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El lenguaje periodístico es funcional; pretende, ante todo, informar. Debe ser claro, conciso, fluido, sencillo, ágil y fácilmente comprensible para el lector, el oyente o el telespectador. Además tiene que ser económico: ser lo más fiel posible a la realidad con el número de palabras justas, ni más ni menos. Y todo esto tiene que hacerlo en poco tiempo: el periodista necesita escribir rápido. Quizá es por eso que incurren en las perlitas, en los errores, que comentaremos hoy.

Por cierto, cuando hablo de lenguaje o estilo periodístico no me refiero a los mensajes de Pedro Piqueras y su predilección por los adjetivos negativos y sensacionalistas…

(A esa frase la falta “dantesco”)

…ni a los chascarrillos o comentarios socarrones de Matías Prats que ya se han convertido en un meme.

No es mi objetivo criminalizar a nadie, porque todos cometemos errores, pero cuando tus palabras tienen tanta difusión tienes el deber de tratar la lengua con mimo. Al final, esta manera de hablar llega a la calle y puede impregnarla de incorrecciones también.

Aunque puede hacerse un estudio pormenorizado, hoy nos centraremos en el léxico, las preposiciones (sobre todo “a”), el gerundio, las locuciones latinas y los extranjerismos.

A. Léxico

A continuación veremos una lista de errores léxicos y gramaticales que encontramos con frecuencia en los medios de información y comunicación. Muchos están extraídos del Manual de Estilo de El País, que vale mucho la pena visitar.

  1. A nivel de. En origen parece un galicismo (au niveau de) y en los manuales de estilo como el de El País desaconsejan su uso a no ser que se hable de altura, grado, categoría o situación (por ejemplo: “a nivel del mar” es correcto). Es una expresión fácilmente substituible: “a nivel personal” sería “personalmente”, “a nivel mundial” es “en el mundo” o “mundialmente”, “a nivel de Estado” es “a escala estatal” o “en el ámbito estatal”.
  2. Agresivo. Esta palabra significa “propenso a faltar al respeto, a ofender o a provocar a los demás” (DRAE) y no “activo, audaz, dinámico o emprendedor” que es lo que significa aggresive en inglés.
  3. Barajar. Se oye mucho hoy en día la expresión “barajar una hipótesis” cuando, en realidad es incorrecta. En general se barajan varias hipótesis, no solo una, para eso se barajan, como las cartas y se necesita más de un naipe, ¿no?
  4. Confrontar y confrontación. “Confrontar” no es sinónimo de “enfrentar”. Confrontar significa contrastar y comparar. Enfrentar sí significa afrontar, hacer frente a alguien.
  5. Contra. Es incorrecto decir “contra más estudies, más posibilidades tienes de aprobar”. En estos casos usamos “cuanto”.
  6. Deber. “Deber” y “deber de” son cosas muy distintas. El primero indica obligación (Tienes fiebre, debes ir al médico) y el segundo indica suposición (Qué raro que llegue tarde. Debe de estar en un atasco).
  7. Derecho. A veces se usa incorrectamente por las preposiciones que le acompañan. Se usa la preposición “a” antes de un sustantivo y “de” cuando sigue un verbo. Por ejemplo: el derecho a la vida y el derecho de nacer.
  8. Destacar y resaltar. Aunque significan lo mismo a veces se usan incorrectamente porque el primero es transitivo y el segundo no, de modo que necesitan construcciones distintas. Decimos “el ministro destacó en su discurso la necesidad de…”, pero no “el ministro resaltó” sino “hizo resaltar”.
  9. Discrepar. Otro verbo conflictivo por sus preposiciones. Se discrepa de alguien y no con alguien.
  10. En base a. Se oye muchísimo (suena rimbombante y parece dar más solidez a los argumentos) pero es un latiguillo que se utiliza mal. Son preferibles expresiones del tipo: a partir de, basándonos en, sobre la base de, tomando como base, en relación con, según, de acuerdo con… Todo depende del contexto, claro, pero tenemos muchas opciones.
  11. Entrenar. Es un verbo transitivo o pronominal, nunca intransitivo. Por lo tanto no podemos decir “la selección entrenó en el campo” sino “se entrenó en el campo”. Los deportistas “se entrenan” y es el entrenador quien “entrena”.
  12. Estimación. Estimar significa “apreciar y dar valor a algo”. Es un error hablar de “un retraso estimado de dos horas”. Lo correcto es: “se prevé un retraso de dos horas”.
  13. Evitar. Indica una acción voluntaria y deliberada. No diremos “Mourinho evitó referirse al último escándalo” si no estamos seguros de que es cierto, que fue deliberado. En todo caso podríamos decir “se abstuvo de…”.
  14. Incautar. Es un verbo pronominal, así que no puede decirse: “la policía incautó quince kilos de cocaína”. Lo correcto es “se incautó de quince kilos”.
  15. Involucrar. “Diez coches se han visto involucrados en el accidente”. De acuerdo, no es un error pero, ¿no estamos hartos ya de oírlo? Ya no hay nada “implicado” o “envuelto” en algo. Muchas veces este abuso es por la traducción de “involve” que tiende a traducirse directamente por “involucrar” en lugar de dar con otras traducciones más precisas.
  16. Producir. Un acontecimiento sucede, acontece u ocurre, pero no se produce.
  17. Provocar. No es sinónimo de “causar” sino de “excitar, inducir”. Se causa algo cuando la acción recae en una persona o cosa de forma directa y se provoca cuando esa causa genera otra acción. Se provoca una reacción pero se causa un daño. No podemos decir: “la bala le provocó una herida en la pierna”. Y sucede lo mismo con los incendios. No podemos hablar de un incendio provocado si queremos decir que se trata de un fuego intencionado, porque todos los incendios son provocados por algo (un rayo, un cortocircuito o la cerilla de una persona).
  18. Puntual. Muchas veces se habla de “propuestas o aspectos puntuales” en lugar de “concretos”. Esta acepción de “puntual” es incorrecta ya que, según el DRAE, significa “pronto, diligente; indubitable, cierto; conforme, adecuado”… pero no recoge el sentido de “concreto”.
  19. Relanzar. Muchas veces se usa incorrectamente en frases como “se relanzó la economía” cuando lo correcto es hablar de “reactivar” o “impulsar” pensando que nos referimos a “volver a lanzar algo”. En realidad, “relanzar” significa rechazar o repeler.
  20. Valorar. “Valorar” se usa incorrectamente si lo empleamos como sinónimo de “analizar, estudiar algo” porque quiere decir “dar valor” de forma positiva (Valoro tu interés). De modo que no podemos “valorar algo negativamente” y es redundante “valorarlo positivamente”. Si hablamos de “valorar los daños” lo estamos usando mal; lo correcto es “evaluar”.

Expresiones periodísticas recurrentes

A propósito del léxico, hay que comentar la gran cantidad expresiones recurrentes que se utilizan. Vale, no lo computamos como error en sí, pero es cierto que con lo rico que es nuestro idioma, se puede variar más.

Algo que he oído mucho últimamente, por ejemplo, son las frases que empiezan con “Y es que” cuando se informa de la causa o consecuencia de un hecho. También sienten predilección por “la friolera de” cuando se anuncia una cantidad elevada.

En cuanto al apartado social y de sucesos, las fiestas que molestan a los vecinos de la localidad X siempre lamentan de que “se prolongan hasta altas horas de la noche/madrugada”. Y si hay un accidente, con suerte los pacientes “se encuentran estables dentro de su gravedad” o “presentan heridas de distinta consideración”. Además, seguro que en ese lugar del siniestro “se vivieron escenas de profundo dolor”.

¿Y cuántas veces habremos oído eso de…?

  • Según ha podido saber esta cadena; la cadena X está en disposición de confirmar que…; la noticia que les adelantábamos en la cadena X.
  • Al filo de las 10 saltaba la noticia.
  • Fuentes bien informadas / fuentes próximas al caso
  • X puso el cargo a disposición de su partido (en política)
  • La gente acude a las urnas / Las urnas tendrán la última palabra.
  • El vehículo quedó convertido en un amasijo de hierros.
  • La carretera se ha cobrado la vida de X personas durante el pasado fin de semana.
  • Por expreso deseo de la familia, el funeral se celebrará en la más estricta intimidad.
  • Los peores augurios se han cumplido.
  • Los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado han detenido esta mañana a X.
  • La operación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones.
  • Se mascaba la tensión (en periodismo deportivo al narrar un partido)
  • [Nombre de deportista] brilló con luz propia.
  • España se cita con la Historia (al hablar de un partido de la selección, por ejemplo)
  • El gol del [equipo de fútbol aquí] se hizo esperar 
  • El fútbol es así. / Fue un once contra once…
  • El frío ha llegado para quedarse (periodista modalidad invierno)
  • El calor ha llegado para quedarse (periodista modalidad verano)
B. La preposición “a”

La preposición a en frases como “Lleva una corbata a rayas que le regalé” es un calco sintáctico importado del francés. Este error se puede subsanar fácilmente con la preposición de en estructuras de “sustantivo + a + sustantivo”:

  • *una falda a rayas – una falda de rayas
  • *cocina a gas – cocina de gas
  • *vehículo a motor – vehículo de motor
  • *transistor a pilas – transistor de pilas
Sin embargo, sí se admiten construcciones de este tipo en:
  • expresiones muy arraigadas en español: avión a reacción, olla a presión.
  • cuando el primer sustantivo es resultado de una acción específica: pintura al temple, bordado a mano. 
También encontramos este galicismo en estructuras de “sustantivo + a + verbo”, para las que usaremos la conjunción que o la preposición para:
  • *libros a leer – libros que leer / libros para leer
  • *casas a construir – casas que construir / casas para construir
  • *ladrillos a colocar – ladrillos que colocar / ladrillos para colocar
La excepción en este caso se da cuando el sustantivo pertenece al ámbito de la economía o presenta un carácter abstracto (aspectos, puntos, temas, política, doctrina…) y el infinitivo pertenece a ámbitos semánticos del tipo: debatir, tratar, elegir, resolver, etc.
Ejemplos:
  • los temas a debatir en la reunión
  • la cantidad a devolver es de…

C. Locuciones latinas

Las locuciones latinas grosso modo, motu proprio, corpore insepulto no admiten preposición.

  • Lo explicaré grosso modo (no: *a grosso modo)
  • Lo hizo motu proprio (no: *de motu proprio)
  • Asistió a una misa corpore insepulto (no: *de corpore insepulto)
No obstante, añadir preposiciones no es un problema de latinismos únicamente. La expresión contra reloj tampoco lleva preposición:
  • Trabajarán contra reloj (no: *a contra reloj)

D. Gerundio

Tanto en inglés como en francés, el gerundio puede emplearse para indicar no solamente simultaneidad de acciones, sino para marcar que una acción es consecuencia de la otra. Es decir, sirve para marcar la posterioridad de una acción respecto de la otra.

En castellano, la norma no recoge este uso. El gerundio español implica simultaneidad (Hablaba comiendo) o duración (Continúa lloviendo). De esta manera son incorrectas expresiones como: El presidente pronunció un breve discurso, dirigiéndose luego hacia la sede…. Primero pronunció el discurso y después se marchó; las acciones no tuvieron lugar al mismo tiempo.

E. Extranjerismos

Hace unos días, la compañera Paola Turakiewich propuso en twitter el hashtag #extranjerismosinnecesarios y los traductores nos lanzamos cual ave de rapiña a cazar los que más abundan en nuestra lengua. Sorpresa, sorpresa, muchos pertenecen (aunque no sea de forma exclusiva) al mundo periodístico. Incluso la Fundéu le dedicó un post a los extranjerismos innecesarios del mundo de la televisión el año pasado.

He aquí algunos de los que se comentaron:

Extranjerismo

Equivalente español

Amateur Aficionado
Backstage Entre bambalinas, entre bastidores
Bestseller Éxito de ventas
Budget Presupuesto
Bullying Acoso escolar
Celebrity Famoso
Escenario (scenario) Caso, situación
Hall Vestíbulo, recibidor
Kit Juego, equipo, estuche
Meeting Reunión
Mobbing Acoso laboral
Pack Lote, conjunto, envase
Performance  Actuación
Planning Planificación, programa, programación
Première Estreno
Prime time Horario de máxima audiencia
Ranking Clasificación, lista…
Set Plató
Show Espectáculo, función, gala
Talent show Concurso

Susanna Griso pillada con un extranjerismo (y una expresión facial curiosa) el pasado 22 de junio en Espejo Público

En el periodismo deportivo se utilizan muchos extranjerismos evitables. Aquí os dejo algunos de los que he encontrado en este post:

  • average: diferencial, promedio o coeficiente
  • center: pívot o centro
  • dribbling: regate o gambeta
  • evento: acontecimiento, cita, acto, presentación o celebración
  • foto finish: foto de llegada
  • hat trick: triplete o tripleta
  • indoor: (competición) en pista cubierta o bajo techo
  • manager: representante o agente (de un deportista), director, gerente, administrador o apoderado
  • match: encuentro, partido, partida o combate
  • míster: entrenador, preparador o técnico
  • outdoor: al aire libre
  • playoff: liguilla final, eliminatoria, segunda fase, fase final, serie semifinal, serie final o desempate (golf)
  • rookie: novato, principiante o debutante en una competición
  • safety car: coche de seguridad
  • training: entrenamiento, adiestramiento o perfeccionamiento
  • tránsfer: pase internacional
  • warm up: calentamiento o vuelta de calentamiento
En el periodismo de moda, los extranjerismos (sobretodo de origen francés y anglosajón) son recurrentes. Fijaos en estos ejemplos de la revista Elle de julio y de Yo Dona del 23 de junio.
¿”Customizar”? ¿No existe “personalizar”?
Estilo beach. ¿Y “para la playa”, “de playa”, “playero”?
Man y beauty. ¿Era realmente necesario decirlo en inglés?
Partenaire, workout, barmen… que no compañero, ejercicio y camareros.
Cool, fashionista y shopping. Palabras clave en cualquier revista de moda que se precie.
Snack, workshop y top cuando tenemos aperitivo o picoteo, taller y modelo. 
La pregunta del millón es: si existen palabras en español, ¿por qué usamos las inglesas? ¿Por desidia, por comodidad, por ir de cultos, por quedar mejor…?
Para terminar, decidme, ¿hay alguna otra expresión o estructura del lenguaje periodístico que os llame la atención a vosotros?
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Para saber más: