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Decía hace un tiempo que a traducir aprendemos traduciendo y equivocándonos. El tiempo nos curte como persona y, evidentemente, también como profesionales. Por eso, hace un tiempo lancé esta pregunta «¿Qué te gustaría que te hubieran contado de esta profesión antes de empezar a ejercerla?».

Hasta la fecha, 120 personas de perfiles muy diversos (autónomos y en agencia, traductores audiovisuales y editoriales, transcreadores, correctores…) la han contestado y hoy os presento aquí algunas de estas respuestas. Dejo abierta la encuesta por si aún os queréis animar y seguiremos con más aportes en la próxima entrada.

Las respuestas no siguen ningún orden en concreto, van numeradas por si queréis hablar de ellas en los comentarios y las negritas son mías. Como veréis, hay muchas de cal y otras tantas de arena. (Ya que estamos, ¿cuál se supone que es la buena, la cal o la arena?) Esta entrada está pensada para debatir y dialogar sobre la profesión, que considero muy enriquecedor, así que no os cortéis. Y, de nuevo, gracias de corazón a todos los que habéis participado.

Empezamos…

  1. «Puff, tantas cosas. Me hubiese gustado saber que no pasa por preguntar al PM, que por muchas dudas que les plantees (dudas razonables, claro) no va a pensar que eres un mal traductor. Es mejor preguntar que entregar una chapuza. Eso sí, no mandes correos cada cinco minuto. Si tienes muchas dudas, intenta condensarlas en un solo email». Autónoma, 1-5 años
  1. «Que es mejor llegar a la carrera de Traducción ya curtida. Que es ideal como segunda carrera o después de haber trabajado unos años. Que hace falta una madurez que pocas veces se tiene a los 18». Autónoma, 16-20 años
  1. «Que otros traductores no te van a ayudar con nada al principio porque te ven como un peligro». Autónomo, 6-10 años
  1. «Lo que hay que hacer cuando tu cliente (particular, agencia, editorial…) no te paga dentro del plazo establecido y qué hacer de cara a tu cliente si te pones enfermo y no puedes trabajar». Autónoma, 1-5 años
  1. «Me hubiera gustado que me informaran mejor sobre las tarifas, las gestiones para hacerse autónomo, las salidas laborales (por ejemplo, no tenía ni idea de que podía ser gestor de proyectos) y las asociaciones que hay y sus funciones dentro del sector». Autónomo, 1-5 años
  1. «¡Muchas cosas! Cómo preparar un buen CV como traductora, cómo buscar clientes directos y sobre todo no desanimarse como profesional en este sector. Muchos profesores nos lo vendían como algo imposible y con mucha competencia». Autónoma, 6-10 años
  1. «Cómo preparar presupuestos. Que existe un mundo laboral para la traducción mucho más interesante y vasto que el de la traducción pública. Tecnología aplicada a la traducción. ¡En la facultad no vimos nada de nada sobre tecnología y ahora solo ven Omega3! Diversificación y especialización. Que se puede vivir de la traducción y muy bien. Los profesores en la facultad solo repetían: “Todos quieren estudiar el traductorado pero después terminan siendo profesores porque no encuentran trabajo de traducción”». Autónoma, 11-15 años
  1. «Elaboración de un CV y proceso de búsqueda de empleo; fiscalidad para autónomos (desde cero, o sea, en qué consiste ser autónomo y qué implica, trámites…); tarifas… Quizás mi respuesta sea muy general, pero creo que refleja que no tenía ni idea de cómo empezar en esto cuando terminé la licenciatura». Autónoma, 6-10 años
  1. «Las relaciones interpersonales (con los clientes y con los compañeros de profesión) son tan importantes como labrarse un buen currículum. A veces, incluso más». Autónomo, 11-15 años
  1. «Cómo defender y argumentar decisiones de traducción y a aceptar críticas también. Hacer correcciones para ver cómo se puede aprender de ellas. Y, sobre todo, que nadie te dice la parte comercial que hay que hacer, nadie te forma, ni te da recursos. Y eso es fundamental». Autónomo, 6-11 años

  1. Temas de fiscalidad: cómo darse de alta de autónomo, cuándo es necesario que me dé de alta, qué categoría profesional me toca si estoy en plantilla, qué herramientas tengo que saber usar, cómo es el trabajo en plantilla y cómo es siendo autónomo, cómo negociar tarifas/sueldo». En plantilla, 1-5 años
  1. «Tuve la suerte de licenciarme en la época dorada de los blogs y las conferencias de traducción: en aquel momento había muchísimo intercambio de ideas y un montón de información útil, así que me ha costado encontrar algo para lo que no estuviera demasiado preparada mentalmente. Aunque a veces escuchar las experiencias de otros no baste para evitar cometer sus mismos errores, sí que te puede ayudar muchísimo a tenerlos presentes y huir de ellos más pronto que tarde. Además, he sufrido pocos de los problemas a los que se enfrenta la mayoría de la gente al empezar, que suelen ser bastantes, por desgracia. Algo de lo que creo que durante mucho tiempo no hablamos lo suficiente es de la necesidad de bajar un poco el ritmo cuando ya llevas unos años en esto o, mejor dicho, de no forzarnos a estar siempre en activísimo solo por el miedo a perder el impulso. Creo que es muy sano darse un respiro de vez en cuando, y no hablo de disfrutar merecidamente de unas vacaciones, sino de encontrar una semana de paz sin mucho (o nada) de trabajo para analizar si estamos cómodos con nuestra situación laboral. Y no solo se trata de buscar clientes con la barriga llena, como se suele decir, sino de construirte una imagen más amplia de tu recorrido y de hacia dónde quieres (o puedes) ir. A veces nos atrapamos tanto a nosotros mismos en la rutina que podemos llegar a perder de vista por qué nos dedicamos a esto. Me gustaría haber oído más voces tranquilizadoras que contaran que no hay por qué tener miedo a cambiar si las cosas no son como esperabas: de clientes, de especialidad o de profesión, incluso. Los traductores tendemos a ser muy exigentes, y quizás a quienes más presionamos muchas veces es a nosotros mismos». Autónoma, 6-11 años
  1. «No quiero decir que haya tenido experiencias demasiado malas, pero me hubiera gustado saber que ser traductor no quiere decir que de entrada podés traducir un catálogo de partes de autos si no sabés nada del tema, que no es lo mismo trabajar para agencias que para clientes directos (ventajas y desventajas de cada caso y las consabidas TARIFAS) y aunque sea una orientación sobre dónde buscar información confiable sobre los temas que nos afectan a los traductores». Autónoma, 6-10 años
  1. «La contabilidad del autónomo especialmente. Pero también lo que tardan en pagarte las dichosas facturas… y lo que tienes que perseguir a los clientes para que lo hagan, como si estuvieses mendigando algo que debería darse por hecho. Se podría hacer un experimento con un traductor autónomo que nunca insiste en ningún pago y ver cuánto gana al año versus cuánto debería haber ganado. Yo apuesto que ni la mitad». Autónoma, 1-5 años
  1. «La realidad del sector, esencialmente. Está bien que en la carrera te metan tanta práctica, porque creo que de verdad te enseñan a traducir. Cuando empecé a hacerlo profesionalmente me di cuenta de que la universidad me había enseñado técnicas que de otro modo hubiera conseguido a fuerza de porrazos, pero una charla sobre realidad no hubiera estado mal. En mi caso ni siquiera sabía que era prácticamente imprescindible ser autónoma ni sabía nada sobre facturar. Tampoco sabía cómo ni por dónde empezar a buscar trabajo y a moverme por el mundillo. No sabía ni qué tarifas pedir (y ojo, entiendo que es una profesión libre y el hermetismo al respecto, pero lo más útil que me podrían haber dicho es “menos de X te están timando”). Recuerdo a profesores reírse cuando preguntábamos por tarifas y dejarnos sin respuesta y con cara de bobos. En el caso de editorial, me hubiera gustado que me hablaran de contratos, de tarifas, de cómo funciona una editorial. Pero sobre todo de los derechos de autor, qué son, cómo nos afectan, cómo podemos ejercerlos, qué implican». Autónomo, 6-10 años
  1. «Me habría gustado saber que se puede ser un buen traductor sin necesidad de la carrera de TeI, que a pesar de esto la formación continua es indispensable, que hay que tener la mente muy abierta porque es una profesión que cambia casi a diario, y que hace falta muchísima perseverancia para tener cierta estabilidad». Autónomo, 11-15 años

17.

«1) Guarda dinero en los tiempos buenos para cuando lleguen los malos
2) Hay veces que es mejor perder un cliente o un socio que perder la salud, la tranquilidad o la reputación
3) Aprende. Aprende siempre». Autónomo, más de 20 años

  1. «Que para poder vivir como una persona iba a tener que facturar el triple de lo que necesito porque la fiscalidad y Hacienda iban a ser mis peores enemigos». Autónomo, 6-10 años

  1. «Yo ya tenía experiencia previa montando empresas, así que sabía que no iba a ser nada fácil. Empezar desde cero sin que nadie te conozca es complicado y hay que echarle mucho valor, paciencia y cara para encontrar los primeros clientes. Las andaduras en solitario suelen ser muy difíciles y es necesario tener un “colchoncito” para poder ir tirando los primeros meses hasta poder abrir las alas y echar a volar. A lo largo de este tiempo, he encontrado muy buenos compañeros de profesión que no dudan en ayudarte siempre que tienen la oportunidad. Pero por desgracia, también he visto cómo clientes (agencias, clientes particulares e incluso compañeros) intentan abusar de tu tiempo y de tu esfuerzo (desprestigiando a veces tu trabajo) para obtener el máximo beneficio. Desafortunadamente, durante la carrera y el máster, los profesores te cuentan qué bonito es el mundo de la traducción, pero muy pocos conocen la realidad de la industria. Todo el mundo es muy optimista hasta que sale de la burbuja y se topa con el mundo real. Eso es lo que me hubiera gustado que me contasen: que hay cosas buenas y malas, cosas fáciles y difíciles, que hay que dar la cara, darse a conocer (y a valer) y que también lleva tiempo entrar y consolidarse en este mundillo en el que siempre tenemos cosas por aprender». Autónoma, 6-10 años
  1. «Me gustaría que, desde el primer momento, me hubieran dicho lo importante y lo útil que es formar parte de una asociación profesional». Autónomo, 6-10 años
  1. «1) Que cada agencia utiliza una terminología distinta para los mismos servicios y peticiones que te hacen; 2) Cómo darse de alta, hacer plantillas de facturas incorporando tarifas y estadísticas de CAT para distintos clientes y, en definitiva, llevar tu contabilidad de forma EFECTIVA; 3) Que a veces ocurren desastres y no es el fin del mundo, aunque te lo parezca en ese instante. No es ni el fin del mundo ni probablemente el de tu carrera profesional». Autónoma, 11-15 años
  1. «Echo de menos tener más conocimientos filológicos. Aunque he leído mucho por mi cuenta y soy consciente de que sé escribir bien, dejé de estudiar gramática y literatura en el bachillerato. Y lo noto mucho en ocasiones. También echo de menos no saber nada de latín ni de griego. Me estoy planteando muy seriamente estudiar una filología para colmar esas lagunas». Autónoma, más de 20 años
  1. «Aunque yo accedí directamente al segundo ciclo de la licenciatura de Traducción e Interpretación (año 2009) y quizá mi experiencia no sea comparable a la de aquellas personas que han hecho 4 o 5 años, lo que eché mucho de menos (aunque en ese momento quizá no fuera consciente) es que se tratara la visión más económica y empresarial de la traducción.En realidad es un mal de la mayoría de las carreras universitarias, por no decir de todas: no se llegan a aplicar los conocimientos teóricos a la realidad laboral. Me hubiera gustado que me hablaran de cómo está organizada la industria: cómo funciona una agencia de traducción, qué puestos existen, qué fases tiene la gestión de un proyecto, qué es un control de calidad, qué hay que tener en cuenta como autónomo a la hora de rentabilizar tu trabajo (productividad, plazos, impuestos, etc.), cómo hacer un plan de desarrollo como autónomo, cómo prospectar clientes, cómo elaborar un plan de marketing básico, qué documentación es necesaria para presentarte ante un cliente potencial…En resumen, nadie dice que las máximas de Grice no sean interesantes y que, por supuesto, la gramática, la pragmática y la semántica no sean imprescindibles para ser bueno en tu trabajo, pero para poder vivir de ello también te hace falta otra serie de habilidades que al final tienes que aprender sobre la marcha, una vez ya metido en harina… :-)». Autónoma, 6-10 años
  1. «Que 30 años después seguiría costando Dios y ayuda ganarse la vida con cierta dignidad traduciendo libros». Autónomo, más de 20 años
  1. «Me hubiera gustado que en la carrera me hubiesen hablado más del mundo laboral: de los plazos de entrega reales; cómo se cuentan (y se pagan) las palabras; cómo facturar; encargos con exigencias parecidas a las de un cliente real (adaptar el texto a una situación concreta); ver en más profundidad el tema de la revisión de textos y traducciones; aprender a usar ciertas funciones de SDL Trados. Entiendo que la carrera solo es una base sobre la que construir al terminarla y que no es posible verlo todo antes de empezar a trabajar. Sin embargo, sí que creo que es imprescindible hablar de asuntos prácticos con los que nos encontramos los traductores autónomos en el día a día, que al fin y al cabo es la opción profesional más concurrida entre los egresados». Autónoma, 1-5 años

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Y por hoy lo dejamos aquí. La semana próxima volvemos a la carga con más. ¿Qué os ha sorprendido? ¿Coincidís o discrepáis con alguna de las opiniones? ¡Espero vuestros comentarios!