, lanzar torpedos, ir a darlo todo, dar un concierto, parir mulatos, hablar con la ONU, entrar en modo súper guerrero… La originalidad al poder, vamos.

Con todo esto quiero decir que los eufemismos hay que adaptarlos culturalmente. Soltar un «voy a ver a un hombre por lo de un caballo» no tendría ningún sentido para nosotros porque sería una traducción literal del inglés, así como quizá tampoco lo tendría decir «voy a visitar al señor Roca» en Sudamérica, porque seguramente no sea esa la marca de sanitarios más común. Además, muchas de estas expresiones pueden llegar a tener tintes racistas o ser demasiado chabacanas, así que ojito con emplearlas alegremente y atentos al registro del texto que tengamos entre manos. Lo de siempre: sentido común (que es el menos común de los sentidos, dicen).

Y poco más por hoy aunque aprovecho para felicitaros las fiestas y desearos una buena entrada de año. Y, ya sabéis, si queréis dejar vuestras opiniones o propuestas, aquí os espero.

***

También hablé de eufemismos en:

  • Maquillaje lingüístico: los eufemismos. https://enlalunadebabel.com/2012/06/04/eufemismos-o-como-ser-politicamente-correcto/
  • Pardon my French! (eufemismos en inglés) https://enlalunadebabel.com/2012/06/07/pardon-my-french-los-eufemismos-en-ingles/

Para saber más:

  • English toilet slang: http://en.wiktionary.org/wiki/Appendix:English_toilet_slang
  • Eufemismos vs refuerzo escatológico, Albaigès, Josep Maria (2001): http://www.albaiges.com/fci/skatologia/ufemismorefuerzoescatologico.htm

El traductor insolente: traducir el lenguaje soez

10 lunes Dic 2012

Posted by enlalunadebabel in Lengua española, Subtitulación, Traducción

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curse, doblaje, eufemismos, fansub, fuck, insulto, mierda, puta, puto, shit, soez, subtitulación, swear words, taco, traducción

Una de las cosas que más cuestan, en literaria y también en audiovisual, es transmitir naturalidad y que el texto no suene a traducción precisamente. Eso pasa por trasvasar correctamente y de una forma creíble los insultos y las expresiones malsonantes, entre otros. Seguro que tenéis muy presentes algunos doblajes y traducciones impresas que abusan de los «maldito/a» y «puto/a» o emplean expresiones que en la vida real no usamos tanto. Hace poco oí incluso un «esto apesta» para traducir un «this sucks» que se podría haber resuelto con mayor naturalidad con un «esto es una mierda» o «vaya mierda de…», por ejemplo. Por no hablar de la gran metedura de pata en el doblaje de St. Elmo, punto de encuentro (1985) y su «el amor chupa» («love sucks«).

 

Y es que parece que el tema de los «tacos» y el lenguaje soez en general no está bien resuelto. Como dice Joan Fontcuberta en su artículo incluido en La traducción para el doblaje y la subtitulación (Duro, 2001): «No se ha estudiado con profundo rigor la función social y comunicativa de los insultos, los tacos y las exclamaciones en general. Los diccionarios ayudan poco o nada en estos casos; suelen dar traducciones neutras que casi nunca coinciden con la intención de quien los profiere o con la situación en que se producen».

Además sabemos que, como con tantas otras cuestiones, todo «depende» en traducción. Un buen trasvase depende del medio social del personaje que dice el taco, de la situación que lo haya provocado a expresarse así (no es lo mismo el miedo que la rabia) y de a quién va dirigido el mensaje. Por ejemplo, el personaje de Travolta en Pulp Fiction no imprecará de la misma forma que el timorato Flanders de Los Simpsons.  ¿Quién diría «¡Me cago en la puta!» y quién «¡Córcholis!»? Sí, son mundos opuestos pero son un buen ejemplo de esto.

Por su parte, Xosé Castro (1997) habla en un artículo de la «alta traición» que hay que cometer a la hora de abordar este tipo de traducciones: «[…] debemos traicionar intencionadamente al texto cuando nos encontramos expresiones vulgares y malsonantes, mucho más variadas en nuestra lengua que en inglés y que, sin embargo, se ven una y otra vez mutiladas por la falta de imaginación de algunos traductores (jodido, jódete, bastardo, etc.). El habla vulgar y la germanía también es muy fértil en castellano y no se le saca todo el partido por miedo a hacer una adaptación demasiado libre del texto original».

A continuación expongo algunos ejemplos reales del doblaje que hice para The Good Guys, una serie policíaca, y de las traducciones para los subtítulos de Sons of Anarchy, en los que abunda el lenguaje malsonante (porque va de unos moteros muy machotes) y de Paranormal Activity 4, con muchas expresiones de este tipo motivadas por el miedo de los personajes. [Tendría que haber hecho una estadística de las veces que los personajes decían «What the fuck!» o «Holy shit!«.]

Lo que aquí encontraréis, por lo tanto, son algunas formas de trasvasar estas expresiones pero no pretendo sentar cátedra ni establecer reglas fijas. Hay mil maneras de traducir las cosas y cada maestrillo tiene su librillo. Y tampoco animo a salpimentarlo todo con estas palabras soeces: hay que tener en cuenta las preferencias y/o exigencias del cliente.

fuckin' sales

En esta tienda de Osaka no se han enterado de que no es necesario ser faltón para vender 

LOS INSULTOS

Todas las lenguas son ricas en este tipo de léxico pero las expresiones no son siempre equivalentes. Por ejemplo, el «cunt» inglés es excesivamente ofensivo (The Oatmeal le ha dedicado un cómic, incluso) mientras que, en español, el «coño» está en boca de todos (no pun intended).

En palabras y expresiones tan enfáticas como estas, lo esencial es transmitir el tono (enfado, sorpresa, miedo, etc.) con lo que muchas veces los términos no coincidirán.

Veamos algunos ejemplos de insultos:

Aquí me pareció más natural utilizar esta expresión en lugar de optar por un simple adjetivo y ser más literal («scumbag» suele ser «basura», «escoria»…). Un cambio parecido al del caso siguiente: «twerp» puede ser «bruto»o «idiota» pero «imbécil» me pareció más fuerte.

Muchas veces, los insultos vienen dados por la apariencia de la persona, ya sea rasgos físicos o por la ropa que lleva:

En este caso la literalidad no me acababa de gustar, por muy simpática que resultara una pajarita, de modo que lo extrapolé un poco para que siguiera teniendo el matiz de algo raro y ridículo.

Esta última expresión, a la vez, es una referencia cultural. Los «munchkin» son unos hombrecitos que aparecen en el libro El maravilloso Mago de Oz, de Lyman Frank Baum.

Muchas veces encontraremos expresiones que no son excesivamente insultantes pero sí despectivas y, por lo tanto, no debemos pasarnos de la raya.

En los casos en los que es posible opto por usar el sufijo despectivo -ucho/-ucha o cambiarlo un poco y añadirle un adjetivo peyorativo.

EXPRESIONES MALSONANTES

En The Good Guys se intentaba reflejar el día a día de una comisaría, la calle, los criminales, y por eso había muchas expresiones malsonantes como indicador de naturalidad.

En los fansub de esta serie se optó por una versión mucho más literal que no encuentro muy acertada para doblaje porque le falta naturalidad, especialmente la respuesta. Me gusta «puñetero/a» pero no en esa construcción.

La idiosincrasia de uno de los personajes de la serie policíaca, Dan, hacía que algunas veces las expresiones no fueran convencionales y tuvieran un toque antiguo o ridículo, como esta:

Volvemos a tener un «damn» pero combinado con el «hot» no tiene mucho sentido o, al menos, no es una combinación que se oiga mucho por EE.UU., por lo que traté de reflejarlo con una expresión que tuviera doble sentido y también tuviera su gracia.

En este fragmento, por ejemplo, el «damn it» está traducido de otra manera porque la situación lo requería. El efecto de este fragmento no debía ser humorístico sino que debía expresar su mal humor. Un «mierda» también hubiera quedado bien.

Aquí no me parecía que hubiera que reproducirlo por una expresión realmente malsonante, de modo que opté por reproducir el sentido y darle el tono que requería el contexto. A diferencia de los fansub, donde sí se tradujo con el recurrente «puto/a».

El siguiente ejemplo me llamó especialmente la atención no porque fuera excesivamente malsonante sino porque debía recogerse con la fuerza que requiere la situación, algo que los fansub no consiguieron por su literalidad:

En este sentido, hay veces que nuestra opción será más fuerte que el original. Pienso, por ejemplo, en el típico «no kidding» que en español queda mejor con un «¡no jodas!», siempre que las circunstancias lo permitan. No olvidemos también el socorrido «no me digas» pero, por favor, nada de «¿bromeas?».

MAQUILLAR LA BLASFEMIA

Algo que me ha parecido curioso siempre es cómo muchas lenguas usan eufemismos a la hora de imprecar para no caer en la blasfemia. Me da la impresión de que en España empleamos bastantes expresiones de tintes religiosos sin tantas cortapisas. No nos ponemos las manos a la cabeza cuando alguien «se caga en Dios» o se exclama con un «Jesús, María y José».

Veamos algunos casos en EE.UU., el Reino Unido o Francia:

1. En los Estados Unidos:

  • gad, gosh, por God
  • gee, gee whiz, jiminy whiskers, jiminy christmas por Jesus Christ
  • criminy por Christ
  • heck por hell
  • darn, dang por damn

2. En el Reino Unido:

  • gadzooks por God’s hooks (los clavos de Cristo)
  • zounds por God’s wounds (las llagas de Cristo)

3. En Francia:

  • sacre bleu por sacre Dieu (Dios santo)
  • morbleu por Mort de Dieu (muerte de Dios)
  • parbleu por par Dieu (por Dios, de forma similar al castellano «pardiez»)

¿Cómo podemos reflejar esto como es debido en una traducción? No sé de ninguna expresión española eufemística para estos casos y está claro que si encontramos una expresión de estas en el texto original es por algo; se ha querido rebajar un poco el tono. Si alguien dice «Gee, that hurts!» lo mejor es evitar el «joder» (descarto hablar de figuras religiosas en este caso) y optar por un «caray», por ejemplo.

LAS MIL Y UNA CARAS DE «SHIT» Y «FUCK»

Para terminar me gustaría recoger algunas de las traducciones más habituales para las siguientes expresiones. Si tenéis alguna sugerencia o comentario acerca de las opciones que aquí propongo, no os cortéis, sed insolentes y dejadme un comentario soez. Y, si os gustan, os podéis descargar la recopilación aquí: La traducción de shit y fucking.

Shit

«Shit» es muy recurrente como expresión pero parece que tendemos a trasvasarla demasiado con «mierda» cuando no siempre corresponde con nuestra indignación escatológica. Fijaos en el siguiente cuadro las muchas (y variadas) maneras que hay de usar el término y entenderéis lo que os decía de lo recurrente de la palabrita:


Como expresión no siempre aparece sola; «holy shit!» es bastante común para expresar sorpresa, principalmente. En español podríamos traducirlo así:

Holy shit! = ¡Joder! / ¡Hostia! / ¡Hostia puta! / ¡Su puta madre! / ¡Me cago en…!

Otros usos y traducciones:

shit! exp. ¡mierda! / ¡joder! / ¡carajo!
shit bricks vi. cagarse de miedo
shit happens id. a veces la mierda te salpica
when the shit hits the fan exp. cuando se arme la gorda…
to beat the shit out of sb exp. darle hostias a algn / dar una paliza (un palizón) / darle de hostias hasta en el carné de identidad
it’s a crock of shit exp. es una gilipollez
to be full of shit exp. no tener ni puñetera idea
to have {or} take a shit exp. cagar
to be in the shit exp. estar bien jodido(s)
tough shit exp. te jodes / ¡mala suerte!
shit-scared adj. cagado / aterrorizado / muerto de miedo
shit-hot adj. Estupendo / que te cagas
shit-hole n. un lugar de mierda, un tugurio…
holy shit! exp. ¡Mierda! / Me cago en (la puta)
no shit?! exp. ¡No (me) jodas!
to have the shits exp. tener el vientre descompuesto
as thick as (pig)shit exp. más burro/bruto que la hostia

Fuck

«Fuck» aka «the F word» es omnipresente en todas sus formas: «fucking«, «fucked«, «fucker«, «motherfucker«, «motherfucking«. ¿Qué sería de películas como Pulp Fiction sin ella? Seguramente duraría la mitad, si llega.

Si os interesan los orígenes y los usos de esta palabra os recomiendo el siguiente vídeo, aunque casi es mejor escucharlo que verlo porque está plagado de faltas de ortografía.

Veamos algunas opciones:

fucking hell!  exp. ¡joder! / ¡coño!
it was fucking awful  exp. fue de puta pena
it’s fucking cold!  exp. ¡hace un frío del carajo! / …que te cagas
that’s no fucking good  exp. no vale una puta mierda
I don’t fucking know! / fuck knows!  exp. ¡no lo sé, coño! / ¡qué coño sé yo!
fuck (it)!  exp. ¡joder! / ¡carajo! / ¡a tomar por el culo!
fuck you!  exp. ¡que te den por culo! / ¡jódete!
fuck off!  exp. ¡vete a tomar por el culo! / ¡vete al carajo! / ¡vete a la chingada!
it’s fuck-all use  exp. no sirve para una mierda
you dumb fuck!  exp. ¡tonto de los cojones!
fuck this car!  exp. ¡este coche de mierda! / puta mierda de coche / ¡este coche del carajo!

Fucking es polifacética y dependiendo de la palabra a la que acompañe (su categoría sintáctica y sus rasgos semánticos) podemos traducirla de tres modos distintos.

1. Con un expletivo tabú colocado al principio o al final de la oración y separado con una coma. Se pueden usar: joder, coño, hostias, pijo, cojones… Es la mejor opción cuando fucking va delante del verbo y también cuando modifica a un adjetivo.

  • We’re here to fucking sell! = ¡Estamos aquí para vender, joder!
  • What is she fucking thinking? = ¿Pero en qué coño está pensando?
  • Don’t fucking touch me! = Que no me toques, hostia.

2. En posición pre-nuclear, traducido como un adjetivo que se coloca antes del núcleo al que modifica. Palabras que pueden usarse: cochino, jodido, puto…

  • Pick up the fucking chalk! = ¡Coge la puta tiza ya!

3. En posición post-nuclear, traducido como un sintagma preposicional colocado después del núcleo al que modifica. Algunas opciones: de mierda, de la hostia, de los cojones.

  • Open the fucking door! = Abre la puerta de los cojones

Muchas veces se pueden usar las tres opciones en una misma frase:

Fucking car! = ¡Joder con el coche! / ¡Puto coche! / ¡Coche de mierda!

Y en otras ocasiones, la expresión puede cambiar bastante:

  • I don’t fucking care = Me importa una mierda / Me suda la polla (más nuestra)
  • This is fucking awesome = ¡Es la hostia! / ¡Es la polla!

Por último, en relación a esta manida palabrita, también encontramos la expresión What the fuck / what the hell!:

¿Qué os parecen estas soluciones? ¿Propondríais alguna más? ¿Hay alguna de estas cosas que no diríais nunca?

Y, próximamente, el insulto en España y todas sus variantes. Daremos un repaso a los insultos propios de cada comunidad autónoma.

***

Para saber más:

  • «Sobre la traducción de las palabras tabú.» Rojo López, Ana María y Valenzuela Manzanares, Javier. Universidad de Murcia.
  • “The 100 most vulgar slang words”: http://onlineslangdictionary.com/lists/most-vulgar-words/
  • “Insults i renecs. Estudi comparatiu anglès-català”. Dentro de: Montserrat Bacardí (ed.), Actes del II Congrés Internacional sobre Traducció. Bellaterra: Servei de Publicacions de la Universitat Autònoma de Barcelona, p. 235-243.http://ddd.uab.cat/pub/llibres/1994/25/coninttra_a1994_3.pdf, p. 235-243.
  • La oralidad fingida: descripción y traducción. Teatro, cómic y medios audiovisuales. Brumme, Jenny (ed.) (2008) : http://books.google.es/books?id=Afq0ttWrRrQC&pg=PA84&dq=corpus+oral&hl=ca&ei=QN8hTpLIEcvwsgb–6iaAg&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=8&sqi=2&ved=0CFEQ6AEwBw#v=onepage&q=corpus%20oral&f=false

La traducción sensual

22 lunes Oct 2012

Posted by enlalunadebabel in Inglés, Lengua española, Literatura, Traducción

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argot sexual, Cincuenta sombras de Grey, cubiertas, eufemismos sexuales, literatura, novela erótica, novela histórica, novela romántica, novela rosa, posturas, sexo, traducción literaria

Hablo de «sensualidad» pero en esta entrada la temperatura va a subir unos grados. Si alguien es propenso a las arritmias, le aconsejo que deje de leer. Tampoco es apta para los que se escandalizan con facilidad.

Además de dar un repaso a la traducción de la literatura romántica (la rosa, vamos, no la de Victor Hugo) y la erótica, al final veremos un poco el trasvase (EN-ES) de las expresiones sobre amor y sexo que suelen encontrarse en estos libros. [En realidad tenía ganas de hablar de este tipo de vocabulario; lo de las novelas rosas era una excusa.]

Tipología

Para empezar, existen varios tipos de novela rosa o romántica, dependiendo de la época en la que esté ambientado o el tipo de historias o tramas que se desarrollen.

En primer lugar tenemos la novela romántica histórica, que si bien abarca varios tiempos y lugares, en general suele estar ambientada en la edad media, la Regencia británica y la Época victoriana (Inglaterra y Escocia del siglo XIX). En este apartado situaríamos también las famosas novelas que tienen como escenario las Highlands y unos cachas con kilt en las portadas.

Las protagonistas suelen ser jovencitas vírgenes o inexpertas sexualmente, en ocasiones abandonadas a su suerte, cuyo arroz está a punto de pasarse. Pero, no temáis, encontrarán al mozo de buena familia que caiga rendido a sus pies y las salve de una vida solitaria rodeadas de libros, gatos o flores que regar (no, no lo digo en broma).

La redacción de estas novelas suele ser más ligera en cuanto a contenido sexual. No hay referencias explícitas al sexo y sí muchas metáforas e imágenes. Por ejemplo, no pierden la virginidad, las desfloran, así como tampoco existe el «clitoris» ni «clit», sino «a delicate nub». Lo mismo pasa con los labios menores, que pasan a ser «folds of flesh». Las pobres no llegan al orgasmo pero sí a «la petite mort«, así, en francés, que queda más fino.

Además suelen tener un vocabulario propio que le dé la pátina histórica que necesita. He aquí un diccionario romántico donde poder entender muchas de estas palabras. La primera novela que traduje fue de este tipo y os aseguro que me costó sudor, lágrimas y no sangre pero sí muchas consultas en los foros de Proz. Abundan las descripciones de paisajes, edificios (caserones con salones de distinta denominación) y, sobre todo, de la ropa que se llevaba entonces. (No veáis la de capas que se ponían encima… Así duraban los preliminares lo que duraban, entre quitar refajos, ligueros, enaguas, corsés…)

Otra dificultad en estas novelas es el tratamiento de los personajes debido a las marcadas clases sociales. Algo tan nimio como puede parecer el «you» en inglés tiene enjundia en la traducción. Si a veces ya cuesta saber si es mejor traducirlo por tú o por usted, aún es más difícil cuando hablan dos jóvenes del siglo XIX. ¿En qué momento empiezan a tutearse? En general yo opto por hacerlo cuando ya han intimado pero, claro, delante de otros personajes que no lo saben hay que conservar el usted. ¡Imaginad el revuelo que provocaría que se supiera que la damisela de buena familia se ha revolcado en el pajar con el mozo de cuadra! En definitiva, que no es tan fácil como parece aunque sí muy divertido.

En segundo lugar tenemos la novela romántica contemporánea, que cuenta con varios subgéneros. Está el juvenil (saga Crepúsculo, aunque este se mezcla con el género sobrenatural y con mucha contención sexual, sobre todo porque la señorita Meyer es mormona), el suspense (que encabeza Nora Roberts, con libros cuyas historias parecen tramas de una película dominguera de esas que tanto gustan en Telecinco o Antena 3) y las novelas llamadas chick lit en el mundo anglosajón («chick» por chica en inglés estadounidense y «lit» por literatura).

Estas se centran en los problemas de pareja y de sexo. Las protagonistas son mujeres liberadas, jóvenes profesionales en su mayoría, que suelen tener dificultades para encontrar pareja o un novio que les sea fiel y viven en una gran ciudad: Nueva York (novelas de Candace Bushnell), Londres y Dublín (libros de Marian Keyes), entre otras.

Aquí prima la naturalidad y el lenguaje suele ser más fresco y desenfadado. Hay mucho argot y, según la autora, es posible que haya también palabras malsonantes (lo veréis al final de la entrada). Al fin y al cabo lo que se pretende es reflejar la vida cotidiana.

Por último está el romance fantástico o paranormal, con historias de todo tipo. Las hay cuyas protagonistas viajan por el tiempo o bien están ambientadas en la época actual pero existen mundos paralelos, o submundos, con criaturas de lo más variopinto. El año pasado traduje un par de novelas de este tipo en los que la heroína luchaba contra unos seres deformes adictos al sexo.

Apartándonos un poco del romanticismo en sí, encontramos las novelas eróticas, a las que pertenece la célebre serie de E. L. James (Cincuenta sombras de Grey o Fifty Shades of Grey; título, por cierto, con un juego de palabras difícil de adaptar). Bueno, romance hay pero no nos engañemos: aquí hay tomate.

Foto del gran éxito de ventas con otra novela del estilo con portada parecida y exacta publicidad en el adhesivo (aunque la editorial es distinta). ¿Coincidencia? No lo creo. 

En esta nueva ola literaria, las protagonistas experimentan con juegos sexuales, bondage, sadomasoquismo, etc., y tanto el sexo como las referencias anatómicas son mucho más explícitas. Aquí ya no «se introducen en…» sino que «penetran», por poner un ejemplo básico. Sin embargo, es curioso que a la hora de traducir muchas editoriales piden rebajar o suavizar el tono.

Mi última traducción ha sido Pleasure’s Edge (Eve Berlin), un libro precisamente de este tipo en el que la protagonista quiere explorar el mundo del BDSM para su próxima novela. Podéis imaginar el grado de investigación para algo así y la cara que se te queda cuando te sorprenden buscando imágenes en Google de los juguetitos en cuestión. Porque, no sé vosotros, pero yo no suelo encontrar en mis textos términos como «paddle», «cane», «flogger», «cuffs» y menos aún juntos. Lo bueno es la riqueza de vocabulario que adquieres; aprendes a distinguir bien los látigos de las fustas y las palmetas, por ejemplo.

Un flogger o látigo

También descubres cosas que ni imaginabas que existían, como los «vampire gloves»: unos guantes de cuero con unos pinchitos para que la experiencia del azote sea más gratificante. Y, claro, esa es otra. La de prácticas y posturitas que uno aprende con un libro así…

Con todo, por muy macarras que parezcan algunas escenas, el texto tiene que resultar elegante (si lo es el original también, claro) y eso es complicado. Para mí, las escenas de sexo son las que cuestan más de traducir. No es un manual de instrucciones donde debas introducir la clavija en el enchufe; el acto en sí debe fluir (no pun intended) y resultar natural.

Las lectoras

Siempre ha habido una gran demanda de novela romántica y erótica, y las lectoras (sí, la mayor parte son mujeres) se reúnen, forman clubes y foros. De hecho son casi un lobby y, dicho por una editora, suelen ejercer bastante presión.

Cuando empecé a traducir libros de este tipo descubrí la página de Autoras en la sombra. Es una especie de foro de lectoras muy profesional donde escriben artículos y se mantienen al día en cuanto a las novedades editoriales tanto nacionales como extranjeras. ¡Ah! Y tienen un apartado con reseñas y críticas en la que a veces se despachan a gusto con el traductor.

Y lo mejor, igual que pasa con los fansubs, aquí también hay traducciones pirata. Muchas de estas novelas no llegan a ver nunca la luz en nuestro país, o tardan en hacerlo, y ellas se encargan de traducirlas. Como son novelas de grosor considerable la mayoría de las veces las hacen entre varias, con el consiguiente batiburrillo de estilos (y de errores).

Las famosas cubiertas

Seguramente hayáis visto a alguien leer un libro en el metro con las tapas forradas (con papel de regalo, de periódico o, las más profesionales, con fundas de plástico). Lo más seguro es que debajo se esconda una novela romántica y no es que el lector quiera protegerla del sudor de las manos, sino de las miradas indiscretas.

Reconozcámoslo, llaman mucho la atención porque las hay que son muy kitsch. Las imágenes más recurrentes son torsos embadurnados de aceite, parejas que no pueden dejar de tocarse o, como decía antes, el hombretón escocés con la espada desenvainada (literal). Si queréis reír un rato, en esta página encontraréis los diez elementos clave a tener en cuenta para una cubierta de lo más cursi.

Análisis gráfico de una cubierta

Afortunadamente la tendencia está cambiando. Hace tiempo que las lectoras piden cubiertas más elegantes o, al menos, más discretitas. En este sentido, muchas editoriales norteamericanas han optado ahora por una doble cubierta: una más seria en la que consta únicamente el título y la autora, y otra debajo con la imagen tórrida (y el hombre con el torso desnudo otra vez).

Aunque parece que en esto de las cubiertas, los videojuegos no se quedan atrás y muchas veces el modelo ha hecho doblete, como Fabio Latanzi en Ironsword y luego en incontables cubiertas del género.

El lenguaje

Como todo, el lenguaje empleado depende mucho de la tipología de la que estemos hablando. Una novela histórica suele estar redactada con expresiones más contenidas y referencias sexuales veladas mientras las más contemporáneas no tienen tapujos para hablar de posturas y juguetes sexuales, por ejemplo.

Veamos una pequeña colección de vocabulario que abunda en estas novelas y que vale la pena conocer (no solo para traducir). Muchas de las expresiones aquí recogidas son malsonantes, así que recomiendo prudencia.

Si queréis descargarlas, las tenéis en este documento: Glosario sensual.

1. Descripciones físicas

Para ambos sexos:

He’s / she’s cute Es mono/a
He’s / she’s hot Está bueno/a
He’s / she’s sexy Es sexy
He’s / she’s fit Está bueno/a; tiene un buen tipo…
He’s / she’s stunning Es impresionante
He’s / she’s tasty Está para comérselo/a
He’s / she’s a hottie (AE) Está muy bueno/a
He’s / she’s got it going on (AE) Está cañón; está como un tren…

Para ellas:

She’s a babe Está buena
She’s smokin’ hot (AE) Está como un tren
She’s bangin’(AE) Está cañón
She’s phat (AE) Está buenísima (phat son las siglas de “pretty hot and tempting”)
She’s got a nice rack (AE) Tiene pechonalidad
She’s got great jugs Tiene unas tetas enormes
She’s got great pups (BE) Tiene unos buenos melones
She’s got eggcups (BE) Tiene dos peritas
She’s got a nice ass (AE) Tiene buen culo
She’s flat Está plana
She’s flat as a pancake Está más plana que una plancha
She’s got saddlebags Tiene cartucheras
She’s a butter-face Está buena pero es fea/es un callo (butter-face viene de “everything’s fine but her face”)

Y no olvidemos:

She’s got great… Tiene unas… espectaculares
…tits, knockers, hooters (AE), jugs, boobs, puppies (BE) …tetas, peras, brevas, melones, domingas, lolas.

En cuestión de genitales encontramos de todo. En las novelas históricas (o románticas más suaves) lo más normal es que hablen de «cleft» (hendidura) como eufemismo para la vagina. En las más modernas se lee más «pussy» y en mucha menor medida «cunt» (este término puede resultar muy ofensivo y en general se usa para insultar a alguien).

En contextos informales y humorísticos puede encontrarse también «va-jay-jay«. De hecho, si buscáis por Internet descubriréis que quien popularizó la expresión fue la mismísima Oprah Winfrey.

En español tenemos muchos nombres también, claro. Tenemos el clásico, «vagina», que se usa bastante si no se quiere ser soez y también «vulva», pero este último lo reservaría para textos más divulgativos, no para los literarios. Otros sinónimos informales (y de tinte soez) son: «chocho», «coño», «conejo», «chumino», «almeja», «potorro», «chirri» y «concha» (más latinoamericano). Claro que, en pos de la corrección y la elegancia, muchas veces opto por hablar de «su sexo».

Para ellos:

He’s well hung Está bien dotado
He’s got a nice package Tiene un buen paquete
He’s got great pecs Tiene un pectoral para comérselo
He’s totally ripped Está cachas
He’s bluff / a hunk / a beefcake Está muy cachas
He’s got a six-pack Tiene tableta de chocolate
He’s got man boobs Tiene tetas (porque está rollizo, vamos)
He has a beer gut/belly Tiene tripa cervecera
He has love handles Tiene michelines (pero a la inglesa suena tan bien…)
He has rolls (AE) / tyres (BE) Tiene michelines

Y sus genitales:

…dick, cock, shlong (AE), willie (AE) …polla, nabo, rabo, cimbrel  (y un «largo» etcétera)
testicles testículos
balls huevos, cojones, pelotas, bolas, saco de nueces…

En romántica, muchas veces se le denomina «shaft».

2. Las actitudes

En el caso de las féminas:

She’s a… Es una…
bitch puta, guarra
skank (AE) puta de mierda
hoebag golfa, puta
slapper (BE) zorra, puta
tart (BE) puta, putilla
slut guarra, puta putilla
dog (BE) zorrón / fea, un callo
prude/frigid muy mojigata/frígida
flirt ligona
(cock)tease calientapollas/calientabraguetas
easy fácil
ho golfa
hoochie (AE) zorra
stuck-up creída, estúpida…
tight-ass estrecha

Y en el caso de los varones (y barones si se trata de romance histórico, aunque el vocabulario no suele ser tan crudo):

He’s…
a gentleman es un caballero
all talk habla mucho
a flirt es un ligón
a tease es un golfo
a player es un ligón
a womanizer es mujeriego
a creep es asqueroso
a scumbag es un cabrón
a slaze es un cerdo
an arsehole (BE) / asshole (AE) es un hijo de puta, mamonazo…
a dick es un gilipollas, imbécil (literalmente: polla)
a wanker (BE) es un gilipollas, imbécil (literalmente: pajillero)
a freak es un friqui
a dumb jock está cachas pero es tonto
a prick es gilipollas

Y cuando los personajes se enfadan, hay para todos:

You’re such… Eres…
a numpty (BE) lelo, cortito
a moron subnormal
an airhead (AE) un cabeza hueca, panoli
a nitwit un papanatas
a dumbass imbécil
a numbnuts (AE) gilipollas

Si se quiere atacar a un hombre por su cornamenta se le puede llamar «cuckold«, un término que en inglés también puede usarse como verbo transitivo.

3. Las relaciones

Los momentos buenos:

We’re just fooling around / messing around (AE) / It’s just a bit of fun No tenemos nada serio. / Nos lo pasamos bien y listos.
We got it on. Lo hemos hecho.
We’re friends with benefits. Somos amigos con derecho a roce.
We’re fuck buddies / fuckfriends / shag buddies (BE) Solo follamos / Somos follamigos. (dudando con el término, quizá no lo pondría por escrito aún)
We got together. / We’re going out. Estamos saliendo.

Los no tan buenos:

Let’s just be friends. Podemos ser amigos.
Let’s take a break. Démonos un tiempo.
I need some space. Necesito más espacio.
We should see other people. Deberíamos quedar/salir con otras personas.
I’m not ready for this. No estoy preparado/a para una relación.
It’s not you, it’s me. No es culpa tuya; es solo mía.
It’s over. / We’re through. Se acabó.
I’ve met somebody else. He conocido a alguien…

4. Los tratamientos

La verdad es que hay de todo, como en castellano, y depende de la relación que se tenga en la pareja. Aquí están los más habituales:

baby, babe cariño
sweetie cielo
my love amor, cariño
honey / honey bunch cielo
dear querido/a
sweetums churri
gorgeous guapo/a
sexpot bombón
boo (AE) mi niña, cariño

5. La acción

Bésame, bésame muuuuuucho…

Give me a smooch. Dame un besito.
We made out. Nos hemos liado.
They got off with each other. Se morrearon.
He kisses like a washing machine / like a wet fish. Besa como una lavadora en pleno centrifugado… (más o menos ya os lo imagináis)
He fished for my tonsils. Me besuqueó (y no convenció, vamos)
There was a bit of tonsil action / tonsil hockey going on. Me dio unos besos impresionantes, de tornillo, de infarto… / Nos liamos…
They were snogging at the party Se estaban liando en la fiesta.

Si la cosa empieza a calentarse…

Can we go somewhere quieter? ¿Buscamos un sitio más tranquilo?
Do you want to come in for a coffee / for a drink? ¿Subes a tomar un café, una copa…? (buena excusa)
I’m horny, baby. Estoy cachondo/a.
Do me. Fóllame.

Cuando la cosa está que arde hay varias opciones. Tenemos el típico «make love» para hacer el amor, pero en muchas de las novelas de romance contemporáneo o las eróticas muchas veces se emplean otras expresiones, como:

We fucked, screwed, banged (AE), shagged (AE) Hemos follado, echado un polvo, echado un quiqui/kiki…

En las de romance juvenil o cuando las referencias son más veladas suele recurrirse a un «we did it» (lo hicimos) o a algo que deje la duda en el aire como «we hooked up» (AE) o «we shacked up» (BE) que puede entenderse también como liarse.

Otras formas:

We slept together. Nos hemos acostado.
We spent the night together. Hemos pasado la noche juntos.
I went home with him/her. Me fui a su casa (y no jugasteis al parchís, seguramente)

Aunque si se quiere alardear un poquito, siempre es mejor usar fórmulas como «he pulled last night» (BE) o «he scored last night», vamos, que el machote pilló cacho.

Si el sexo con otra persona no basta, siempre se puede recurrir a un «threesome» (trío) o un «foursome» (sexo con cuatro personas) o incluso a un «moresome» (me imagino que aquí ya equivale a orgía, «orgy«). Si la chica es la última fémina dentro de un grupo de hombres, lo más seguro es que estemos delante de un «gangbang«. En fin, que hay nombres para todo tipo de realidades.

En cuanto a otras prácticas, tampoco podemos entrar al detalle porque son innumerables y muchas son trasladables al 100% («French kiss«, «Greek kiss«, «golden rain/shower«…) pero sí hago una breve mención a algo que me resultó curioso: una «cubana» en inglés es «Dutch fuck«. ¿A qué se deberá el cambio de nacionalidad?

Y hasta aquí el repaso más textualmente encendido de las novelas romántico-eróticas y su vocabulario. ¿Hay algo que os haya sorprendido?

Lecturas para el traductor (I)

10 lunes Sep 2012

Posted by enlalunadebabel in Lengua española, Recursos, Subtitulación, Traducción

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Pero no Lecturas con L mayúscula. Me aparto un poco del tema, pero ¿os imagináis una revista Lecturas para traductores? Como si lo viera: fotos a todo color de los académicos de la RAE con sus modelitos en la playa, Chomsky posando en su casa de campo, Xosé Castro revelándonos sus trucos de belleza o una sección de moda con lo último en pijamas para traducir cómodamente en casa…

Evidentemente me refiero a otra cosa. A lo largo de la carrera, los distintos cursos y también el día a día de la práctica traductora, uno va adquiriendo un bagaje cultural y lingüístico importante, tanto literal como metafórico. Siempre he pensado que el saber sí ocupa lugar, sobre todo si vives en un pisito (con énfasis en el sufijo diminutivo). Pero no me quejo; estos libritos me han sacado de algún apuro en algún momento u otro. Esta, pues, es mi colección de libros sobre lengua y traducción. No es tan extensa como la de Mox pero dadme tiempo…

Empezamos con las herramientas de escritura. Si bien son dos libros distintos, los dos abordan las cuestiones de estilo y sobre todo ortotipográficas de la lengua española. El libro de Ramón Sol es más un manual de consulta (esencial en traducción literaria porque aporta ideas muy claras sobre la escritura de los diálogos, por ejemplo) y el segundo, Perdón, imposible, se centra más en la puntuación con ejemplos tomados de varias fuentes con una pizca de humor.

Paralelamente, otro clásico en cuestiones de estilo es el Manual de estilo de la lengua española de Martínez de Sousa por lo completo que es. Habla de normalización lingüística, de derechos de autor, de cómo citar referencias bibliográficas, de sintaxis, de ortotipografía… en fin, de todo.

En cuanto a traducción audiovisual, considero que estos cuatro libros son bastante buenos, aunque de decantarme por uno, escogería el libro de Miguel Duro, La traducción para el doblaje y la subtitulación. Recoge varios artículos de profesionales que tratan temas bastante diversos dentro de la TAV de los que se puede sacar mucho jugo. Algo parecido pasa con el libro de Chaume, también muy útil, si bien bastante teórico.

Los otros dos, de Ávila y Díaz Cintas, están más centrados en la práctica profesional del doblaje y del subtitulado respectivamente pero vale la pena echarles un ojo si es tu especialización o te interesa mucho el tema.

Otro pilar en TAV es Traducción y Doblaje: Palabras, Voces e Imágenes de Rosa Agost (Ariel) pero está descatalogado y me ha resultado imposible encontrarlo y eso que lo he buscado en librerías especializadas e Internet, pero nada. Diría que solo puede encontrarse en bibliotecas.

De los años universitarios conservo este manual de tres profesores de la Universitat Pompeu Fabra. Diría que es de los pocos o el único que aborda la traducción al catalán y además de aportar algunos trucos útiles es una buena herramienta de consulta en temas de estilo. Además, propone ejercicios muy interesantes.

No estoy especializada en traducción jurídica pero alguna vez he traducido algún documento y este librito me ha ido bastante bien. Contiene muchos ejemplos de textos y vocabulario que valen la pena. Podría ser un poco más exhaustivo pero cumple lo prometido.

Junto a este libro está el Diccionario Espasa de términos jurídicos EN-ES que viene acompañado de un CD, que es bastante completo.

En cuanto a libros sobre traducción en inglés, recomiendo fervientemente la colección de St. Jerome Publishing. Tienen un catálogo variado de libros sobre traducción a buen precio y los portes son gratuitos.

El libro de Díaz Cintas es una traducción al inglés de su libro en Ediciones Almar pero lleva un DVD muy útil con vídeos para practicar y el programa WinCAPS.

Siguiendo con el inglés, Thinking Spanish Translation es un buen manual para los interesados en traducción inversa. Está pensado para un angloparlante que quiera dedicarse a la traducción ES-EN pero tiene apartados muy interesantes como la traducción como producto, los aspectos culturales y la traslación de las estructuras pasivas e impersonales, por poner algunos ejemplos.

Is that a Fish in Your Ear? de David Bellos es una defensa del arte de la traducción en toda regla. Aborda todo tipo de temas tan diversos como el concepto que la gente tiene de la traducción, la traducción automática o la literalidad en las traducciones con anécdotas y con humor, que siempre se agradece.

En cuanto a libros acerca de la práctica traductora en sí están estos dos volúmenes que quizá os suenen de la red, como How to succeed as a freelance translator de Corinne McKay y su página TranslateWrite. Del libro de McKay destacaría las secciones acerca de cómo buscar, tratar y mantener a los clientes. Ya se sabe que, muchas veces, el sentido común es el menos común de todos y ofrece ejemplos muy útiles al respecto.

El de Samuelsson-Brown ofrece una visión más general y desde cero de la práctica y el día a día de un traductor: desde cómo hacerse traductor autónomo y tener el equipo adecuado hasta montar una agencia. De todo un poco. Ninguno de los dos son biblias de la traducción precisamente pero se pueden encontrar algunos datos interesantes.

Otro que también habla de la práctica traductora pero desde un punto de vista más irónico y en forma de cómic es Mox, el personaje creado por el traductor Alejandro Moreno-Ramos. Yo me he sentido bastante identificada con muchas de las viñetas.

En cuanto a lengua inglesa, estoy enamorada de este libro de Eric Partridge. Contiene muchas frases hechas y otras expresiones comunes en inglés británico, estadounidense, australiano, etc. que vale la pena conocer. Ofrece una explicación muy detallada así como su origen.

Por último, para los curiosos de la lengua inglesa recomiendo The Cambridge Encyclopedia of the English Language de David Crystal. Este volumen cubre la historia del idioma, sus dialectos, el uso sexista de la lengua, el inglés en los medios de comunicación… Todo (o casi todo) lo que hay que contar del inglés explicado de una forma muy amena.

Otros recursos en línea

Estas lecturas no os ocuparán espacio en casa, por suerte. Los siguientes enlaces son artículos y documentos que he utilizado en algún momento u otro y que creo que pueden resultar de interés.

Lengua

Los anglicismos ortotipográficos en la traducción. http://medtrad.org/panacea/IndiceGeneral/n11-editorialsousa.pdf

Redacción

English Style Guide: A handbook for authors and translators in the European Commission. http://infotra.wordpress.com/2012/07/23/english-style-guide-a-handbook-for-authors-and-translators-in-the-european-commission/

Traducción

  • Libro Blanco de la traducción y la interpretación institucional. http://ec.europa.eu/spain/pdf/libro_blanco_traduccion_es.pdf
  • La traducción del humor no es cosa de risa. http://www.aieti.eu/pubs/actas/II/AIETI_2_BSL_Traduccion.pdf
  • El origen de los errores en traducción. http://www.uv.es/~dpujante/PDF/CAP3/B/S_Cruces_Colado.pdf
  • Las traducciones. http://cvc.cervantes.es/lengua/anuario/anuario_08/pdf/traducciones01.pdf
  • La traducción de las expresiones idiomáticas marcadas culturalmente.  http://www.upv.es/dla_revista/docs/art2010/10_I_Negro.pdf

Traducción audiovisual

  • Estado de la cuestión y perspectivas de la traducción audiovisual. http://www.ugr.es/~rasensio/docs/Perspectivas_TAV.pdf
  • Subtitular con software libre (de la compañera Begoña Martínez) http://www.slideshare.net/begonamartinezpagan/subtitular-con-software-libre
  • Manual de traducción de videojuegos. El fascinante mundo del Romhacking, de Pablo Muñoz. http://sayans.romhackhispano.org/old/documentos/manual_de_traduccion_de_videojuegos.pdf

Traducción del cómic y novela gráfica

  • La traducción del cómic. http://www.trans.uma.es/Trans_4/t4_75-88_CGarces.pdf
  • La traducción especializada de textos con imagen: el cómic. http://webs.uvigo.es/jyuste/docu/publicaciones/JoseYusteFrias%202001a/32.htm
  • La influencia de las formas inarticuladas, interjecciones y onomatopeyas en los tebeos españoles. http://www.upv.es/dla_revista/docs/art2009/04_DeLaCruz_I-Tejedor_C.pdf
  • La traducción de los elementos culturales: el caso de Astérix y Mafalda http://www.culturadelotro.us.es/actasehfi/pdf/4palma.pdf

 Traducción médica y científica

  • Diez errores usuales en la traducción de artículos científicos. http://medtrad.org/panacea/IndiceGeneral/n26_revistilo-Dominguez.pdf
  • Traducción de ensayos clínicos: cuestión de protocolo. http://medtrad.org/panacea/IndiceGeneral/n31_tradyterm_MuguerzaPecker.pdf

¿Vosotros tenéis algún recurso imprescindible? ¿Un libro que tenéis siempre en la mesilla? ¿El Santo Grial de vuestra biblioteca? ¡Compartidlo! 🙂

Traducción automática para dummies

26 jueves Jul 2012

Posted by enlalunadebabel in Lengua española, Traducción

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castellano, catalán, errores, errors en català, machine translation, MT, TA, traducción, traducción automática

Cuando la gente piensa en un traductor automático piensa en esto, una especie de robot que traduce al momento una frase o un texto entero de una lengua a otra.

(De hecho, esto es una instalación llamada ‘bios [bible]’ (2007) de Robotlab que consiste en un robot industrial que escribe la Biblia en papel trazando las líneas caligráficas con una precisión excepcional.)

Pero en realidad se asemeja más a esto otro (y no solo por el error que ha producido al traducir del alemán al inglés):

Como todo, un traductor automático puede ser algo positivo si se usa bien, como un superhéroe hace con sus poderes. Por ejemplo, puede resultar de ayuda para cualquier persona que desee comprender rápidamente (y sin muchas pretensiones) un texto escrito en una lengua que desconoce. Ahora bien, y nunca me canso de recalcarlo: en caso de duda, consulte a un especialista.

Últimamente son muchos los traductores que, con miras a optimizar el trabajo de traducción, emplean también este tipo de programas. Por ejemplo, existen programas que se pueden usar conjuntamente con Trados, como el GT4T, que permite hacer una pretraducción del segmento con Google Translate.

No obstante, para entregar un producto de calidad, la interacción hombre-máquina debe seguir (idealmente) unos parámetros: preedición, edición interactiva y postedición. En la fase de preedición, el traductor revisa el texto que se va a traducir antes de que éste lo introduzca en la máquina con el fin de resolver ambigüedades que puedan existir en el texto. La edición interactiva consiste en realizar la traducción de manera que, durante el proceso, la máquina entregue opciones al traductor para que éste determine la mejor solución en cada caso. Finalmente, la postedición consiste en “corregir” el producto resultante del programa de TA, y es una de las fases más usadas en los diferentes programas que existen en el mercado. Esto último es esencial si no se quiere meter la pata hasta el corvejón.

Tipos de traductores automáticos 

Hay que matizar que no todos los traductores automáticos son iguales. Según M. Isabel Diéguez (cuyos estudios sobre los errores y los aciertos de los sistemas de TA son dignos de leer y se han tomado de base para el post) hay que distinguir los tipos de programas:

  1. Sistemas autónomos que requieren una edición posterior del texto traducido a cargo de un traductor humano;
  2. Sistemas interactivos, ya sea de TA asistida por el usuario o traducción manual asistida por el computador, y
  3. Sistemas más independientes, entre los cuales podemos destacar los sistemas de gestión de bases de datos terminológicos, los programas de vaciado automático de términos y los programas de TA dotados de un módulo de terminología.

La calidad en el punto de mira

En lo referente a la calidad, se han hecho estudios comparativos de diferentes programas de TA cuyos resultados no son del todo alentadores en comparación con la calidad que presentan las traducciones hechas por el traductor humano, evidentemente. Algunos investigadores reconocen que la calidad del producto de un programa de TA depende fundamentalmente de variables como la cantidad y grado de fiabilidad de la información terminológica que el programa contenga (básico). En otras palabras, reconocen que la calidad aumenta en la medida en que el programa cuente con un glosario general y con varios microglosarios especializados según áreas temáticas.

Además, está claro que no es lo mismo un traductor en línea como Babelfish, Bing, que el traductor de El Mundo (aprovecharon el software de Reverso), el de Google Translate o el de Systran.

Errores típicos

Algunos de los errores más típicos, según se recogen en este estudio de Esperanza Alarcón, son:

  1. Imprecisiones terminológicas (estos programas suelen contener el vocabulario más general y no contemplan los términos más especializados que, además, pueden variar de una rama a otra)
  2. Falsos sentidos
  3. Sinsentidos
  4. Palabras sin traducir (a veces se dejan en la lengua original aquellas palabras que no se encuentran recogidas en el programa o bien si contienen erratas)
  5. Repeticiones
  6. Alteración del orden de las palabras
  7. Uso incorrecto de las preposiciones (pasa mucho con el «à» del francés)
  8. Uso incorrecto de los tiempos verbales
  9. Traducción incorrecta de la doble negación en francés y catalán
  10. Calcos sintácticos y léxicos de la LO
  11. Extranjerismos innecesarios
  12. Alteración de la puntuación

Casos reales

Las mayores barbaridades que he observado se producen especialmente en lenguas muy cercanas, por ejemplo el castellano y el catalán. En estos casos me parece que el motivo principal son las prisas y la desidia porque no se entiende que se produzcan fallos garrafales como los que se recogen a continuación.

Veamos la siguiente fotografía. Es el escaparate de una panadería y entre los tipos de pan está el «pa engonals» que, en español sería «pan inglés». Por lo visto teclearon «pan ingles» (así, sin acento) en el traductor de Google y creyeron a pies juntillas en la propuesta del programa.

En el caso siguiente el error se debe a que el programa no distingue entre palabras polisémicas si no se da un contexto claro e incluso a veces a pesar de tenerlo. «Empeño» en castellano es (según la RAE) la «acción y efecto de empeñar un objeto» o bien «deseo vehemente de conseguir algo», entre otros significados. Pues bien, a la hora de trasvasar su sentido al catalán, este establecimiento ha optado por el segundo significado, que no tiene ningún sentido aquí. La palabra adecuada seria «empenyorament». Además, en el escaparate se mezcla el castellano y el catalán, pero eso es otro tema.

Ocurre tres cuartos de lo mismo en el siguiente adhesivo en un escaparate de una tienda de ropa. Se supone que regalan una bolsa para la playa pero al traducirlo literalmente (me niego a pensar que lo ha traducido una persona) ha quedado en «borsa», que en catalán equivale a «la Bolsa».

En las cartas de los restaurantes abundan este tipo de errores que huelen a traducción automática. Este es de juzgado de guardia:

Los callos (de vaca, ternera o carnero) han pasado a ser callos (de pies humanos) en esta carta. ¿Da miedo o no?

Para terminar os dejo unos pantallazos de la técnica «depurada» que tiene Microsoft en cuanto al uso del traductor automático en su página. Este es el original:

Y esta la versión castellana del Knowledge Base hecha con un TA:

Al menos tienen la decencia de avisar de que se trata de una traducción automática y que «no garantizan la calidad lingüística de las traducciones». Algo es algo, pero podrían contratar a un traductor de carne y hueso, ¡leñe!

Y, como no, veamos lo que hace Google:

¡Sin palabras! Google Translator sí es un buen bicho…

Y a los compañeros traductores os pregunto: en vuestro trabajo ¿TA sí o TA no?

¡Hasta la próxima!

***

Para saber un poquito más:

  • María Isabel Diéguez. 1998. Análisis del error en la traducción automática: algunos ejemplos de las formas -ing del inglés al español. / 2001. Aciertos y errores en la traducción automática: metodología de la enseñanza-aprendizaje de la traducción humana.
  • Joseba Abaitua. 2001. Introducción a la traducción automática (en 10 horas). Grupo DELi, Universidad de Deusto.
  • Victoria López. 2002. Posibilidades y realidades de la Traducción Automática traducción.rediris.

Con sentimiento pero sin sentido

02 lunes Jul 2012

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asesor lingüístico, coldplay, corrector, letras, letrista, lyrics, madonna, música, shakira, sin sentido, the beatles

Hace tiempo que pienso que a según qué cantantes y/o letristas les vendría bien la ayuda de un asesor lingüístico, un corrector o alguien que repasara un poco las letras.

Para empezar siempre he pensado que los The Clash podrían haber echado mano de algún traductor profesional para las frases en español de Should I stay or should I go. Entonces no existía Google Translate, ¿cómo se las apañaron para escribirla? Leo en Wikipedia que los coros en español los cantó Joe Strummer. En una entrevista dijo: «Pensé en hacer los coros en español. Necesitábamos un traductor, así que Eddie García, el técnico de sonido, llamó a su madre a Brooklyn Heights y le leyó la letra por el teléfono, y ella la tradujo. Pero Eddie y su madre son ecuatorianos, así que es español ecuatoriano lo que Joe Ely y yo cantamos en los coros”. Sinceramente, me resulta difícil que un hispanohablante haya escrito algo así, pero bueno, esto es lo que pasa cuando no se contrata a un traductor profesional, señores 🙂

This indecision’s bugging me

Esta indecisión me molesta

If you don’t want me, set me free

Si no me quieres, líbrame

Exactly whom I’m supposed to be

Dígame qué tengo ser

Don’t you know which clothes even fit me?

¿Sabes qué ropa me queda?

Come on and let me know

Me tienes que decir

Should I cool it or should I blow?

¿Me debo ir o quedarme?

En cuanto a mensajes sin sentido encontramos a Manu Chao, que quizá pierde un poco el norte al mezclar español y francés.

Qué voy a hacer, je ne sais pas
Qué voy a hacer, je ne sais plus
Qué voy a hacer, je suis perdu
Qué horas son, mi corazón 

Nirvana también tiene algún momento gibberish, como en este fragmento de «Smells like teen spirit»:

A mulatto, an albino, a mosquito, my libido… 

¿Qué tienen que ver? ¿Se supone que es un chiste: «Un mulato, un albino y un mosquito entran en un bar y…»?

Mecano también tiene alguna frasecita que déjala correr como «No hay marcha en Nueva York y los jamones son de york». Por cierto, se trabajaron mucho la rima (guiño, guiño). No olvidemos algún que otro patinazo como en el verso «Y tú contestastes que no» de La fuerza del destino. ¡Ay! La forma correcta de la segunda persona del singular del pretérito perfecto simple de indicativo es «contestaste», señores.

Otra invención famosa del grupo fue lo de las «magdalenas del sexo convexo», de Cruz de navajas, ¿a que os suena? Pero para descubrir otras rimas gloriosas de Mecano, os animo a ver este hilarante post.

Los Red Hot Chili Peppers tienen alguna canción digna de mención, como Californication, donde cantan: «First born unicorn, hardcore soft porn, dream of Californication». ¿Mande?

Otros casos de oscuridad conceptual los encontramos en Coldplay, y que conste que me gustan. Veamos este ejemplo de Paradise: «When she was just a girl / she expected the world / But it flew away from her reach / And the bullets catch in her teeth / Life goes on, it gets so heavy / The wheel breaks the butterfly». Será muy metafísico o no le veo la relación. Ah, espera, que en el vídeo sale un elefante. Ya me queda más claro.

 

Ahí donde la veis con sus nalgas de acero, a Madonna también se le va la mano. Estos fragmentos son de Impressive Instant: «Cosmic systems intertwine / Astral bodies drip like wine». Ajá. «Comets shoot across the sky / Can’t explain the reasons why». Bueno, quizá si has estudiado astronomía, sí… «I like to singy singy singy / Like a bird on a wingy wingy wingy». Lo dejo; inglés muuuy avanzado para mí.

Luego están las canciones con estribillos del todo inconexos como Ob-la-di, ob-la-da de los Beatles, Abonibi aboebe del Chaval de la Peca y De Do Do Do, De Da Da Da de The Police. Algo que pasa ahora también con Lady Gaga («Rah-rah-ah-ah-ah / Roma-roma-mah / Gaga-ooh-la-la», pasó con las Spice Girls en su Wannnabe («Zigazig-ha»), y como hizo también Little Richard con su «A-wop-bop-a-loo-bop-a-lop-bam-boom!», que aún se recuerda.

Shakira merece un apartado para ella solita. A ver, eres latina, se supone que conoces la diferencia entre «ser» y «estar», ¿no? Pues cuando cantas eso de «soy loca con mi tigre» no lo parece, a no ser que se trate de un dialectalismo o de una licencia poética… Ahí ya no entro.

Y este estribillo, ¿qué significa?: «Él está por mí y por ti borró, y eso que tú tienes to y yo ni un kikí».

De hecho, hace un tiempo hizo unas declaraciones para el Daily Telegraph en las que reconocía que, a veces, escribe palabras o expresiones que simplemente riman y quedan bien cuando son cantadas, pero no siempre tienen sentido.

Y no os penséis que sus letras en inglés tienen mejor acogida. En un capítulo de la séptima temporada de Padre de Familia (Family Guy) el bebé, Stewie, canta una canción sobre una lista de víctimas que tiene en mente…

«There’s the guy who sits beside you and keeps farting on the plane
And Shakira’s lyricist
I’ve got him on the list»

Y aunque hablar de estas disparidades lingüísticas parezca baladí, recordemos el chaparrón que le cayó a Alanis Morisette por la canción Ironic. La crítica se cebó con ella porque todos los ejemplos que citaba en la canción (un hombre mayor que gana la lotería y se muere al día siguiente; un hombre que tiene miedo a volar y se estrella el único avión que toma en su vida) no eran precisamente irónicos sino ejemplos de mala suerte. Desde entonces, casi siempre que se habla del concepto «ironía» sale a colación la canción de la canadiense.

Por lo que respecta a la composición, la música ha cambiado mucho también, como se aprecia en estos diagramas. Los primeros son canciones de los Beatles: letras sencillas pero no por ello menos hermosas:

Hey Jude para dummies 🙂

I want to hold your hands

Algo muy distinto a las letras del reggaetón (de letras como «ella me bate como haciendo mayonesa» o «a ella le gusta la gasolina»), aunque en cuestión de gustos no hay nada escrito, ¿no?

En fin, si os gustan las curiosidades del mundo de la música os recomiendo visitar estas páginas:

  • Top 10 misinterpreted songs
  • 3 best websites to find the meaning of a song
  • 10 famous music lyrics that make absolutely no sense

¿Conocéis alguna canción más que os llame la atención por ilógica o incluso por alguna que otra incorrección?

Perlas del lenguaje periodístico

25 lunes Jun 2012

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calcos, deporte, error, errores, extranjerismos, fashion, gerundio, incorrecciones, latinismos, lenguaje, lenguaje periodístico, moda, periodismo, periodismo deportivo

El lenguaje periodístico es funcional; pretende, ante todo, informar. Debe ser claro, conciso, fluido, sencillo, ágil y fácilmente comprensible para el lector, el oyente o el telespectador. Además tiene que ser económico: ser lo más fiel posible a la realidad con el número de palabras justas, ni más ni menos. Y todo esto tiene que hacerlo en poco tiempo: el periodista necesita escribir rápido. Quizá es por eso que incurren en las perlitas, en los errores, que comentaremos hoy.

Por cierto, cuando hablo de lenguaje o estilo periodístico no me refiero a los mensajes de Pedro Piqueras y su predilección por los adjetivos negativos y sensacionalistas…

(A esa frase la falta «dantesco»)

…ni a los chascarrillos o comentarios socarrones de Matías Prats que ya se han convertido en un meme.

No es mi objetivo criminalizar a nadie, porque todos cometemos errores, pero cuando tus palabras tienen tanta difusión tienes el deber de tratar la lengua con mimo. Al final, esta manera de hablar llega a la calle y puede impregnarla de incorrecciones también.

Aunque puede hacerse un estudio pormenorizado, hoy nos centraremos en el léxico, las preposiciones (sobre todo «a»), el gerundio, las locuciones latinas y los extranjerismos.

A. Léxico

A continuación veremos una lista de errores léxicos y gramaticales que encontramos con frecuencia en los medios de información y comunicación. Muchos están extraídos del Manual de Estilo de El País, que vale mucho la pena visitar.

  1. A nivel de. En origen parece un galicismo (au niveau de) y en los manuales de estilo como el de El País desaconsejan su uso a no ser que se hable de altura, grado, categoría o situación (por ejemplo: «a nivel del mar» es correcto). Es una expresión fácilmente substituible: «a nivel personal» sería «personalmente», «a nivel mundial» es «en el mundo» o «mundialmente», «a nivel de Estado» es «a escala estatal» o «en el ámbito estatal».
  2. Agresivo. Esta palabra significa «propenso a faltar al respeto, a ofender o a provocar a los demás» (DRAE) y no «activo, audaz, dinámico o emprendedor» que es lo que significa aggresive en inglés.
  3. Barajar. Se oye mucho hoy en día la expresión «barajar una hipótesis» cuando, en realidad es incorrecta. En general se barajan varias hipótesis, no solo una, para eso se barajan, como las cartas y se necesita más de un naipe, ¿no?
  4. Confrontar y confrontación. «Confrontar» no es sinónimo de «enfrentar». Confrontar significa contrastar y comparar. Enfrentar sí significa afrontar, hacer frente a alguien.
  5. Contra. Es incorrecto decir «contra más estudies, más posibilidades tienes de aprobar». En estos casos usamos «cuanto».
  6. Deber. «Deber» y «deber de» son cosas muy distintas. El primero indica obligación (Tienes fiebre, debes ir al médico) y el segundo indica suposición (Qué raro que llegue tarde. Debe de estar en un atasco).
  7. Derecho. A veces se usa incorrectamente por las preposiciones que le acompañan. Se usa la preposición «a» antes de un sustantivo y «de» cuando sigue un verbo. Por ejemplo: el derecho a la vida y el derecho de nacer.
  8. Destacar y resaltar. Aunque significan lo mismo a veces se usan incorrectamente porque el primero es transitivo y el segundo no, de modo que necesitan construcciones distintas. Decimos «el ministro destacó en su discurso la necesidad de…», pero no «el ministro resaltó» sino «hizo resaltar».
  9. Discrepar. Otro verbo conflictivo por sus preposiciones. Se discrepa de alguien y no con alguien.
  10. En base a. Se oye muchísimo (suena rimbombante y parece dar más solidez a los argumentos) pero es un latiguillo que se utiliza mal. Son preferibles expresiones del tipo: a partir de, basándonos en, sobre la base de, tomando como base, en relación con, según, de acuerdo con… Todo depende del contexto, claro, pero tenemos muchas opciones.
  11. Entrenar. Es un verbo transitivo o pronominal, nunca intransitivo. Por lo tanto no podemos decir «la selección entrenó en el campo» sino «se entrenó en el campo». Los deportistas «se entrenan» y es el entrenador quien «entrena».
  12. Estimación. Estimar significa «apreciar y dar valor a algo». Es un error hablar de «un retraso estimado de dos horas». Lo correcto es: «se prevé un retraso de dos horas».
  13. Evitar. Indica una acción voluntaria y deliberada. No diremos «Mourinho evitó referirse al último escándalo» si no estamos seguros de que es cierto, que fue deliberado. En todo caso podríamos decir «se abstuvo de…».
  14. Incautar. Es un verbo pronominal, así que no puede decirse: «la policía incautó quince kilos de cocaína». Lo correcto es «se incautó de quince kilos».
  15. Involucrar. «Diez coches se han visto involucrados en el accidente». De acuerdo, no es un error pero, ¿no estamos hartos ya de oírlo? Ya no hay nada «implicado» o «envuelto» en algo. Muchas veces este abuso es por la traducción de «involve» que tiende a traducirse directamente por «involucrar» en lugar de dar con otras traducciones más precisas.
  16. Producir. Un acontecimiento sucede, acontece u ocurre, pero no se produce.
  17. Provocar. No es sinónimo de «causar» sino de «excitar, inducir». Se causa algo cuando la acción recae en una persona o cosa de forma directa y se provoca cuando esa causa genera otra acción. Se provoca una reacción pero se causa un daño. No podemos decir: «la bala le provocó una herida en la pierna». Y sucede lo mismo con los incendios. No podemos hablar de un incendio provocado si queremos decir que se trata de un fuego intencionado, porque todos los incendios son provocados por algo (un rayo, un cortocircuito o la cerilla de una persona).
  18. Puntual. Muchas veces se habla de «propuestas o aspectos puntuales» en lugar de «concretos». Esta acepción de «puntual» es incorrecta ya que, según el DRAE, significa «pronto, diligente; indubitable, cierto; conforme, adecuado»… pero no recoge el sentido de «concreto».
  19. Relanzar. Muchas veces se usa incorrectamente en frases como «se relanzó la economía» cuando lo correcto es hablar de «reactivar» o «impulsar» pensando que nos referimos a «volver a lanzar algo». En realidad, «relanzar» significa rechazar o repeler.
  20. Valorar. «Valorar» se usa incorrectamente si lo empleamos como sinónimo de «analizar, estudiar algo» porque quiere decir «dar valor» de forma positiva (Valoro tu interés). De modo que no podemos «valorar algo negativamente» y es redundante «valorarlo positivamente». Si hablamos de «valorar los daños» lo estamos usando mal; lo correcto es «evaluar».

Expresiones periodísticas recurrentes

A propósito del léxico, hay que comentar la gran cantidad expresiones recurrentes que se utilizan. Vale, no lo computamos como error en sí, pero es cierto que con lo rico que es nuestro idioma, se puede variar más.

Algo que he oído mucho últimamente, por ejemplo, son las frases que empiezan con «Y es que» cuando se informa de la causa o consecuencia de un hecho. También sienten predilección por «la friolera de» cuando se anuncia una cantidad elevada.

En cuanto al apartado social y de sucesos, las fiestas que molestan a los vecinos de la localidad X siempre lamentan de que «se prolongan hasta altas horas de la noche/madrugada». Y si hay un accidente, con suerte los pacientes «se encuentran estables dentro de su gravedad» o «presentan heridas de distinta consideración». Además, seguro que en ese lugar del siniestro «se vivieron escenas de profundo dolor».

¿Y cuántas veces habremos oído eso de…?

  • Según ha podido saber esta cadena; la cadena X está en disposición de confirmar que…; la noticia que les adelantábamos en la cadena X.
  • Al filo de las 10 saltaba la noticia.
  • Fuentes bien informadas / fuentes próximas al caso
  • X puso el cargo a disposición de su partido (en política)
  • La gente acude a las urnas / Las urnas tendrán la última palabra.
  • El vehículo quedó convertido en un amasijo de hierros.
  • La carretera se ha cobrado la vida de X personas durante el pasado fin de semana.
  • Por expreso deseo de la familia, el funeral se celebrará en la más estricta intimidad.
  • Los peores augurios se han cumplido.
  • Los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado han detenido esta mañana a X.
  • La operación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones.
  • Se mascaba la tensión (en periodismo deportivo al narrar un partido)
  • [Nombre de deportista] brilló con luz propia.
  • España se cita con la Historia (al hablar de un partido de la selección, por ejemplo)
  • El gol del [equipo de fútbol aquí] se hizo esperar 
  • El fútbol es así. / Fue un once contra once…
  • El frío ha llegado para quedarse (periodista modalidad invierno)
  • El calor ha llegado para quedarse (periodista modalidad verano)
B. La preposición «a»

La preposición a en frases como «Lleva una corbata a rayas que le regalé» es un calco sintáctico importado del francés. Este error se puede subsanar fácilmente con la preposición de en estructuras de «sustantivo + a + sustantivo»:

  • *una falda a rayas – una falda de rayas
  • *cocina a gas – cocina de gas
  • *vehículo a motor – vehículo de motor
  • *transistor a pilas – transistor de pilas
Sin embargo, sí se admiten construcciones de este tipo en:
  • expresiones muy arraigadas en español: avión a reacción, olla a presión.
  • cuando el primer sustantivo es resultado de una acción específica: pintura al temple, bordado a mano. 
También encontramos este galicismo en estructuras de «sustantivo + a + verbo», para las que usaremos la conjunción que o la preposición para:
  • *libros a leer – libros que leer / libros para leer
  • *casas a construir – casas que construir / casas para construir
  • *ladrillos a colocar – ladrillos que colocar / ladrillos para colocar
La excepción en este caso se da cuando el sustantivo pertenece al ámbito de la economía o presenta un carácter abstracto (aspectos, puntos, temas, política, doctrina…) y el infinitivo pertenece a ámbitos semánticos del tipo: debatir, tratar, elegir, resolver, etc.
Ejemplos:
  • los temas a debatir en la reunión
  • la cantidad a devolver es de…

C. Locuciones latinas

Las locuciones latinas grosso modo, motu proprio, corpore insepulto no admiten preposición.

  • Lo explicaré grosso modo (no: *a grosso modo)
  • Lo hizo motu proprio (no: *de motu proprio)
  • Asistió a una misa corpore insepulto (no: *de corpore insepulto)
No obstante, añadir preposiciones no es un problema de latinismos únicamente. La expresión contra reloj tampoco lleva preposición:
  • Trabajarán contra reloj (no: *a contra reloj)

D. Gerundio

Tanto en inglés como en francés, el gerundio puede emplearse para indicar no solamente simultaneidad de acciones, sino para marcar que una acción es consecuencia de la otra. Es decir, sirve para marcar la posterioridad de una acción respecto de la otra.

En castellano, la norma no recoge este uso. El gerundio español implica simultaneidad (Hablaba comiendo) o duración (Continúa lloviendo). De esta manera son incorrectas expresiones como: El presidente pronunció un breve discurso, dirigiéndose luego hacia la sede…. Primero pronunció el discurso y después se marchó; las acciones no tuvieron lugar al mismo tiempo.

E. Extranjerismos

Hace unos días, la compañera Paola Turakiewich propuso en twitter el hashtag #extranjerismosinnecesarios y los traductores nos lanzamos cual ave de rapiña a cazar los que más abundan en nuestra lengua. Sorpresa, sorpresa, muchos pertenecen (aunque no sea de forma exclusiva) al mundo periodístico. Incluso la Fundéu le dedicó un post a los extranjerismos innecesarios del mundo de la televisión el año pasado.

He aquí algunos de los que se comentaron:

Extranjerismo

Equivalente español

Amateur Aficionado
Backstage Entre bambalinas, entre bastidores
Bestseller Éxito de ventas
Budget Presupuesto
Bullying Acoso escolar
Celebrity Famoso
Escenario (scenario) Caso, situación
Hall Vestíbulo, recibidor
Kit Juego, equipo, estuche
Meeting Reunión
Mobbing Acoso laboral
Pack Lote, conjunto, envase
Performance  Actuación
Planning Planificación, programa, programación
Première Estreno
Prime time Horario de máxima audiencia
Ranking Clasificación, lista…
Set Plató
Show Espectáculo, función, gala
Talent show Concurso

Susanna Griso pillada con un extranjerismo (y una expresión facial curiosa) el pasado 22 de junio en Espejo Público

En el periodismo deportivo se utilizan muchos extranjerismos evitables. Aquí os dejo algunos de los que he encontrado en este post:

  • average: diferencial, promedio o coeficiente
  • center: pívot o centro
  • dribbling: regate o gambeta
  • evento: acontecimiento, cita, acto, presentación o celebración
  • foto finish: foto de llegada
  • hat trick: triplete o tripleta
  • indoor: (competición) en pista cubierta o bajo techo
  • manager: representante o agente (de un deportista), director, gerente, administrador o apoderado
  • match: encuentro, partido, partida o combate
  • míster: entrenador, preparador o técnico
  • outdoor: al aire libre
  • playoff: liguilla final, eliminatoria, segunda fase, fase final, serie semifinal, serie final o desempate (golf)
  • rookie: novato, principiante o debutante en una competición
  • safety car: coche de seguridad
  • training: entrenamiento, adiestramiento o perfeccionamiento
  • tránsfer: pase internacional
  • warm up: calentamiento o vuelta de calentamiento
En el periodismo de moda, los extranjerismos (sobretodo de origen francés y anglosajón) son recurrentes. Fijaos en estos ejemplos de la revista Elle de julio y de Yo Dona del 23 de junio.
¿»Customizar»? ¿No existe «personalizar»?
Estilo beach. ¿Y «para la playa», «de playa», «playero»?
Man y beauty. ¿Era realmente necesario decirlo en inglés?
Partenaire, workout, barmen… que no compañero, ejercicio y camareros.
Cool, fashionista y shopping. Palabras clave en cualquier revista de moda que se precie.
Snack, workshop y top cuando tenemos aperitivo o picoteo, taller y modelo. 
La pregunta del millón es: si existen palabras en español, ¿por qué usamos las inglesas? ¿Por desidia, por comodidad, por ir de cultos, por quedar mejor…?
Para terminar, decidme, ¿hay alguna otra expresión o estructura del lenguaje periodístico que os llame la atención a vosotros?
***
Para saber más:
  • El sitio web de la Fundéu
  • Las Notas para un manual de estilo periodístico de Ricardo Soca
  • Errores comunes del lenguaje periodístico (y general) de Alberto Fernández

La puntuación inglesa y española. Similitudes y diferencias

18 lunes Jun 2012

Posted by enlalunadebabel in Inglés, Lengua española, Traducción

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convenciones tipográficas, guión, guión largo, punctuation, puntuación, puntuación española, puntuación inglesa

La puntuación es un reflejo gráfico de la sintaxis y la prosodia. El uso de los signos de puntuación se rige en buena parte por unas normas, fruto de las tradiciones editoriales de cada lengua y cultura, aunque siempre hay margen para las preferencias del redactor. La puntuación  estructura el texto, facilita su comprensión, deshace ambigüedades y marca las pausas para una lectura oral.

Desde el punto de vista de la traducción, redactar el texto meta incluye también saberlo puntuar según las convenciones de la lengua de llegada, meta. Por eso hoy repasamos estas convenciones en inglés y español, veremos en qué se parecen y en qué se diferencian.

Para empezar, los protagonistas:

Full stop . Punto
Period . Punto (inglés estadounidense)
Ellipses … Puntos suspensivos
Colon : Dos puntos
Semicolon ; Punto y coma
Comma , Coma
Question mark ? Signo de interrogación
Exclamation mark ! Signo de exclamación
Dash – Guión largo
Underscore _ Guión bajo
Quotation marks « » Comillas
Parenthesis ( ) Paréntesis
Brackets [ ] Corchetes
Braces / curly brackets { } Corchetes
Asterisk * Asterisco

Para examinar estas similitudes y diferencias con más detalle tomaremos como referencia la puntuación inglesa, que es la que podemos encontrar en nuestros TO.

1. Full stop

Igual que en castellano, marca final de oración (I went to Paris last week.) y no se coloca al final de una frase exclamativa o interrogativa. También se emplea después de una palabra abreviada (Jackson and Co.) pero no si la última letra de la abreviatura es la misma que en la versión completa: Ltd = limited (S.A.); Mr = mister (Sr.).

De todas formas, en las cartas (sobre todo en inglés británico), es normal que el punto se omita por completo (USA). Y nunca se emplea en abreviaturas que se pronuncian como palabras: NATO (OTAN).

2. Ellipses

Los tres puntos se colocan al final de una palabra
 y significan que lo que se quiere decir sigue en la próxima línea o no se ha terminado, queda en suspense. Como en español, vamos.

3. Colon

El uso principal de los dos puntos está en enumerar una lista.
 Por ejemplo: We saw all of Paris’s attractions: the Eiffel tower, the Champs Elysés, the Louvre. También se usan delante de una explicación: We can’t stay here any longer: the money has run out. Y, finalmente, introducen una cita, algo que alguien ha dicho: In the words of Marco Polo: ‘The man who travels alone travels furthest.’

Pero, cuidado, no empleamos los dos puntos en una carta en inglés después del encabezamiento como en una carta en español. En inglés se usa una coma, que es algo que (como no)está empezando a arraigar en nuestro idioma.

4. Semicolon

Se usa el punto y coma para separar dos cláusulas, dos ideas, como si fuesen dos frases distintas; sin embargo, la segunda idea se refiere a, o califica, la idea anterior: Some people work best at night; others prefer working in the morning. / It’s a good plan; let’s hope it works out. 

Se emplea el punto y coma también para separar los elementos en una lista dentro de una frase; pero estos elementos suelen ser pequeñas frases y no palabras sueltas: We’ve got a lot to do today: take the car to the garage; clean the house; take the dog for a walk and loads of other things.

Si queréis verle el lado más salvaje, leed este artículo ilustrado de The Oatmeal.

5. Comma

Aparece después de palabras como ‘sin embargo’ (however) y ‘así que’ (therefore), sobre todo, cuando están situadas al principio de la frase aunque también pueden aparecer al final y en mitad de una frase: We ran back to the road; the car had gone, however. We didn’t, therefore, have any other option.

También se usan las comas dentro de una frase para evitar la necesidad de escribir muchas pequeñas frases; y convierten una frase larga en algo más comprensible y estilísticamente más atractivo. En este sentido coincide con el español.

En vez de repetir «and» entre una serie de elementos en una frase, utilizamos las comas con la excepción de los últimos dos elementos que se dividen con «and»: In the park there were trees, bushes, flowers and a lovely statue. Sin embargo, en inglés estadounidense también separan con una coma el penúltimo elemento de la conjunción que precede al último: We bought apples, pears, bananas, and oranges. ¡Cuidado! Esto en español sería un error.

No obstante, como comenta Merche García (Traducir&co), sí que se emplea la coma si el resto de los elementos están separados por punto y coma: «asistieron las siguientes personalidades: el vicepresidente del Gobierno; el obispo de Osma; los directivos del club de fútbol local, y una amplia representación de los ayuntamientos afectados».

En cualquier caso, en inglés empleamos «and» si hay dos elementos que pertenecen al mismo grupo de cualidades; ej. colores: Blue and white flowers. (flores azules y blancas); pero: A dirty, old man. (Un hombre sucio y viejo.)

La coma es imprescindible para evitar un significado ambiguo. Tomemos esta frase como ejemplo: Charles, Prince of England, took a plane to New York. (Carlos, Príncipe de Inglaterra, cogió el avión para Nueva York.) Se entiende aquí que hablamos del príncipe Carlos. Pero aquí: Charles Prince of England took a plane to New York. (Carlos Príncipe de Inglaterra cogió un avión para Nueva York); puede que hablemos de un tal Charles Prince.

¿Quién dijo que la puntuación no era importante?

La coma decimal (decimal point) es algo distinto. Hay que recordar la información siguiente acerca del uso de las comas y puntos con los números: ¡todo es al revés! Por ejemplo: 3,4 en español, se escribe 3.4 en inglés, así como 2 827 232 en español, se escribe 2,827,232 en inglés.

6. Interrogation and exclamation marks

Ambos signos se escriben al final de la frase, es decir, solo usamos el signo de cierre. Además de las frases interrogativas propiamente dichas, también encontramos el signo de interrogación en los famosos «question tags»: una oración al final de una otra afirmativa que suele decir «¿verdad?», aunque se sabe que el interlocutor no pide respuesta alguna, simplemente afirma lo dicho: Oh, no. We’re going to be late again, aren’t we?

¿Alguna otra diferencia? Un signo de exclamación puede dividir una frase y así sigue el resto de la frase comenzada por una minúscula: Alas! the worst happened.

7. Dash

Un guión solo se agrega cuando se añade información extra pero no se vuelve a la información inicial. La frase suele terminar. Ejemplo: 
I went to France – in fact, it was my second visit. En este sentido, se usa también para presentar incisos, algo que en español podemos expresar con una coma:

«Maybe he took the pill, but I doubt it–he’s a ninny»

–Quizá se haya tomado la pastilla, pero lo dudo, es un bobo.

Muchas veces el guión largo inglés se usa para introducir también una enumeración, con lo que se traduce al español con dos puntos.

Los dos guiones se utilizan para añadir información adicional o información contraria. Se trata de una versión más suave de los paréntesis. La diferencia es que los paréntesis son un salto más largo en el flujo narrativo: Jimmy wanted everything –apart from responsibility, of course– and he wanted it now.

La puntuación en los diálogos

En los textos literarios las convenciones son generalmente bastante distintas por lo que respecta a la señalización de diálogos (la única coincidencia es que cada cambio de participante se marca con un salto de línea). A modo de resumen podríamos decir que en inglés se marcan los límites de las intervenciones directas y se considera el inciso del narrador como parte del texto principal, mientras que en castellano no se marcan las intervenciones directas (salvo el inicio de línea), pero sí se señala el inciso del narrador.

Los signos usados también son diferentes: en inglés se usan las comillas (simples o dobles) y en castellano utilizamos el guión largo. Esta diferencia también se refleja en el contacto de los signos. En inglés, las marcas de pausa (comas, punto, punto y coma…) que se considera que forman parte del enunciado directo entran dentro del período delimitado por las comillas (aunque en textos contemporáneos también pueden ir fuera). En cambio, en español las mismas marcas «salen» del enunciado y forman parte del texto principal, de modo que reaparecen después del inciso del narrador y no antes. Lo veremos más claro con este ejemplo de El señor de las moscas:

EN:

The fat boy stood by him, breathing hard.

“My auntie told me not to run,” he explained, “on account of my asthma.”

ES:

El chico rellenito se detuvo a su lado, jadeando.

−Mi tía me dijo que no corriera −explicó−. Por el asma.

Con este fragmento observamos que:

  1. En inglés introducen los diálogos con comillas mientras que en español usamos el guión largo.
  2. Los incisos en español van entre guiones largos y pegados al inciso mismo.
  3. Los signos de puntuación en inglés se escriben antes de las comillas. En español se escriben inmediatamente del inciso, después del guión largo.

La cursiva delatora

Hay que andarse con ojo con la cursiva (italics). Cuando una palabra se escribe en cursiva en una novela o en un correo electrónico, significa que hay que dar énfasis a esa palabra.

“Tim, your father really wants you to go.”

“Yeah, well I really don’t want to go!”.

En español no usamos la cursiva de este modo y hay que buscar otras estrategias (léxicas, preferiblemente) para enfatizar.

***

Para saber más:

  • Ramón Sol. Manual práctico de estilo (Urano). Muy, muy recomendable.
  • Josep M. Pujol i Joan Solà. Ortotipografia. Manual de l’autor, l’autoeditor i el dissenyador gràfic (Columna). En catalán.
  • Jordi Ainaud, Anna Espunya , Dídac Pujol. Manual de traducció anglès-català (Eumo Editorial). En catalán.
  • Puntuación en inglés (más detallada): http://www.englishcom.com.mx/secciones/aprender-ingles/escribir/puntuacion-en-ingles/
  • The Chicago Manual of Style (de referencia para los redactores estadounidenses): http://www.chicagomanualofstyle.org/home.html

Maquillaje lingüístico: los eufemismos

04 lunes Jun 2012

Posted by enlalunadebabel in Lengua española

≈ 19 comentarios

Etiquetas

castellano, español, eufemismos, retórica

La desaceleración económica está ocasionando muchos daños colaterales como ceses temporales de la convivencia al darse situaciones de falta de liquidez en las que no se puede hacer frente a los pagos. ¿Queda bonito, verdad?

Pues, en realidad, que la crisis ocasione muchas víctimas y provoque separaciones y divorcios porque las familias se arruinan y no pueden pagar las facturas, por ejemplo, no tiene nada de bonito. Pero no pasa nada, porque lo malo siempre se puede adornar. De eso se encargan los eufemismos, palabras o expresiones políticamente aceptables o menos ofensivas que sustituyen a otras palabras de mal gusto o tabú, que pueden ofender o sugerir algo no placentero o peyorativo al oyente o al lector.

Los eufemismos se usan mucho en el lenguaje políticamente correcto para evitar posibles ofensas a grupos de individuos. También son comunes en política para camuflar o hacer que suenen más naturales las políticas impopulares, suavizar declaraciones controvertidas, o bien reducir el impacto al comunicar una crisis económica (¿de qué me suena?). De hecho, si este lenguaje se usa tanto en los discursos políticos es por algo. Como dijo el alemán Hannes Mäder: “Todo el que pretenda imponer su dominio al hombre ha de apoderarse de su idioma”. Ya lo he comentado alguna vez en el blog: las palabras pueden ser tan peligrosas como las armas.

Se habla de “daños colaterales” cuando se informa de muertes civiles, de “operación militar” como sinónimo de invasión de una nación, de “escudos humanos” en alusión a mujeres y niños expuestos como objetivo bélico y de “fuego amigo» como el causante de muertes por error en el propio bando. Dolor camuflado con palabras.

Claro que también lo usamos en nuestro día a día. ¿Os acordáis de cómo la Casa Real evitó la palabra “separación” al anunciar el “cese temporal de la convivencia” entre la infanta Elena y su marido?

Sin embargo, está claro que los que oímos más últimamente son los que tienen que ver con la economía y el trabajo, de modo que podemos empezar por ver algunos ejemplos de este tipo:

Hablando de eufemismos en el mundo laboral, siempre me ha apasionado el maquillaje de los cargos. ¡Son la mar de útiles para adornar nuestros currículos! Fijaos en los que proponen en 1de3:

  • Coordinador Oficial de Movimientos Internos (portero)
  • Coordinador Oficial de Movimiento Nocturno (vigilante)
  • Distribuidor Interno de Recursos Humanos (ascensorista)
  • Especialista en Logística de Energía Combustible (butanero)
  • Auxiliar de Servicios de Ingeniería Civil (peón de obra)
  • Subalterno Auxiliar de Servicios de Ingeniería Civil (ayudante de peón de obra)
  • Especialista en Logística de Documentos (mensajero)
  • Especialista Avanzado en Logística de Documentos (mensajero con moto)
  • Técnico de Mercadeo Dirigido (repartidor de volantes en las esquinas)
  • Especialista en Logística de Alimentos (mozo de almacén)
  • Abastecedor Logístico en Ubicaciones de Alta Concentración (vendedor de bocatas en el estadio)
  • Distribuidor de Productos Alternativos de Alta Rotación (vendedor ambulante)
  • Técnico Sanitario de Caminos Públicos (barrendero de calles)

¡Si hasta nos sirve para maquillar nuestras aficiones! Un viciado a los videojuegos y a la consola podría poner que es «Técnico Operador de Dispositivos Lúdico-electrónicos a Jornada Completa». ¿Por qué no?

Y ya no digamos, cuando los cargos se ponen en inglés, que da más caché. Pero esto lo dejo en una imagen, que vale más que mil palabras.

(Hacía tiempo que buscaba una excusa para colgar esta foto. ¡Pobre Paco!)

Pasemos a los eufemismos político. Os propongo los siguientes pero no es una lista exhaustiva. ¿Os acordáis de los famosos «hilillos» de Rajoy al hablar del chapapote que tantas pérdidas provocó en Galicia? En fin, aquí van algunos:

Y, por último, veamos los relacionados con la vida cotidiana y las relaciones humanas, que tampoco se libran del maquillaje lingüístico por cuestión de finura, para suavizar. Va, reconocedlo, seguro que alguna vez los habéis usado.

(Si os han gustado los ejemplos, podéis descargaros un PDF con las listas de eufemismos)

Y, en el próximo post, eufemismos en inglés.

***

Fuentes: el periscopio, el jueves y 1de3.

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